Sojización.

Por medio de la propagación del monocultivo de soja y la expansión casi sin límites de la ‘sojización’ -Siembra Directa-semilla transgénica RR-aplicación creciente de glifosato y luego otros herbicidas-fertilización creciente-grave alteración del ecosistema agrícola-devastación de formas de vida microbianas, vegetales y animales- concentración creciente y explosiva del sistema de producción para mantener rentabilidad-expulsión masiva de chacacreros-expulsión masiva de mano de obra rural y ‘ennegrecmiento’ de la restante- que ya representa el 53. 3 % del total de la producción total de granos en la presente campaña agrícola, lo que se ha producido es un retorno al modelo agroexportador vigente en nuestro país entre 1862 a 1943. Es una nueva versión del modelo impuesto por Gran Bretaña y sus agentes locales: la oligarquía unitaria-liberal-portuaria porteña. Comercial primero, luego comercial-terrateniente-financiera, siempre cipaya, a partir de las derrotas nacionales de Caseros y Pavón en el siglo XIX. Es en particular luego de Pavón cuando nos transformamos en la Granja de Gran Bretaña en el llamado y tan mentado ‘Granero del mundo’.

En realidad la larga guerra civil iniciada en 1810 con el derrocamiento y posterior asesinato de Moreno y extendida hasta 1870 con las últimas sublevaciones de Felipe Varela y López Jordán, no fue más que la pugna feroz entre los dos proyectos emergentes de nación. Uno americano, federal, inclusivo, criollo, mestizo, indígena, igualitario, proteccionista, autosuficiente, con distribución democrática de la tierra e independiente, encarnado en el Plan de Operaciones de Moreno, llevado adelante por Castelli, Belgrano, San Martín, Monteagudo, Artigas, Güemes, los caudillos federales del interior, Gaspar de Francia y los López -en el Paraguay-, Quiroga, López, Bustos, Dorrego y los mejores momentos de Rosas -en particular después de 1835 y el movimiento federal en su conjunto. El otro, el pr oyecto de ser colonia británica, factoría comercial con cabeza en el puerto de Buenos Aires, con el interior como colonia de Buenos Aires, el puerto como almacén de la industria británica, intermediario de los aranceles por los cueros, las vacas, la lana, el ganado y luego los granos y sectores de rápido enriquecimiento con la anulación o exterminio de inmensas mayorías de población. Este último fue el Proyecto triunfante pese a las sucesivas derrotas inflingidas por las masas criollas. Su triunfo no es ajeno a que el mismo contaba con el apoyo inacabable e implacable del Imperio Británico y su partido porteño. Proyecto sustentado sucesivamente por los partidos Directorial, Unitario o Liberal porteño.

Es decir vivir con lo nuestro y para nosotros, tener mercado interno como base de desarrollo. O Vivir para el mercado mundial, producir lo que el mercado mundial necesita. Es decir tener al mercado externo como determinante del desarrollo. Lo que se denomina ‘modelo de desarrollo hacia afuera’. Producir para el Pueblo argentino o producir contra el pueblo. Interpretar al soberano o educar al soberano con ‘ciencia y palo’. En otras palabras: priorizar a nuestro pueblo y a nuestra nación que constituyen el mercado interno, o ser una colonia-factoría de otra nación que tiene su mercado interno protegido y nos usa de granja y consumidores de sus productos y sustrae en forma permanente nuestro capital de acumulación -nuestra plusvalía, de trabajo sobre trabajo- para impedirnos construir nuestro desarrollo propio. Ser nación o ser colonia esa era y volvió a ser la cuestión.

Don Arturo Jauretche -pensamiento que es necesario relegitimar en la vida académica, ya que parte del pensamiento colonial que gobierna la ideología universitaria desde 1983, lo considera ‘autoritario y no académico’. Pues bien, Don Arturo fue muy claro al reseñar los proyectos posibles a construir en el siglo XIX. En la presentación en Buenos Aires del célebre -e inhallable- libro ‘Gran Bretaña y Argentina en el siglo XIX’, del historiador británico Harry Ferns. Jauretche suscribió y profundizó las palabras de Ferns: “tienen que preguntarse sí, después de la caída de Rosas, no había llegado la hora de la clase mercantil urbana, y sin presión extranjera, esa clase no hubiera podido construir en las orillas del Río de la Plata una comunidad como la que construyeron los norteamericanos en los Estados Unidos después de la Guerra Civil: una potencia industrial y financiera en expansión no trabada por poderosos intereses rurales”, dice Ferns y agregaba Jauretche: “¿Qué serí a de ese progreso que tanto los envanece si en lugar de habernos adscriptos como los norteamericanos del Sur a la política de Gran Bretaña cumpliendo el sólo objetivo de construir la granja dependiente, se hubiese realizado la hipótesis que plantea Ferns paralela a la de los norteamericanos del Norte: “Argentina potencia industrial y financiera en expansión no trabada por poderosos intereses rurales”, por naturaleza, dependientes.

¿Qué sería por comparación ese progreso de que se jactan frente al del país potente que pudimos ser? (…) El así llamado progreso liberal tiene dos caras: es progresista en cuanto necesita la inmigración, el puerto, el ferrocarril, la vivienda, el Código Civil, el alambrado, el refinamiento de las haciendas, la paz interior, en fin todos los elementos que contribuyen al desarrollo de una producción agropecuaria barata como suministro colonial. Pero es antiprogresista en cuanto impide el desarrollo de la producción industrial propia, el manejo naci onal, aun de esa misma producción agropecuaria, de los medios de transporte y comercialización, de la dirección financiera por medio de la banca, de la diversificación productiva y del estímulo de las zonas cuya producción no interesa, y de todo nivel de vida y cultura técnica, cuyo desarrollo importa el surgimiento de un país con propios intereses, más fuertes que los vinculados a la estructura colonial dependiente y un mercado de consumo interno en constante crecimiento que fija por el costo y el consumo un valor de adquisición que la metrópoli no desea pagar” (3) Es bueno retener eso de ‘los poderosos intereses rurales por naturaleza dependientes’, señalando como ejemplo que los EE.UU., solo pudieron llevar adelante su plan de gran nación -su Destino Americano- cuando derrotaron al Sur esclavista, rural y… dependiente de Gran Bretaña, deseoso de continuar siendo factoría británica.

