Abril 30, 2010 | Por pipercoz | # Enlace permanente
N del A: Después de haber leído algunos blogs esta semana, muchos son recurrentes sobre algunos temas, que me movieron a escribir este post. Esto no intenta ser, ni por asomo, una lectura de autoayuda. Ni Stamateas, ni Bucay, corren peligro de competencia. Como dijo alguien en algún lado, que ya ni recuerdo: es solo gente con sus temas y problemas. Que si para olvidar de ellos, para reír o para pensar, sirve un relato, bienvenido sea el mismo. Buen finde a todos.
Hace poco tiempo, a alguien se le ocurrió actualizar o renovar, las siete maravillas del mundo. La verdad no han sido nada originales, pues en los tiempos en que Tipo todavía cursaba en el IDEA (Instituto de Educación Alternativa), ya había sucedió algo parecido. En la cátedra de Metodología de Vida, la profesora Alma Empena, había propuesto el mismo ejercicio a su clase de Primer año. Con la diferencia, que el tema sería, en este caso, la actualización de los siete pecados capitales.
En lo que sería uno de sus pocos logros académicos, Tipo logró la mejor calificación, con su ensayo “Siete pecados sin Capital”.
1- La Insistencia.
No confundir con perseverancia. Se trata, tal como su nombre lo indica, de insistir en “resucitar lo que se murió” o “querer ver donde no hay, o peor nunca hubo, ni habrá”. Quien peca de esta manera, vive queriendo golpear esa puerta que nadie abrirá, enviará mails sin respuesta, y agotará todas las variantes posibles de la comunicación, en esperar que caiga de un naranjo, una sandía. Se ve presente en relaciones de pareja (las mas comunes, que por lo gral no han sido tales). Y en algunos casos excepcionales, en relaciones familiares muy cercanas (Inentendibles y dolorosas).
2- La Melancolía.
Comparable a veces con esa bola pesada que tenían los presos en épocas pasadas, o una pegajosa telaraña, de la cual cuesta despegarse. Gente que peca, queriendo traer al presente, algo que ya pasó. A veces se disfraza de nostalgia, para parecer inofensiva. Pero su exceso en tiempo de soledad, nubla la mente, confundiendo sensaciones. Ejemplo: Al final no era tan malo, por lo menos no estaría solo. Otro: volver a los lugares, creyendo encontrar tiempos, lugares y gente perdida, pretendiendo que todo esté como era entonces.
3- La Comodidad.
Impide el progreso personal, profesional y demás, engañando al pecador, mediante una supuesta seguridad, que no vale la pena abandonar. Por ahí, lo que viene, puede ser peor, y pierdo esto, son expresiones de este pecado. Puede manifestarse también en forma de conformidad.
4- La Inacción
A veces disfrazada de miedo, implica lo que uno no se animó a decir o a hacer. Esa oportunidad que se dejó pasar, por no creerse a la altura del reto. Peor si viene acompañada de arrepentimiento.
5- La Traición.
Aparte de su versión más clásica, que es la que uno aplica a un tercero, existe la inflingida a uno mismo. Traicionarse a uno mismo, es pecado condenable.
6- El Engaño.
Vale el mismo concepto anterior (en algún punto casi todos estos pecados convergen, o a veces caminan juntos). O en alguna acción de vida, se pueden cometer 3 o 4 al mismo tiempo. Uno se engaña pensando que alguna situación, o alguna persona puede cambiar. Peor cuando ya nos han dado suficientes pruebas, de que eso no va ocurrir nunca.
7- El Olvido.
Implica el olvido personal, de quienes nos ayudaron alguna vez, del agradecimiento, de lo que podemos ser, de las buenas costumbres, de lo positivo. Pariente cercano de la falta de memoria, en cuanto a situaciones y personajes que a través de este pecado, resultan indultados y reingresan a nuestra vida.
Se denominan “sin capital”, no porque no llegan al mínimo de habitantes, porque en algunos casos, podrían convertirse en países, sino porque no tiene el marketing de los anteriores e históricos siete.
Fin del ensayo.
Tipo.
Bueno, cada tanto le pego una leída al escrito tipeano. Pero no evita que caiga, conciente o inconcientemente, en alguno de ellos, por nuestra condición humana y falible. Pero juro, me abstengo de toda intencionalidad.
Abril 28, 2010 | Por pipercoz | # Enlace permanente

No se trata de una nueva revista, sino de un nuevo estudio llegado a mis manos, proveniente del mundo paralelo de Tipo. En una historia anterior “Clones”, habíamos mencionado brevemente a los “sorteadores”. Encargados de sortear rostros a las personas por nacer, se hacía mención a la frase “llegar tarde al reparto de caras”, reemplazando “reparto” por “sorteo”. Bueno, la cuestión es que, ampliando la info, nos encontramos con otros “obreros de la construcción facial”.
N del A: lo bueno de este mundo paralelo es que no hay índice de desocupación, cada cual tiene laburo, parece.
