PRIMER CONGRESO NACIONAL De Psicología Social

PRIMER CONGRESO NACIONAL
De Psicología Social
Programa OFICIAL Congreso 2011

“Identidad y Mas Lucha.
“El rol de la Psicología Social: su realidad actual
Y su futuro en la Argentina del 2020”.

Programa Oficial de Actividades.

11 Junio 2011
Auditorio Buenos Aires Kraft – Florida 683.
(Subsuelo)

Acreditación 11 hs.
Apertura de Bienvenida. 11,40 hs.
Y Homenaje a la Psicología Social.

-Gratuito-

A- Primera Mesa Redonda. 12,40 hs

Identidad y lucha

1- El Psicólogo Social “es profesional” y su inserción laboral hoy. Expone: P.S Hugo Basile

2- La regulación de la Profesión, la lucha por su reconocimiento. Expone: P.S Marita Suárez

3- La Psicología Social, los medios de comunicación y las nuevas tecnologías. Expone: P.S Román Mazzilli

4- El Psicólogo Social, su trabajo comunitario versus el pago de honorarios. Expone: P.S Norma Españon

Coordinación: P.S Mirian Loscocco

B- Segunda Mesa Redonda. 15,30 hs

Las intervenciones Psicosociales de Colegas en Argentina.

1- Intervención con talleres en la Unidad Penitenciaria Neuropsiquiatrica N 10. Melchor Romero – Ciudad de La Plata. Expone: P.S. Rosario Baldeón.

2- Intervención en violencia de genero y violencia infantil en la Provincia de Formosa. Expone: P.S Olga Pacella.

3- Intervención en el armado de un equipo de futbol en un barrio vulnerable. Ciudad de Bahía Blanca.
Expone: P.S. Rosana Cura.

4- Intervención del INADI sobre la discriminación.
Expone: P.S. Maria Rachid

5- Intervención con Adolescentes para la reinserción en el Ámbito Educativo. Provincia de Chubut.
Expone: P.S. Noemí Lanas

Coordinación: P.S Silvia Zekan.

C- Tercera Mesa Redonda. 18 hs.

La realidad y su futuro de la Psicología Social en el 2020

1- La formación y sus nuevos paradigmas.
Expone: Juan Díaz
2 – Los nuevos grupos y sus formas de intervención.
Expone: Alejandro Simonetti.
3- La Psicología Social y los cambios sociales en la segunda década del siglo XXI.
Expone: Alfredo Grande

Coordinación: P.S Daniel González

ATENCION:
Habrá espectáculos artísticos en los recesos y terminamos a todos baile.
Y el principal protagonista SOS vos…
Veni a Pensar y debatir.
La Psicologia Social la seguimos construyendo entre TODOS.

Teléfono: 4951-3842 o 3530-2635

www.elcentroargentino.com.ar

Organizan:

+ Centro PsicoSocial Argentino,
+ Escuela de Psicología Social “Nueva Generación”,
+ Escuela de Psicología Social “Construyendo Alternativas”
+ UPE-Universidad Popular Enseñaje (La Plata).
+Centro de Estudio Sociales Argentino – CESA
+ Escuela de Psicología Social de Pilar
+ Centro de Estudio en Administración de la Salud de la Universidad CAECE.

Con capacitación florecen nuevas oportunidades

Teresa Valdés Betancourt*

Ser impecable con las palabras, expresa una recomendación de la cultura tolteca que señala un valor especial a la comunicación verbal o escrita, esa capacidad distintiva del ser humano. No es innata, necesita de educación en todos los sentidos, para que cada cual, aproveche sus propias experiencias multiculturales, como hombres o mujeres de este tiempo.

Cada institución estatal o privada, social, académica, científica, sindical que aprecie su fuerza laboral, no puede por ninguna circunstancia, dejar de invertir en la capacitación del personal e incluso, promover para su comunidad donde desempeña su radio de influencia.

Aún en las difíciles condiciones económicas de esta cuesta de enero se requieren ejercicios de entrenamiento y desarrollo de diversas formas de superación, no sólo las referidas a la gestión laboral, sino también para multiplicar los puntos de vista que influyen en la calidad de las funciones que desarrollan las y los funcionarios públicos, así como en las empresas de la producción y los servicios.

La carencia de recursos o presupuestos no debe considerarse como justificación para limitar el tiempo destinado a cursos, talleres sobre la perspectiva de género, cultura institucional, la eliminación de la violencia en todas sus manifestaciones y modalidades, en la esfera laboral, pues aportan nuevas herramientas y técnicas hacia el enriquecimiento humano y mayor eficacia en las misiones.

Se sabe que para lograr el éxito en cualquier tarea se debe preparar al personal y ese tiempo invertido, aporta nuevas oportunidades a quienes materializan el trabajo, dígase en la agricultura, en la industria urbana y rural, en los servicios públicos y negocios particulares, la docencia y en la esfera gubernamental por citar algunos.

Un ejemplo de capacitación para superar dificultades personales, se realiza por la Asociación Colimense de Ciegos, donde organizan talleres y cursos, donde imparten técnicas y habilidades para desempeñarse individualmente teniendo en cuenta la limitación visual o carencia total de la vista.
Este empeño encaminado a quienes tienen el padecimiento visual y también a madres, padres, tutores, cónyuges y demás familiares que partiendo de criterios equivocados, sobreprotegen en exceso a la persona invidente, especialmente si son niñas, niños y adolescentes.

Estos cursos preparan para reincorporarse a la sociedad, con clases especiales para dominar el espacio, vestirse y desvestirse sin ayuda, leer y escribir en Braille, mantener sus condiciones intelectuales hasta incorporarse y graduarse en profesiones universitarias de las licenciaturas de Trabajo Social, Psicología y Comunicación sin descuidar, su incorporación a grupos culturales de música y de teatro.

Las investigadoras señalan que la sociedad en su conjunto, asuma a las personas con alguna discapacidad o simplemente si tiene algún tipo de carencia, que muchas veces supera con creces y no impide, ocupar con eficacia un puesto de trabajo.
En ocasiones, palabras determinadas o por su entonación, provocan cierta discriminación que lastima su autoestima, en el ámbito laboral especialmente, hacia las mujeres con algún tipo de discapacidad, aunque también se manifiesta en la propia familia.
La definición jurídica alerta que en cualquier momento se puede llegar a ser una persona con discapacidad es decir, un ser humano que padece temporal o permanentemente una disminución en sus facultades físicas, mentales o sensoriales. Por tanto, junto con el esfuerzo individual y la capacitación, existen normas que aportan nuevas oportunidades en la actividad laboral con eficacia y remuneración equitativa.

*Maestra en Ciencias de la Comunicación
valdes.teresa@gmail.com


Cómo salvar el planeta desde la oficina

La Universidade da Coruña coordina a otros seis centros de investigación europeos en un proyecto de la UE para reducir las emisiones de carbono en el trabajo.

Combatir los efectos del cambio climático desde el trabajo. Este es el objetivo de Locaw, un proyecto coordinado por la Universidade da Coruña (UDC) y en el que participan otros seis centros de investigación europeos. La iniciativa, financiada con un millón y medio de euros por el séptimo programa marco de la UE, se centrará en analizar, durante tres años, qué factores favorecen o impiden la transición de empresas y ciudadanos hacia modelos sostenibles de producción y consumo.