El Norte necesitaba las materias primas que el Sur exportaba a Gran Bretaña, el merca do, las tierras y a los esclavos como consumidores para expandir su industria y consolidar su capital financiero. El Norte derrotó al Sur, liberó a los esclavos -sin darles derechos políticos- los transformó en granjeros o asalariados, es decir en consumidores, cerró las fronteras económicas de EE.UU., hasta 1945, lanzándose a una expansión en todas direcciones, concentrando todos sus esfuerzos en una industrialización a rajatabla, generando y utilizando su propio capital financiero, sin permitir que los productos o especulación del capital británico penetrara en sus fronteras sin su control, construyendo su gran nación. En nuestro país por el contrario, con Saavedra y el Deán Funes primero, con Rivadavia y Alvear luego, pero principalmente con Mitre, Sarmiento y Roca, al final ganó el ‘Sur’. Ganaron los intereses de la dependencia y la factoría británica por sobre los de la nación y la Patria Grande. ‘Cuando uno conoce a la Argentina, se imagina como hubieran sido los EE..UU., si la guerra de secesión la hubiera ganado el Sur’.(4) Escribió un periodista norteamericano que trabajó muchos años en la Argentina.

3.- La Rubia Albion.

Fue George Canning en 1824 quien señalara el plan estratégico del Imperio Británico, que daría por resultado nuestra sumisión al modelo del granero del mundo: ‘Los hechos están ejecutados, la cuña está puesta. Hispanoamérica es libre y si sabemos dirigir bien el negocio, es inglesa.’(2) De tal forma el rol de las logias y agentes británicos sería decisivo en los resultados de esa larga guerra civil que enfrentan a los dos proyectos de nación. Guerra que se resuelve con el abandono del combate por parte de Urquiza en la batalla de Pavón y el posterior genocidio producido por el ejército de Mitre y Sarmiento sobre el ejército Nacional Federal -es decir sobre el ejército legal de la Confederación Argentina, régimen legal de nuestro país hasta 1862, en que pasamos a ser la República Argentina. República sin voto ni soberanía popular hasta 1916- y las masas criollas del interior. Masas a las que Sarmiento propone -y lleva a cabo- lisa y llanamente exterminar apenas producida la traición de Pavón: ‘no trate de economizar sangre de gauchos.

Este es un abono que es preciso hacer útil al país. La sangre es lo único que tienen de seres humanos.(5) José Hernández explica el humanismo sarmientino: ‘Sarmiento, que además de caracterizarlo de bandido -al General Chacho Peñalosa. AJL-, vándalo y ladrón, lo hostiliza y hace perseguir implacablemente a sus hombres, incorporándolos por la fuerza a los peores destinos militares, después de apoderarse de sus mujeres y propiedades. Unos meses antes le escribía a Mitre sobre Sandes: “Si mata gente, cállense la boca. Son animales bípedos de tan perversa condición que no sé qué se obtenga con tratarlos mejor(..)…he aplaudido la medida, precisamente por su forma. Sin cortarle la cabeza a aquel inveterado pícaro y ponerla a la expectación, las chusmas no se habrían aquietado en seis meses”. (7) Y en una prefiguración terrible de la ideología del terrorismo de Estado que aplicarí an Videla, Menéndez y Massera, explicitaba: ‘El derecho no rige sino con los que lo respetan, los demás están fuera de la ley.’(23) El mismo Sarmiento explicará sin pelos en la lengua cual es el proyecto que la llamada ‘generación del ‘80’ -a la que la dictadura de Videla decía imitar- está construyendo en base al genocidio permanente de los americanos y la sumisión a Gran Bretaña: ‘La clase decente forma la democracia, ella gobierna y ella legisla.(..)

Cuando decimos pueblo entendemos los notables, activos, inteligentes: clase gobernante. Somos gentes decentes. Patricios a cuya clase pertenecemos nosotros, pues, no ha de verse en nuestra Cámara, ni gauchos, ni negro, ni pobres. Somos la gente decente, es decir patriota.(..) las masas populares cuando llegan al poder establecen la igualdad por las patas, el cordel nivelador se pone a la altura de la plebe y !ay de las que lo excedan de una línea! El ejercicio de la soberanía popular traería como consecuencia la elev ación de un caudillo, que representa en todos sus instintos la mayoría numérica en despecho de la minoría ilustrada.(..) Ud., (le dice a Mitre) ha de tener la gloria de establecer en toda la República el predominio de la clase culta, anulando el levantamiento de las masas(..) puede declarar el plan definitivo: asegurar los principales puntos de la República con batallones de línea, o lo que es lo mismo, apoyar a las clases cultas con soldados contra el levantamiento del paisanaje’ (6)

Retorno al Modelo Agroexportador (‘agroindustrial’), latifundio y dependencia



* En base a la intervención realizada en el Foro Social de la Tierra y la Alimentación del Cono Sur, Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Rosario el 12 de Octubre de 2005 y la intervención realizada en la III Cumbre de los Pueblos de América sobre Reforma Agraria en Mar del Plata el 3 de noviembre de 2005.

