Resumen Año 1809 – Un nuevo virrey

 

Resumen: Antes del 25 de Mayo

2nda parte

Año 1809 – Un nuevo virrey

 

Asonada del 1 de enero de 1809

Los procesos históricos que comenzaban a vislumbrarse en el Río de la Plata a fines de 1808 estallaron violentamente el día primero de enero de 1809 en Buenos Aires. Todos los años, el día primero de enero, se elegían las autoridades del Cabildo. Un grupo de españoles, entre los que se encontraban Martín Álzaga y el obispo Lué, desidieron de formar una junta similar a las de España y la de Montevideo y destituir al virrey Liniers. Nombrarían a nuevos cabildantes que no fueran del agrado del virrey pensando que éste rechazaría el nombramiento. Tendrían la excusa para la revuelta. Ese día se reunió el Cabildo en las primeras horas de la mañana y nombro a los nuevos cabildantes, esperando el rechazo. Pero la asonada fue descubierta, Liniers fue respaldado por Cornelio Saavedra y otros criollos y los cabecillas fueron prisioneros y enviados a Carmen de Patagones.

Designación de Cisneros como virrey del Río de la Plata

Como consecuencia de las informaciones que recibía la Junta Central instalada en Sevilla, se tomó la decisión de proceder al relevo de Liniers. En efecto, la Junta recibía noticias adversas al virrey provenientes de la Junta de Montevideo, presidida por Francisco Javier Elío y de Joaquín de Molina, que era el enviado de España en Buenos Aires. El 16 de febrero de 1809 la Junta Suprema Gubernativa de España e Indias nombró a Baltasar Hidalgo Cisneros como Virrey de Río de la Plata.

Sucesos del 25 de mayo de 1809 en el Alto Perú

En Chuquisaca, ciudad del Alto Perú, hoy república de Bolivia, pero que en ese momento formaba parte del Virreinato del Río de la Plata, donde funcionaba la Audiencia de Charcas, y la Universidad, se produjo un levantamiento contra la autoridad del Presidente, Ramón García Pizarro. El Presidente había elevado a la Universidad de San Francisco Xavier de Chuquisaca los pliegos traídos por Goyeneche con las propuestas de la Infanta Carlota y su intención de asumir la regencia en América del Sur mientras su hermano, Fernando VII, estuviera prisionero de Napoleón. La Universidad rechazó la propuesta pero comenzaron a circular rumores diciendo que Liniers y el Presidente Pizarro deseaban imponer la regencia de Carlota y entregar el Alto Perú a la Corte de Brasil. La Audiencia tomó a su cargo el gobierno y confinó a Pizarro en prisión.

Poco después, el 16 de julio, se produjo otra revuelta en la ciudad de La Paz, encabezada por Pedro Domingo Murillo y Juan Pedro de Indaburu. Pidieron cabildo abierto y obtuvieron la renuncia del gobernador y del obispo. Se constituyó una junta que se llamó Junta Tuitiva.

 

Problemas hallados por el virrey Cisneros al arribar al Río de la Plata

Cuando llegó Cisneros como Virrey del Río de la Plata, se encontró con varios problemas que debía solucionar. Disipados sus primeros temores acerca de la oposición del pueblo de Buenos Aires y luego de la cordial bienvenida de que fue objeto, se le presentaba un panorama económico y político complicado. En primer lugar el virreinato no tenía recursos suficientes con qué pagar sus obligaciones; en segundo lugar debía remediar las sublevaciones producidas en el Alto Perú, en Chuquisaca y La Paz que todavía se encontraban en manos rebeldes y que Liniers no había intentado sofocar; en tercer lugar tenía que solucionar los procesos que había dado lugar la sublevación del primero de enero de 1809 en Buenos Aires, siendo sus miembros notorios realistas como Martín Álzaga; por último, disminuir la amenaza que existía en la ciudad por parte de los partidarios de alguna forma de independencia, de lo cual estaba el virrey suficientemente advertido.

 Mariano Moreno – Representación de los hacendados

Este escrito de Mariano Moreno fue presentado al Virrey Cisneros el 30 de septiembre de 1809. Sostenía la conveniencia de autorizar el comercio libre con naciones amigas, en especial con Inglaterra. Está basado en un sólido conocimiento teórico de las nociones de economía política que fueron desarrolladas por economistas ingleses a fines del siglo XIII, posiblemente leídas en traducciones al español o al francés. En efecto, Moreno cita en este texto expresamente a Adam Smith, Gaetano Filangieri y Gaspar Melchor Jovellanos. En vista de esto, Cisneros permitió comerciar con los británicos per imponiendo muchas restricciones a ese comercio. De esta forma Cisneros solucionó los problemas económicos del Virreinato al cobrar impuestos por dicho comercio.

Represión a las juntas de Chuquisaca y La Paz en 1809

               El 8 de agosto de 1809, estando ya Cisneros en Buenos Aires a cargo del Virreinato, designó al Mariscal de Campo Vicente Nieto, como presidente de la Audiencia y gobernador de la Intendencia de Charcas, y ordenó a dicha Audiencia a liberar al antiguo gobernador, Ramón García Pizarro. Nieto conformó un ejército compuesto por tropas de la capital, especialmente del cuerpo de Patricios, y se dirigió hacia el Alto Perú.

