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reaparece el periodismo independiente

El  camino  iniciado por  Victor  Hugo Morales   con  un periodismo  objetivo exponiendo  todas  las voces y  confrontando  protagonistas con  sus  argumentos ,es  continuado  ahora  por  Gustavo Silvestre quien  luego  de  10  años  de  multimedio  dominante ,se  fue  a   America 24   e  inicia  un programa “con  voz  propia”  despojado  de  todo partidismo ,con  invitados de  todas  las  tendencias  politicas  ,con  debates  y  con  repreguntas,un  buen aporte de  aire  fresco para  todo  el  periodismo  que  en alto  porcentaje  actuo  como  opositor  tratando de  esmerilar  al  proyecto  nacional  en  aras  de la  libertad de  prensa y  en resguardo  de  sus  alterados  intereses  contra  los  que  nadie  hasta el momento se  habia  metido.

Aporte a la seguridad

En  provincia  de  Bs As  comenzo  a  operar  Gendarmeria ,frente  a  la  demanda de  personas y  el permanente  repiquetear de  los medios  difundiendo los  delitos diarios.

Ejemplo de  la  forma en que  comenzo a operar la  fuerza  lo  tuvo  una  persona  amiga  quien viajando  en  colectivo le  toco observar  el control  que  realizo  una  patrulla ,haciendo descender a  todos los pasajeros  y  solicitando los  documentos  de  c/u  ,quien no lo poseia  era  demorado ,parecia  rememorarse  viejas  costumbres militares  cuando  tenian el poder ,ahora  son militares de  la democracia  y  la  gente  se sentia  conforme  con  el  control .

Esperemos  que  estos  controles  disuadan  a  muchos delincuentes  .

Gano el rojo,gano Argentina

Gran alegria  para  la  gente del  rojo  y  para  todos  los  argentinos ,debemos  olvidar  mezquindades  partidistas  que  desean  que le  valla  mal  al  representante  de  nuestro  pais  ,a  favor  de equipos  brasileños  que  es  nuestro  maximo rival  futbolistico.

Por  alli  tambien pasa  el  proyecto  nacional  ,de recuperar  valores perdidos,para  un argentino  no debe  haber  nada  mejor  que  un argentino se  dijo  alguna  vez  y  debemos  ponerlo  en practica ,tratando de  convencer  a  los  negativos  que  desean el  mal  en el deporte  y  en  el pais  tambien  ,no se  puede  decir que  hay  que  tirar  a un  presidente  por la  ventana para  que se termine  su  obra.

Tambien  se  dijo  el  que  gana gobierna  y el que  pierde  ayuda ,por  alli  pasa  la  fortaleza que  debemos  tener  para  formar  una  nueva  Argentina  con  un pueblo  unido en  objetivos  comunes  .

Gracias  campeon

60 años no es nada

Si miramos con cuidado podemos detectar la aparición de una franja social que antes no existía: la gente que hoy tiene alrededor de sesenta años.  
 
Es una generación que ha pateado fuera del idioma la palabra “sexagenario”, porque sencillamente no tiene entre sus planes actuales el hecho de envejecer.
Se trata de una verdadera novedad demográfica parecida a la aparición en su momento, de la “adolescencia”, que también fue una franja social nueva que surgió a mediados del siglo veinte para dar identidad a una masa de niños desbordados en cuerpos creciditos, que no sabían hasta entónces dónde meterse, ni cómo vestirse.
Este nuevo grupo humano que hoy ronda los sesenta, ha llevado una vida razonablemente satisfactoria. Son hombres y mujeres independientes que trabajan desde hace mucho tiempo y han logrado cambiar el significado tétrico que tanta literatura rioplatense le dio durante décadas al concepto del trabajo. 
 
Lejos de las tristes oficinas de J.C. Onetti o Roberto Arlt, esta gente buscó y encontró hace mucho la actividad que más le gustaba y se ganó la vida con eso.
 
Supuestamente debe de ser por esto que se sienten plenos… algunos ni sueñan con jubilarse.
Dentro de ese universo de personas saludables, curiosas y activas, la mujer tiene un papel rutilante. Ella trae décadas de experiencia de hacer su voluntad, cuando su madre sólo podía obedecer, y de ocupar lugares en la sociedad que su madre ni habría soñado con ocupar.
 
Esta mujer pudo sobrevivir a la borrachera de poder que le dio el feminismo y en determinado momento de su juventud en el que los cambios eran tantos, pudo detenerse a reflexionar qué quería en realidad. 
 