1.- Agroexportador, no agroindustrial. Estamos en presencia de un retorno al modelo agroexportador tal cual hemos señalado en algunos trabajos desde el 2001. Ante una nueva variante -que podemos llamar en el marco de la globalización financiero-norteamericana- del modelo agroexportador ‘Argentina Granero del mundo’, más que en una instalación de un modelo agroindustrial, como suelen llamar algunos. La posibilidad de instalar un modelo agroindustrial que acompañara un verdadero desarrollo industrial como el tenido por la nación argentina entre 1943 a 1989, sería en todo caso algo positivo. Pero no es este el caso. Lo que nos ha ocurrido a los argentinos ha sido la destrucción buscada de la nación industrial, tecnológica, enérgerica y científica construida a partir de 1943 y su reemplazo por un modelo factoría de exportación masiva de commodities o materias primas con algún grado de agregado industrial en función de abaratar fletes o por imposición de las metrópolis compr adoras en cuanto al tipo de producto requerido -soja transgénica que no puede ingresar como grano sino como aceite o torta.

De ser el país con mayor desarrollo industrial de América latina, con producción de barcos, locomotoras, automóviles, ferrocarriles, energía atómica, una industria militar poderosa; de ser autosuficientes en energía, alimentos, mano de obra y financiamiento, hoy hemos vuelto al Estado Factoría por decisión de la burguesía colonial nacida en la Argentina y del imperialismo anglo-norteamericano. Hoy nuestro país exporta soja en sus distintas variantes, petróleo crudo, gas natural, electricidad, caramelos y a veces galletitas. También caños sin costura de Techint, único rubro industrial que siguió teniendo protección estatal en el desguace de la nación producido en los ‘90. Este retorno al estado colonial es acompañado por la más extendida pobreza, miseria, indigencia, injusticia social y desarticulación social que ha conocido nuestro valeroso y heroico pueblo. El pueblo heredero del que sostuvo con sus armas y vidas la libertad de América.

En 1955 la Argentina poseía el segundo PBI del mundo -lo que se extendió hasta algunos momentos de los años 60- la clase trabajadora recibía entre el 54 y el 56% de la RN y nuestro país desconocía -desde 1945- el hambre, la desocupación y la injusticia social. Una profunda ola de dignidad, justicia y soberanía había construido una nueva nación. La nación industrial, tecnológica y científica que se extendió con luces y sombras desde1943-46 hasta 1989-90. Hoy la Argentina produce la mayor tasa de alimentos por habitante del mundo: más de 4500 kg / hab / año, con 75 millones de Tn de granos, más de 45 millones de cabezas de ganado bovino, una cifra similar de ovinos, una mayor de porcinos y otros rubros alimentarios de importancia mundial. Sin embargo más del 50 % de su población vive en la pobreza -en realidad hoy con el nivel de pobreza en 817 $ (para el INDEC, au nque es mucho mayor) esa cifra trepa a un espantoso 60%- casi 20 millones de personas; posee entre 4 a 6 millones de indigentes y una cifra similar de desocupados y subocupados.

El otrora país de mayor nivel educativo y tecnológico de América Latina observa como sus niños deben revolver en la basura para alimentarse o se prostituyen para satisfacer a una clase alta y media alta especialmente perversas y repugnantes en la ostentación de sus lujos malhabidos. Niños que son asesinados por el gatillo fácil, los escuadrones de la muerte o las políticas de mano dura -propiciadas por la derecha norteamericana- especialmente por la llamada ‘escuela de Filadelfia’ orientada por George Kelling, que como en Córdoba, Mendoza, Santa Fe o en Buenos Aires identifican pobreza con delincuencia. Para saber de que hablamos basta recordar que el propagandista chileno de estas ideas, un tal Carlos Medina, disertó en la Córdoba de De la Sota, señalando ‘que los niños limpiavidrios son t erroristas’(21). En plena crisis del 2001-2002 Mauricio Macri propuso ‘meter presos a los cartoneros porque le robaban ‘su’ basura.’(22) Basura que fue privatizada, bueno es recordarlo, por la dictadura genocida y ningún gobierno democrático hasta el presente ha vuelto a ponerla en manos del Estado.

Nuestro país conoció teorías parecidas a éstas, que permitieron realizar en el pasado los ciclos de limpieza étnica-social cometidos durante la segunda mitad del siglo XIX. Esta política fue acompañada de una brutal política de revanchismo social y de distribución regresiva del ingreso: en 1955 la clase trabajadora recibía el 54% del Ingreso nacional, en 1973 se había reducido al 38%, en 1974 había recuperado al 48%, en 2001 había caído al 18%. Desde otras proporciones esta política de revanchismo social -ideológicamente motorizada por los voceros de la burguesía terrateniente-financiera- se expresa así: el 20% de la población más rica posee el 54% de la Renta nacional, el 20% más pobre sólo recibe el 5.2% de la RN, siendo que la transferencia de ingreso de los sectores bajos y medios -31 millones de argentinos- a la cúpula social -2.5 millones de personas- fue de 27.4 mil millones de dólares por año, es decir más de 274.000 millones de pesos-dólares entre 1990 y 2001. Es la ofrenda que la empobrecida y laboriosa población mayoritaria ofrendó al Moloc de nuestros Barones financieros parasitarios y autoritarios, el Dios Mercado.