La teoría vertida en su momento por el profesor Lasosan Guíneos, era tajante al respecto: “Todo rostro tiene su interpretación para el mundo, y en consecuencia acarreará en el futuro, una fama directamente proporcional al mismo”. Para entender esto, llevándolo al mundo real, bastan frases como “este tiene cara de tramposo”, “a ese no lo compro un auto usado”, esa tiene “cara de rápida”, o “aquel no le da la cara para eso”. Partiendo de ese principio, parecería que todo individuo, tendría marcado parte de su destino, a partir de la portación de rostro. Y que según, lo expuesto antes, todo partiría de un fatídico sorteo, efectuado por terceros. Encima esto permitiría el ingreso de otro grupete laboral, los “Etiquetadores. Si uno es víctima de esa gente, podría llevarle toda la vida despegarse de las tan odiadas etiquetas. Duro, ¿no?
Como en todo enunciado científico, así como también en el fútbol, las opiniones y los puntos de vista, varían. Y como dice Dolina, siempre hay refutadores. Y ahí aparece, la teoría de la Dra. Edith Ríos y su marido, Pascual Torre Tozzos, conocida en la jerga científica, como la “Corriente de los Rios -Torre Tozzos”. La misma echaba por tierra, la otra teoría. Ponían como ejemplo, a los actores de toda clase, quienes a pesar de poseer un rostro definido, podían interpretar diversos roles. Estafadores, sacerdotes, villanos y santos, todos con la misma cara. Y excluían de la teoría toda intervención de maquilladores y máscaras. Por otro lado, les resultaba inadmisible, que un individuo cargara una mochila semejante, por el solo hecho, de no haber sido agraciado en un sorteo. Al mismo tiempo, la tal llamada “fama”, no era más que un “puro cuento”. Eso si, un cuento, elaborado por una serie de guionistas de procedencia andaluza, propensos a agrandar todo. (que de por sí, ya tenían su propia “espada de Damocles”, con su reputación de sobredimensionar todo).
Estos eran propensos a aplicar la regla matemática del “1 X 15”. Cualquier hecho afortunado o desafortunado era multiplicado por ese número, dando como resultado la dichosa “fama” del susodicho.
Toda teoría tiene su parte de verdad, genios que nunca se podrán de acuerdo, la cuestión que nuestro personaje, tal como refiere su avatar, no revela su rostro. Por las dudas,¿vió?
Abril 26, 2010 | Por pipercoz | # Enlace permanente

Para la gente de mas de 40, la radio de los 70, era mas que una mera compañía. Escucharla, mientras uno hacía su tareas escolares, era todo un rito sagrado. Los locutores de ese entonces, en AM ( apenas asomaba muy timidamente la FM, que llegaría un tiempo despues), eran idolatrados tanto o mas , que los músicos mismos. Nucha Amengual, Nora Perlé, Graciela Mancuso, y por las noches Badía y Pedro Anibal Mansilla, eran algunas de esas notables voces que nos vendían escenarios imaginarios, donde todo podía ocurrir.
Lamentablemente, a veces uno cree, que por gustarle algo mucho, lo convierte en heredero forzoso de ese talento. No es siempre asi, a veces uno se olvida , que tambien es condicion sin ecuanón , poseer una pequeña pizca de “talento”, al menos. Uno podía admirar a Vilas, pero no por ello, poseer habilidad por el tenis.
En el caso de Tipo, al igual que los pilotos aéreos,pensó que acumular horas de oyente de radio, lo habilitaría a rendir homenaje, y continuar el legado de esas míticas voces.
Una FM local, injustamente denominada “trucha”, fue el primer puerto donde desembarcó. Intentaba emular a aquellas brillantes voces, que habían acompañado sus tardes de estudio de secundaria. Las autoridades de la emisora, intentaron en vano, inscribirlo en el Libro Guinness, como el programa de menor audiencia de la radiofonía mundial. Solo su tía abuela, conocida en el barrio, como “Vieja Loca” o “La intoxicada”, era su única y fiel oyente. Doña Guillermina, era popular dentro del círculo, del entonces llamado “Rock Nacional”. Tanto es así, que dos futuros grupos del mismo, en honor a ella, tomaron aquellos apodos agraviantes, convirtiéndolos en marca registrada dentro del movimiento.
Luego de contraer deudas, por causa del autofinanciamiento del programa, Tipo fue invitado a abandonar el mismo. “El Expreso de las cuatro” abandonó su horario de los domingos a las 22, y fue rápidamente olvidado… por la anciana tía, que al fin, pudo gritar los goles de Racing viendo “Fútbol de Primera”.
Parecía que la historia se repetía para nuestro amigo. Probaba y fracasaba, o como él mismo decía, no era comprendido. Al igual que en su etapa de universitario, donde había probado con 16 carreras distintas. Hasta que, siguiendo el consejo sabio del profesor Fuentes Ovejunas, se anotó para la que sería, su última tentativa terciaria: ser guionista profesional. Ahí se empapó del arte de la escritura, enamorándose perdidamente de narrar historias, algunas emparentadas con su propia experiencia. Por lo menos, podía decidir el destino de alguien, aunque se tratara de un personaje de ficción, pero no pudo nunca hacerlo triunfar en nada. Paralelamente escribió algunas obras olvidables. “El arte de perder es solo para elegidos”, “Gloria, aquella novia esquiva” y “Fracaso y yo, dos amigos inseparables”. En estos títulos descartables, reivindicó la derrota, mostrándola como una virtud. Sostenía que cuanto uno mas fallaba, se nutría de nuevas experiencias, cambiaba seguido de aires, evitaba la rutina y conocía nueva gente. Comparaba su propia historia, como el largo peregrinar de alguien, que cuando creía estar de su objetivo, éste le volvía a sacar ventaja.
