"Momentos de la vida aprisionó mi pluma,/ Momentos de la vida que se fugaron luego,/ Momentos que tuvieron la violencia del fuego,/O fueron más livianos que los copos de espuma"/Del poema "Este libro" (1919) Alfonsina Storni
Y el gran día llegó…
Como lo prometido es deuda (decía mi santa y difunta madre, que en gloria esté) hoy la vamos a emprender contra el bendito mole y el desplumado y destripado guajolote. Por ser hoy domingo y fiesta de guardar lo podríamos saborear al mediodía, pero si no fuera así, lo mismo da… Bodas, bautizos, onomásticos y hasta divorcios (¿porque no?)servirán de pretexto para degustar este sabroso platillo, en este caso nacido de los decires y la mano diestra de la nana Chayo.
Preparación:
Limpiar el guajolote, cortarlo en piezas y freírlo o cocerlo en caldo de verduras (ésto a gusto de la cocinera… y de los comensales) en una cazuela grande. Mientras el avechucho cambia de color y consistencia ahorita sí, manos al mole propiamente dicho…
Se abren los chiles, se desvenan, quitándoles también las semillas.
Se fríen un poco hasta dejarlos de color dorado; se fríe el anjojolí, dejando una parte para tostar y agregarlo al servirse.
Los plátanos se parten a lo largo con todo y cáscara, y se fríen hasta que se doren. A las pasas se les da una ligera pasada por la manteca, en cuanto se inflen (las pasas, no usted) se retiran.
A estas alturas la cocinera ya empezó a traspirar como mula arriera…
Tómese un respiro, un vasito de limonada, y adelante mis valientes, que todavía falta lo mejor!
Los cacahuates se pelan y se doran en manteca. El jitomate se parte en pedazos y se fríe también, dejándolo sazonar bien.
El cilantro y el anís se tuestan en una sartén sin manteca, y los ajos se asan.
Una vez hecho todo ésto como se indica, se hace una mezcla agregándole el azúcar y el chocolate, todo ésto se muele en un metate o molino, y cuando esté bien remolido se echa en una cazuela con un poco del caldo donde se coció el guajolote, y se pone en la lumbre para que dé unos hervores, procurando mover constantemente esta pasta con una cuchara de palo para desbaratarla; se le agrega más caldo para que vaya sazonando y cuando éste se haya consumido se le pone otro poco, haciendo lo mismo tres o cuatro veces, hasta que el mole esté del espesor que se desee. Allí entonces se le echa sal a gusto… Pero ojo! que no sea pretexto para mojar el pancito y atracarse de salsa, que todavía no es la hora.
A estas alturas el difunto guajolote estará bien cocido, se raciona en presas y ya para servirse se echan éstas al mole únicamente para que den unos hervores.
El ajonjolí restante se tuesta en un comal y se le pone al mole al servirlo y según el gusto de cada persona. Si algún valiente lo quiere más picante (que la Virgen lo asista!) se le agrega un poco de chilpotle molido… (Y una cubeta de aguas frescas, las va a necesitar!)
Por último las tortillas bien quemadas en la lumbre, de acompañamiento y para darle color.
Con este manjar como plato principal, mutiplicado como el vino de Jesús en las bodas de Canaan por las hábiles e infatigables manos de la nana Chayo, se celebró el banquete de esponsales de Gracita y Joaquín. Cuentan las malas lenguas que en la noche de bodas el poblado tembló, se cayeron los cuadros de las paredes y las copas de las mesas, y una lluvia de estrellas se vió en toda la comarca, tal el ardiente efecto que produjo en quienes lo habían probado. Dicen que fué la excitante mezcla de los chiles con el chocolate, algo que todos aunque sea una vez en la vida debiéramos probar…
Procuren ustedes seguir al pie de la letra esta receta, y obtendrán el exquisito y genuino mole poblano, y algo más también. Que otra cosa podría agregar…
Ah síii!
¡BUEN PROVECHO!! **********************************************************************************************************************************************
GLOSARIO: (Breve guía para entender de que se trata todo ésto):
Guajolote:
Nuestro gentil, escandaloso y emplumado amigo, el pavo.(El perteneciente al género “aves”, no el que algunas llevan del brazo el día de su boda…)
Ajonjolí:
semillas de sésamo.