Esta transferencia que sienta las bases materiales de un nuevo modelo político-económico y social de exclusión señala descarnadamente quienes están de un lado y quienes del otro: 31 millones de argentinos están de un lado, 2.5 millones están del otro en el medio quedan muy pocos(42). Esos, algo así como 7 millones de argentinos son los que quedan dentro del modelo pergeñado pro Caballo, tal cual enunciara uno de los beneficiarios de dicha política don Vittorio Orsi, Subsecretario de Planeamiento del Ministerio de Eco nomía en 1992 y jefe de Techint. ‘Este plan económico que yo comparto, es para un país de sólo 6-7 millones de habitantes. ¿Estará la clase política dispuesta a sostenerlo?’(43) Esta política aplicada con altas dosis de terror, combinando el terrorismo de Estado genocida con el terror económico de las hiperinflaciones, daría como resultado la destrucción física de tres clases sociales argentinas: la clase obrera industrial, la burguesía industrial independiente representada en el proyecto de la CGE Gelbard y Perón y la pequeña burguesía urbana y rural. El terror también allanaría el camino a la entrega del patrimonio nacional que de otra manera habría sido resistido por la mayoría de la nación. Sin embargo esta política de retorno al país Factoría y de desindustrialización conciente de la Nación, no cayó del cielo ni se debió a una catástrofe natural gigantesca.

Siquiera a una guerra devastadora, aun cuando tuvimos la de Malvinas y la brutal derrota de los ‘70. No profundizaremos en el tema, pero sí es cierto que es a partir de los acuerdos de paz secretos con Londres iniciados en Madrid el 17 de octubre de 1989, por el gobierno de Carlos Saúl I que la política de devastación nacional comienza a adquirir rasgos catastróficos, como muy bien lo demuestra Julio C. González en su valiente obra al respecto.(28) Esta política surgió de una decisión política del alto mando capitalista, temeroso de las fuerzas sociales que había desatado la industrialización pujante que vivió la nación entre 1943 a 1975, coincidiendo con los planes del imperialismo al respecto. Ya en 1955 el hirsuto Almirante Isaac F. Rojas fue muy claro sobre los objetivos del sector proimperialista de las FF. AA., que se hizo del poder en 1955. ‘Para que desaparezca el peronismo deberán desaparecer las chimeneas’ (11), exclamó sin inmutarse, mostrando el plan de estos infames traidores a la Patria: devolver la Nación al estado colonial. En un trágico y terrible proceso pudieron hacerlo.

Poco antes de morir su compañero de andanzas, el tristemente célebre Capitán Ingeniero Álvaro Alsogary señaló: ‘he cumplido mi misión: hemos devuelto la Argentina al 3 de junio de1943’(12). Es decir nuestro país dejó de ser Patria-nación, para volver a ser colonia. Palabras similares había expresado el genocida-general Albano Harguindeguy apenas instalada la dictadura genocida en abril de1976. Dijo don Albano: ‘el objetivo del proceso de Reorganización Nacional, es devolver la Argentina al 3 de junio de1943.’(13) Es decir destruir la industrialización, destruir físicamente a la clase trabajadora, liquidar a la burguesía nacional -vía ‘la plata dulce’ o financierización del ca pital y la apertura indiscriminada de las exportaciones- liquidar la infraestructura industrial de punta -militar, aeronáutica, espacial y nuclear- y simultáneamente destruir a la pequeña burguesía urbana y rural. (Sólo entre 1990 y 2002 7.000.000 de propiedades urbanas y rurales fueron rematadas, perdidas por sus propietarios a manos de bancos o prestamistas privados) (28) Por extraño que parezca fue la propia burguesía industrial -en su ala multinacional- la que señaló la posibilidad de esta política. Ya en 1971 fue el presidente de la UIA Elvio Coelho, -es decir a dos años del Cordobazo y con el Viborazo aun palpitando- quien expresó blanco sobre negro al sociólogo norteamericano James Petras, los planes que la gran burguesía aplicaría inexorablemente a partir de la dictadura genocida.

“A pesar de todo, no creo que ellos (los guerrilleros A.J.Lapolla) fueran el motivo central del golpe militar que se planeaba en la Argentina (el de 1976.AJL). Ya en 1971 me había i mpresionado un diálogo que mantuve, si mal no recuerdo, con Elvio Coelho, entonces Presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA). Yo le preguntaba porque no se lanzaban a la industrialización como en Brasil” “- Porque los sindicatos son demasiado fuertes y eso nos llevaría a una guerra civil- contestó. – Pero, ¿porqué no lo intentan? -Porque podemos perder – dijo.” (14) Luego de realizada la matanza otro empresario ‘argentino’, Don Juan Alemann -acusado hoy de visitar la Esma y presenciar torturas(17)- reseñó en 1980, la labor realizada por los genocidas: “Con esta política (la represión y los 30.000 desaparecidos. AJL) buscamos debilitar el enorme poder sindical que era uno de los grandes problemas del país. La Argentina tenía un poder sindical demasiado fuerte, frente al cual era imposible el florecimiento de cualquier partido político, porque todo el poder lo tenían ellos. (…) Hemos debilitado el poder sindical y esta es la base para cualquier salida política en l a Argentina.”(15) Alemann sabía lo que decía: entre el 55-58% de los detenidos-desaparecidos eran dirigentes sindicales de base. En 1975 había seis millones de obreros industriales, en 2001 sólo restaban menos de un millón.

Políticas para un plan de desarrollo industrial

Por Bernardo Tirelli

Los EE.UU. resolverán su crisis financiera, lo que no está claro es si resolverán su crisis económica que está en la base de sus problemas actuales. El modelo de la abundancia es contradictorio con cualquier análisis de la ciencia de los recursos escasos, o sea de la economía, salvo que dicho modelo esté sustentado en prácticas imperiales de explotación, guerra y dominio mundial de recursos y mercado. Para la Argentina importa entender el escenario, para saber qué puede cambiar, pero más importa que no se introduzcan ni recetas ni agendas extrañas que, en estas situaciones, buscan exportar a otros países su crisis y conducen a desviar la construcción de un modelo propio y sustentable.