Tardaría algún tiempo, en encontrar su verdadero rumbo, simepre y cuando la brújula no se le diera vuelta.
Abril 21, 2010 | Por pipercoz | # Enlace permanente

En el habitual recorrido hacia su trabajo, Tipo suele cruzarse con muchos habitúes de ese horario. Vendedores ambulantes, porteros baldeando la vereda, y en la entrada del subte, el dúo que reparte el diario gratis. A veces, es una chica y otra un muchacho, pero siempre es el mismo par. Llamó su atención, que el otro miércoles, el diario le fuese entregado por un tercero. Medio oculto su rostro debajo de un gorro medio invernal, a pesar de los 22 grados de esa mañana. Pero a pesar de su rápido movimiento, Tipo se dio cuenta de que el diario entregado, por el extraño no provenía del mismo paquete, que los entregados al resto. El último detalle que notó, fue la velocidad con que el repartidor huyó después de la entrega, y la inmediata llegada del titular habitual, con un vaso de café en la mano. La cuestión es que una vez en viaje, aprovechando un también raro a esa hora, asiento vacío, procedió a la lectura del matutino. Dentro de los avisos, sobresalía uno, promocionando un servicio de salud. Por el texto, y con ya 30 y picos de relatos sobre sucesos raros, supo darse cuenta que se trataba de un nuevo mensaje de su mundo paralelo.TIEMPO ofrecía a los interesados un sugestivo plan detallado en el aviso correspondiente.
Adhiérase a TIEMPO la mejor cobertura para todo tipo de trastorno. Poseemos un centro especializado en toda clase de operaciones. Si ud padece de nostalgia permanente por los tiempos idos, por algún amor ido, o no puede despegarse de un trabajo o pareja, tan solo por pereza, comodidad o miedo, nosotros tenemos la solución. Una simple intervención quirúrgica, similar a la de un apéndice, en nuestro Centro de Remoción, le brindará la tranquilidad necesaria, para encarar algo nuevo en su vida.
Para pacientes con apuro en que llegue eso, él o ella, que tanto aguardan, hacemos aplicaciones de paciencia, sin ningún co-pago. Nuestro centro oftalmológico brinda a nuestros asociados, un prolijo y eficiente calilbramiento de retina con láser, a fin de poder ver las cosas como son. Este servicio de avanzada, le permitirá apreciar las personas tal como son, sin sobredimensionarlas, ni subestimarlas. Los problemas se percibirán en lo inmediato, en su justa medida.
TIEMPO pone a disposición su avezado plantel de gastroenterólogos, especializados tanto en remover malos tragos, como de aplicar mariposas en el estómago para enamorados. Otras especialidades. Cardiología: extirpamos penas inútiles. Neumonología: respire aire puro en cualquier lugar del planeta. Consulte otras especialidades. Comuníquese a nuestro Centro de afiliación al 0-500-7-843676 (Tiempo).
Por quedarse enganchado con el aviso, casi se pasa de estación. Hizo lo lógico en el, al llegar a la oficina. Llamó al número publicitado. El contestador automático, tras la habitual bienvenida y menú de opciones, le indicó el 1 como la entrada al centro de afiliaciones. Concertó una cita con el clínico, que extrañamente, hacía las admisiones.
Lo felicito, Tiempo es la mejor elección que pudo haber hecho, mucha gente mas debería afiliarse. Por ahora comience con esta prescripción: ahora cuando salga, tómese 5 minutos de tranquilidad, camine, observe todo a su alrededor, disfrute y quiera lo que tiene. Y antes de dormir, tómese dos dosis de Serrat. No importa la fecha, porque no tiene fecha de vencimiento. En especial para su caso, le receto “Canción del horizonte” para el reposo, y al levantarse, “Hoy puede ser un gran día”.
Cual niño obediente, Tipo comenzó a seguir con regularidad el tratamiento.Tiempo también le reportará en su siguiente factura, un adjunto con la evolución del mismo.
Abril 19, 2010 | Por pipercoz | # Enlace permanente

Seguro habrán escuchado frases como: “¿Y este que bicho le picó?” (un poco en desuso ya), o que a fulana le “picó el bichito del amor”. Bueno, como dice Choripán Ibáñez, todo tiene que ver con todo, y más en el mundo paralelo de Tipo. Se dice que entre todas esas “tribus urbanas” y personajes raros que ya hemos transitado a lo largo de 5 meses, habitan también los denominados “inyectadores”. No confundir por favor con los inyectores, que pertenecen al rubro automotor.
Esta gente se dedica a aplicarle a la gente, estados de ánimos, de todo tipo. No todos ellos, benignos. Algunos provocan actitudes dignas de Michael Douglas en “Un día de furia”.Todo depende con quien te hayas cruzado camino al trabajo, o a casa. Estos individuos se amparan en la clandestinidad, y descansan en la mala fama de los insectos o “bichos”. El reino animal, conocedor de estos hechos, repudia con toda razón a esta clase de gente.