Chile:
Ají, pimiento, morrón, depende en que parte de la Argentina o América viva.
Jitomate:
El común, reconocido y universal tomate, que en bajando de América del Norte a América del Sur perdió la “ji” en el camino.
Plátano:
Fruto comestible de una planta musácea de origen indo-malayo, llamada higuera de Adán, muy cultivada hoy en África tropical. Es mucho más grande, encorvado y verde al exterior. (Bah, una banana tamaño XXXL. Lo de “higuera de Adán” es obvio…Je!)
Cacahuates:
Maníes, o manises, como decía el tío Minguito.
Metate:
Piedra sobre la cual se muelen manualmente con el metlapil el maíz y otros granos. En España se empleaba para hacer el chocolate a brazo. Acá sería “mortero”, y sirve para los mismos fines.
Comal:
Disco de barro o de metal que se utiliza para cocer tortillas de maíz o para tostar granos de café o de cacao. Si usa una sartén es lo mismo, y si es con teflon mejor… Nadie se va a dar cuenta!
Este post va especialmente dedicado a los queridos amigos mexicanos que a diario visitan este blog (3773 entradas al 4 de abril), por su paciencia y tolerancia para con esta aventurera de las letras, y con el perdón de sus mercedes si algún error se hubiera deslizado en el siguiente texto. Para ellos, con todo mi respeto y amor.
- Que no don Jorge, que no es lo mismo! Aquello era la tinga, éste es el mole, el mismísmo mole poblano!
- …
- No hombre, si no me enojo…Nomás le quiero poner a cada cosa su nombre, y a cada una darle su lugar. Y déjeme de monsergas, siéntese un tantito, y déjeme que le platique a mis amigas del aire, las que me piden más recetas, más historias y más humor, que no solo de amores truncos, tristeza y lamentos se vive, también la risa y la buena vida engordan al hombre!
Con esta receta preparada por las manos santas de doña Chayo, la nana de la niña Gracita, se inauguró la fiesta de esponsales de la joven con el galán de sus sueños, aquél que la esperaba con muchas ansias y poca esperanza todos los domingos, a la salida de la misa de once.
Así, de la mano del mole poblano, con la bendición de los dioses de sus antepasados y el amparo de Nuestra Señora de Guadalupe, Gracia de los Dolores Montesinos y Alarcón y su prometido Joaquín de Santana entraron a una nueva vida por la puerta santa del matrimonio.
Y ahora, basta de cháchara, manos a la obra!
Ingredientes:
Para un buen mole habrán de conseguir los siguientes ingredientes:
1 guajolote grande, forzudo pero no viejo, de carne firme, huesos duros y piel lisa, desplumado y destripado como Dios manda.
1 kilo de chile mulato del mejor.
1 kilo de manteca de buena leche, amarilla y fresca.
400 gramos de ajonjolí.
9 plátanos “largos”.
200 gramos de pasas de las grandes, de uva reina.
1 rajita de canela.
1 kilo de jitomates.
2 litros de cacahuates (así reza la receta, cualquier duda pregúntenle a doña Chayo)
4 tablillas de chocolate
10 clavos (de olor, los otros sólo sirven para clavar ataúdes)
10 gramos de pimienta (si lo desean y se les antoja, échenle más, que lo que abunda no daña!)
10 tortillas quemadas.
2 cabezas de ajo ( a estas alturas, a quién le preocupa?)
2 cucharadas de azúcar.
Cilantro y anís a gusto.
Oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
Bien, ya tienen todo? Pues ahorita hagan ésto:
Pongan el guajolote al fresco para que no se abombe, las verduras y la manteca también, el chocolate bien escondido para que no lo arrebaten los golosos de la casa, lo demás se guarda en la alacena, y luego de beberse una jícara de buen pulque para entonar el alma y atraer los mejores sueños, se me van derechito a dormir. Eso sí, no sin antes escuchar a la simpática de Lila Downs, esta música predispone también!
Ya es muy tarde… Más luego, otro día, cuando asome otra vez el sol les pasaré el procedimiento para su preparación.