EE.UU. en una trampa estratégica
El imaginario de un mundo unipolar, emergente de la caída del muro de Berlín en 1989, bajo la hegemonía de los EE.UU. y la creativa y falsa teoría de la globalización que tuvo entre sus mentores a Fukuyama anunciando que había llegado el “fin de la historia” con la expansión globalizada de la libertad de mercado, ha llegado a su fin. Pero este final no se produce por la crisis financiera, ésta es sólo la expresión visible de problemas económicos que, hasta hoy en EE.UU., no tiene solución.

Gasta más de lo que produce, por tanto no sólo no ahorra sino que se ha convertido en el país más endeudado del mundo con fabulosos déficit gemelos, fiscal y comercial, los que financia con títulos del tesoro. El déficit actual de la cuenta corriente es de U$S 800.000 millones y sólo Japón y China poseen más de U$S 1,7 billones en divisas y activos norteamericanos. La deuda de EE.UU., aumentó un 10,1% a U$S 4,085 billones y representa un 58,8% de todo el crédito otorgado globalmente el año pasado. Eso significa que expandió el crédito a un ritmo mucho más rápido que el crecimiento de la economía, o sea pidió prestado para mantener un nivel de vida superior en el intento de pagar por él en el futuro.

Dentro del gasto y consumo se destaca el energético, con 300 millones de habitantes – 5% de la población mundial – consume el 30% de toda la energía mundial producida. El consumo medio mundial per cápita es de 2.200 vatios, pero el consumo en EE.UU. es casi 6 veces más, de 12.500 vatios.

En el 2001, en circunstancias en que la Argentina, por fuerza de los hechos, abandonaba su política de endeudamiento, los EE.UU. intentaban activar su economía interna a través de importantes aportes de capital del Tesoro al mercado inmobiliario con la idea de movilizar la industria de la construcción. Lo hacían, al mejor estilo keynesiano, a través de dos empresas semipúblicas, Fannie Mae y Freddie Mac, que pasaron a dominar el sector con la protesta del sector industrial y petrolero a quienes finalmente se los conformó con la participación en el desarrollo de la industria bélica y de negocios en la guerra de Irak.

El estancamiento de la economía es atraso salarial, entonces la demanda disminuye y los negocios comienzan a flaquear. La única manera de incitar a más compras es la reducción de las tasas de interés o la expansión del crédito personal, y entonces es cuando comienzan a aparecer las burbujas. Es lo que sucedió con el mercado bursátil antes de 1929 y ahora con el mercado inmobiliario.

Fannie y Freddie han sostenido los precios inmobiliarios manejando más de 5 billones de dólares, a fin de permitir a los compradores de vivienda ofrecer precios cada vez más altos por sus hogares y ganando miles de millones de dólares en bonificaciones, beneficios e intereses para los banqueros, los intermediarios hipotecarios y los empaquetadores de deuda de Wall Street, que son los beneficiarios financieros de la burbuja inmobiliaria creada. El valor nominal de las hipotecas que han garantizado es casi tan grande como toda la deuda federal estadounidense en manos del público. Eso significa que la deuda federal nominal se multiplicará por dos con la caída de estas dos empresas.

La inversión extranjera ya no anhela adquirir la fastuosa deuda de EE.UU., entonces lo único que puede hacer la Reserva Federal es aumentar las tasas de interés para atraer capital extranjero o dejar que caiga el valor del dólar. El problema es que si la Reserva Federal aumenta las tasas el mercado inmobiliario se derrumbará aún más rápido, lo que estrangulará el gasto de los consumidores y reducirá el PBI. En otras palabras, están con dos crisis separadas pero relacionadas: una crisis económica y una crisis monetaria. Una trampa estratégica.

La cigarra y la hormiga
El canto de la cigarra de la globalización cambió el sentido de la fábula y las hormigas trabajadoras terminaron entregando el fruto de su trabajo al capital financiero globalizado. Claro, no para todos fue así y hoy la producción industrial de EE.UU. está disminuyendo mientras millones de puestos industriales con buenos salarios parten a China, donde el costo laboral es mucho menor. La globalización como mecanismo de internacionalización de comunicación y mecanismos financieros, o sea difusión mundial de cultura y aparente nuevo paradigma para la colocación de capitales –deuda- que permita adquirir bienes manufacturados centralizados no funcionó con todos los países.

Las millones de hormigas chinas no compraron el canto de la cigarra globalizada y basaron su economía en lo único que crea valor, que es el trabajo con mecanismos idóneos para defenderlo. Otros países con diferencias políticas y sociales siguieron ese camino como Rusia o Australia entre otros.

Producto del aislamiento financiero internacional a la que fue sometida desde el 2001, la Argentina saldrá prácticamente indemne de la crisis. ¿Qué enseñanzas deja? En primer lugar una verdad elemental, dejada de lado en los 90, y que es necesario revalorizar y es aquella que establece que nadie crece, se desarrolla o crea trabajo endeudándose. La segunda cuestión vinculada a esto es preservar el principio racional de gastar menos que lo que se produce. El tercer aprendizaje es que si la acumulación dentro de la sociedad es desigual entonces disminuye la demanda que incentiva la producción, por tanto una sociedad más igualitaria tiene más posibilidades de crecimiento social y económico.

Otro elemento es que los incentivos a la producción no pueden ser exclusivamente financieros y mucho menos especulativos o centrados en una sola actividad. EE.UU. fue víctima, por un lado, de elementos especulativos y por otro de su propia doctrina de libertad de mercado que hizo vulnerable su desarrollo industrial exportando trabajo a regiones con costo laboral competitivo.

