Resumen: Antes del 25 de Mayo, la Revolución, 3era parte

Resumen: Antes del 25 de Mayo

3era parte

Año 1810 – La Revolución

Acontecimientos del año 1810 que precipitaron las revoluciones de América Española

Durante los primeros meses del año 1810 se produjeron acontecimientos en España y en América Española que finalmente desembocaron en las revoluciones que fueron el inicio de las independencias de las colonias Españolas: en Caracas el 19 de abril y en Buenos Aires el 25 de mayo de 1810.

Durante el mes de enero de 1810, se produjo la invasión de Andalucía por las tropas francesas quienes en quince días ocuparon toda la región. El primero de febrero tomaron la ciudad de Sevilla que era la sede del gobierno de España. La Junta Central estableció como sede la isla de León. El día 29 de enero delegó todas sus facultades en un Consejo de Regencia compuesto por cinco miembros, que se instaló el dos de febrero. En él, uno de los puestos se reservaba para un representante de las Américas.

Por este motivo, el virrey Cisneros no tuvo más remedio que publicar los informes acerca de la caída de Andalucía y el traslado de la Junta Central a la isla de León, en un bando dirigido el día 18 de mayo de 1810. Esta declaración abrió las puertas para los Cabildos abiertos que concluirían en la Revolución de Mayo.

 

Acciones revolucionarias a comienzos de 1810

Durante los primeros meses de 1810 continuaba la acción revolucionaria de los partidarios de la independencia de América Española. El 17 de enero de ese año, Francisco Miranda le escribía desde Londres a Felipe Contucci instándolo a continuar con los planes de independencia. También desde Córdoba, ciudad central del Virreinato del Río de la Plata, el 15 de febrero, el deán Gregorio Funes le escribía a la princesa Carlota que se había ocupado de preparar los ánimos de mis compatriotas a favor de una regencia de la princesa en Buenos Aires. En esta carta de comienzos del año 1810 el deán Funes todavía abrigaba esperanzas en la posibilidad de una regencia de la princesa Carlota. Además nos transmite la forma sigilosa y encubierta en que debían realizar los patriotas su acción proselitista a favor de algún tipo de independencia pues de ser descubiertos podían ser llevados a prisión por las autoridades del virreinato o escapar al exterior como fueron los casos de Saturnino Rodríguez Peña y Juan Martín de Pueyrredón, prófugos en Río de Janeiro.

La Semana de Mayo

Manuel Belgrano nos relata que, mientras se encontraba en el campo, lo mandaron a llamar sus amigos diciendo que “era llegado el caso de trabajar por la patria para adquirir la libertad e independencia deseada”. Cornelio Saavedra, que era el comandante del cuerpo de Patricios, relata que se encontraba en el pueblo de San Isidro cuando fue llamado a la ciudad por Juan José Viamonte.

Los patriotas se reunieron en la casa de Nicolás Rodríguez Peña donde había “una gran reunión de americanos que clamaban por que se removiese del mando al virrey y se crease un nuevo gobierno americano.” Allí se acordó solicitar a los miembros del Cabildo y al virrey Cisneros de llamar a un cabildo abierto “al que concurriese el pueblo a deliberar y resolver sobre su suerte.”

El 21 de mayo se agolpó una multitud en la plaza Mayor, (denominada hoy Plaza de Mayo), los comandantes French y Beruti repartían cintas blancas para distinguir a los patriotas. La multitud exigía la suspensión del virrey y la convocatoria a un Cabildo Abierto.

Cisneros accedió a la solicitud y se procedió a citar al Cabildo Abierto para el día siguiente, martes 22 de mayo. La multitud seguía reunida en la plaza frente al Cabildo. Cornelio Saavedra fue llamado para que intentara aquietarla. Desde el balcón del Cabildo se dirigió a la muchedumbre diciendo que se estaba tratando los asuntos que convenían a la felicidad del país y que el día siguiente se celebraría un Cabildo Abierto.

El día 22 se celebró el Cabildo Abierto. Ese día no hubo pueblo en la plaza pues llovía. Además, se habían apostado centinelas en las entradas de la plaza y podían ingresar solamente los que tenían la invitación.

