Ya es hora. Vamos a ver qué hicieron. Vamos a ver qué hacen. Tal vez cambiaron algo… En principio viajan distinto. Un avance. Estos trenes eran un fastidio. Qué bueno poder disfrutar de este camino frío y suave, que mantiene alerta mi equilibrio! Presencié tantas hogueras que este momento es un regalo. Siento mis ojos brillar más que el sol. Siento que todo es como debe ser. Voy directo a nuestra casa, donde fuimos uno. Donde fuimos libres. Qué paradoja… Libres y encerrados, amándonos… Más allá de las formas, la vida en estos mundos anida en las mismas fibras… Así que voy directo a encontrarte. Nada más placentero que tu compañía por estos lares.
Cuando suena el último tambor… y todos se fueron a dormir, Fantasmas de Carnaval. Cuando todo parece morir y febrero ya se retiró, ahí salimos a redoblar. Esto no es el tango for export esto se hace sólo por amor, camisas a traspirar. Resonancia y Reverberación son el pulso de nuestro latir, Fantasmas de Carnaval Y al regreso siempre volverá del origen a lo original Cuando ya no suena el tamboril y el repique ya se las picó ahí salimo’ a redoblar No creemo’ en la reencarnación pero si en la recarnaval y lo vamo’ a demostrar Y el regreso de los muertos vivos de una murga más que le quita el paso de los años a este gran ritual Y el regreso de los muertos vivos de una murga más que le quita el paso de los años a este carnaval Sólo un niño parece escuchar el rumor de un lejano cantar y el solito lo va a ver pasar los fantasmas se van a ensayar…
Un regalo de lujo es que mis manos sigan tibias y que se muevan como quiero, regocijándose.
Lujo es poder ver las orejas atentas de mis amigos peludos, aún dormidos, seguir mis pasos…
Un regalo de lujo me das cada día con tu brazo, que me aplasta las ideas de escaparme.
Lujo son tus pijamas frente a la heladera, tus robos de mis cigarros, tus sonrisas dormido… como lo son tus manjares preparados con fiereza y con corazones de tomates esculpidos.
Cambiaron los colores y los aires. Los paisajes superpuestos me confirman que en cada día sigue habiendo una masacre. En cada minuto miles de llantos son registrados por el éter, miles de muertes ridículas están pasando. Y aunque creo en el querer, temo que ya no se quiera tanto.
Por eso me copio como puedo y te regalo… Te regalo mi tiempo para tu tiempo; para tu vista, la mía. Para tu oído mi risa. Para tu piel, todo mi ser penetrándote.
Aún con los reclamos, aún con los agudos, te regalo mis tripas para que las degustes lentamente, sin las presiones del ruido y las urgencias.
Pongo el ojo en el sol, y duermo con la luna en mi frente.
Y así seguimos, reptando por esta trama incompleta; disfrutando la sorpresa de haber llegado a este mayo… todavía bella y serenamente asombrándonos.