MARÍA DE LA HUERTA | A CORUÑA Desplazarse a la oficina a pie o en transporte urbano, utilizar papel reciclado, encender la calefacción sólo cuando sea estrictamente necesario o apagar el ordenador al término de la jornada laboral son pequeños gestos que pueden parecer insignificantes pero que también pueden contribuir a luchar contra el cambio climático, uno de los grandes desafíos del siglo XXI. Pese a que los europeos -y también los gallegos- se muestran cada vez más preocupados por esta cuestión, todavía son pocos los que se han propuesto cambiar sus rutinas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Para tratar de aclarar esta contradicción nace Locaw -Low Carbon At Work-, un proyecto coordinado por la Universidade da Coruña (UDC), que agrupa a siete centros de investigación de la Unión Europea (UE) y a seis organizaciones públicas y privadas, y cuya finalidad es crear un modelo integral que permita reducir las emisiones de carbono en el lugar de trabajo.

La iniciativa ha sido financiada con un millón y medio de euros con cargo al séptimo programa marco de I+D de la UE y será coordinada por el profesor de Psicología Social y Ambiental de la UDC Ricardo García Mira. “Hemos logrado hacernos con unos de los tres proyectos que la Comisión Europea concedió, este año, en el área de Medio Ambiente”, destaca García Mira, orgulloso de que, por primera vez en toda su historia, la universidad coruñesa lidere un proyecto europeo. “Actualmente, participa en cuatro, pero nunca ha dirigido uno. En cambio, la de Santiago coordina nueve de los treinta en los que interviene, y la de Vigo, tres de un total de once”, señala el profesor coruñés.

El trabajo se centrará en analizar, durante tres años, las prácticas cotidianas en el lugar de trabajo de los ciudadanos con el objetivo de detectar tendencias y crear un modelo que permita combatir el cambio climático. “El enfoque novedoso que aporta esta iniciativa es el de analizar el comportamiento de los trabajadores en organizaciones y empresas en lo que respecta a la emisión de gases y el respeto al medio ambiente”, explica el profesor de Educación Ambiental y Desarrollo Sostenible de la UDC y revisor del programa GEO4 de Naciones Unidas, Pedro Vega Marcote, que también participa en el proyecto. Uno de esos seis grandes centros será la propia Universidade da Coruña. Los otros son las multinacionales British Petroleum (Gran Bretaña), Volvo (Suecia) y Solaris (Italia), la empresa pública rumana Aquatim y el Ayuntamiento de Groningem, en Holanda.

En cada uno de ellos, los investigadores del proyecto Locaw -pertenecientes a la UDC y a las universidades de Umea (Suecia), Oeste de Timosoara (Rumanía), Surrey (Reino Unido), Groningen (Holanda), Sapienza (Italia), y al Macaulay Land Use Research Institute (Reino Unido)-, analizarán conductas relacionadas con el consumo de energía, la generación de residuos sólidos y el uso del transporte.

“La idea -aclara Ricardo García Mira-, es que el modelo final que articule este grupo de trabajo pueda incorporarse como parte de la gestión a las empresas para que cada trabajador y el conjunto se impliquen en la reducción de las emisiones de carbono”, concluye el profesor coruñés.

La Comisión Europea (CE) anunció ayer que necesitará 1.900 millones de euros más para desarrollar por completo el sistema europeo de navegación por satélite Galileo y lograr que sea una alternativa creíble al GPS estadounidense

“Se lograrán hasta 90.000 millones de ahorro gracias a los servicios que ofrece Galileo”, aseguró el comisario europeo de Industria, Antonio Tajani, quien advirtió de que cada año de retraso en el desarrollo supondrá una reducción de esa cantidad de entre el 10% y el 15%.

El sistema Galileo dispone de un presupuesto de 3.400 millones de euros para el periodo 2007-2013, al que se sumarían estos 1.900 millones adicionales para 2014-2020, si la propuesta de la Comisión sale adelante.

Se necesitarán, además, unos 800 millones de euros anuales para el mantenimiento de Galileo y de su precursor, el Servicio de Navegación Geoestacionaria Europea (Egnos), dedicado a mejorar la señal del GPS. Este último no necesita fondos adicionales para su desarrollo porque ya está operativo desde octubre de 2009.

Estos nuevos cálculos fueron presentados por el Ejecutivo de la UE en Estrasburgo (Francia), donde se celebra esta semana la reunión plenaria del Parlamento Europeo.

Los costes de Galileo han superado los cálculos iniciales, pero Bruselas asegura que está satisfecha con el desarrollo.

ALFREDO MOFFATT. Seminario La Vida en Otros Mundos.

LA PUERTA Centro de Salud, Arte y Pensamiento.

La vida en Otros Mundos.JPG

LA PUERTA Centro de Salud, Arte y Pensamiento.

PROGRAMACIÓN VERANO 2011

Febrero – Marzo

SEMINARIO KIERKEGAARD: TEMOR Y TEMBLOR

Jueves 19.30 a 21.30hs. Inicia 3 de Febrero.

Coordina Héctor Fenoglio.

LA VIDA EN OTROS MUNDOS

El amazonas – Brooklyn – La Villa

La Calle – Los Manicomios – La India

Miércoles de 19 a 21hs. Inicia 2 de Febrero

Coordina Alfredo Moffatt.

JORNADAS ARTAUD

Sábados 20hs. Quincenal.

Enrique Symns, Héctor Fenoglio, Vicente Zito Lema.

TALLER DE NARRATIVA.

Viernes 19 a 21hs. Inicia 4 de Febrero

Coordina Enrique Symns.

Co-coordinación: Juan Mendoza.

TALLER DE ESCRITURA

Sábados 15 a 17hs. y 18 a 20hs.

Coordina Vicente Zito Lema.

Sánchez de Bustamante 549 / 4864-7949 /contacto@centrolapuerta.com.ar /centrolapuerta@gmail.com/ lapuertacentro.blogspot.com

Un sueño Misterioso (Dibujos de Athos Cozzi)

misterio4.jpg (18956 bytes)

(Ayuda Social – María Eva Duarte de Perón)
un aporte de Pablo Aguiar

Ricardo y Manuela eran un matrimonio de humilde condición que habitaba uno de los suburbios de Buenos Aires. Ricardo trabajaba de obre en una fábrica de las cercanías y todas las madrugadas, antes de salir el sol, se levantaba para encaminarse a su diaria labor que duraba todo el día con muy pocas horas de descanso. La pobre mujer ayudaba a su marido, no sólo con sus quehaceres domésticos, sino lavando ropa para afuera, a fin de aumentar las exiguas ganancias de Ricardo, y cuidaba también del pequeño hijo de ambos, llamado Raúl, de seis años de edad, único rayo de sol en aquel hogar desamparado y triste.

Una noche en que el padre había llegado cansado de su trabajo, se sentaron ante la mesa frugal y Manuela observó un dejo de amargura en el rostro del esposo.

—¿Qué te pasa, Ricardo? —le preguntó.

—Hoy he cobrado la quincena — respondió éste tristemente —, son cien pesos, pues me han sacado veinte, pretextando llegadas a deshora. Así, ¡no es posible vivir! Aquí tienes la plata, ¡es desesperante!

La pobre mujer sólo supo enjugarse una lágrima.

—¿Por qué lloras, mamita? — le preguntó Raúl. Y la madre no atinó sino a contestarle abrazándolo. El hombre continuaba hablando con amargura:

—¡Pobres de nosotros los humildes, los que no tenemos a quién acudir y sólo podemos rogar a Dios para pasar mejores días! Ya lo ves… no somos más que “cosas” para el patrón que se enriquece con nuestro esfuerzo. ¡No tenemos derecho a vivir mejor, ni a ver a nuestros hijos sonreír ante un juguete, ni a salir de este cuarto en el que el frío penetra sin piedad!