Bendiciones, nos veremos en el próximo post!
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Todo transcurrió como en una puesta en escena de la mejor obra de teatro. Ante un carraspeo disimulado de la nana, Gracita (que hasta ese momento había permanecido fija la mirada en el plato, silenciosa y ausente de la conversación y de la molestosa presencia del coronel) levantó sus ojos e inclinándose hacia él le dedicó subita y tierna sonrisa acompañándola de algunas palabras de circunstancia, mientras el proyecto de galán se atusaba satisfecho el bigote, viéndose ya en ganador de los favores de la joven… Lo que ni él ni don Salustio advirtieron es que mientras se producía esta distracción la nana había tomado el plato del coronel (como visita correspondía el privilegio de ser servido en primer lugar)y rápidamente en una maniobra maestra volcó el cucharón de la temible y fogosa salsa en él. Luego hizo un movimento brusco dejando caer el utensilio, y mientras mascullaba confusa disculpa procedió a reemplazarlo por uno limpio, que esperaba adrede sobre el bargueño del comedor.
El incidente no promovió mayor atención en los comensales, atentos una a distraer al coronel, éste embelesado y enredado en las trenzas y la sonrisa de Gracita, y el pobre de don Salustio, a quien los nervios le estaban jugando una mala pasada, apurando copa tras copa de vino y vigilando que su hija no fuera a salir con algún despropósito, tan extraño le parecía el brusco cambio de actitud en su revoltosa descendiente…
Superado el primer escollo la nana continuó sirviendo el plato, esta vez con el cucharón limpio y desde la humeante cazuela, colocándolo delante del invitado, mientras la criada procedía a hacer lo mismo atendiendo a padre e hija.
- Con permisito, mi coronel… Pruebe… Pruebe usted esta delicia, está para un banquete de reyes… Y lo preparó mi niña con sus propias manecitas, quería agasajarlo como se merece!
(Ayyyy…Me apena relatar el final de esta historia!)
Se abalanzó Tabarez glotonamente sobre el plato, y sin esperar a que sus anfitriones lo hicieran, como las buenas costumbres lo indicaban, comenzó a devorar estrepitosamente la tinga…
Y al tercer bocado sucedió la catástrofe:
- AJJJJJJJJJ!!!!!!!!!!GÑAFFFFFFFF,AJAJAJJJJJJJJ!!!!!!!!!!!!GRRRRRRAJJAYYYY!!!!!!!!!!!!!
Semi sentado, semi parado, las manos al cuello y los ojos como brasas a punto de salírsele de las órbitas, el desdichado pugnaba por escupir el resto del bocado, ahogándose en el intento y vociferando al mismo tiempo las peores obscenidades en memoria de las madres y hermanas de todos los presentes y ausentes, para escándalo y asombro de don Salustio, que no conseguia entender la magnitud de lo sucedido, y por supuesto el regocijo no disimulado de Gracita, triunfadora en su propósito, y las risas ahogadas de la nana Chayo y las criadas, que ocultas tras una puerta habían sido testigos del “accidentado” y breve almuerzo del ilustrísimo coronel don Pedro Francisco Tabarez de la Riestra, devenido en ese instante apenas un pobre diablo a punto de morir transformado en volcán humano.
Volteando la silla salió disparado y trastabillando sin rumbo definido, salvándose de estamparse contra el muro gracias a la mano diestra y ligera de la nana, que prestamente acudió solícita e hipocritamente en su auxilio, arrastrándolo a la cocina, adonde con varios jarros de agua procedió a apagar el incendio que ardía en las entrañas del susodicho.
Demás está decir que el bochornoso comportamiento propio, mas lo que consideró una manifiesta descortesía cometida contra él, catapultaron al coronel fuera de la casa y de la vida de Gracita… Era tonto, pero no tanto como para no comprender el mensaje, y si así había sido la recepción proporcionada por su enamorada, no quería imaginarse la vida junto a semejante demonio.
Atrás quedaba don Salustio, intrigadísimo por lo sucedido… No cesaba de probar la tinga desde la cazuela, y si bien estaba algo picosa, no lo era mas de lo normal a lo que estaban acostumbrados, y no podía creer que el coronel fuera tan mariconazo como para dejarse atragantar por un poco de chile chilpotle, caray!