El modus operandi de esta banda, se asemeja mucho al estilo “punga”. Mediante un táctica de distracción, aplican un imperceptible pinchazo a la víctima. El hecho puede producirse en un roce involuntario, un pisotón, y todos esos sucesos que suelen ocurrir en un medio de transporte, en una calle concurrida, o en cualquier ocasión donde haya gentío. Como ya dije, los efectos son diversos. Depende de la corriente a la cual pertenezcan, porque ahí también, hay divergencias internas. Una fracción, se dedica a inyectar buen humor, optimismo, alegría, esperanza, y demás actitudes positivas. La otra, por el contrario, desazón, mal humor, pesimismo, agresividad y demás yerbas. Dentro de estos, hay una pequeño grupete, que operaba en complicidad con algunos laboratorios fabricantes de ansiolíticos, antidepresivos y otros fármacos. Las víctimas experimentaban depresión, fobias y otros síntomas negativos, que favorecían el comercio de estos medicamentos. Por suerte, fueron descubiertos, gracias a la intervención del juez español Gaspar Pavón. Este magistrado, admirado u odiado, es conocido por su intervención en el caso del banco Diablander, que aquí posee su filial llamada Arroyo. Pero esto entra dentro del terreno meramente informativo (no es mi deseo pisar el campo político, solo les digo, que en el mundo paralelo, al igual que en el real, muchos temas, tienen extrañas similitudes).
En el caso de Tipo, casi siempre se topa en el subte, con el inyectador de sueño, con lo cual a veces se pasa de la estación, en la que debería descender. En mi caso, tengo la buena o mala suerte (depende con el cristal con que se mire), que viajo con el que inyecta ideas raras para relatos. Lo cual me produce un irrefrenable deseo de llegar a mi trabajo, y plasmarlo en un cuento. La buena o mala suerte, a la que me refiero, depende si esto les hace pasar un buen rato o no. Les pido me avisen, así puedo modificar con tiempo, mi rutina de viaje por las mañanas.
Abril 15, 2010 | Por pipercoz | # Enlace permanente
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La adolescencia fue una etapa dura para Tipo. Bueno, para quien no? Entonces me corrijo y diré que fue la peor etapa de su vida. Todo debido a un penoso virus contraído durante su niñez.
Y antes de volver a corregirme, diré también que “virus” fue el diagnóstico oficial dado por su médico de cabecera, el Dr. Sánchez., cómplice de un vergonzoso pacto de silencio con la familia de Tipo. El facultativo, aun a riesgo de poner en juego la matrícula y su incipiente prestigio, no tenía ni la más pálida idea de lo que sucedía con su paciente. Y ya en ese entonces, toda afección indefinida y que costara mas de 10 minutos en diagnosticar, era rotulada como “virus”. Habría que esperar hasta el año 2008, para que la verdad saliera a la luz. En ese año se publicaron los estudios realizados por el Dr. Jake MC Món sobre el tema.
Este era en realidad, un médico argentino residente en James Craik, pcia de Córdoba, conocido por su gente por la conjunción de su apellido (maaamón, dicho en tonada provincial). Bautizado en la iglesia local como Bienvenido Figueroa, el investigador cordobés consideraba, que, viviendo en una localidad con ese nombre, una leve adaptación de su identidad, sería una combinación exitosa dentro del campo de la ciencia. Creía, que una investigación científica, no podía ir acompañada del nombre Bienvenido, pues se prestaría a confusión por parte del lector. Concluyendo este breve reseña biográfica sobre este dudoso personaje, diremos que sus escritos nunca pudieron traspasaran los límites provinciales, por causa de la fobia de su autor a los viajes en micro. Sumergido en una profunda depresión, se retiró a San Marcos Sierra, donde hoy podemos encontrarlo en una feria artesanal, vendiendo llaveros con su nombre verdadero, o sea, Bienvenido. Pero fue por obra de la casualidad, que una importante investigación del mismo llegara a manos del Dr. Sánchez.
Durante un viaje a Catamarca del facultativo porteño, al detenerse a almorzar en la localidad cordobesa, hojeando el diario local, encontró la misma en la sección “dislates de nuestros habitantes”. Pero no fue el rigor científico, ni la prosa, lo que atrajo la atención de Sánchez. Había encontrado la excusa perfecta, para justificarse de su fallido diagnóstico efectuado 31 años antes y redimirse frente a la comunidad médica de Burzaco. Sánchez había jurado no dejar este mundo sin solucionar este caso y era un hombre de cumplir sus promesas, a cualquier costo. Las investigaciones de MC Món eran definitivas en cuanto al caso de Tipo: Retardo Secuencial o mejor conocido en la jerga médica como “enfermedad de la cola de perro”. Este extraño mal producía que sus infectados llegaran últimos o tarde a todas las cuestiones de la vida. Pasado en limpio, el individuo siempre vivía una etapa, cuando en realidad, ya debía estar en la siguiente. Todo lo contrario a “quemar etapas”, el caso de Tipo era como de a los 12 vivir los 10, a los 20 experimentar las cosas que otra gente ya había vivido a los 14 y así sucesivamente. Esto ponía luz sobre varias cuestiones inexplicables hasta ese entonces, que de haberse conocido los estudios de MC Món, miles de pacientes hubiesen sido curados. Y por otro lado, Tipo hubiese ahorrado años de sesiones de terapia, con lo cual su psicoanalista no hubiese podido llegar a conocer la India, las Pirámides y Maui.