Finalmente no puede pasar inadvertido el concepto de derroche, en particular en el sector energético que lo somete a altos costos y dependencia externa.
Fiel a su esencia lo más probable es que EE.UU. no sólo establezca algunas regulaciones en el sistema financiero, sino que fundamentalmente busque fortalecer y proteger su industria y a su vez intente exportar la crisis para que su recuperación la paguen otros. A su vez habrá una tendencia a dar más valorización a las actividades productivas que a los paquetes financieros.

Con la experiencia propia, más estas enseñanzas, el desafío para la Argentina es terminar de pasar de la situación de excepción a la convicción del rumbo trazado. Esto significa afirmar la política de desendeudamiento y por tanto de ahorro interno junto a las políticas de protección del trabajo nacional mediante el sostenimiento de la paridad cambiaria competitiva.

También significa valorar los recursos estratégicos como el energético generando las condiciones de su desarrollo diversificado y soberano.
Pero todo esto resultaría insuficiente sino está orientado a volcar el ahorro interno al desarrollo industrial recuperando las capacidades nacionales que la Argentina supo tener recreando las industrias madres de industrias, reconstruyendo cadenas de valor sobre la base del desarrollo agropecuario, integrando y sacando del atraso a amplias regiones del país que nunca vieron una industria, haciendo crecer los salarios en forma sustentable porque estarán basados en desarrollo industrial y tecnológico.

La crisis mundial indica que no se puede esperar, es hora de iniciar un plan nacional de desarrollo industrial. Si esto se hiciera así en vez de ser la hormiga dependiente de la cigarra financiera globalizada se volvería a la fábula de origen y, como en otras épocas, la hormiga argentina recibirá y será solidaria con la cigarra hambrienta.

“Lo de Buzzi y Juez es una vergüenza a nivel nacional”

Francisco Francioni se alinea con el gobernador Schiaretti, pero a diferencia de éste no se calla nada respecto de lo que piensa de los dirigentes de la Mesa de Enlace. Para solucionar el conflicto, lo mejor es “que se hagan a un lado”.

Por Sebastián Premici

Desde Leones, Córdoba

El intendente de la ciudad de Leones, Francisco Francioni (Unión por Córdoba), estuvo en el acto realizado por la Mesa de Enlace el viernes pasado. Apenas finalizó el mitin opositor –como lo calificó el ministro del Interior, Florencio Randazzo– se cruzó con Eduardo Buzzi, titular de la Federación Agraria, a quien criticó por llamar “amigo” a Luis Juez. Francioni asumió en diciembre de 2007, responde a Juan Schiaretti y simpatizó con Juan Manuel de la Sota. Fue director del Hospital de Leones y del Hospital regional de Marcos Juárez. No ahorró críticas hacia los dirigentes agropecuarios, cuestionó su representatividad y afirmó que deben ser los intendentes los que medien para hallar soluciones al conflicto del campo. Si la Presidenta los convoca, aclaró.

–Luego de un año de conflicto, ¿qué cree que hay detrás de la puja entre el Gobierno y la Mesa de Enlace?

–Al comienzo del conflicto, fui uno de los primeros intendentes en dar mi apoyo al campo, pero con el transcurrir del tiempo me di cuenta de que el tema se estaba politizando demasiado. El acto que vimos de la Mesa de Enlace es ciento por ciento político, con algunos integrantes de las entidades y dirigentes mentirosos, que lo único que hacen es mentirle a los gringos. Esta dupla que vimos entre Eduardo Buzzi y Luis Juez es una de las vergüenzas más grandes a nivel nacional.

–¿Por qué?

–Porque Luis Juez, hace poco más de un año, quería revaluar los campos a 20.000 dólares la hectárea, con una clara incidencia para los productores que tienen que alquilar tierras para trabajar. Además, quería aplicar retenciones móviles inspirado en el economista Salvador Treber. Hoy aparece con una bandera que dice “yo amo al campo” pero hace un año atrás lo odiaba. Y Buzzi demostró ser un negociante. A la gente del campo le llevará algún tiempo darse cuenta lo que está haciendo el titular de la Federación Agraria. Buzzi está utilizando el conflicto para cuestiones personales y políticas.

–Además de su rivalidad con Juez, ¿qué otras cosas lo hicieron alejarse de las entidades agropecuarias?

–Cuando comenzaron a surgir personajes y posturas que no eran reales. Se cortaron las rutas sólo por el nivel de retenciones a la soja. No se puede parar la economía de un país porque hoy ganás menos que en otros años. Fue una pelea muy desigual. Por ejemplo, si fuese por la leche, que está 65 centavos el litro para los tamberos, las rutas tendrían que estar todas cortadas y no es así. Hoy el trigo da pérdida y no tenemos cortes de ruta. Lo mismo ocurre con la ganadería. Por lo tanto, creo que el conflicto del año pasado fue por una pura sojización, donde un pequeño grupo de personas negociaron para quedar bien paradas en esta situación y dejaron a los gringos en el medio del conflicto. Con un Alfredo De Angeli que ya no participa tanto como antes, con un (Hugo) Biolcati que se reúne a solas con el Gobierno, con un (Carlos) Garetto que hace negocios personales con el gobierno nacional. Por lo tanto, no tendremos ninguna solución. Y en el medio quedan los trabajadores. Creo que hay que ponerse a pensar en quiénes están llevando adelante este conflicto. Julio Cobos es un traidor al radicalismo, lo fue al justicialismo y terminará siendo un traidor al campo. Son todos oportunistas.

–¿Cuál es su opinión sobre la decisión del Ejecutivo de intentar aplicar retenciones móviles como una herramienta de política económica?