(Por cierto el plato contaminado con la “Sangre del Diablo” había desaparecido prestamente rumbo al fregadero…)
Finalmente Gracita, liberada del yugo del indeseable Tabarez podría por fin dedicarse a rendirle su corazón a cierto mozo del lugar, hijo de reconocido comerciante y estudiante de leyes, con quien llevaba intercambiando miradas, sonrisas y reverencias a la salida de misa de 11, desde hacía varios meses y con la anuencia y complicidad de la nana Chayo, siempre lista a atender los caprichos y necesidades de su amada niña.
No fué tan poético el final para el ilustrísimo y frustrado pretendiente… No pudo evitar que parte de lo que había ingerido fuera a parar al último tramo de su tracto digestivo, lo que lo mantuvo “en ascuas” literalmente durante varios días, con frecuentes visitas al retrete, la imposibilidad de sentarse o montar a caballo por un tiempo, y unas brutas almorranas que le duraron hasta el final de sus tristes días.
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“Frutos de la tierra” (Frida Kahlo – México, 1907-1954)
Para alejarnos un poco de la tristeza, alegrar el corazón y aligerarlo de penas y pesares, porque sí, porque es verano caray!, y como presente de bienvenida a una nueva amiga de este blog que se comunica desde lejanas tierras aztecas, va este pequeño relato inspirado en un cuadro de la célebre pintora mexicana Frida Kahlo y dividido en dos capítulos, para no cansar al lector…
Para tí tocaya, Penélope de Guadalajara… Aquí va (perdón!):
LA TINGA POBLANA “Un pollo trozado y hervido; cuando esté bien tierno se pasa a una cazuela con una salsa salteada en base a tres tipos diferentes de chiles (chiles mulatos, chilpotles y chiles rojos poblanos), jitomate, ajo y perejil, y concentrada con un poco de fécula de maíz disuelta en caldo frío hasta que la carne se ponga roja. Se acompaña con una ensalada de lechuga y aguacate.”
- Ni que fuera tan fácil…!- Gracita cerró el cuaderno con furia.
Allí la prolija caligrafía de la nana Chayo había plasmado con minuciosidad a lo largo de su prolífica existencia una suerte de biblia culinaria familiar, producto del acumulo de experiencias en cincuenta años de matrimonio y servicio, la crianza de catorce hijos propios y ocho ajenos y el manejo discrecional del fogón y las ollas, de las cuales seguía siendo hasta hoy ama y señora.
- Tranquila niña, serénese pues…- La nana sonreía mientras Canela, la negrita de los mandados, le clavaba sendos codazos en los costillares a Gracita, que bufaba como gato escaldado.
- Vea niña, no se aflija,después de esta noche al viejo mostachudo no le van a quedar mas ganas de andar jeringueando con sus baboseadas… Le vamos a dar una lección que lo va a dejar ardido y sin ganas de volver! -
“El viejo mostachudo” era nada menos que el coronel Tabarez, molesto y cargoso visitante que don Salustio, viudo y padre de Gracita, había recibido como inesperada e ineludible carga devenida de la Revolución, y que él, como uno de los más ricos hacendados de la región, con cargo político y apellido de sonora prosapia, no podía esquivar si quería seguir montado en sus cuartos a pesar del brusco cambio de autoridades luego de la última trastada militar.
La cosa es que esta invasión mas o menos apremiante de los dominios de don Salustio había acontecido hace siete años, cuando Gracita contaba con la edad de nueve primaveras, y era apenas una niña pecosa y escuálida, ojiverde, con la mota colorada de la difunta madre irlandesa y el pellejo cobrizo del padre, herencia ésta de un sospechado mestizaje que el pobre hombre se esforzaba en disimular a toda costa.
Pero ahora la niña había crecido y florecido por todos los espacios que su cuerpo podía albergar, y el coronel, sesentón, con mas cicatrices que medallas y con una remarcada y reconocida debilidad por las pollitas tiernas y el pastito fresco, revoleaba los ojitos achinados y se atusaba el canoso bigotazo carraspeando sonoramente cada vez que Gracita atinaba (muy contra su voluntad) a ponerse al alcance del cascado donjuán.