Durante el debate de ese día, 22 de mayo, expusieron muchos oradores, algunos apoyando la continuidad del virrey como el fiscal Villota y el obispo Lué, otros proclamando la caducidad de las autoridades, pues la Junta Central de España ya no existía y no tenía autoridad al nombrar al Consejo de Regencia, y entonces correspondía el retorno de la soberanía al pueblo, entre estos últimos se encontraban Castelli, Cornelio Saavedra y Juan José Paso. También, los que apoyaban al virrey, decían que la ciudad de Buenos Aires no tenía autoridad para establecer por sí una junta sin la consulta de los pueblos del interior. Las deliberaciones terminaros a media noche y se resolvió hacer el recuento de votos al día siguiente a las tres de la tarde y delegaron en el Cabildo la conformación de la nueva junta. Resultó con mayor cantidad de votos la propuesta de remoción del Virrey Cisneros.

El 24 de mayo el Cabildo tomó la determinación de nombrar una junta de gobierno presidida por Cisneros, que había aceptado el cargo el día anterior, sin tener en cuenta lo decidido por el congreso celebrado el día 22 de mayo. Por la tarde del día 24 de mayo juraron los miembros de la junta presididos por el Virrey Cisneros. Estas designaciones enfurecieron a los patriotas que se creyeron burlados pues el Cabildo no había respetado lo resuelto por el congreso del día 22 de mayo. Fue entonces que se preparó la Revolución del 25 de Mayo.

 

 

El 25 de mayo de 1810

Nos ocuparemos ahora de los sucesos del día 25 de mayo de 1810, día que se conmemora en la República Argentina como el que dio comienzo al proceso de Independencia de la Nación. En realidad, la junta de gobierno que se designó en ese día inició una administración independiente de España, aunque juró fidelidad al rey cautivo Fernando VII. En los hechos, todos los gobiernos provisionales que se sucedieron hasta la declaración formal de la independencia el 9 de julio de 1816, lo hicieron en forma autónoma de la Península.

La elección del día 24 de mayo de una junta de gobierno presidida por el virrey Cisneros pareció satisfactoria a los españoles. Habían salvado la autoridad del virrey. Pero muy diferente fue la reacción de los patriotas. Se reunieron a las ocho de la noche en casa de Nicolás Rodríguez Peña desde donde se entabló comunicación con los jefes de patricios y cada uno de ellos reunió a sus amigos quienes apoyaron la resolución de no reconocer la junta proclamada ese día. La reunión continuó hasta el alba. Antonio Luis Beruti pidió papel y tintero y confeccionó una lista con los nombres que el día siguiente formarían la Primera Junta de gobierno. La lista fue aceptada y se la hizo circular entre los dispuestos a cooperar para el triunfo.

El 25 de mayo amaneció con una gran agitación del pueblo. Se congregó una multitud en los corredores del Cabildo exigiendo la renuncia del virrey. Ante el tumulto, el Cabildo decidió consultar a los comandantes acerca de si “podían contar con las armas para sostener el gobierno establecido.” Contestaron que el pueblo y las tropas estaban en “una terrible fermentación”, y que no era posible contenerlo. En ese momento se oyeron golpes en la puerta y se pronunció el conocido reclamo:

—“El pueblo quiere saber de qué se trata”.

El comandante Martín Rodríguez tuvo que salir a aquietarlos. Aseguró que pedirían la renuncia del virrey. Una delegación del Cabildo se dirigió al fuerte donde se encontraba Cisneros a pedirle su renuncia, a la cual accedió. Los patriotas no se conformaron con ello e irrumpieron en el Cabildo con el pedido de designar una nueva junta con los nombres aprobados la noche anterior en casa de Rodríguez Peña: Presidente vocal, o comandante general de armas al señor don Cornelio de Saavedra, para vocales a los señores doctor Juan José Castelli, licenciado don Manuel Belgrano, don Miguel de Azcuénaga, doctor don Manuel Alberti, don Domingo Matheu, y don Juan de Larrea, y para secretarios a los doctores don Juan José de Paso, y don Mariano Moreno

El síndico doctor Leiva salió al balcón y encontró reducido número de vecinos en la plaza. Pero rápidamente se congregó el pueblo que se había retirado, exigiendo que el Cabildo cumpliera con la solicitud y que en caso contrario “sufriría la ciudad lo que hasta entonces se había procurado evitar.” Salió al balcón el escribano del Cabildo, Justo José Núñez, quien leyó el petitorio presentado con las firmas del pueblo y “si era aquella su voluntad.” Una aclamación partió del pueblo manifestando que esa era su voluntad.