Raulito había escuchado azorado las palabras del padre: nada comprendía su inocente cabecita, pero lo impresionaba su tristeza. Y, pronto, al terminar la escasa comida, se fue a la cama, no sin antes rezar por la felicidad de todos.
A medianoche, cuando cantan los gallos y brillan más las estrellas en la bóveda del cielo, el niño tuvo un sueño extraño: vio nuevamente el rostro dolorido de sus padres y escuchó a lo lejos el silbato de la sirena llamando a los obreros al trabajo … Pero, entre fantásticas nubes , rosadas y de color azul y blanco, divisó a un hombre vestido de militar que se acercaba a su lecho y lo acariciaba amorosamente. Raulito quiso incorporarse pero algo le impedía mover sus piernitas.

—No te alarmes, hijo mío — le dijo la extraña aparición —; vengo sólo a comunicarte que muy pronto tus queridos padres serán felices; ¡tendrán muchas cosas que necesitan, y tú gozarás ante juguetes lindos y vistosos! Duerme y espera… — y la sombra del sueño se desvaneció dejando al pequeño asombrado y temeroso.

misterio1.jpg (11903 bytes)

Raúl a la mañana siguiente, contó, como es natural, todo a sus padres; ellos sonriendo lo acariciaron y el pobre descamisado exclamó:

—Chiquito mío… lo que viste desgraciadamente no es más que un sueño. Los pobres estamos sentenciados a soportar la injusticia sin que nadie nos ampare.

misterio0.jpg (13738 bytes)

Pasaron muchos meses.
El pueblo de Buenos Aires encontró a un hombre justo a quien eligió por líder de sus demandas. En el horizonte, hasta entonces pleno de sombras, comenzaba a dibujarse el sol de la justicia social.
Y llegó el 4 de Junio.
Y llegó el histórico 17 de Octubre, día en que el pueblo salió a la calle exigiendo la libertad de su ídolo.
Los oprimidos conocieron luego la felicidad.
Y una tarde en que el obrero Ricardo había llevado a su hogar un gran retrato del Coronel Perón para colgarlo orgullosamente en la mejor pared de su humilde vivienda, el pequeño Raúl, al contemplar la fotografía del hacedor de la Nueva Argentina, gritó entusiasmado, señalándolo:

—¡Papá! Sí . . . , ¡ése es!, ¡ése es!

—¿Quién? — preguntó el trabajador.

—¡Ese es el que se me apareció en sueños hace poco! ¡Ese es el que me prometió la felicidad!


misterio3.jpg (15029 bytes)

Tilingos Arturo Jauretche (Revista Confirmado) Junio 1966

CONFIRMADO me propuso este tema. Pensé entonces que era la oportunidad para ofrecer una respuesta, entre las muchas que pueden articularse, a un interrogante que plantea José Luis de Imaz en Los que mandan; “¿Por qué, no obstante su peso económico, su rol en la modernización, y haber sido innovadores tecnológicos, los empresarios no pesan en la vida del país?”.
O pesan al revés. Este es el caso de ciertos tipos de grupos económicos capitalistas, adscriptos a la política de la Sociedad Rural, ya consolidados dentro del viejo sistema agro-importador, que prefieren un mercado interno pobre en condiciones de monopolio a un mercado en crecimiento en condiciones de competencia, como los que apoyaron la política de contención del progreso en las Juntas Reguladoras de la Década Infame. Sólo que éstos sí saben lo que quieren.

Pero no voy a hablar de economía, sino del tema propuesto; de la forma en que la tilinguería impone sus pautas, y cómo ellas están perturbando el desarrollo de la inteligencia nacional y sus impulsos creadores.
Y ésta es cosa de que debe tomar cuenta también el político militante, si es que no sabe que el comité ha muerto definitivamente. Porque los estados de opinión, entre los cuales tiene importancia fundamental el slogan que surge de la cuestión de los status, pesan mucho más que una recluta que sólo vale para las elecciones internas.
En el Espasa Calpe se lee tilingo: “Argentinismo: Insustancial, ligero, que habla muchas tonterías”. Segovia, en su Diccionario de Argentinismo”, expresa: “Dícese de la persona simple y ligera que suele hablar muchas tonterías”.
Los paisanos, de un tipo así, dicen; “Hombre sin fundamento”.
Don Hipólito -desde luego, Yrigoyen es el Hipólito por antonomasia- decía “palangana”. Supongo a esta expresión tradicional y fundada en la poca cosa y mucho ruido de la enlosada al caer retumbante.
Usted lo conoce al tilingo. Y si no lo conoce, ahí lo tiene al lado, en esta mesa de un café céntrico donde se han sentado cuatro o cinco tipos con portafolios.
Algún día habrá que escribir la historia del hombre del portafolio. Hubo la etapa de la posguerra con los “ingenieri” italianos recién llegados que escondían bajo el cuero -con una sugestión de planos y patentes de invención- el sandwich de milanesa del almuerzo. Ahora es posible que el portafolio contenga la cuarenta y cinco persuasiva, o la concluyente tartamuda portátil.
Pero esos que están en la mesa de al lado sólo llevan allí sueños, proyectos, hipotéticas transacciones. Andan a la búsqueda de enganchar algo, intermediar en alguna operación cualquiera para ganar una comisión, y muchas veces intermediando entre intermediarios. Generalmente se ayudan con el teléfono de un amigo que tiene escritorio y al que han pedido permiso para que les “dejen dicho”. Ese teléfono, la mesa del café y el portafolio constituyen su establecimiento comercial.
Mientras llega “el asunto*’, hablan de fútbol, de carreras, de política, de economía.
Cuando tocan estos dos temas últimos, nunca faltará quien diga: “Lo que pasa es que los obreros no producen”. Ahí está el tilingo.
No se le ha ocurrido averiguar qué es lo que él produce y qué producen todos ellos, puntas sueltas, mallas erradas en la enorme red de intermediación que es Buenos Aires.
Que un tipo que no produce diga, en una reunión de tipos que no producen, que no producen los únicos que producen algo, es tilinguería. En esto de producir, tenemos muchos productores rurales por el estilo que creen que la condición de productor la da la propiedad de una estancia, unos breeches y unas botas de polo, que viven en la ciudad -”porque mi señora dice que hay que educar a los chicos”- y dan una vuelta por el campo cada quince días. Productores rurales son los que trabajan y producen en el campo, que pueden ser patrones o peones, pero no los que no intervienen en la producción sino como propietarios, y que son rentistas aunque no arrienden. Estos también son de los que dicen que los “obreros” no producen. Y ya no desde la posición marginal del tipo del portafolio, sino empinándose como “fuerza viva” sobre la que descansa la economía del país.
Inevitablemente, éstos y otros representantes de la tilinguería son los que, ante la menor dificultad, califican al país: “Este país . de m…”, colocándose fuera del mistao a los efectos de la adjetivación. Y la verdad es que el país lo único que tiene de eso son ellos: los tilingos.

EL racismo es otra forma frecuente de la tilinguería.

