Karina Rabolini: en la intimidad

Aunque la vida la llevó a estar casi siempre a la vista de todos, cultiva un bajo perfil. Amable, cálida y sin mucho rodeo habla de su infancia, de su carrera profesional y de la ciudad de las diagonales.

Martes, 9.30 hs. La Plata. Hombres y mujeres de trajes entran y salen de la Gobernación bajo la vigilancia de los uniformados. Los pasillos del antiguo edificio están muy transitados; sin embargo hay uno que está prácticamente desierto: el que une la residencia del Gobernador con la Casa de Gobierno.

Lejos del protocolo que le es habitual Karina Rabolini sale a dar la bienvenida, bajo la atenta mirada de sus custodios y de la seguridad de la Residencia de la Gobernación. Saluda con elegancia y se trasforma en una anfitriona perfecta: ofrece algo para tomar, acomoda los sillones alrededor de una mesa ratona y se dispone a realizar las fotos prometidas. Elige el lugar más adecuado, el jardín junto a la piscina; se olvida por un instante que es la “primera dama bonaerenses” y nace la modelo que lleva adentro “¡Me olvido que no son fotos de modelaje!”, bromea y cambia de posición. Cuesta mucho creer que de niña era un desastre y mucho más que sufre haciendo las fotos.

“Tuve una infancia muy linda porque fue una infancia al aire libre como la de la mayoría de los chicos que viven en un pueblo chico, como Elortondo (Santa Fe), con mucho contacto con la naturaleza. No era nada femenina, al contrario. Vivía embarrada, me había cortado el pelo muy corto, porque era bastante salvaje, era de andar con animales todo el día, así que mi madre estaba harta de desenredarme el cabello. Llevaba animales a mi casa, creo que mi madre me mandó a cuanta cosa enseñaran en el pueblo para evitar que estuviera tanto en la calle.

- ¿Por ejemplo?

Dibujo, todo tipo de deporte, ¡si había uno que enseñaba bolita, me mandaba! Patín artístico, básquet, tenis, atletismo. También me manó a inglés, piano, dibujo, dactilografía… me faltó el curso de cinta ribonette, no sé cómo (se ríe).

Yo odiaba todo eso, pero con los años le reconocí que todo lo que me mandó a aprender que me parecía inútil fue muy importante. Todo me sirvió en la vida. Aprendí piano, ¿para qué te puede servir el piano? El estudiar música me ayudó de saber a disfrutar de este mundo de otra manera. El dibujo me vino bárbaro, más ahora que estoy en la parte de diseño. La dactilografía también más ahora con el tema de la computación. Saber inglés es tremendamente importante.

-¿Cuándo se mudaron a Buenos Aires?

Cuando tenía 14 años. Nos vinimos a Paseo Colón, frente a la Universidad de Ingeniería, y me mandaron al colegio Jesús María, en pleno Barrio Norte.

- ¿Debe haber sido complicado?

Era terrible, y encima en el Jesús María el patio era de baldosas, no había una sola planta. Era muy tímida y no terminaba de encajar.

- ¿Viven en la ciudad de La Plata?

Nos mudamos a La Plata en diciembre, el primer día que Daniel asumió. Fue muy gracioso, porque yo había venido antes a traer algunas cosas, ropa y obviamente a conocerla pero Daniel no, nunca tuvo tiempo. Después de la asunción nos vamos a dormir y a la mañana cuando se levanta, me dice ‘¡y donde voy a desayunar!’. No sabía para qué lado tenía que ir.
La casa de Buenos Aires todavía está armada porque está viviendo Lorena.

- ¿Trajeron algo en especial?

Sí (se ríe) yo me traje una cama y Dani el elíptico porque tiene su rutina. Desayuna todas las mañanas muy temprano, después se sube al elíptico y mientras hace ejercicio se reúne con la gente con la que tiene reuniones. Realmente es el único horario que le queda.

- ¿Cómo ves a la ciudad?
Mira, todavía no he tenido la posibilidad de vivirla como realmente como me hubiese gustado

- ¿Cómo es eso?
Con más tiempo para disfrutarla. Lo que pasa que entre una cosa y la otra, llego a la noche muy cansada. Como todavía tengo mi trabajo en Buenos Aires, la Fundación del Banco Provincia también esta allá.

A menos que tome el día libre… pero no he tenido esa oportunidad.

Sí me hecho escapaditas para ver el Museo, el Dardo Rocha, la Catedral, las cosas emblemáticas de La Plata pero sinceramente todavía no tengo el tiempo para vivirla como me gustaría.