Algunas se fueron a vivir solas, otras estudiaron carreras que siempre habían sido exclusivamente masculinas, otras eligieron tener hijos, otras fueron periodistas, atletas, o crearon su propio “YO S.A.”. Pero cada una hizo su voluntad.
Reconozcamos que no fue un asunto fácil y todavía lo van diseñando cotidianamente.
 
Pero algunas cosas ya pueden darse por sabidas, por ejemplo que no son personas detenidas en el tiempo; la gente de sesenta maneja la compu como si lo hubiera hecho toda la vida. Se escribe, y se ve, con los hijos que están lejos y hasta se olvidan del viejo teléfono para contactar con sus amigos y les escriben en e-mail sus ideas y vivencias.
Por lo general están satisfechas de su estado civil y si no lo están no se conforman y procuran cambiarlo. Raramente se deshacen en un llanto sentimental. A diferencia de los jóvenes; ellos conocen y ponderan todos los riesgos.
 
Nadie se pone a llorar cuando pierde: sólo reflexiona y toma nota, a lo sumo.
La gente grande comparte la devoción por la juventud y sus formas superlativas, casi insolentes de belleza, pero no se sienten en retirada. Compiten de otra forma, cultivan su propio estilo…
 
Ellos no envidian la apariencia de jóvenes astros del deporte, o de los que lucen un traje Armani, ni ellas sueñan con tener la figura tuneada de una vedette. En lugar de éso saben de la importancia de una mirada cómplice, de una frase inteligente o de una sonrisa iluminada por la experiencia.
Hoy la gente de 60, como es su costumbre, está estrenando una edad que todavía NO TIENE NOMBRE, antes los de esa edad eran viejos y hoy ya no lo son, hoy están plenos física e intelectualmente, recuerdan la juventud, pero sin nostalgias, por que la juventud también está llena de caídas y nostalgias y ellos lo saben.
La gente de 60 de hoy, celebra el sol cada mañana y sonríe para sí misma muy a menudo… Quizás, por alguna razón secreta que sólo saben y sabrán los de sesenta en el siglo XXI.

Ahora son todos K

No alcanzo  a  comprender como aparece  tanto  kirchnerismo  junto ,la  muerte  puede  ser  tan  convocante ?   hace  unos  pocos  dias nadie  imaginaba   una demostracion popular  tan  importante frente  a  la  inimaginable perdida del  lider.

Por  que  entre  estos  nuevos  K  ,estaran los  que  votaron  a Denarvaez  en la  provincia  de  Buenos  Aires  o  ya  no  existen mas? en  forma  automatica  descubrieron  ahora  lo  que significo   Nestor  para  nuestro  pais.

En  capital  federal   no se  podia  mencionar  virtudes  del  gobierno ,estaba el reino  de  los  caceroleros  destituyentes prestos  a  rechazar  cualquier  mencion,por  sana  convivencia  era  mejor  callarse.

Hasta  en los  medios  parece  advertirse un cambio y  comienzan  a hablar  de  virtudes  de  la  gestion  K  .

La  sorprendente  aparicion  de  los  jovenes que  hasta  el momento parecian estar  en sus  temas ,estudio,trabajo  etc   pero  nada de  politica  no  despertaba   interes  ni  tenian  mucha  posibilidad de  participacion,salvo  excepciones.

Bienvenido  sea  el  aporte  mediatico  pero  habra  que  observarlo  para  ver  si  esto  se  refleja  dentro de  un año  en las urnas  que es donde se  juega  el  futuro y  la  continuidad del proyecto  nacional

Hoy soy K

No soy K, he ido mirando el recorrido de néstor, muchas veces celebratoriamente y otras menos críticamente, muchas veces sintiéndome representado por el espíritu de muchas decisiones y hechos. 

Hoy me levanté con el teléfono, mi viejo me contó la noticia, y desde ese momento es como que fue un día medio surrealista, no se si me terminé de despertar o de dormir en algún momento, no se si es ayer o si es mañana. La Muerte tiene esa cosa brutal de alterar toda la naturaleza del tiempo, congela el presente, redimensiona el pasado y esas cosas que uno sabía iban a ocurrir ya no ocurrirán. También tiene esa cosa que parece que nos pone de un lado o del otro, como si uno tuviera que elegir bipolarmente desde qué lugar mirar al que se fue. 

