¿Usted usa sobretodo en verano y traje de baño en invierno?
Seguramente no, o al menos no habitualmente. En otras palabras, nos vestimos de acuerdo al clima. Pero sucede una cosa curiosa: con la arquitectura no siempre sucede lo mismo. Observe este edificio:

Sin duda es un diseño fabuloso, se encuentra en Riad, Arabia Saudita, en donde la
temperatura máxima puede llegar a 45º y en donde nunca llueve. Este otro
edificio, en cambio, se encuentra en Toronto, en donde la temperatura promedio
en invierno es de -7º:

Claro, existe la calefacción y el aire acondicionado pero resulta evidente que las
condiciones climáticas no fueron precisamente la base del diseño, ya que el
mismo nada nos dice acerca del clima en donde se encuentran.
Antiguamente sí se construía de acuerdo al clima y con los materiales a mano, entonces las viviendas estaban en armonía con las condiciones climáticas predominantes y con la naturaleza. Como no había aire acondicionado, ni luz eléctrica, era cuestión de aprovechar, lo mejor posible, la luz y el calor del sol, los vientos y la topografía del entorno. De hecho, el mismo diseño de la vivienda nos decía en qué zona climática estaba. Por ejemplo, en los climas secos y cálidos, las
casas eran bajas, de una sola planta, con un amplio patio central, muy arbolado
y con una fuente de agua en el centro. En estas viviendas la temperatura se
mantiene varios grados por debajo de la temperatura exterior.

En cambio, en los climas húmedos y fríos, las casas tienen su principal
aventanamiento hacia el lado más soleado, con el objeto de beneficiarse al
máximo de la luz y el calor del sol:

La diferencia entre una y otra forma de construir (adaptándose o no a las
condiciones climáticas existentes) es el consumo de energía. Evidentemente, mantener habitable el edificio de Riad requerirá un tremendo consumo de energía. Usted dirá: seguramente los jeques árabes pueden pagarlo. Ellos si, pero la
naturaleza no. El consumo exagerado de energía es la causa principal del efecto
invernadero y del cambio climático, y ninguna fortuna del mundo puede cambiar
eso. Por lo tanto, debemos volver a las raíces, a la lógica de diseñar de
acuerdo al clima, como si el aire acondicionado no existiese.
El clima de una región es el resultado de una suma de factores: latitud (distancia
con respecto al ecuador terrestre), proximidad a lagos, grandes ríos o el mar,
montañas, planicies. Todas estas cosas influyen, tal como el feng shui
lo reconoció hace siglos, en el flujo del viento y el agua. Cuanto más se
adapte el diseño de la casa al flujo de estos factores y de la luz del sol,
mejor será su eficiencia energética y su habitabilidad. Entonces, lo primero
que debemos hacer es reconocer la zona climática en la cual habitamos, es
decir, condiciones predominantes del clima de nuestra región.
En la Argentina, por ejemplo, tenemos una variedad de zonas climáticas. La franja azul corresponde al clima frío y húmedo: aquí los inviernos son muy fríos y los requerimientos de calefacción son máximos. En la Patagonia (sector ocre) el clima es frío y seco, mientras que en las zonas amarillo-verdosas encontramos un clima mixto, con inviernos moderadamente fríos y veranos cálidos y húmedos. La región rosa-naranja es cálida y seca mientras que la rojo-anaranjado es cálida y húmeda.
En estas zonas el principal objetivo del diseño debería ser mantener la casa fresca, sin embargo las estrategias para lograrlo serán diferentes. En el clima cálido y seco necesitamos aportar humedad y lograr refrescar la casa mediante la evaporación: los patios con fuentes de agua, por ejemplo, serán apropiados en estos lugares. En cambio, en el clima cálido y húmedo la evaporación no sirve y el único recurso es la sombra y la ventilación o circulación del aire: el diseño debe aprovechar al máximo los vientos frescos que puedan presentarse en la región.
En las próximas entradas de este blog trataremos el tema de la luz solar, el aire
y el agua, con recursos que podrás aplicar a la casa que ya tienes o a una
eventual vivienda nueva.
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Muchas gracias Marcelo por tu trabajo y tu visión para lograr un mundo en verdad más agradable y mejor en todos los aspectos de la vida. Me gusta mucho toda la información sobre Feng Shui y tu visión objetiva con respecto a Feng Shui que comparto.
Elisa