Todos estos trastornos provocaban que la persona demorara varios años en ir logrando sus metas, y eso incluía el plano sexual. MC Món era terminante y concluyente respecto a ello: la imposibilidad del infectado de liberar, lo que el científico denominaba “el fluido poderoso”, provocaba alteraciones graves en la conducta humana, sobre todo masculina. (El prematuro retiro del investigador, impidió que fuera tras su meta más grandiosa e improbable: el estudio de la naturaleza femenina, desde un punto de vista lógico). Volviendo al fluido, su estudio se volvió una obsesión para el futuro hippie de San Marcos Sierra. Destinaba horas contemplando muestras extraídas de adolescentes de la zona, e incluso de si mismo, tratando de descifrar como esta sustancia era responsable de tantas catástrofes humanas. Estudios revelan comportamientos realmente estúpidos, seguidos de un cruel arrepentimiento por parte de la víctima, una vez liberado el mismo. Gente que incluso desembolsaba grandes sumas de dinero, a fin de poder verse libre del fluido en sus cuerpos. MC Món buscó en vano conseguir la cura para este mal.
Lo único que pudo conseguir fue la colaboración de una liga de mujeres abnegadas dispuestas a sacrificarse por la causa. Estas se establecieron en la Ruta 9 en las afuera del pueblo, en una casucha descuajeringada, con la sola presencia de una lamparita roja en la entrada. Como con todas las heroínas anónimas no faltó alguna cruzada pseudo- moralista dispuesta a desmerecer tamaño esfuerzo.
Una vez que Sánchez terminó de leer todo el estudio, dejó el diario en el comedor donde había almorzado y preguntó al mozo que lo atendió, sobre la ubicación del locutorio mas cercano. Marchó hacia el mismo, como quien acabase de descubrir la cura del cáncer. Pidió al empleado del local una PC, a fin de poder enviar un mail.

Abril 12, 2010 | Por pipercoz | # Enlace permanente
Primer encuentro de Tipo con la Gran Dama, la vida.
La decisión estaba tomada. Sería apretar el acelerador a fondo y estrellar el auto contra el final de la calle Moreno. No quería seguir más. Había sido demasiado para él. La nueva desilusión había sido tremenda. Se lo habían advertido. Ella no se jugaría por su compañía, pero no quiso escuchar. A veces se piensa, que todas las historias de este tenor, le suceden a otro. Pero la cosa era así, y había decidido ponerle fin a todo. Cuando tenía todo resuelto, se volvió levemente, como si sintiera que el asiento del acompañante, estuviera ocupado.
- ¿Estás seguro de lo que vas a hacer?
- Ah bueno, ya terminé de enloquecer. Imagino cosas.
- Yo lo pensaría dos veces, o más. Mirá que no hay retorno.
Todo a su alrededor se congeló, como si le hubiesen puesto pausa al momento.
- ¿Vos quien sos?
- La misma que evitó que a los 21, pasara auto alguno por la avenida aquella, cuando erraste el cambio y terminaste cruzado. Precisamente te salvaste porque no venía nadie. Y ahora no quiere que hagas algo tan estúpido, como rechazar el regalo que te dí, hace 27 años. Sé que ahora estas agobiado, ciego, y tu tristeza mezclada con odio no te deja ver nada, pero cuando se toca fondo, más abajo no se puede ir. Por lo que, todo lo que esté por venir, será para mejor. Aunque ahora no puedas entenderlo.
- Tenés razón, no entiendo.
- Vení a dar una vuelta conmigo, tengo algunas cosas que mostrarte.
- Pero está todo como congelado. Todo se quedó quieto, hasta el auto.
- Vos vení.
Bajaron del auto. Tipo siguió a la mujer, e ingresaron en la puerta del 3639 de la calle Moreno. Había una casa vacía con una sala grande, y en ella un televisor y dos sillones. La Dama tomó en sus manos el control remoto, y empezó a pasar imágenes, de un canal a otro. Se quedó en el 76, el que muestra las consecuencias de las acciones.
- ¿Eso que es?, preguntó Tipo.
- Tu velatorio.
- Por Dios, mis viejos.
- Si, están hechos pelota. ¿Cómo pensaste que iban a estar? ¿Pensaste aunque sea una sola vez en ellos, antes de decidir matarte?
- No. La verdad que no.
- ¿Me parece a mi, o no veo entre la gente a la responsable de tu tragedia? A ver, fijate bien.
- No la veo.
- Obvio, ¿acaso creíste que iba a venir? Hay que ser muy valiente para bancarse esto. De última, fue tu elección. Todo esto, lo fué. Y no le eches la culpa a su indecisión, o como se llame. Ella se perdió lo que podrías darle. Fue también su decisión, quedarse como estaba. Fuiste vos, quien no quiso ver, como eran las cosas. Pero a su vez, te olvidaste de la vida de esas dos personas, que te amaron, desde antes que nacieras. Y a ellas, no las tuviste en cuenta.
- Tenés razón. No pensé.
- A ver cambiemos de canal. Vamos al 54, que muestra lo que pudo ser, de haberte quedado.
- Una iglesia, ¿Quién se casa?
- Vos.
- ¿Yo?