Sabida era ya por todos la intención del coronel de caerle como gavilán pollero a la jovencita, y como no había modo ni por dónde, el atribulado padre había cedido a regañadientes a recibir ese día al nefasto proyecto de yerno, obligado éste a su vez a enarbolar una formal propuesta matrimonial, comilona mediante, como único medio de vencer la tenaz resistencia de Gracita.
Y allí estaba la pobre, revolviendo la cazuela con el cucharón, enfurruñada y asustada, confuso el pensamiento y rabiando a mas no poder… De solo pensar en la proximidad del viejo, apestoso de tabaco y sudor rancio y añejado, se le revolvían las tripas y le sobrevenía un irrefrenable deseo que iba desde escupir dentro de la olla hasta arrojar al guiso una culebra venenosa para acabar más pronto con todo aquel enojoso asunto.
(Continuará)
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Nuevamente, la gran ciudad…
Cada vez que vengo a esta inmensa, caótica, infernal urbe, cada vez que me sumerjo en el remolino de sus ruidos, sus olores, en la densa marea humana que me arrastra y me envuelve absorbiendo toda posibilidad de pensamiento racional y dejándome en tal estado de gracia que no me permite reconocer otra voz y otra imagen que no sea la suya propia, siempre siento la inmensa y gratificante necesidad de rendirle un pequeño y modesto homenaje en esta página, solo para reconocerme y reconocerla, con la garganta cerrada, en este cotidiano reencuentro con las raíces de mi vida y con el origen de mis más profundas emociones.
Buenos Aires, por abrazarme otra vez, por dejarme transitar tus calles tan viejas y tan nuevas, por permitirme elevar la mirada a las antiguas imágenes que mis ojos atesoraron alguna muy lejana vez, por dejarme en la piel, en las manos, en todo mi cuerpo, la sensación de la aspereza de tus muros y la sensual cadencia de tu música, y por tu gente, mi gente, ese refugio de mi soledad… Gracias una vez más!
Comer!
Porque viver é se empapuçar.
Engole tudo que der pra traçar.
Se a farinha “tá” pouco o pirão vai pirar.
Fritar!
O mundo é um kibe feito no dendê,
e põe pimenta que você vai ver
vai arder no começo mas dá prazer.
Porque se não
a vida é pizza sem “tumate”, mussarela.
Eu quero é molho, porque a coisa fica boa quando mela.
Não existe colesterol, isso é papo de “besteirol”,
Eles não querem engordar.
Eu vou me empanturrar.
Que o planeta “tá” afim de ramgar
e mamar!!!
YANTAR A BAHIANA, O EL BANQUETE DE LOS DIOSES
En la semántica primaria de todos los pueblos, el amor y el sentido oral se ligan indisolublemente, pero nunca tanto como alli donde el trópico y la influencia afroindígena prevalecen…
Es entre el Amazonas y las fuentes del Paraná donde esta conjunción, la síntesis total, se encarna en Yemanyá,la orixá, diosa y sirena a la vez, pagana y santa; reina de las aguas,del mar en calma y del estuario dulce, protectora de amores y amantes, desnuda, toda carne y escamas.
Flota su espíritu en el arco iris y conjura máximos poderes para alentar todo aquello en que haya pasión, amor, alegría, ternura, goce y consuelo, y su gracia está presente siempre en todo festejo, danza o yantar. Ríe, canta y baila en la gota de agua, en la flor que se abre, en la mariposa que vuela, en el pájaro que trina y en el pez que recorre las aguas que inundan su reino submarino.
Desde su vaporoso halo azul y con el abobé mágico en su diestra preside todo lo que es placentero y festivo, y por ello Xangó, espíritu de la fuerza que maneja el fuego y comanda vida o muerte, que domina rayo, viento y tormenta, consintió a nuestra bienamada Yemanyá presidir hoy sábado nuestra mesa y nuestra fiesta, y y deleitarnos a nosotros, sus protegidos, y excitar nuestros sentidos, emociones y pasiones con o quitute, el excelso manjar bahiano, o yantar de los dioses.
