HURACÁN

 

wilma

 

Hay cosas que me derriban.

Como una maldición que me cubre para aniquilarme.

Por fortuna no siempre lo logran.

A veces, en un hueco de aire se cuela un recuerdo. Una remembranza de alguna antigua necesidad.

Entonces siento esas garras invisibles que me sacuden con decisión.

La cosa es que últimamente, antes de estrellarme contra todo, siento raíces de pura energía crecerme desde las plantas de mis pies hacia el eterno infierno que me habita.

Y me aferro. Y no me caigo.

Mágicamente logran que me de cuenta una vez más que todo es como es… Está todo a la vista del que quiere ver.

Raíces. Unas buenas raíces es lo que necesitamos para no volar con vientos no deseados. Tormentas ajenas a nuestra razón de ser.

Raíces fuertes, y tan grandes como la frondosa actividad mental y espiritual que nos da ese toque personal como un bello sombrero.

Eso es lo que necesitamos para sobrevivir en esta tierra de vendavales.

(Cuando seamos aire, la canción será otra…)

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Cla9

6/04/12

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OCTAVO


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