- ¿Y que creíste que te ibas a morir solo? ¿Que nunca mas ibas a volver a amar? No va a ser tu mejor perfomance a futuro, pero en ese momento creíste que si. Siempre se sale Tipo, ya te dije lo de tocar fondo. Hoy lo hiciste, y desde ahora todo será mejor, habrá momentos amargos. Tus padres no serán eternos. Pero, te aseguro, que no será su decisión marcharse. Será mi ley, y la de Dios, que así sea.
- ¿Vos sos la Vida?
- Me gusta más, la Gran Dama. Tengo una yapa, o como dicen en EEUU, y repetirán acá más adelante, un bonus track.
- Esa chica la conozco, trabaja en el sexto piso de mi laburo, está bárbara. Siempre creí, que no me iba a dar bola ni a palos. No sabía que tenía un hijo.
- Hoy no lo tiene, pero lo tendrá. Y vos vas a tener que ver mucho con él. No te lo pierdas. No te pierdas la Vida, Tipo. Un desengaño no es el final. Puede ser el principio de cosas mejores.
- Qué lastima, ¿es tarde, no?
- Quien sabe, subí al auto. Es tu elección. Como dirá una vedette , en unos años. Si querés chocar, chocá. Bueno, algo parecido.
Al entrar al auto, todo volvió a la normalidad, pero no recordaba nada, solo un instinto lo hizo frenar de golpe. Las calles estaban vacías. Nadie vió, ni escuchó la frenada. Sintió como si hubiera cambiado de decisión, o algo le hubiese hecho mover el pié y apretar el freno. Le vino a la mente, lo que sufrirían sus padres. ¿Valía la pena hacer esto? Puso primera ,y, aunque triste aún, consideró que lo mejor, era irse a casa con sus padres.
Dedicado a todos aquellos, que como dijo Charly, no pudieron mas y decidieron irse.
Abril 10, 2010 | Por pipercoz | # Enlace permanente

Un reposteo para el finde rompiendo la tradición del sábado (que digo???) Espero lo disfruten.
Todo personaje tiene su lado oscuro y Tipo no iba a ser la excepción. “Todos tenemos algo que ocultar” dice un viejo tema y es cierto. Cosas de las cuales arrepentirse, pecados de juventud, secretos guardados bajo siete llaves, y vidas pasadas abandonadas en olvidos oportunos, forman parte del componente humano. En nuestro caso, como buen buey corneta, develaremos en carácter exclusivo, la demente relación y la lucha de nuestro antihéroe con sus adicciones. ¿O creyeron remotamente que sería inmune a las miserias humanas? .No olviden que él es un Tipo… común, un rostro mas en la multitud. Enumeraremos las distintas pestes contra las que tuvo que luchar y sus triunfos y fracasos con las mismas.
La inteligencia artificial.
Se dice que la química no puede reemplazar, lo que no se trae de fábrica. Concretamente, la inteligencia no es un producto que se consiga en la farmacia de la esquina. En plena época de experimentación con el LSD en EEUU, en nuestro país la cosa aun estaba en pañales. Tipo, conciente de sus limitaciones intelectuales, siendo un niño aún, creyó poder suplir lo que natura no daba y Salamanca no prestaba. Había escuchado por la tele, que el cerebro precisaba de fósforo para un mejor rendimiento. Como un montón de gente que fija solo una parte de lo que recepciona, y otros que nunca leen la letra chica, el pequeño no se siguió informando, más exhaustivamente del tema, y decidió poner manos a la obra. No sabía que esa decisión lo llevaría a un submundo sin retorno. El ritual de la iniciación fue, como tantas otras, secreta, solitaria y silenciosa, para que sus padres no se enteraran. Tratando de no dejar rastro alguno y limpiando la escena del crimen, procedió a su primera, pero no última vez. Con extremo cuidado, tomó de las pertenencias de su padre, la pequeña caja de Ranchera. Tomó un fósforo, lo encendió, y lo apagó de un soplido breve. Dudó un instante, pero pudo más su deseo de superación. Lo miró fijamente, lo volvió a soplar para no quemarse y se lo colocó en la boca. El sabor tostado no le resultó desagradable, arrojó el palillo a la basura y decidió repetir la experiencia. Esta vez deshinibido por completo, disfrutó con total libertad la sustancia prohibida. Estimo prudente no superar esa dosis, y se sentó a esperar a ver que sucedía. Lo más sorprendente de este caso, era la precocidad del iniciado. Tan solo 8 años. Luego de 10 minutos, todo seguía igual, la habitación no daba vueltas, ni apareció ninguna imagen rara, ni multicolor. Sería cuestión al día siguiente de ver que podría suceder. Tras un breve lapso, en la escuela, comenzó a experimentar un repunte en su desempeño. Los exámenes eran superados con una facilidad, nunca vista antes. Esto provocó que el consumo de cabezas de fósforos, se tornara una práctica habitual para el niño. Con suerte para él, ya que no experimentaba efectos secundarios, de su reciente adicción. Luego de algunos meses, y preso de un ataque de euforia triunfalista, blanqueo su hábito frente a sus progenitores. Los mismos luego de salir de su asombro, comenzaron a investigar, cuan lejos había llegado su consumo. Comprobaron con alivio, que solo se había circunscrito a los Ranchera, sin llegar a extremos peligrosos como podrían haber sido los Tres Patitos o Fragata.