Bajo su grata tutela, pondremos sobre blancos manteles acarayé, carurú, efó, oximxim, vatapá, mocotó, sarpatel, moqueça de peixe, frigideira de camarôes, bañados en densos y fragantes molhos de nagó, acarayé o pimento e limaô.
No faltarán a los postres el dôce de chouriço, el pé de moleque, los beijos de cabocla, unas quejaidinhas de yayá, las babas de moça y aquellos infalibles e infaltables pasteis de Santa Clara que hacen temblar de amor a las niñas púberes en edad de merecer…
Pero a lengua seca no le brotan palabras, y deberemos regarla con el espíritu malicioso de los alcoholes vernáculos, guardado como el genio de Aladino en botellones de brillante barro cocido: como aperitivo cachaça (aguardiente del peor), luego vinho de dendezeiro, vinho de cajueiro, januaria en calda (lo más parecido al combustible de una nave interplanetaria), meladinha ( 8 de aguardiente, 2 de miel, una bomba espirituosa capaz de resucitar a un muerto) y como remate el feroz licor de genipapo, especie de clericó preparado con frutas tropicales y la susodicha cachaça, un final a toda orquesta para un concierto culinario digno de un emperador.
…Y será entonces que exahaustos, repletos, mareados, desbordantes pero felices, entraremos en el éxtasis supremo de la gula satisfecha y la lujuria urgente y necesaria, bajo la sonrisa socarrona y picaresca de nuestra traviesa Yemanyá, deidad suprema y proveedora de estos excesos de la cocina y el amor.
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En toda ciudad del mundo,en cada rincón antiguo o pintoresco del planeta hay puertas secretas…En una película que vi este fin de semana,la protagonista (interpretada por la actriz Julianne Moore) deambula por las calles de una populosa ciudad estdounidense,se detiene en un callejón frente a una puerta de rejas estrechas,y poseída por un impulso irresistible la atraviesa y sigue el sombrío pasillo que se va ensanchando hasta desembocar en una inmensa pradera que limita con un espeso bosque,paisaje que nada tiene que ver con el ajetreado ambiente que acaba de dejar atrás.
Estas imágenes despertaron en mí el recuerdo de otras entradas al submundo onírico y fantástico de algunos mitos urbanos. El mas antiguo en mi memoria se relaciona con la recova que existe junto a la iglesia de la Concepción en el barrio de Belgrano (foto inferior derecha). Había en dicha recova varias puertitas obscuras de aspecto dudoso,y en mi infancia había escuchado (y leído) repetidas veces que una de ellas se abria sobre una empinadísima e insondable escalinata que conducía derechito al mismísimo infierno, o sea el Averno,dato que hubiera hecho regocijar de gusto al Dante,si hubiera tenido el dudoso placer de sobrevivir en los tiempos modernos. De mas está decir que nunca pude comprobar la veracidad del asunto,y me fuí de Buenos Aires sin haber llegado a fisgonear siquiera como se asaban en la parrilla de Satanás y Belcebú los condenados de todas las religiones.
La segunda puerta tiene ciertos aspectos mas realistas,y llegué a ella a través del relato de uno de los protagonistas de una historia insólita. Este señor,ya muy entrado en años,había sido en su mocedad alumno del histórico Colegio de Montserrat de la ciudad de Córdoba,(fundado por los jesuitas,en la actualidad depende de la Universidad Nacional de Córdoba);un día,en tren de travesura estudiantil con algunos compañeros robaron la llave de cierta puerta secreta que habían descubierto en dependencias del colegio,y al abrir,hallaron la consabida escalinata descendente,pero ésta con un destino mas terrenal y concreto que la anterior:un largo túnel subterráneo que desembocaba en otra escalera y otra puerta,la cual se abría nada menos…que en la nave lateral izquierda de la mera Catedral de Córdoba,justo atrás del púlpito! Descubiertos de inmediato,esta hazaña les valió a los improvisados pichones de arqueología la inmediata expulsión del establecimiento,previas amonestaciones que mas bien sonaron en ese momento a una lisa y llana excomunión.