La tilinguería racista no es de ahora y tiene la tradición histórica de todo el liberalismo. Su padre más conocido es Sarmiento, y ese racismo está contenido implícitamente en el pueril dilema de “civilización y barbarie”. Todo lo respetable es del Norte de Europa, y lo intolerable, español o americano, mayormente si mestizo. De allí la imagen del mundo distribuido por la enseñanza y todos los medios de formación de la inteligencia que han manejado la superestructura cultural del país.
Recuerdo que cuando cayó Frondizi, uno de esos tilingos racistas me dijo, en medio de su euforia:
-¡Por fin cayó el italiano! Se quedó un poco perplejo cuando yo le contesté:
-¡Sí!, lo volteó Poggi.
Muchos estábamos enfrentados a Frondizi; pero es bueno que no nos confundan con estos otros que al margen de la realidad argentina, tan italiana en el presidente como en el general que lo volteó, sólo se guiaban por los esquemas de su tilinguería.
Ernesto Sábato, con buen humor, pero tal vez respirando por la herida, ha dicho en Sobre héroes y tumbas más o menos lo siguiente: “Más vale descender de un chanchero de Bayona llamado Vignau, que de un profesor de filosofía napolitano”. La cita me chocó en mi trasfondo tilingo (fui a la misma escuela y leí la misma literatura) porque tengo una abuela bearnesa también Vignau, tal vez más que por lo de Bayona, por lo de chanchero (vuelvo a recordar que fui a la misma escuela, etcétera).
La verdad que ni el presidente ni el general son italianos. Simplemente son argentinos de esta Argentina real que los liberales apuraron cortando las raíces.
Pero la idea liberal o sarmientina no era ésa. Ella tenía, y tiene, una escala de valores raciales que se identifican por los apellidos cuando son extranjeros. Arriba están los nórdicos -con escandinavos, anglosajones y germánicos-; después siguen los franceses; y después los bearneses y los vascos; más abajo los españoles y los italianos, y al último, muy lejos, los turcos y los judíos. Cuando yo era chiquilín nunca oí nombrar a un inglés -que generalmente era irlandés, pero la diferencia era muy sutil para entonces- sin decir “Don”, aunque estuviera “mamao hasta las patas”. El francés, a veces, ligaba el Don; y en ocasiones, el vasco. Jamás el español, que era “gallego de…”, lo mismo que el italiano “gringo de…”. ¡Para qué hablar del turco y del ruso.’
En La condición del extranjero en América, Sarmiento parece revisar sus tesis sobre la inmigración. Pero no nos engañemos: se sintió defraudado por la misma porque vino del Mediodía de Europa. El hubiera querido una inmigración de arquetipos, y los arquetipos son los que estaban en lo alto de su escalera antiamericana y antiespañola.
Afortunadamente fracasó, y eso es lo que nos ha salvado como nación. En algún lugar he recordado las palabras de Hornero Manzi cuando me dijo:
-Lo que nos ha salvado es la actitud del italiano y el turco, que en lugar de proponerse como arquetipos, propusieron como tal al gaucho; así, en el ridículo del cocoliche se nacionalizaron en lugar de desnacionalizarnos.
Sólo falta imaginar lo que hubiera ocurrido si las pampas y las aldeas se hubieran poblado de los ejemplares arquetipos deseados por ese racismo, con la actitud de obsecuencia de las generaciones liberales para todo lo foráneo.
Ya se ha dicho que esa tilinguería racista viene de lejos.
Pero se acentúa cuando se producen cambios sociales. Entonces, la tilinguería se exacerba en una peyorativa actitud racista. Pasó con el acceso al poder del radicalismo. Los tilingos de entonces cargaron el acento sobre los apellidos italianos de la nueva promoción política suscitada con el ascenso de la clase media: la pequeña burguesía inmigratoria y los doctores de primera napa nacional,
La oposición conservadora adoptó un aire peyorativo que se tradujo en toda una literatura política, que fue del periódico -La Mañana y La Fronda, sucesivamente, fueron sus expresiones más calificadas- hasta el discurso parlamentario. Se jugaba, por ejemplo, con la equívoca significación de algunos apellidos; así, la triple fórmula Coulom-Coulin-Culacciatti, que integraba, con la igual finalidad peyorativa hacia los criollos desconocidos, don Julio del C. Moreno -un personaje riojano- completaba el ridículo en la imagen anal. Hasta cuando el apellido era patricio se lo modificaba para ponerlo a tono: así, padeciendo Yrigoyen de un posible mal de las vías urinarias, el doctor Meabe, su médico de cabecera, se convertía en el doctor Meabene para adecuarlo a la cita siguiente que era la de un correligionario de la 3a Don Plácido Meo.
En realidad, para los que lo escribían no se trataba de otra cosa que de un recurso humorístico. Pero para el tilingo de entonces el fundamento más real, el que más invocaba, el que más jugaba, era ese de los “gringos”, Y lo de “gringos” sólo jugaba para los descendientes de inmigrantes provenientes del Mediodía de Europa. No para los otros.
Pasó mucha agua bajo los puentes, y vino otro movimiento multitudinario: el de 1945. Ya los gringos se habían incorporado y su presencia política no lesionaba a la tilinguería, no sé si es porque de las nuevas promociones ascendentes habían salido también promociones de tilingos. Sólo así puede explicarse que un hijo de italianos -Sammartino- haya hablado despectivamente de los “negros” al referirse al “aluvión zoológico”, en una caracterización evidentemente racial y peyorativa, cuando aún estaba fresca la tinta que lo había calificado a él también peyorativamente.
Que “el gringuito” de unos pocos años atrás se sienta vieja clase frente a los descendientes de los conquistadores en la confrontación de sus apellidos no revela simplemente que “el gringuito” se ha incorporado a la tilinguería. Lo grave es que se ha frustrado como guarango. Y la guaranguería es la espontaneidad de las nuevas clases, de las promociones que irrumpen con cada ascenso de la sociedad, porque los dos grandes movimientos populares del siglo -el de 1914-16 y el de 1943-45- han sido la expresión de eso: de ascensos masivos.

jauretche1.jpg (18327 bytes)
Usted puede hacer un fácil test. Yo lo he hecho.