 En Quito, hoy la capital de Ecuador, también se había producido una revuelta el 10 de agosto de 1809. Se conformó una junta denominada Soberana de Quito. A los pocos meses la revuelta fue sofocada por tropas enviadas por el Virrey del Perú.

Un ejército al mando de Goyeneche enviado por el Virrey del Perú, abatió a los rebeldes de La Paz. Tomaron prisionero al comandante y presidente de la junta, Pedro Murillo y a otros líderes de la insurrección. En el parte enviado por Goyeneche decía: “Tengo el honor de instruir a V. E. De la feliz conclusión y exterminio de los rebeldes [...] y he dispuesto que ambas cabezas se presenten en esta Plaza colgadas de una horca.” Además, agregaba que, al llegar Nieto a Chuquisaca, procedió a poner en libertad al depuesto gobernador, Pizarro.

En Febrero de 1810 se conoció en Buenos Aires la sentencia que Goyeneche aplicó a los responsables de la rebelión de La Paz. Cortaron las cabezas de los rebeldes y las colgaron de clavos, y fueron expuestas en lugares públicos en la ciudad de La Paz.

En Chuquisaca, cuando se conocieron las noticias de lo sucedido en La Paz, la Audiencia rebelde aceptó la intimación de Nieto y depuso las armas. A pesar de ello, muchos revolucionarios fueron puestos en prisión, otros fueron exiliados, algunos a las islas Filipinas, a las islas Malvinas, a la ciudad de Salta o a Buenos Aires, otros puestos a trabajar en las minas de Potosí.

Bartolomé Mitre considera que la aprobación del virrey Cisneros a las matanzas del La Paz “contribuyó a hacer más odioso el nombre de Cisneros entre los americanos, [...] puso de manifiesto la política parcial del gobierno peninsular, que castigaba con el destierro y el último suplicio en una parte, el mismo hecho que había alentado y premiado en Montevideo, sólo porque unos eran americanos y otros españoles.”

 

El Virrey Cisneros,  la Junta de Montevideo y la asonada del 1 de enero de 1809

El segundo problema que encaró Cisneros fue el planteado por la posible condena a los miembros de la Junta rebelde de Montevideo, y el conato de golpe del primero de enero de 1809, que intentaba suplantar la autoridad de Liniers por una junta similar a las de España. Cisneros perdonó a los revoltosos. Ambos pronunciamientos fueron realizados por españoles europeos. Mientras que los levantamientos que protagonizaron españoles europeos no fueron castigados, aquellos impulsados por americanos fueron castigados con el exilio y la muerte.

Medidas de vigilancia promovidas por el Virrey Cisneros

El día 19 de septiembre, Cisneros anunció una serie de medidas restrictivas con la intención de aplacar los ánimos dispuestos a la rebelión. Para ello hizo colocar un bando “en las plazas y sitios acostumbrados” denominado “Auto de buen gobierno” para que nadie pudiese alegar desconocer estas medidas. Citaré alguna de ellas: Prohibió “en las calles y plazas las canciones torpes y deshonestas” que ofendieran a la religión. Prohibió fijar pasquines y papeles anónimos y anunció castigos a los que infringieran esta disposición. Anunció medidas contra aquellos que no tuvieran un empleo o los que pidieran limosna. Prohibió los juegos de azar en los cafés, fondas, posadas y pulperías. Además, para abrir pulperías se requería licencia del gobierno y las que no lo tuvieran debían cerrar. Fijó restricciones al uso de armas y prohibió galopar en las calles de Buenos Aires.

 

Actividades de los patriotas a favor de la Independencia en el Virreinato del Río de la Plata en el año 1809

Felipe Contucci era el contacto de los revolucionarios de Buenos Aires con la princesa Carlota que residía en Río de Janeiro. La regencia de la Princesa era apoyada por Belgrano, Castelli, el deán Funes y otros revolucionarios. Cisneros estaba al tanto de estas actividades y los vigilaba. Existían reuniones en casas de Rodríguez Peña y en distintos cafés y tertulias. La agitación a fines de 1809 en Buenos Aires era evidente.


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, , Reportar este Comentario Hoteles Londres dijo

Por lo que nos pones por aqui, el año 1809 fue un año donde pasaron muchisimas cosas interesantes, no? A ver si me entero un poquito mas de este año y pongo mas info por aqui.

, , Reportar este Comentario Emily Short dijo

Viceroy Cisneros tried to maintain the political status quo, but a group of criollo lawyers and military officials organized an open cabildo (a special meeting of notables of the city) on May 22 to decide the future of the Viceroyalty. Delegates denied recognition to the Council of Regency in Spain and established a junta to govern in place of Cisneros, since the government that had appointed him Viceroy no longer existed. To maintain a sense of continuity, Cisneros was initially appointed president of the Junta. However, this caused much popular unrest, so he resigned under pressure on May 25. The newly formed government, the Primera Junta, included only representatives from Buenos Aires and invited other cities of the Viceroyalty to send delegates to join them. This resulted in the outbreak of war between the regions that accepted the outcome of the events at Buenos Aires and those that did not.