Hace unos días discutía en mi familia un artículo que estuvo en los medios con cierta fijación “Maradona como metáfora argentina”, el cual me había generado una suerte de indignación y rechazo, sobre todo hablando del país como fracaso, y me encontró haciendo algo que en los últimos años ha ido creciendo en mi que es el de defender ciertos aspectos, no poco relevantes, de los K, a costa de que me llamen oficialista. Como si decir que Boca juega bien al fútbol te convierta en hincha de Boca automáticamente (que conste en actas que boca no juega bien al fútbol hoy). Como si uno no pudiera reconocer cosas buenas en quien a lo mejor no es del mismo palo, como si para decir que alguien hace algo bien o muy bien tenga que ser perfecto, a veces me pregunto qué modelo idiota está instalado que nos pone como condición del reconocimiento la completa adhesión o el estricto cumplimiento de vaya uno a saber qué normativa absurda. 
La primera vez que alguien me hizo pensar positivamente en K fue un amigo, fabián di matteo, el director de arte en ese momento de la Rolling Stone, a quien un día me lo encontré por la calle y cercanos a una elección me dijo que él era K, y que a él le parecía un buen gobierno. Y así me crucé en estos años con gente muy diversa que también coincidía con esa mirada. Gente no necesariamente cercana al peronismo. Y a mí también me ocurrió eso, aún con diferencias de estilo o de matices estar de acuerdo con muchas cosas K. Y eso es algo que hoy me parece fuerte, que alguien logre adhesión sin necesidad de ser del mismo palo o de tener que pertenecer a un determinado partido. Eso en un país como el nuestro es un gran mérito. Y con respecto a quienes fueron muy contrarios a su figura, me hace pensar en ese refrán de que se puede medir la estatura de alguien por la magnitud de sus oponentes, considerando quiénes han sido sus más ácidos opositores (políticos, medios, corporaciones) creo que me dan más ganas de reconocerle méritos al tipo. Una de las cosas que más le reconozco es el valor de haberle devuelto al Estado un rol o el rol que jamás debió perder, luego de más de una década donde parecía que decir Estado era mala palabra. O sinómino de inutilidad. Eso también me parece de un altísimo valor.
Hoy quiero ser K sin ser un K. Poder pensarme así, que muchos puedan pensarse así me parece un logro de alguien que evidentemente no fue poca cosa.
Juan Francisco Miranda
docente

LA FAMILIA

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Nuestra fiesta

     Y tuvimos nuestra fiesta. La Fiesta. Las Fiestas Mayas.

     Escuché o leí estos días que las últimas Fiestas Mayas, con baile en la plaza, banderas y cintas por todas partes, guitarras y vino en las pulperías, fue en 1813. Y que luego Mayo fue hecho derivar hacia la celebración, la conmemoración, el acto oficial, el acto escolar, todo lo que solemniza y aleja del pueblo vivo. No sé si estos datos son precisos; en todo caso, ni en mi memoria, que ya es larga, ni en la de mis padres o abuelos, estaba registrada la Fiesta.

     No fue una fiesta porteña. El interior había traído tantos o más que los que se fueron. El conurbano y los barrios se volcaron en el centro. Todo el centro de Buenos Aires, calles y avenidas, fue, durante estos días, ámbito de fiesta, estuvo tomado por la fiesta. La Fiesta, claro, es alegre, es pacífica, es cosa de hermanos, de amigos y de amantes, y es así como festejamos, sin violencia, sin un robo (¿y la inseguridad? ¿o también los pibes chorros entendieron la fiesta?), sin uno solo, pero ni un solo hecho que perturbara el canto, el baile y las lágrimas felices bajo la llovizna y bajo ese glorioso sol del 25 que vino a consagrar nuestra propia celebración y la celebración de lo que nos transciende.

     ¿Qué pasó? Los días anteriores oía decir: Para qué todo este caos, al fin y al cabo la gente se va, no va a quedar nadie. Y es cierto. No había gente en Buenos Aires. La gente se fue, se había ido toda la gente. Y quedó el Pueblo.

     Por debajo de la Gente estaba el Pueblo. Ese pueblo que a veces temimos que desapareciera en la marginalidad y que nos traducían como masa lastimosa y clientelar. Estaba y está. Sólo hizo falta que se fuera la gente, con su crispación, con su resentimiento, con su histeria, para que el pueblo apareciera por debajo, con su alegría, con su decencia, con su trabajo, ganara las calles en oleadas e hiciera la Fiesta.  

     ¿Qué desearle a nuestra patria en este nuevo siglo? Lo que vivimos nos hace pensar en una alternativa, con un camino triste y otro feliz. El camino triste, sería desear que la Gente se vaya, pero para siempre, con sus valijas cargadas de odio, de frustraciones y de sueños de Miami, y deje solo en la patria al Pueblo. El otro camino, muy difícil, pero el mejor, el óptimo, el único verdaderamente deseable, sería -y así lo deseamos- que la Gente se convierta en Pueblo.