No corresponde aquí desentrañar las raíces económico-sociales de los dos hechos históricos; ni siquiera la coincidencia con las dos guerras mundiales que nos aislaron de los países arquetipos en una neutralidad intolerable para los tilingos, pero que dio las bases para una consolidación propia.
Sé que un fulano se ha gastado 15 millones de pesos en un departamento de la Avenida del Libertador. Nos encontramos y le adivino la intención de informarme de su compra, como corresponde al guarango. Pero yo quiero saber si está frustrado como tal y lo madrugo diciéndole antes de que me dé la noticia:
-Estoy muy afligido por un amigo que se ha gastado más de 10 millones en un departamento de la Avenida del Libertador…
-¿Y por qué se aflige? -me pregunta inquieto. Le contesto:
-Y… porque la Avenida del Libertador no es “bien”…
-Pero entonces…, ¿qué es “bien”? -pregunta desesperado.
-”Bien” es de la plaza San Martín hasta la Recoleta, de Santa Fe al Bajo. Y dentro de ese radio. “bien”, “muy bien”, el codo aristocrático de Arroyo, como dice Mallea: Juncal, Guido, Parera. . .
Le veo en la cara al hombre que está desesperado. Y entonces, lo remato:
-La Avenida del Libertador es como tener un leopardo de tapicería sobre el respaldo del asiento trasero del coche.
El leopardo lo tiró a la vuelta. Del departamento no sé.
Pienso que lo hecho es una crueldad, pero la investigación “científica” es así.. ., cruel como la vivisección.
Yo quería saber si el hombre era un burgués con toda la barba o un tímido burguesito en camino de terminar en tilingo. El que es verdaderamente burgués sigue adelante, cumple su gusto, se realiza con la arrogancia del vencedor y compra en la Avenida del Libertador, precisamente porque es caro, porque acredita su victoria y la prestigia ante los burgueses. Si quiere barrio, compra; y si quiere apellido y mujer distinguida, compra también. Podría citar casos. Pero no se achica, se disminuye; no se acomoda a los esquemas y limitaciones de los tilingos.
De aquí que mientras en Europa y en Estados Unidos un banquero o un industrial miran a un ganadero como un “juntabosta”, aquí el ganadero lo mira por arriba del hombro al empresario. Y el empresario, que quiere ser “bien”, se ve obligado a comprar estancia, a tener cabaña -así sea de perros-, porque sólo por la Rural, y tal vez por el Kennel Club, puede lograr ascenso social que apetece.
Lógicamente esta burguesía, desde que imita a la vieja clase, se somete a todas sus normas y, por consecuencia, también en política.
Ese sometimiento y esa adhesión a las viejas clases -incongruente económicamente- no sólo se ejerce verticalmente. También horizontalmente, cuando contemplamos la geografía social del país.
Así, los titulares de los intereses vitivinícolas de Cuyo y los tabacaleros, azucareros y fruticultores del Norte, que necesitan un mercado interno de alto poder de compra -es decir, que el Litoral desarrolle una política de alto nivel de vida-, están ligados políticamente a los conservadores del Litoral, gobernados por cabañeros e invernadores cuya tendencia es producir a bajo costo en un mercado de poco poder adquisitivo para cumplir la función asignada en la división internacional del trabajo como abastecedores ultramarinos de las metrópolis. Esta incongruencia es difícil de explicar, pero no son ajenos a ella el prestigio social del Litoral y la incapacidad burguesa de los del interior en los respectivos grupos patronales. Esta gente de Cuyo y del Norte es muchas veces portadora de apellidos españoles de abolengo arribeño, de mucho mayor cotización histórica que los abajeños del puerto. Pero queriendo asimilarse a la alta clase del puerto se han sometido a las normas políticas e ideológicas de los principales. De “bien” provincianos, quieren ser “bien” en la Capital. ¿Cómo extrañar entonces que los guarangos frustrados del Litoral se hagan tilingos, si la misma tilinguería la padecen muchos aristocráticos descendientes de la Conquista por el Perú?
La tilinguería cotiza una marca de vino, un tabaco, un pomelo, o una palta, muy por debajo de un toro lleno de medallas. Se entra muy bien en la alta sociedad llevando de la rienda al toro, pero es difícil mostrando una botella de vino por lujosa que sea la etiqueta, por más sugestiones de chateau que evoque, tanto en la presentación como en la exquisita calidad del producto.
A un cuarto de siglo de la entrada del país al capitalismo, debemos recordar que el capitalismo naciente en la Argentina fue ajeno en sus hombres al hecho histórico que lo provocaba, produciéndose la paradoja de que le correspondiese a la clase obrera abrir la etapa del desarrollo económico burgués. Más aún: la nueva burguesía sigue aún incapacitada para jugar su papel, y es precisamente porque en la medida que asciende, pierde conciencia de su propia realidad para hacer suya la imagen de importancia que le presenta el tilingo. Se queda en el “medio pelo” y, rechazando el triunfo burgués, se adecúa al remedo, a la imitación de la alta clase con la que cree tomar contacto cuando se acomoda a la imagen de alta sociedad que le brindan los declasados.
Hubo un tiempo en que los venidos a menos económica y socialmente se jactaban de ser un pequeño sector domiciliado en el “Palacio de los Patos” de la calle Ugarteche. Ahora se han multiplicado. desde detrás de la Recoleta hasta San Fernando, a lo largo de las vías del Central Argentino. (Lo designo así porque la nueva nominación ferroviaria es completamente tilinga, aunque la hayan hecho los guarangos, lo que prueba que, en esta materia, todos tenemos tejado de vidrio.)
Landrú ha identificado perfectamente los personajes describiendo en el “gordi” y el “mersa” la oposición tilinguería-guaranguería. El botellero próspero, con su Valiant resplandeciente, es feliz echándole soda al vino de marca, ocupando las mesas de los restaurantes caros, hablando fuerte de lo que dijo-”su señora”, mientras “cena”. Está en el camino de constituir una burguesía. Todavía no tiene conciencia de que constituye un sector de la sociedad correspondiente a una etapa de la economía, y no ha alcanzado a comprender la correspondencia de sus intereses personales con los intereses de su grupo. Hijo de sus aptitudes capitalistas -aunque muchas veces también más de la inflación que de su capacidad, o de equívocas actividades comerciales-, está en el camino de constituir una burguesía. Pero en el momento de definirse como burgués y adquirir la psicología correspondiente, nota el contraste de sus gustos y normas con lo que es “bien”. Desde que se ha mudado al barrio Norte, desde Gerli o Quilmes, y la “señora” ha olvidado la batea deslumbrada por la máquina de lavar, ha hecho nuevos contactos que le dan la idea de una meta social que tiene que alcanzar. Comienza él también a añorar la época en que “el servicio daba gusto” y en que el obrero -el “negro”- se mantenía “donde debe estar”. Olvida de inmediato que es precisamente ese cambio el padre de su prosperidad y de su posibilidad de acceso a niveles más altos. Más aún. que el mantenimiento de ese cambio y su profundización es su única garantía. Quiere dejar de ser “mersa” y sólo logra ser “gordi”. E inmediatamente tiene el complejo político del “gordi”, a quien comienza a imitar.
Y comienza a imitar a una imitación, tomando por modelo las malas copias. Porque la tilinguería constituida por las “gordis” no es ni remotamente la alta clase a la que cree aproximarse.
Desde la época en que los declasados se refugiaban en la calle Ugarteche, todo el “Norte” liminar se ha llenado de falsos declasados. Se ha constituido un sector social entero que vive en la convención de que “todo tiempo pasado fue mejor” en aquella “Jauja” retrospectiva -”cuando la tía Leonor tenía Lando”-; de miles de familias que se aterran al recuerdo de un ascendiente que figuró algo en la segunda y la tercera línea de los amanuenses de la oligarquía, Descendientes de militares -un oficio generalmente despreciado por la alta clase-, de secretarios de juzgados, directores de oficinas, bancarios pueblerinos y hasta de conscriptos de Curu-malal, se han construido imaginativamente un pasado señoril que tratan de revivir en una vida forzada que absorbe casi todos sus recursos en gastos de representación.

Carta a una compatriota María Elena Walsh (Revista Extra) 7 de marzo de 1973

QUERRÍA empezar esta carta llamándote hermana, sea cual fuere tu edad y tu condición social. En realidad el parentesco es novedoso, un descubrimiento reciente del Movimiento de Liberación Femenina. Hasta ahora, sólo fueron hermanas las monjas, y al parecer no por ser hijas del mismo padre sino por ser esposas del mismo esposo ¿no? Porque hijos de Tata Dios somos todos. En la Gran Familia Argentina los varones fraternizan, se abrazan ruidosamente, se llaman ¡Hermano! con tanguero fervor, y en el paroxismo de la pasión fraterna llegan a desnudar a los futbolistas en plena cancha. Pero las mujeres nunca hemos sido hermanas sino entes aislados, parias sociales, menores de edad instigadas a traicionarse.