Ex modelo, empresaria y Presidenta de la Fundación Banco Provincia, Karina Rabolini no para ni un segundo. Tal como le corresponde a la primera dama provincial, aunque ella se defina como la esposa del Gobernador y no como primera dama, desde diciembre conduce, junto a María del Carmen Cardó de Ballestrini, los fondos que el banco destina a tareas de desarrollo social.

“Trabajar junto a María del Carmen ha sido una ayuda fabulosa, tiene mucha experiencia por toda la labor social que hizo en La Matanza. Hacemos un muy buen equipo, la verdad que es un placer trabajar con ella”, confiesa.

¿También esta la hija del Gobernador?

Sí. Por suerte, a hora se incorporó Lorena que también me está dando una mano bárbara. Con ella tengo una relación fantástica y que venga a ayudarme a la Fundación es fabuloso.

La verdad que hay gente muy seria trabajando, gente que está trabajando muy bien y cuando uno empieza a ver los resultados, te justifica todo el esfuerzo, todo el cansancio.

¿Hacia que proyectos apunta la Fundación?
Los proyectos que tenemos en la Fundación son muy variados. Hay algunos que tienen que ver con la educación como son becas de estudiante, ayudas a las escuelas tanto en el área de computación como en el de bibliotecas. Hay otros de microcréditos que estamos financiando a través de otras fundaciones, que tienen una estructura de capacitación. Nosotros lo que hacemos es esos microcréditos se los derivamos a otra fundación para que ellos puedan hacer ese seguimiento.

El último proyecto que estamos encarando tiene que ver en no hacer acciones aisladas. Esto es vamos a un municipio y allí realizamos acciones de acuerdo a las necesidades del lugar. Puede ser desde ayuda a los colegios hasta ambulancias, ayuda a hogares de ancianos, salas de computación para otros colegios, algún club de barrio que funcione como sede de colegios para las clases de educación física. Depende la necesidad del municipio hacemos acciones pero lo que hicimos fue ordenarlo por municipios.

La Plata ya va a tener su momento. Si bien yo ya estuve visitando el Hogar Marín, vamos a organizar otras cosas.

- ¿Cómo caracteriza la gestión del Gobernador?

Yo lo veo trabajar muchísimo. Para él es un enorme desafío y hoy en día te puedo decir que es una de las personas que más conoce la provincia. Daniel no es una persona que se quede mucho en su despacho. Está continuamente recorriendo la provincia, lo cual te da un acercamiento enorme a la problemática de cada región.

Veo muy bien la gestión. Obviamente todavía hay muchísimas cosas por hacer.

- ¿Te consulta temas políticos?
Daniel es una persona que es de preguntar opiniones a todo el mundo aún a los que opinan distinto. Le encanta escuchar todas las campanas pero obviamente después resuelve. Obviamente yo le puedo dar mi opinión, a veces coincido otras veces no, pero no solamente en ideas políticas sino en la vida en general. Pero después el resuelve lo que le parece. Tengo cero influencias, no tengo gran voto. Escuchar escucha, después resuelve.

Modelo por naturaleza

“Arranque en 1810 más o menos” bromea con café de por medio. Pese a que ya esta alejada de las pasarelas mantiene naturalmente ese plus de modelo que la caracteriza.

El modelaje la llevó a la India, a Nepal, a Hungría, a la entonces Unión Soviética, a Galápagos, y de alguna manera compensó el viaje que no pudo hacer a Europa para los 15. Sin embargo, confiesa que siempre padeció el trabajo en sí, aún hoy sufre haciendo fotos. “Siempre supe que me iba a dedicar a otra cosa”.

¿Cómo surge la idea de hacer modelaje?

En mi vida se me fueron presentando una serie de casualidades y de oportunidades que no dejé pasar. Obviamente trabajé y le puse mucha voluntad, sacrificio.

En el caso del modelaje tenía un amigo de mi hermana que era modelo y me llevó a la agencia de Virginia Elizalde y Delfina Frers. Así arranque. Era un momento muy especial porque yo venía de un pueblo. Era todo nuevo, el empezar a trabajar, irte del interior a una gran ciudad.

Muchas veces cuando escucho chicas que dicen que quieren ser modelos, es una suma de muchas cosas. No solamente tener ciertas aptitudes físicas sino también con la responsabilidad que le pongas, el modelo de mujer que se quiera “promocionar” en ese momento.

A mí me pasó eso. Empecé en un momento donde justo empezaron a trabajar chicas muy jóvenes. Yo empecé a los 14 o 15 años. Tuve bastante suerte.

