Tiempo Perdido
El día por fin había llegado. Durante largos meses Jack estuvo esperando esta noche. Faltaban quince minutos para las 6 PM, momento en el que finalmente saldría de la oficina y partiría rumbo a su casa, a prepararse para ese evento tan ansiado. Cada minuto, cada segundo se volvía interminable y cuando el reloj marcaba 5:52 Robert Simpson, Gerente de Merchandising, salió de su despacho.
-Jack, Karen, Walt, please don’t go. I need to talk with you.
“Holy shit”, pensó Jack. Durante las siguientes dos horas y media tuvo que escuchar el aburrido monólogo de Robert acerca de las directivas que habían llegado desde la Presidencia de la compañía. Para él eso era una tortura. Sus compañeros Walt y Karen hacían preguntas y comentaban entusiasmados el plan de acción para 2009. Jack no entendía cómo esta noche no significaba nada para ellos.
8:23 PM Robert dio por finalizada la reunión. Pero como eran los últimos en salir de la oficina, debían cerrarla y bajar todos juntos. 7:29 Jack por fin estuvo en la calle. La oficina estaba en West Houston St. y Sullivan St., muy cerca de la Sixth Avenue. Jack vivía en Carnegie, Park Avenue y 93th. El recorrido que normalmente hacía era West Houston hasta Fifth Avenue y luego por Fifth Avenue bordeando Central Park hasta 93th, y desde allí a su casa. Pero primero debía retirar el auto del estacionamiento, lo que recién pudo hacer a las 8:42.
El tráfico por Fifth Avenue estaba fluido, pero Jack consideró que habitualmente hacía el viaje en veinte minutos, y que ese era más tiempo del que disponía. De manera que arriesgándose a una multa trató de recorrer el trayecto hasta su casa lo más rápido posible. Así para las 8:57 PM Jack dejaba su auto correctamente aparcado en el estacionamiento y se disponía a subir a su penthouse.
El ascensor tardaba en llegar más de lo que su paciencia podía soportar. Él lo miraba bajar desde los pisos superiores. 17, 11, 7, 3, 1. Luego, al subir, iba haciendo lo mismo. 4, 8, 15, 16. Finalmente llegó al penthouse del piso 23. Entonces sus nervios lo traicionaron y no le permitieron encontrar la llave. Desesperado Jack comenzó a revisar su ropa. Encontró un viejo billete de Lotto que jugó por única vez sin ganar nada, pero no la llave. Entonces recordó que la había dejado en su bolso. Al borde de la desesperación la encontró y por fin pudo entrar en su departamento.
8:59:40 PM Jack entró en su casa y sin siquiera prender la luz se instaló en su sillón y encendió la TV.
Justo en ese momento ABC comenzaba a transmitir el primer capítulo de la quinta temporada de Lost.
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Basado en hechos reales.