A pesar de todo, nos ha hermanado nuestra común condición de sombras, nuestro condicionamiento como satélites sujetas a implacables reglamentos. En materia de política venimos compartiendo demasiados sobresaltos y bastantes angustias. Es verdad que también las pasan nuestros varones, pero también es verdad que son ellos quienes las fabrican.
Querría decirte hermana, en fin, porque supongo que estás tan harta como yo de paternalismos y no es cuestión de que, aprovechando la invitación de la revista EXTRA a dialogar con vos, me trepe a un púlpito “maternalista” para endilgarte reprimendas y sugerencias, por no decir amenazas, como las que recibimos a diario desde todos los frentes.
Querría compartir con vos algunas incertidumbres, algunas indignaciones y algo que ha pasado a ser desesperación. O, para decirlo con una frase que muchachos graciosos podrían atribuirnos: —”Querida ¿qué disfraz nos cosemos para estos carnavales preelectorales?” Porque las mujeres siempre estamos obligadas a disfrazarnos de algo para poder sobrevivir,
Si sos militante de algún partido nada tengo que decirte, sino que te deseo buena salud y que aprendas karate. Y que trates de no equivocarte, porque el error de un hombre —aunque sea un error a mano armada— no es más que un simple error “¡es humano!” Pero el error de una mujer es una afrenta pública y sirve a la generalización: “las mujeres no están capacitadas… etc.”.
Pero es posible que no milites ni creas, ya demasiado en plataformas, candidatos ni alocuciones. Seas quien fueres, estás sosteniendo un sistema que se cae de podrido, en tu doble calidad de víctima y de cómplice.
Sobre tus hombros el sistema descansa tranquilo, y por eso te recomienda tranquilidad, “femineidad”, que no te amachones abandonando los ruleros y usando la cabecita loca para pensar. Porque gracias a tu acrobática economía sobrevivimos, porque permites a los hombres, con tu mano de obra gratuita y/o peor remunerada, a soportar una situación que sin tu sacrificio seria intolerable y los obligaría a combatirla con mayor puntería y celeridad.
Seas quien fueres, brillas por tu ausencia en este período preelectoral. No estás en función de candidata, ni de dirigente gremial, ni siquiera como opinante, salvo rarísimas excepciones. Y lo que es más grave, cuando sos excepción y algún partido te permite integrarte para algo más que pegar estampillas y hacer café, tenes miedo —con razón— de representar a tus congéneres y pareces un simple testaferro de los intereses machistas y jugás a tu propia traición.
Naturalmente, algunos muchachos nos critican la indiferencia y la abstención, y las aprovechan para consolidar sus ancestrales argumentos: “La mujer no está preparado para actuar en política, su Destino es el hogar, etc.” Los mismos muchachos no suelen preguntarse por qué ningún presidiario triunfa en los Juegos Olímpicos, o por qué el gremio de chapistas no ha dado ningún escritor de la talla de Mujica Láinez. O, para ejemplificarlo mejor con una frase atribuida a Bernard Shaw: “Los norteamericanos blancos condenaron a los negros nada más que a lustrar zapatos; luego se pasaron la vida diciendo que los negros no servían más que para lustrabotas”.
Y esto me hace meditar en otra frase célebre: “Hay que educar al soberano”. Con la fragilidad mental propia de mi sexo no recuerdo si la dijo Sarmiento o Tu Sam. (Consulto el Manual de Zonceras de don Jauretche: sí, fue Sarmiento en uno de sus días nublados). ¿Hay que educar al pueblo o devolverle la cultura que miserablemente le robaron quienes la usan para mantenerlo en la oscuridad y la indigencia? ¿Hay que educar, preparar a las mujeres o dejarlas ser dueñas de sus vidas, restituyéndoles las energías que les saquean, embruteciéndolas? ¿Deben prepararse o lo han estado siempre sin que las dejaran ejercer? “¡Las mujeres no están preparadas!” “¡La intuición, virtud esencialmente femenina!” ¿Y nadie dijo que hay que capar a los cretinos, para que no se sigan reproduciendo y produciendo conceptos como éstos?
La cultura capitalista, su psicología dirigida, sus medios de difusión, sus revistas femeninas (con las que habría que hacer una pira en Plaza Mayo y quemarles el traste a sus editores), todo el aire que respiramos está contaminado de la misma falacia: la Natural incapacidad y subordinación de la mujer. Y fueron mujeres y niños los primeros seres humanos a los que explotó a muerte la Era Industrial, arrancándolos por la fuerza del Sacrosanto Hogar. Y es nuestro mundo Occidental y Cristiano el que no permite a la mujer trabajadora disfrutar sin angustias de la maternidad, el que apaña burdeles y dos morales, una para damas y otra para caballeros, el que se escandaliza de actos terroristas pero hace la vista gorda ante todos los atropellos cometidos contra el cuerpo de la mujer.
“Las mujeres no se dan cuenta de cuánto las odian los hombres”, dijo una feminista. Tiene algunas ideas bastante ambiguas, pero se le escapó esta frase donde llama a las cosas por su nombre. Marginación, postergación, misoginia, no son sino eufemismos que suavizan una realidad llamada odio. Punto.
CON una estrategia típica de todo agresor con cola de paja, suelen defenderse por la acusación: —”¡Pero ustedes las feministas odian a los hombres, les declaran la guerra a los hombres!” Las feministas no tenemos odio, tenemos bronca. El odio —con los fierros, sean armas o moneda— es cosa de hombres. Estamos hartas de odio, aunque venga empaquetado en sublimaciones y piropos. No hemos declarado la guerra, sino que señalamos que existe y tiene los años de nuestra civilización. Nos defendimos como pudimos , a veces con malas artes, por lo tanto es mejor que ahora parezca una guerra abierta, limpia, esta que declaramos contra todas las formas de la arrogancia machista. La guerrilla de la artimaña, el repliegue y la comodidad no hace sino reproducir series de esposas “achanchadas” y madres castradoras.
El Movimiento de Liberación Femenina es una ideología revolucionaria, no exprimida de libracos apolillados sino del cotidiano martirio de la mitad de la humanidad. Nace en las ferias y junto a las bateas, a la vera de las camillas de ginecólogos carniceros y a contrapelo de los viejitos célibes de! Vaticano que vienen diagramando la conducta sexual según conviene a los intereses de los capitales y a las fluctuaciones del mercado bélico.

mewalsh01.jpg (18118 bytes)