     Que así sea. ¡Viva la Patria!

 Armando Poratti

Carta abierta a Ernesto Tenembaun

Estimado Ernesto: Soy el autor de Somos boludos, la cancioncita que por estos días te indigna y que escribí inspirado sobre todo en vos cuando te escuché (después escuché lo mismo de otros periodistas y políticos, en los casos en que esas categorías vayan separadas) que el Gobierno se había apropiado de los derechos humanos, y que por eso este año no ibas a ir a la marcha del 24 de marzo. Me pareció que utilizar el verbo “apropiar” estaba allí ubicando al Gobierno hacia un delito excepcional: robarse la causa y la razón de los derechos humanos. Sumando así otra iniquidad a las tantas que se le han sumado. En aquel momento sentí que la satisfacción de Madres, Abuelas y ciudadanos por la posibilidad de poder juzgar a represores no debía quedar teñida de esa mugre de la “apropiación”. Así que tomé un concepto sencillo de Sandra Russo: piensan que somos boludos porque al abrazar la búsqueda de justicia lo que hacemos es abrazar a un gobierno infame. Por eso la cancioncita dice “cuando meten preso a un viejo torturador, lo hacen para que a Cristina le vaya mejor”. Bien, en caso de que así fuera, si un cacho de justicia favorece la acción o la imagen de un gobierno, ojalá hubiésemos tenido más gobiernos autoglorificados por la consecución de justicia.

Ahora bien, la infamia del Gobierno sería autoadjudicarse con exclusividad la defensa de los DD.HH. Y ahí sí que hay una falta de justicia. Kirchner –que como informás no hizo nada antes por los DD.HH.– se envalentona. ¿Pero por qué se envalentona? Sencillamente porque –y esta es una acusación que le hace Patricia Walsh– lo único que hizo por los DD.HH. fue juntar los diputados suficientes para levantar la mano para poder derogar las leyes que protegían a los represores. ¿Y qué más tenía que hacer? ¿Volver a los ’70 como un Terminéstor para en lugar de hacer plata en el sur ponerse a defender a los perseguidos? Observación: hacer plata en este caso es señal de falta de moral.

Kirchner no es un militante de DD.HH., es un político que tomó una decisión política (decisión que no le trae mayores ventajas en las franjas altas ni en la bajas, apenas en las capas medias que seguimos siendo “progres”, ¡ay!). Y como político, cuando hace algo más o menos bien, lo magnifica para capitalizarlo.

Por lo tanto, mi cancioncita no acusa a nadie de oponerse a los juicios, acusa a los que como vos nos acusan de boludos que somos comprados en nuestras conciencias boludas, y no somos capaces de ver que cuando apoyamos a la Justicia apoyamos a estos impostores que la hicieron posible. Porque vos y los que nombro, creen que los Kirchner no se merecen apoyo ninguno porque no tienen méritos. Porque ustedes quieren gente virtuosa gobernando, no gente –cualquier gente– que tome decisiones que favorezcan la marcha del país. Es por estas cosas que la cancioncita para vos es Propaganda Oficial, cuando en realidad representa a miles de personas que piensan como yo y no como vos. No pensar como vos, en este punto, es ser un propagandista.

Hay una realidad, la izquierda, la de verdad (no la que pudo haber sido la tuya o la mía) se enoja con el kirchnerismo porque siente que les robó su bandera. Y puede ser cierto, la bandera de los DD.HH. Kichner se las robó y la clavó donde debía estar. Zamora se enoja porque él quería otra cosa, mejor, más pura, menos peronista, una cosa imposible pero de verdad virtuosa. Y Zamora se enojó conmigo porque lo puse en la misma lista que Morales Solá. Y es que los dos dijeron lo mismo: apropiación. Por derecha y por izquierda ambos disconformes con esta costumbre de los Kirchner de ser impuros, impuros con la izquierda para lastimar a la derecha.

Por lo tanto Ernesto, no miento en mi cancioncita. La escuchaste mal, o mentís vos.

Pongámosles nombres a las cosas: yo, que soy Barragán, estuve ahí en 6,7,8 cuando Magdalena le hace una pregunta a Videla. “Sólo eso” decís vos, Ernesto. Y Magdalena no le hace “sólo eso”, le tira un bombón de dulce de leche a Videla, le pregunta a Videla por la forma distorsionada en que se presenta en el exterior nuestra realidad y si tiene planeado viajar por el mundo para aclarar esa mentira.