Inmediatamente el Cabildo llamó a los nuevos integrantes de la junta para prestar juramento. Finalizada la ceremonia, Cornelio Saavedra pronunció unas palabras ante el público congregado en la plaza desde el balcón del Cabildo. El presidente y los demás miembros de la Primera Junta se dirigieron al fuerte, que era la sede del gobierno, ante numeroso público que llenaba la plaza mientras sonaban las campanas de las iglesias y se oían salvas de artillería. En ese momento sobrevino la lluvia.

Nos queda una observación para hacer. El 25 de mayo apareció un nuevo actor político en el escenario del Río de la Plata: el pueblo. Este nuevo actor cambia el criterio del antiguo régimen donde el actor político era el vecino, y se convocaba a la parte más “sana del vecindario”, que eran una elite de comerciantes, propietarios, militares, funcionarios y eclesiásticos. Fue el pueblo común el que salió a manifestarse en la plaza a favor de sus líderes, en dos ocasiones, el 21 y el 25 de mayo y de este modo pudo torcer la voluntad de la elite peninsular dominante.

 

Causas de la Revolución de Mayo

Es posible dividir las causas de la Revolución del 25 de Mayo de 1810 en Buenos Aires, en causas internas y externas. Entre las últimas, podemos mencionar en primer lugar el auge de las ideas de la Ilustración que, luego de la Revolución Francesa, se propagaron por Europa y penetraron en los círculos intelectuales de España. También en el campo de las ideas, los conceptos de libertad de comercio que publicó Adam Smith en su tratado La riqueza de las Naciones, dio a los patriotas argumentos para combatir el monopolio del comercio impuesto por España con los puertos de la Península. En cuanto a los hechos políticos y militares, la invasión de Napoleón a Europa y luego a España, con el consiguiente cierre para Inglaterra de los puertos del continente la obligaron a buscar otros mercados para su industria en África y América española. La derrota de la flota española en Trafalgar, le permitió a Inglaterra dominar los mares y limitar a España en su comercio con sus colonias. Finalmente, la invasión de los franceses a España y la prisión de la familia real junto con al rey, Fernando VII, que tuvo un doble efecto, por un lado el temor de que la Península cayera totalmente en manos de Napoleón y por el otro, la falta de autoridad de la Junta Central y del Consejo de Regencia. Por este motivo los Americanos creyeron que había llegado la hora de luchar por su independencia. La soberanía que estaba en la cabeza del rey, al estar prisionero, pasaría nuevamente al pueblo, que tendría derecho a proponer su forma de gobierno.


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, , Reportar este Comentario Hoteles Londres dijo

El 25 de mayo siempre ha sido una fecha muy señalada para muchisimas personas, asi que esta bien que nos pongais esta historia por aqui, asi nos enteramos todos de todo.

, , Reportar este Comentario Paola dijo

Hola … Si Yo Quiero un RESUMEN ,, No un monologo de lo sucedido en esa fecha…
La informacion esta muy buena muy completa sobre todo, pero no es lo que busco..
Besos =)

, , Reportar este Comentario Luli dijo

Muy bueno, pero el resumen sobre el dia del 25 de mayo me quedo un poco largo y es para la escuela

, , Reportar este Comentario Celeku dijo

A ETO LO QUE PIO VO LE LLAMA RESUMEN, TE VIA DEMANDÀ, IO NECESITO ALGO COTO PA ETA EPOCA, EL DOTOR ME DIJO QUE NO ME ESFEZE( ESFUERCE)