No es un entretenimiento destinado a distraer de la liberación de los pueblos, sino que esa liberación es mentira mientras la determinen exclusivamente los varones. Así como ya no es posible pensar en términos previos a Marx o Freud (por no decir a Galileo y a Colón), tampoco es posible seguir pensando sin erradicar de cuajo los prejuicio sexistas, base y modelo de toda opresión.
CAUSAN gracia, por no decir otra cosa, las declaraciones apresuradas de algunos de Ios candidatos: “La mujer, durante nuestro gobierno, gozará de iguales derechos … etc.”. Esta manera burda de captar los votos de quienes fueron olvidadas durante la confección de plataformas y de listas, causa una melancólica ternura otoñal. Promesas… ¡a mamá!
Si los dirigentes se propusieran solucionar los problemas de la mujer tendrían que empezar por conocerlos. Y, que yo sepa, las mujeres no hemos sido convocadas para traerlos a luz, valga la femenina expresión. Y mucho menos las brujas sospechosas de feministas, que son todas feas y viejas (en cambio nuestros dirigentes son todos jóvenes y hermosos … Rucci tiene un no sé qué de Paul Newman ¿viste?).
Darán las soluciones que ELLOS consideren oportunas, y siempre que no molesten a la Curia, las Fuerzas Armadas, las Compañías Petroleras, el Rotary Club, la masa societaria de Boca Juniors y el Centro de Damas-con-las-cabecitas-reducidas-por-los-Jíbaros. Eso si, alguna señora será nombrada subsecretaria de la Intendencia de Saladillo, y con eso quedará demostrado que la Mujer Sabe y Puede y Que La Dejen.
Así como ahora nos dejan usar pantalones para compensar la falta de autoridad real, es posible que nuestros próximos gobernantes nos concedan algunos beneficios. Y bienvenida sea toda reforma, si remedia urgentes dramas que no pueden esperar. Pero ya sabemos que la política del Gatopardo no sirve a la larga sino para reforzar él statu quo: es bueno conceder una que otra mejora accesoria para seguir escamoteando lo esencial: la definitiva liquidación de las barreras de clase y de sexo.
EL Movimiento de Liberación Femenina no se conforma con paliativos, aunque no tenga más remedio que aprobarlos en primera instancia. Tampoco busca a ciegas la igualdad con el hombre (¿igualdad en fuerza bruta, en tácticas de opresión, en fracasos?). Lucha para conquistar una absoluta autodeterminación, para acabar con el reparto de privilegios, funciones y sanciones según el sexo, para construir a la larga una nueva civilización, humana y cooperativa.
Las mujeres, como los negros, los colonizados, la clase trabajadora, a medida que tomamos conciencia, menos queremos dádivas; queremos lo que nos pertenece por-derecho y nos arrebatan día a día, es decir, TODO. Las mujeres, que fuimos custodias de la vida —para que fuera rifada en guerras— queremos más que nunca defenderla de los fabricantes de muerte. Pero según, cómo y cuándo lo determinemos nosotras.
UNA de las más perfectas y sutiles perfidias de nuestra sociedad es el condicionamiento y la esterilización mental de las mujeres y los niños. Pero luchar contra ella es la lucha de todas las mujeres. Como cumplo con el pacto de no aconsejarte, y menos en estos momentos de apresurado proselitismo, no te pido que te conviertas en improvisada militante. Pero tengo la obligación de decirte que procures saber de qué se trata, desconfiando de las admirables cátedras de ignorancia que pueden darte los medios de difusión.
Releo esta carta escrita al correr de la máquina y supongo que puede resultarte agresiva. Lo siento. No pude hacerla peor. Por más que aguce el estilo me es imposible reflejar la agresividad de una villa de emergencia, de un aborto clandestino, de los precios de la farmacia. Estos ingredientes configuran un naufragio en el que las mujeres y los chicos entran primeros. Así como en los éxitos nacionales nos colamos por la retaguardia. Gracias, caballeros.
Creo que en este juego de los votos, como en tantos otros, las mujeres no somos nadie. Creo que nuestro partido se jugará, a la larga, en otro frente. Lo que no significa que no te celebre si vas a votar con fe. Yo también la tengo, pero en vos.

El mundo del revés

Ante un nuevo lockout de la patronal del campo

La patronal rural debutó ayer con su remake del lockout – Son los mismos que pusieron en jaque a la sociedad en 2008 – Una película repetida, con guión de los grupos económicos concentrados que usan de actores de reparto a la oposición

(Por Gustavo Cirelli *).- Habrá que entender –o hacer el esfuerzo por intentarlo– que la cruzada de los cuatro fantásticos del campo, la corroída Mesa de Enlace, no es otra cosa que un homenaje póstumo a María Elena Walsh.

Allí, sin dudas, se impone el “reino del revés”. Cuando la rentabilidad del sector es récord, con una temporada que superó los niveles históricos en la producción de granos, las patronales del campo salen de nuevo al ruedo, como en 2008, y proclaman un lockout.

Lo insólito en ese universo invertido es que el gremio que agrupa a los peones rurales, con el duhaldista “Momo” Venegas a la cabeza, no haya convocado a un genuino paro del sector, porque nunca antes como hoy quedó al descubierto la esclavitud a la que son sometidos los trabajadores que se curten a diario en las cosechas en condiciones infrahumanas. Los patrones paran. El gremio, no. Es raro. Pero todo está a la vista.

Las maniobras huelen rancias. Por obvias y por viejas. Será que las mismas recetas repetidas en el tiempo, de tan previsibles, ya resultan hasta ofensivas para la inteligencia media. Diciembre fue la muestra. Enero la confirmación. Basta con echar mano a la memoria.

Para los grupos económicos concentrados, para la prensa militante de la Asociación de Empresarios Argentinos (AEA) –léase Magnetto y Rocca–, para la Sociedad Rural y sus espadas, para ellos que tienen a disposición un selecto club de opositores, el esfuerzo por consolidar una alternativa de cara a las elecciones de octubre parece que se les va agotando.

Fueron probando durante 2010, apostaron unas fichitas por Cobos, Alfonsín, Carrió, Macri, sin olvidar, por las dudas, a Duhalde. Y sacaron de la manga, cuando los otros ya no repuntaban en las encuestas, al senador Sanz, el nuevo mimado del establishment. Habían tentado infructuosamente a Scioli, derrochando editoriales en los días previos al 27 de octubre pasado, cuando la muerte de Néstor Kirchner los volvió a arrinconar en su propia impotencia.

Las manifestaciones que despidieron los restos del ex presidente se convirtieron en un acto político sin precedentes en las últimas décadas. Los sorprendió. Los descolocó. ¿Por qué? Porque ignoraban que ese proceso militante subyacía muy lejos de sus esferas de poder, alejadas de la realidad.

Es así que iniciaron una antojadiza relectura política de lo sucedido, aventuraron que decenas de miles de jóvenes asomaban a la vida política, ahora que su líder había muerto.

Lo que demuestra que no entienden nada. Ni antes, ni hoy. La muerte de Kirchner fue inesperada, de eso no hay dudas, pero desconocer el proceso de incorporación de los jóvenes a la política que se venía dando es estar viendo otro canal –digamos TN, por caso– o leyendo otros diarios –digamos, Clarín o La Nación– donde ellos mismos dictan, escriben, se leen y repiten su realidad.

De ahí la sorpresa cuando lo que ocurre, y no se puede ocultar, escapa al guión de los jerarcas del poder concentrado, guión lustrado durante décadas por las plumas de sus escribas, esos mismos que quedaron al sol sin ropas cuando la filtración de los documentos reservados de la Embajada de Estados Unidos expuso, para vergüenza propia y ajena, que la diplomacia de Washington los definía como “cautivos”.

Tan preocupados ellos, analistas de sus propias realidades, que nunca entendieron que nadie se acuesta una noche opositor, apolítico, indiferente y amanece convencido y militante de aquello que ignoraba o rechaza horas antes.

Esos miles de jóvenes eran kirchneristas antes, durante y después de las exequias de Kirchner. La única verdad es la realidad, ya dijo alguien que sabía bastante de política.

B

Pero volvamos al “Manual de viejas recetas del obediente desestabilizador ilustrado”.

Ayer debutó la Mesa de Enlace con su lockout, al que llaman “cese de comercialización de granos”. Una receta que ya habían aplicado hace un par de años envalentonados por la 125, que coronó a Julio Cobos como vice opositor.

Entonces, los mismos actores, Buzzi, Biolcati, Llambías, Garetto, De Angeli, y otros, jaquearon la mesa de los argentinos con su salvaje corte de rutas que derivó en un desabastecimiento, y en consecuencia, en el aumento de los productos alimenticios.