Viviendo yo en Córdoba durante casi cuarenta años tuve numerosas oportunidades de visitar la Catedral,y siempre pasaba por el lugar que me habia sido señalado:ahí estaba,la entrada a la catacumba cordobesa. A simple vista aparentaba la abertura de un armario empotrado,dos hojas angostas pintadas de un color amarillento,nada fuera de lo común.Pero si colocaba la mano en el ojo de la cerradura se podía percibir una ligera corriente de aire,proveniente del misterioso túnel… Lo verdaderamente curioso sucedió hace unos pocos años:un día me encontré con que la famosa puerta había desaparecido,y en el hueco habían construído un tosco pesebre de yeso,cerrado en el frente con un grueso cristal.
Es cosa sabida, no mito urbano, que el casco viejo de Cordoba está atravesado por una verdadera red de estas construcciones subterráneas,de las cuales apenas unas pocas han salido a la luz,ya que la Iglesia tiene muy poco interés en que se conozcan las sin duda escabrosas historias relacionadas con la comunicación bajo tierra entre conventos,iglesias y otras construcciones coloniales.
Y esta referencia me lleva directo a la última puerta,y ahí si volvemos al mito o leyenda urbana,porque todo no pasó jamás de un rumor,un runrún pasado de generación en generación sin que nadie haya logrado probar su veracidad. Si se fijan en la foto superior del post,verán la iglesia de Santa Catalina,perteneciente a la estancia Jesuítica del mismo nombre situada a mitad de camino entre Jesús María y la ciudad de Córdoba. A la derecha de la foto y adosado al templo se divisa un muro cerrado con un arco y una reja;tras él se encontraba el enterratorio o cementerio clásico de la época,hoy sólo cubierto con césped. Pues bien,dentro de ese lugar hay empotrada en la pared lateral derecha de la iglesia una abertura con una puerta semi subterránea,como si fuera la entrada a un sótano. Y es ahí donde sitúan las malas lenguas una de las entradas al mítico túnel mayor de Córdoba,de varios km. de extensión,que según la tradición corria desde la otra estancia jesuítica,la de Jesús María,hasta la iglesia de la Compañía de Jesús,en el mismo centro de la ciudad capital,a pocas cuadras de la Catedral.
¿Verdades,mentiras,fábulas? Queda mucho por contar… La semana que viene seguimos.
Ésto es tan dulce,que me pareció ideal como consigna para comenzar el nuevo año...No lo escribí yo,sino un buen amigo, de caparazón dura y algo maldito, pero de corazón blando:
"Los hombres y las mujeres nos necesitamos mutuamente ; aunque por cosas distintas.
Las mujeres nos necesitan ; para sentirse seguras, para no sentir angustia existencial, para sentirse menos viejas, para tener alguien a quien cuidar, alguien a quien pelear.
Están armadas así.
Los hombres las necesitamos, para tener alguien que nos cuide, para que nos haga la comida, para que nos lave la ropa, para que comparta nuestra cena, para que nos revolotee, para que nos escuche.
Uds. son insoportablemente necesarias."
Y sí,algo de eso hay...
Amanecer de un nuevo día… Amanecer con imagenes de mi vida,de mi banda sonora,con los mejores recuerdos y con algunas tristezas… Palabra con perfume de jabón en la ducha,con aroma de café y tostadas y de rocío en el pasto mañanero. Color de naranjas recién exprimidas en un vaso y naranja del cielo recién iluminado,y el sonido esperado de un beso de buenos días. Amaneceres obscuros de invierno,de tormentas furiosas de verano,amaneceres con borrasca en el cielo y en el alma… Amanecer sobre el mar,los pies en la arena,los labios salados,los ojos en el horizonte esperando esa nave que no llega al puerto de nuestra vida. Amanecer en los brazos del ser amado,amanecer en soledad en un lecho para siempre medio vacío,o amanecer en tumulto matando tristezas en un baile sin fin… finalmente,un amanecer por siempre inolvidable…Amanecer de hace años,con ese primer hijo recién parido en los brazos,los ojos grandes abiertos a un mundo nuevo,las manitas inquietas atrapando sus primeros sueños,el llanto demandante y el amor recién nacido. Amaneceres y música de mi vida…Huellas que dejo para que otros las transiten:
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