Defendí a esa Magdalena recortada en el tiempo, diciendo que en aquel momento ni a mí (que tenía 13, 14 o 15 años) ni a mis padres, ni a las organizaciones de izquierda, ni a la sociedad en general nos seducía la idea de una democracia. Y creo haber dicho también que en ese momento decir la verdad significaba la muerte. No sé si dije algo más, pero sí sé lo que pienso. Que estamos revisando nuestra historia, que Magdalena no es aquella Magdalena, que concuerdo con vos en eso de su posterior defensa de las víctimas, y pensé también que la postura de Pablo Llonto (que los periodistas tienen una responsabilidad mayor que el ciudadano común y que sin su neutralidad o apoyo la dictadura no hubiera sido posible) me pareció demasiado exigente, pura, y de improbable justicia mirando las cosas desde tan lejos. También pensé y dije que el Tribunal de las Madres me parecía algo pueril, más digno de estudiantes universitarios que de una organización seria, y que Madres tiene los medios para comunicar lo que quieran sin teatralizar una cosa tan católica y de estética inquisidora como un juicio en una plaza. Magdalena es un ejemplo fallido (por eso lo tomás) en esa lógica que creés injusta de “malos ahora-malos antes”. Pero es difícil de negar la trama de periodistas, empresarios, operadores, economistas y demás que mamaron de la teta de la dictadura y se hicieron grandes en una democracia que sólo imputó a los que estaban manchados con sangre y no con tinta de billetes verdes.

Magdalena sí sirve como ejemplo en tu visión virtuosista de la política. Sospecho que ella también detesta que sean los impuros Kirchner quienes terminaron clavando la bandera de los DD.HH. con los juicios. Y también percibo como más noble su actitud al leer una carta que pedía por un desaparecido en 1978. Más noble que conseguir un montón de diputados peronistas para que levanten la m ano.

Entonces, Ernesto, ¿qué es para vos cuidar la memoria histórica?

¿No mostrar a Magdalena haciéndole una pregunta que efectivamente armonizaba con la abierta propaganda oficial de la dictadura?

6,7,8 no se hace en un ministerio. Se hace en una productora de televisión. Lo piensan productores de televisión, y en el piso cada uno dice lo que quiere según sus convicciones. Las del momento claro, porque somos sujetos de la historia.

Yo creo que llevás la marca más comprada en los ’90. Ya no podés no pensar que la política es una actividad repudiable por definición, por ende la defensa de una política sólo puede ser una acción de propaganda. Y cuando decís que “los gobiernos son demasiado poderosos para defenderse solitos”, estás pensando en Menem, no en Illia o  en Allende. Pero claro, los K no son virtuosos como ellos, son gente muchas veces injusta, con un pasado que no es inmaculado, y con actitudes intemperantes.

Son la gente que tenemos para oponernos a los que quieren una nación más chiquita para negocios más grandes.

Y yo no hago propaganda. Escribo canciones en las que canto lo que pienso.

¿Lo pagaré muy caro? Ya lo estoy pagando.

Te pregunto ¿no estás pagando muy caro al forzarte a defender la causa de aparentes colegas tuyos que informan y opinan/operan histórica y consecuentemente con intereses empresariales?

Creo que sí. Lo estás pagando cuando escribís una columna que podría haber firmado Ricardo Kirschbaum.

Con sincera estima, Carlos Barragán.Periodista

Estuve enla marcha de apoyo a ley de medios

Importante demostracion  de  personas independientes  y  organizaciones que  quisieron demostrar su apoyo  a la ley que con  muchas  modificaciones se aprobo en el congreso,muchos  toman a  la ley como de  este gobierno y  hasta los medios  la  denomina  maliciosamente “ley de medios K” y la ley  es para el futuro ,para que tengamos  verdadera diversidad de opiniones  y  no que se escuche  la  misma version de  los  monopolios ,que siempre estuvieron y  no los elige la gente pero influyen con la opinion publicada.

No habia  demasiadas  organizaciones sociales  ni  los grandes gremios ,si  los  gremios  vinculados  a  los  medios audiovisuales  y  sindicatos de prensa.

Lamentable  las  expresiones  de  Ebe de  Bonafini que lo unico que logra es perjudicar  al proyecto  nacional espantando  groseramente  con su  discurso  a mucha gente  que  podria  volver a apoyar  la  politica  oficial ,pero se sienten protagonistas  y  son piantavotos .


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