Tipo Grande se sintió culpable, ya que atribuyó la adicción de su vástago, a su propio vicio de fumar, para el cual, de más está decirlo, precisaba de los servicios de los fósforos. La tecnología jugó un papel decisivo, para su recuperación definitiva. La aparición en esos años, de los encendedores Cricket, permitió al patriarca de los Tipo, no interrumpir con su hábito, y al mismo tiempo, concluir para siempre con la adicción de su pequeño hijo.
Como toda recuperación, el proceso fue duro, difícil y doloroso, a veces, con el creciente temor, de ver interrumpido definitavemente su progreso intelectual en el colegio. Los profesionales a cargo desestimaron de cuajo esa probabilidad, ya que encontraron que las dosis en su organismo, habían tenido un efecto beneficioso, sobre la porción cerebral, que rige la imaginación. Esta información se mantuvo en total confidencialidad, ya que no se buscaba fomentar en las criaturas esta costumbre. Menos áun desatar una guerra por el control del stock, en toda la industria fosforera. Hubiese desatado una hecatombe, cual “fiebre del oro”, a pesar de la posible apertura de nuevas fuentes de trabajo. La adolescencia encontró al adicto recuperado, a pesar de alguna mirada con cariño al viejo Magiclik, que colgaba por encima de la cocina.
Sustancias Prohibidas.
La chispa ya estaba encendida, el deseo destructivo era presa de su ser. Lo que nunca supieron los mayores, debido al silencio auto impuesto desde su único blanqueo, es que los fósforos no fueron la única adicción del pequeño Tipo. Tras una breve escala con las botellas de Uvasal y sal de fruta Eno sin disolver, en estado puro, el pequeño recaló en el Redoxón y su variante con gusto a naranja, Cal C Vita. Buscando algo más fuerte, su próximo destino fueron las pastillas. En este rubro, las Billiken Mentol, no eran para cualquiera y menos para un ya, pre-adolescente. Pero se las bancaba muy bien, cumplida la primera etapa, donde uno lidia con la potencia del mentol. Algunos pares admiraban su capacidad para soportarlas en la boca, y reincidir en su ingesta, una y otra vez. Era casi un referente para otros adictos como él. Irremediablemente llego la saturación, ayudada por la llegada de las Mentho Lyptus, que al lado de las anteriores, eran caramelos de leche.
Su avidez lo llevó a incursionar luego con el cacao. El Aero, según sus propios dichos, fue lo máximo y en un muy lejano segundo lugar, el Biznique Nevado. Su dentista y más acá, en el tiempo, su dermatóloga fueron los principales beneficiarios de su mal. Un Porsche en el garage de cada uno, y vacaciones durante varios años en Punta del Este, daban fe de lo antes escrito.
Increíblemente jamás le atrajeron ni el tabaco, ni el alcohol y menos las drogas. Atribuido seguramente a los excesos durante su infancia y preadolescencia, fue que comenzando su adultez, quedó ya sin ganas de experimentar sensaciones, ni probar nada nuevo. Pero siempre alguna secuela queda en estos casos, y parafraseando a Serrat, “no hay historia de adictos que tenga un final feliz”. Su sistema motriz se vio afectado, particularmente la zona de su dedo pulgar de la mano derecha. Un movimiento casi imperceptible por la velocidad, pero continuo, se adueño del mismo. Y otra vez, la tecnología triunfó, donde fracasaron médicos y especialistas varios. Un novedoso invento de fines del siglo XX, le brindó a Tipo, la posibilidad de convertir su defecto en habilidad.
Adoptado por las siguientes generaciones masculinas, y eternamente defenestrado por el otro sexo, el uso de este adminículo portátil, iba a ser causal de discusiones varias por parte de ambos bandos. Se creía, erróneamente, que quien lo poseía, guiaba los destinos del sitio que habitaba. Hasta se pensó en organizar alguna clase de olimpíada, donde Tipo iba a ser número puesto para representar al país. Pasado el furor, el aparato se volvió común a todos los mortales. La cuestión es que a nuestro personaje, lo podemos encontrar aun hoy, sentado en su sillón, demostrando toda su habilidad, junto a su fiel amigo… el control remoto.
Abril 7, 2010 | Por pipercoz | # Enlace permanente

EL GAFE
IMPORTANTE ANTES DE LEER
Gafe: De or. desc..* adj. Dicho de una persona: Aguafiestas o de mala sombra. Fúlmine es un personaje creado por el dibujante, humorista y editor argentino Guillermo Divito, que lo publicó siempre en su revista Rico Tipo.Lo que en España se denomina un gafe, en Argentina un mufoso o un jetattore, en otros lugares un mala sombra y de tantas otras formas.