–Creo que las retenciones tendrían que existir pero no te puedo decir en qué nivel. Sí me parece que en el caso del trigo deberían ser menores, ya que en esta zona, por ejemplo, se produjo un 70 por ciento menos que el año pasado. También habría que disminuir las retenciones al maíz. Pero no estoy en la caja del gobierno nacional. No sé cuánto tiene que recaudar el Estado para poder mantener un montón de otros sistemas. Si acá no hay un sinceramiento ni verdaderas ganas de progresar, creo que no podremos salir adelante.

–Teniendo en cuenta que el conflicto con la Mesa de Enlace es una pelea política, ¿cree que se llegará a una solución para los productores más vulnerables?

–Solamente habrá una solución si la Mesa de Enlace deja de negociar y se hace a un lado. Es imposible que lleguemos a buen puerto a través de las entidades agropecuarias, sobre todo después del episodio con Biolcati. Además ya no convocan a nadie, acá (en Leones) estuvieron presentes no más de 1500 productores. No fueron responsables y eso se vio demostrado en el acto (del viernes pasado). Cuando surgió el conflicto, el ciento por ciento de los intendentes participábamos de las asambleas, manifestaciones y cortes de ruta. Hoy (por el acto del viernes) había sólo tres intendentes –General Roca, Marcos Juárez y Leones–; faltaron 18. Es un mensaje que hay que saber leer. Por eso creo que somos los intendentes de cada uno de los pueblos los que debemos intermediar entre el Gobierno y los trabajadores del campo. Y es el Ejecutivo quien nos tiene que convocar.

–¿Qué le pedirían los intendentes al Gobierno?

–Creo que el Ejecutivo debería liberar las exportaciones al trigo y al maíz y bajar las retenciones a estos granos, por 12 o 16 meses. Eso lo debería definir el Ejecutivo. También debería existir un subsidio para los tamberos. Aquí en Leones nos queda un solo tambero, que creemos que en los próximos días tendrá que cerrar (había 16 tambos que fueron cerrando en los últimos ocho años). Y lo mismo ocurre con la ganadería. La maquinaria agrícola está parada sobre todo en Armstrong, Firmat y Marcos Juárez.

–¿Cuál es su interpretación de lo ocurrido con Biolcati?

–Me parece que es parte de un año de desgaste político. No creo que haya cometido un error y menos que haya pecado de ingenuo como él dice. Era bien consciente de lo que estaba haciendo. Me parece que quiso darle un final a esta situación y llevarse los laureles. O cortarla simplemente para continuar con su vida de empresario.

–¿Cómo evalúa los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández?

–A (Néstor) Kirchner lo tengo que evaluar por cuatro años de gobierno y a Cristina por uno, no puedo decir mucho sobre la actual administración. Además fue un año de puro conflicto. Néstor tuvo un gobierno de “palo y a la bolsa”, con cosas que se hacían inmediatamente. Era un contexto diferente, con un país devastado en un principio y luego con un crecimiento permanente. Ahora, si la Presidenta no se hubiese expuesto tanto, y hubiese hablado como lo está haciendo ahora, con un tono más moderado, la situación ya estaría resuelta.

Manual de autoayuda para el candidato rural. ( ESTO SÍ QUE DÁ MIEDO)

Manual de autoayuda para el candidato rural

La escuela de cuadros que dirigen Hugo Biolcati y el consultor Felipe Noguera. El test para elaborar el índice del buen aspirante a político. La intención de llenar el Congreso, legislaturas provinciales y locales con “la gente del campo”.





Por Alejandra Dandan

“A ver, levante la mano quien alguna vez tuvo una experiencia en política.”

Unos 15 simpatizantes de la Sociedad Rural levantan la mano.

“Ahora, levanten la mano quienes se van a presentar en las próximas elecciones.”

Esta vez, 150 productores levantan la mano.

“¡Bien! –se oye al moderador–: Necesitaba saber si estoy en el lugar correcto.”

La escena no es de una asamblea pentecostal, aunque lo parece: el campo decidió salir a cazar candidatos alistando de ese modo a su propia gente. En un enorme galpón de la Sociedad Rural de Paraná, unos trescientos ruralistas se reunieron el martes pasado para el comienzo de los seminarios de formación cívica, una suerte de escuela de cuadros políticos, organizada por la Sociedad Rural, con clases que se repetirán en distintos puntos del país y que ya tuvieron como docentes al rabino Sergio Bergman y al ex viceministro de Defensa Vicente Massot. La estrategia de la entidad que representa a los grandes estancieros es sumarse a las boletas de los distintos partidos, no crear una estructura propia ni apostar sólo a un sector, y trabajar dentro de los espacios legislativos como un interbloque. “Somos como los agentes de inversiones financieras –grafica un vocero de la SRA–. Tenemos que apostar un poco a los bonos, otro en acciones y en el dólar; si jugamos sólo con uno podemos perder, así por lo menos diversificamos los riesgos.”

En la primera semana, por la mesa de docentes pasó el rabino Sergio Bergman, quien durante un acto organizado por el ingeniero Juan Carlos Blumberg cambió la palabra libertad por seguridad al entonar el himno; el director del diario bahiense Nueva Provincia Vicente Massott, quien tuvo que renunciar como viceministro de Defensa de Carlos Menem por reivindicar la tortura, y el consultor Felipe Noguera, el hombre que creó el eslogan de “ponete la escarapela por el campo” y mezcla lecciones de cívica con exitosas recetas de televisión.

