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PÁRRAFOS DISCURSO SENADORA CORREGIDO

Un principio de la lógica reza: si no discutimos lo principal no podemos discutir lo accesorio.

Jorge Rulli, que es un auténtico referente de la Resistencia Peronista, fiel hasta las últimas consecuencias a una Doctrina Nacional, que pasó muchos años en la cárcel sufriendo torturas y algunos más en el exilio y recuperándose de las secuelas dejadas por la tortura que le ocasionaron los verdugos, desde la llamada Revolución Libertadora, nos muestra en su libro de editoriales ecológicas “Globalización y Resistencia” una imagen de los efectos de la sojización en mí provincia: “ Las poblaciones chaqueñas emigran a los espantosos cinturones de indigencias que rodean la ciudad de Resistencia o a los bolsones de miseria del Gran Buenos Aires o permanecen en sus pueblos misérrimos, expulsados de sus tierras campesinas y desempleados de la agricultura bajo la permanente agresión de las aerofumigaciones”.

Horacio Giberti, Ministro de Agricultura del Presidente Cámpora, hombre leal si los hubo, dice de mi provincia: “ En el Chaco la soja desplazó al algodón y si eso continúa se emplearía una quinta parte de la mano de obra que hoy se emplea”. En efecto, en el Chaco en los 90 se extendió la superficie sembrada de algodón en un 47%: en los últimos 3 años se reemplazó esa área por soja creciendo su producción en un 509%, extendiendo la frontera agrícola, con el desmonte indiscriminado correspondiente, que fuera denunciado por la Liga Agraria, y otras organizaciones civiles durantes años sin lograr freno a semejante ecocidio, que destruyó nuestros montes, desertificó suelos, envenenó a la población del Chaco, produciendo malformaciones y tumores. Agregó, que mientras tanto la producción de maíz creció solo un 31 % y el algodón bajó un 30% y el sorgo un 43%. Hace pocos días la Presidenta estuvo en Puerto Tirol, inaugurando con el Gobernador Capitanich, la textil Santana que produce Denim. Para esa industria, en efecto, necesitamos más producción de algodón.

Giberti sostiene que “subsidiar el flete para las zonas periféricas es profundizar el avance de la soja en áreas donde es más peligrosa, porque sus suelos son más frágiles y la desertización es más veloz”. Claramente, se refiere al Chaco. Y sigue “ las retenciones móviles no van a detener el avance de la soja. El problema es la estructura social que fomenta la soja y si se han extendido los pooles de siembra es porque la soja fomenta ese tipo de explotación”.

En el campo se produce desde los 90 un proceso de concentración económica que consolidó a los grandes productores, incluido los pooles y fideicomisos. Según el censo del 2002, cerca de 90.000 productores han desaparecido, de los cuales 75.293 poseían menos de 200 has. Los datos indican que el 4% de los productores de soja producen 60% de la cosecha. Esa proporción se replica en mi provincia.

A pesar de las especulaciones políticas y la confusión conceptual en el conflicto, no se logró poner en discusión lo principal en el tema agrario: 1) Que estructura social agraria es la más deseable para el país, 2) Que tipo de campo queremos los argentinos para el desarrollo nacional y 3) Como debería ser un ámbito rural con producción sustentable y equidad.

El proyecto con media sanción de Diputados propicia la concentración económica y la expulsión de los pequeños y medianos productores.

En mi provincia, la leche, las frutas, las verduras, los pollos y los huevos que consumimos, son importados de otras provincias. En la campaña electoral del 2007, prometimos con el gobernador fomentar producción para autoabastecernos.

No me puedo olvidar del acto en Colonia José Mármol, en la Montenegrina, al que asistieron miles de pequeños y medianos productores que nos dieron sus votos al gobernador, a dos Senadores y Diputados Nacionales y a la misma Presidenta. Tampoco, quiero olvidarme de las comunidades indígenas, que son despojadas de sus tierras y aerofumigados por los sojeros. Ellos, que sufren las consecuencias de un etnocidio y de un ecocidio, son quienes nos apoyaron y con quienes asumimos un compromiso.

El Presidente Perón, enseñó que si el Estado no interviene en la economía, la regulan las multinacionales: la intervención estatal está a medio camino. Deben volver la Junta Nacional de Carnes y de Granos, nacionalizar el comercio exterior que subsidie precios y administre excedentes y nacionalizar los puertos, los silos y los ferrocarriles que intervienen en la cadena de comercialización.

Presenté dos Proyectos de Ley: el 975 y el 976, de fecha 17 de abril de 2008. En uno propuse la derogación del artículo 755 del Código Aduanero, atendiendo a los artículos 4, 9, 17 y 75, que atribuyen al Congreso la facultad de establecer cualquier tributo; en otro, el 76, prohíbe la delegación de facultades legislativas en el poder ejecutivo. También, presenté un proyecto para evitar la extranjerización de la tierra. Lo hice con la convicción de que éstas medidas fortalecerán los principios de división de poderes y el federalismo, declarados en nuestra Constitución.

En los 80 se privilegió el valor democracia. En los 90, la legisladora Cristina Fernández de Kirchner, señaló la calidad institucional como el paradigma necesario para la construcción de un país soberano. Es la abanderada de la calidad institucional. Pero muchas veces, fue denostada por compañeros que le reclamaban disciplina partidaria. Ella privilegió los intereses de su provincia y sus convicciones en la Constitución y los Derechos Humanos. Dijo que el Congreso nunca debe delegar sus facultades.

La resolución 125, tenía como propósito frenar el Efecto Sojización y distribuir los excedentes de las exportaciones, que fueron apropiadas por los exportadores con oscuros artilugios.

Las modificaciones efectuadas en Diputados, no evitan la sojización. Al contrario, la profundizan con las compensaciones y los subsidios al transporte. Así, los pequeños productores que, aún, no siembran soja y son nuestra garantía de la soberanía alimentaria, terminarán sembrando soja por las ventajas comparativas que este proyecto les ofrece.

Por lo expuesto, no votaré afirmativamente el proyecto con media sanción de Diputados, porque no detiene el Efecto Sojización tan lesivo para el Chaco. Vuelvo al principio: lo principal es el cumplimiento de la Constitución por la que todos juramos. No debemos delegar facultades. Espero que esta crisis sea el estimulador para que discutamos una política agraria federal y equitativa.


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