TERCERA PARTE
El Instituto cerró sus puertas a mediados de los 80. Las versiones fueron varias, pero una de las fuentes señalaba a la muerte de Alustiza, como principal motivo. Algunos otros, mas certeros en el manejo de la información, descubrieron una operación de venta del establecimiento a manos privadas. El proyecto incluía mudar todo el plantel del mismo, al noroeste del país, y de esta manera proseguir el legado del escritor y único director, en otra parte de la Argentina. El impulsor de la iniciativa y principal inversor era un abogado y político de La Rioja, que decía, haber estudiado en el IDEA. Este riojano pensaba que los contenidos educativos del instituto, podían servir de mucho, para un proyecto a corto plazo que incluiría el resto del país. Con el tiempo nos iríamos dando cuenta, de las consecuencias del mismo. El pequeño Tipo tuvo un pequeño cambio de palabras, con el entonces futuro letrado. Igual que los encuentros casuales que tenía Forest Gump con personajes históricos, nuestro personaje vivió una experiencia similar. Una mañana de Julio, al ingresar al establecimiento, el niño saludó al portero español, que barría el patio como todas los días. Tipo recuerda la advertencia de Blas, al ver pasar al riojano. “Ten cuidado con el gafe, pequeño” Sin saber bien el significado de tal palabra, el niño siguió con su marcha. Al acercarse al flamante abogado provincial, Tipito resbaló y cayó pesadamente al suelo. Al escuchar el llanto del infante, el provinciano se dio vuelta y asistió al dolorido estudiante.
- “¿Estás bien?”, le dijo.
- “Si, señor, gracias”
- “El señor está en el cielo, solo liamame por mi nombre, soy Carlo”.
Luego de volver a casa, siguiendo el consejo paterno, fue en busca del diccionario y del vocablo desconocido. Luego de leer el significado, el pequeño se dirigió a la mesa de luz de su padre. Sacó del cajón, una vieja estampita que su progenitor guardaba dentro de un libro para “circunstancias especiales”. No se asemejaba a las imágenes, que observaba a la salida de la iglesia, sino que era una especie de foto de un artista popular. Recordó las instrucciones que había recibido, para efectuar correctamente el ritual. Deslizó su mano hacia su entrepierna, sin ningún ánimo masturbatorio, y sostuvo con firmeza su testículo izquierdo. Miró la estampita y profirió tres veces, lo que el mito popular señalaba en estos casos. “ Pugliese, Pugliese, Pugliese”
N del A: Osvaldo Pugliese es una figura asociada a la buena suerte. Los creyentes de este mito -entre los que se encuentran muchos artistas- llevan siempre consigo fotos del artista y, al enfrentarse a los avatares del destino, repiten tres veces Pugliese para ahuyentar la “mufa”. (Extraído de www.otro-turismo.com.ar).
Abril 5, 2010 | Por pipercoz | # Enlace permanente

JUAN MANUEL, Y JUAN Y JUAN.
LOS TRES JUANES.
Papá Tipo observaba el desempeño de su hijo con cierto recelo. No lo convencía del todo, el método del instituto. Mas cuando vió, que el ya joven Tipito, en la cátedra de Mensajes Subliminales, escuchaba al revés viejos discos de Juan y Juan, Rubén Mattos y Los Tíos Queridos, buscando algún indicio sobre el sentido de la vida. Esta disciplina caló hondo en el joven estudiante, que comenzó incluso a leer al revés, en búsqueda de algo nuevo, que sorprendiera a sus profesores. No solo eso, sino que también desarrolló la habilidad de escribir al revés, que no le deparó mas que una aparición en un programa de talentos, sin mucho éxito. Cortazar ya despuntaba esta habilidad cuando escribió: “Átale, demoníaco Caín, o me delata”. (Prueben de leerla al revés). U otra de autor anónimo como “La ruta nos aportó otro paso natural”. Se fanatizó tanto que terminó viajando a Neuquén y Oruro. Leyendo revista Somos, comiendo ananá y visitando alguna arenera.
La cátedra de historia también tenía sus particularidades, sobre todo si te tocaba la clase de Giglioli y Cincuetti. No eran dos profesores, sino uno, que juntó sus apellidos materno y paterno, usando la conjunción “y” en el medio, solo para darse corte. Este catedrático, partiendo de la premisa “Si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma”, sostenía que San Martín no fue a los Andes, sino que fue a la inversa. Todo un adelantado del revisionismo histórico. Admiraba profundamente a Rosas, y seguía las costumbres de ese tiempo, sobre todo la de la siesta. Por eso mismo, Tipo gustaba de la clase del viernes, entre las 14 y las 16 hs, donde se procedía a recrear, con una perfección inédita, las tardes de los tiempos del Restaurador.
Otro adelantado a su tiempo, fue el docente a cargo de la materia “Argentino adaptado”, profesor Sam Sung. Nacido coreano, naturalizado malayo, Sung sostenía que en nuestro país, se hablaba argentino y no castellano. Por eso inventó un meta-lenguaje basado en como sonaban las palabra y no tanto en su escritura.
Por otro lado, priorizaba hasta la obsesión, el uso de la menor cantidad posibles de letras, al formar una palabra. A este pionero se lo reconoce, como una gran influencia hoy en día, en la forma de escribir mensajes de texto. “Kiero s pdaso d keso” es un brillante ensayo, considerado el génesis de la escritura textual, para los fanáticos del uso de celulares hoy en día.
Esta fue la gota que colmó el vaso de la paciencia de Papá Tipo. Como docente jubilado, ya en ese tiempo, era inconcebible e inaceptable, que su hijo siguiera concurriendo a ese tipo de institución educativa. No le aportaba nada en absoluto a la cultura general, por la que tanto había bregado al educar miles de jóvenes, desde los años 40 hasta fines de los 70. Tras 9 años duros, de intenso entrenamiento escolar, el ya convertido en adolescente, dejaba el techo que lo había cobijado en tantas jornadas gloriosas, llenas de saber.
CONTINUARA . . .
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