El “paro” de los dueños del campo, en concreto una medida impulsada desde uno de los sectores de la economía que más se benefició en los últimos años, lo pagamos todos. Y todos incluye hoy hasta las familias que cobran la Asignación Universal por Hijo.

Ahora vuelven con la misma receta de desgaste. Un lockout que no recibe, por parte de la prensa tradicional, una sola línea crítica, en verdad, porque Clarín y La Nación son socios, y por lo tanto, están involucrados de manera directa en la puja de intereses que hay con el sector.

Una vez más, lo que se debe discutir es el reparto de la riqueza en el país, aunque lo ocultan –intentan ocultarlo, en verdad–, como lo hicieron en 2008. Como lo hacen hoy, 2011, año electoral.

Pero la orquesta empezó a desafinar ya en diciembre, un mes cargado de simbolismos para gran parte de una sociedad que, menos de una década atrás, vio cómo se escurrían sus sueños atrapados en el corralito bancario.

Ya nadie pone en duda que el poder concentrado, y su punterísmo rastrero, conoce más de psicología social que, en su momento, el propio Pichón Rivière. Son nocivos. Aturden al inconsciente colectivo con sus golpes de efecto.

Una muestra de eso fue la gran puesta en escena de la crisis del Parque –baldío– Indoamericano, alentada desde ciertos medios con desvergonzada incitación a la violencia, trayendo al presente postales dolorosas de un pasado reciente, donde los pobres de infinita pobreza –una deuda pendiente y lacerante de toda la dirigencia política- eran la excusa desechable para golpear contra el sistema por parte de las mismas corporaciones que históricamente generaron las condiciones para expulsar a millones directo a la indigencia.

La caradurez, por esos días, traspasó sus propios límites. Coberturas televisivas, en horario prime time, que fogoneaban la batalla entre pobres.

Quisieron reinstalar la iconografía de 2001. Lo hicieron con el Indoamericano, lo repitieron con el terrenito llamado Club Albariño e insistieron con los desmanes provocados en la estación Constitución.

Sin obviar que Eduardo Duhalde lanzó su precandidatura presidencial el 20 de diciembre, fecha que consagra uno de los días más tristes de la historia argentina, cuando nueve años atrás la represión policial dejaba decenas de muertos en las calles, día en que Fernando de la Rúa escapaba en helicóptero de la Casa Rosada.

Aquel fue el primer eslabón –expreso– de la cadena que llevaría, agitados días más tarde, al propio Duhalde a la presidencia interina del país.

Este 20 de diciembre, Duhalde mostró los dientes una vez más, junto a Cecilia Pando y Luis Barrionuevo. Duhalde, experto esmerilador del poder ajeno, provocó presentándose, una vez más, como el hombre que sabe y puede poner orden en la Argentina. Habrá que ver qué considera desorden, Duhalde. ¿Qué quiere pacificar? ¿La puja redistributiva? ¿Cuál es su receta de ordenamiento social? ¿Reprimir? Hay que reconocerle, al menos, que lo dijo. Sí, quiere reprimir.

Pero durante los últimos días, no sólo el “pacificador” reapareció en escena. Lo hizo también, condimento insoslayable para los desgastadores profesionales, ese intangible llamado “rumor”, primer paso hacia la psicosis colectiva. No está de más aclarar que no les prendió. Ya lo dijimos: a los grupos concentrados las recetas se les volvieron obvias, previsibles y rancias.

El contexto es otro. Lejos de ser el ideal –con mucho por recorrer aún–, es otro. Faltó nafta, sí. Pero más allá del derroche informativo por hacernos creer que el mundo se agotaba en cada surtidor, no pudieron instalar el pánico “desabastecedor” que sufrió el gobierno de Alfonsín, cuando el combustible escaseó a puro trancazo de golpe económico contra el primer presidente del retorno a la democracia.

No pudieron tampoco empujar a la gente a las calles, aterrorizada por el –inverosímil– resurgimiento de las cenizas de un nuevo corralito, cuando la falta de previsión del BCRA menguó los billetes en los cajeros automáticos.

Repiten fórmulas agotadas, una y otra vez.

Hoy en la pantalla de TN debuta la remake del lockout de la Mesa de Enlace. Una película que ya vimos. El reino del revés. Perdón, María Elena. (* Editor ejecutivo de Tiempo Argentino).

Nuestro periodismo Por José Pablo Feinmann

http://cesa-gjp.ning.com/profiles/blogs/nuestro-periodismo


Trabajos de Autor y Editoriales Por Esteban Manuel Gudiño Acevedo

Atención compañeros, recibí hoy este mail que me parece que es de gran interés para todos. Lo comparto.

Trabajos de Autor y Editoriales

La siguiente nota tiene por fin prevenir a los autores de posibles engaños que pueden sufrir por parte de editoriales y publicaciones, sean estas impresas o digitales.

Cada vez, es más frecuente, gracias a las posibilidades de comunicación que otorga Internet, recibir propuestas de editoriales, revistas y portales para publicar trabajos,
investigaciones, estudios de campo, técnicas de intervención, etc.

Es importante saber que nunca se debe ceder la propiedad intelectual de los mismos como requisito de su publicación; ya que el alcance del mismo implica otorgar un porcentaje de las ganancias, o tener que pagar en un futuro por la publicación en otro medio, editorial o soporte, tanto por el trabajo cedido como por sus derivados.

En el caso de trabajos por los que se desea obtener una retribución económica, conviene asesorarse con un profesional letrado especialista en el área.

En el caso aportes sin finalidad comercial, es aconsejable obtener derechos CREATIVE COMMONS.

En el caso particular de Argentina las licencias de Creative Commons ya se han integrado en el proceso de concesión de licencias bajo las
siguientes versiones:

Reconocimiento 2.5 Argentina
Reconocimiento-No comercial 2.5 Argentina
Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.5 Argentina
Reconocimiento-No comercial-Compartir Igual 2.5 Argentina
Reconocimiento-Sin obras derivadas 2.5 Argentina
Reconocimiento-Compartir Igual 2.5 Argentina

Los que comprenden la posibilidad de permitir o no:

Usos comerciales de la obra
Modificaciones de la misma

También prevé jurisdicciones para las mismas, como por ejemplo: Que en países desarrollados quien publique nuestro trabajo deba pagar; mientras en aquellos en vías de desarrollo no se requiera pago.

Las licencias Creative Commons permiten mantener al autor en control de su obra, siendo posible cesiones solo parciales a la editorial.

En el caso de obras menores, en proceso de evaluación por parte de un comité científico, o que el autor no considere todavía oportuno su registro hay un práctica surgida de los desarrolladores de software, que si bien no garantiza una cobertura total, permite establecer la fecha y su autor.

La misma consiste en enviarse a si mismo la obra en un sobre lacrado por correo donde figura la fecha de envío, conservando una vez recibido el mismo, como prueba que la fecha de elaboración a la obra es anterior a la del envío.

Un abrazo para todos. !! Por favor, no dejen de participar, completen su perfil con foto incluida para facilitar la comunicación entre los miembros.

Gustavo.

Visitar CESA – Centro de Estudios Sociales Argentino en: http://cesa-gjp.ning.com/?xg_source=msg_mes_network

IMPORTANTE. Los contenidos y/o comentarios vertidos en este servicio son exclusiva responsabilidad de sus autores así como las consecuencias legales derivadas de su publicación. Los mismos no reflejan las opiniones y/o línea editorial de Blogs de la Gente, quien eliminará los contenidos y/o comentarios que violen sus Términos y condiciones. Denunciar contenido.
AgenciaBlog