En algún reportaje leí que sufrís haciendo fotos

Sí (se ríe) por eso les dije hagamos primero las fotos así me las saco de encima. Lo que pasa es que fui modelo por casualidad, de alguna manera, porque en ese momento me venía bárbaro ganar plata. Yo vengo de una familia muy normal, de clase media del interior y obviamente a esa edad empezar a trabajar y tener la mínima plata, me venía bárbaro. Otra de las cosas que valoré enormemente era que me daba la posibilidad de viajar y yo no tenía esa suerte. Me acuerdo que la primera vez que viaje a Salta por un desfile yo no conocía Salta. No lo podía creer. Por supuesto que tuve la suerte de viajar también bastante al exterior

Entonces seguí trabajando por ese tipo de beneficio, no porque era mi meta ser modelo, porque disfrutas, al contrario lo padecí.

¿Alguna cuenta pendiente?

Sí, fui un día a la facultad, me había metido a estudiar historia del arte porque mi hermana me había dicho que era un arado que no podía ser que no estudiara mi falta dramática de cultura, entonces me inscribí en la facultad, pero en ese momento no tenía demasiada idea ni me interesaba.

Cuando llegue a la Facultad de Filosofía y Letras, primero tarde dos horas en encontrar el aula y cuando logré sentarme dije esto no es para mí y a los cinco minutos me levante y me fui. Nunca más volví.

Después pasaron varias cosas en la vida. Fue el accidente del incendio, estuve un tiempo en silla de ruedas, use muletas por eso ese año casi lo perdí y después volví a estudiar pero algo que tenía que ver más conmigo que era sistemas.

¿Te recibiste?

No hice hasta la mitad. Yo siempre trabajé y estudié al mismo tiempo. Después se me complicó con los viajes de Daniel. La facultad, el trabajo, otro proyecto que estaba encarando, tenía que decidir. No sé si decidí bien porque a verdad que no tener un título me pesa.

Virgin S.A.

Reafirma una y otra vez que sus padres la educaron en la cultura del trabajo y que su vida se alimenta con cada uno de los desafíos que le presentan sus proyectos empresariales. Convencida de sus capacidades empresariales, junto a cuatro socios funda “Virgin S.A.“, una compañía dedicada al cuidado y a la estética en general desde la cual lanzó “Karina Rabolini”, su línea de productos de belleza y perfumes.

Sabía que como modelo no iba a trabajar mucho más, así que a los 18 empecé a encarar otro proyecto. Hoy disfruto mucho mi trabajo” dice. “Para poder organizarme vivo con la agenda en la mano. Escribo absolutamente todo. Trato de ser muy puntual con el tema de la hora, porque tengo todo tan justo, para mí el tiempo vale muchísimo. Pero estoy acostumbrada a estar con mucha actividad. Hay un dicho que me parece fabuloso: ‘dale trabajo al que tiene trabajo’. Y es verdad me pasa en mi agenda, el día que más cosas tengo, más me rinde el día y más cosas puedo hacer. El día que de repente puse pocas cosas, termino sin hacer nada”


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MYRIAM ALFONSO
Octubre 22, 2009, 11:39 pm, Reportar este Comentario MYRIAM ALFONSO dijo

me dirijo a ustedes en primer lugar para saludarla y felicitarlas por la labor que estan realizando ,mi nombre es Myriam Alfonso y presido una institucio ,de una zona de la periferia de un barrio humilde,que era antes de claces media cuando yo era niña ,hoy tengo 46 años .bueno hace mucho que deseaba conectarme con ustedes para ver que posibilidades
tenemos de presentar un proyecto educativo en nuestra zona muchos cariños

Viviana Orona
Noviembre 30, 2009, 3:51 pm, Reportar este Comentario Viviana Orona dijo

Soy empleada municipal en un hogar de ancianos en la ciudad de Saavedra en la provincia de Buenos Aires , el hogar esta en muy buenas condiciones pero tenemos un enorme patio
al que los abuelos no pueden salir porque no esta equipado con juegos de jardin ni lugares con sombra ni flores para que ellos disfruten de la naturaleza con una hermosa vista a las sierras ya que somos un pueblito rodeado de ellas.Un compañero de trabajo Nicolas lo atiende y hace lo posible por mejorarlo pero sin equipamiento es imposible.
Dejo la idea en sus manos y la direccion: Hogar de ancianos La Sagrada Familia Saavedra CP(8174) TE 02923497185.Mi telefono particular es 0292315515889.
Desde ya muchas gracias por aliviar a los que necesitan, ese es el verdadero sentido de la frase JUSTICIA SOCIAL.

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