“La política se reduce cada vez más a lo local”, dijo Noguera, casi al comienzo del encuentro. “Aquí no hay más ideologías, las ideologías no existen y lo que existen son grupos de intereses, desde Greenpeace al campo”, explicaba cual Fukuyama ante los socios de la entidad que tiene entre sus fundadores a la familia Martínez de Hoz.

En el corto plazo, la escuela de cuadros políticos del agro intentará conseguir la mayor cantidad de candidatos posibles para las próximas elecciones legislativas. Un ejército capaz de copar lugares en el Congreso nacional, en las legislaturas provinciales y en los concejos de cada pueblo. Quienes hacen los números esperan asegurarse este año un piso de 10 a 12 por ciento de legisladores propios en el Congreso y entre 25 a 33 por ciento en 2011.

A clases

El martes a la tarde, en Paraná, todo está preparado para el comienzo. Una pulposa promotora de agroquímicos recibía, planilla en mano, a los chacareros que se acercaban al predio. “Perdón, si usted es productor, ¿podría darme unos datitos?”, preguntaba amablemente. Como un gringuísimo Ho Chi Min en campaña proselitista, Hugo Biolcati salía al paso de los que llegaban. Primero diez, después veinte, cincuenta, cien y hasta trescientos fueron los hombres y mujeres de regios sombreros blancos que iban obligando a aumentar la distribución de sillas y del ampuloso parking. Detrás de una mesa, Biolcati hacía pasar a sus invitados.

Como sucedió en Bahía Blanca un día más tarde, el primer seminario estuvo conducido por el referente local de la Sociedad Rural. En este caso, Luis Miguel Etchevere, presidente de la Sociedad Rural de Entre Ríos y cuya familia es propietaria del diario más importante de la provincia. Detrás de él tomó la palabra Noguera, quien pasó de hablar de Barack Obama y de las campañas políticas europeas a resolver con lógica del pragmático “llame ya” preguntas bien francas: cómo se hace para hablarle del campo al supuesto “indiferente” de Buenos Aires. O cómo convencer a “la gente”, por ejemplo, de que llueve cuando en el cielo brilla el sol: “Tienen que saber que la realidad es lo que percibe la gente, y esto viene de las escuelas de psicología infantil de Estados Unidos y es lo que hace que el otro actúe según lo que tiene en la cabeza: así es que si la gente cree que va a llover, va a salir con paraguas e impermeable, aunque no llueva”.

Con paraguas y fórmulas capaces de inventar hasta la lluvia, Etchevere presentó al consultor como matemático egresado en Oxford en 1978, doctorado en el Instituto Di Tella en 1982, profesor en Estados Unidos, ex socio del estudio Manuel Mora y Araujo y asesor de más de 50 campañas presidenciales de primer orden. No dijo que entre los asesorados estuvieron los líderes de la derecha centroamericana y que trabajó con Domingo Cavallo, Carlos Menem, Jorge Sobisch, Hilda “Chiche” Duhalde, Ricardo López Murphy y Francisco de Narváez. Desde hace dos años, asesora a la Rural.

Indice del buen candidato

El año pasado, en pleno conflicto con el campo, Noguera creó un Indice de Diálogo con una serie de preguntas con las que creía poder controlar, día a día, cómo iban las negociaciones entre el campo y el Gobierno. Esta vez, diseñó un índice para los nuevos tiempos: Indicador del Candidato Ideal.

“Si usted va a participar de las elecciones –dijo, de pronto– decídase ya, no espere a junio ni a julio, y hágase las siguientes preguntas:

1. ¿Quiero este cargo?
2. ¿Sé lo que quiero hacer? ¿Lo puedo lograr?
3. ¿Este es mi momento? Porque a Obama –explicó– le faltaba carrera política para llegar a ser presidente, pero un día entendió que éste era su momento: ‘si me presento ahora me votan –se dijo–, más tarde no sé’.
4. ¿Soporto los insultos, los chismes, las mentiras? Hay que respondérselo, explicó, porque a lo mejor no los soporto y entones es mejor no presentarse.
5. ¿Puedo ganar? Hay que ser realista con esto.
6. ¿Sé perder? ¿Estoy preparado psicológica y financieramente para perder?
7. ¿Estoy preparado para ganar? ¿Puedo dejar el trabajo? Porque a veces ganar es un problema.
8. ¿Puedo conseguir recursos? Y atención: no se puede hacer política sin recursos, si no tiene recursos no va a llegar muy lejos.
9. ¿Estoy preparado para asumir el poder? Yo creo que el poder es una enfermedad mental, así es que les recomiendo conversar de este tema con quienes han pasado por la misma experiencia.”

En el galpón, todos siguieron la prédica como quien sabe que puede quedar afuera con medio segundo de videojuego. “Si usted contesta que no alguna de estas preguntas –les dijo Noguera– espere a otro momento; pero si contesta que sí a todas, empiece a buscar a un consultor.”

En la SRA admiten que tienen un “problema de estrellas”. Como sucedió con los otros sectores de “el campo”, recibieron ofertas de varios partidos políticos pero aún no tomaron posición porque temen quedar aislados dentro de las estructuras partidarias: “Si se presentan Luciano Miguens o Mario Llambías –explicó una fuente de la SRA–, la corporación política va a terminar neutralizándolos, por eso necesitamos sumar a más”.

La Federación Agraria Argentina trabaja hace cinco años en la formación de cuadros. La SRA no sólo no lo hace, sino que hasta ahora no dejaba que sus socios participaran en política partidaria. “Aquel que decidía hacerlo tenía que renunciar o tomar una licencia. A partir de ahora eso va a ser distinto, y quien quiera participar contará con todo el apoyo”, reconoció Biolcati.

La SRA eligió para empezar sus cursos de adoctrinamiento la provincia de Entre Ríos, lugar simbólico de la protesta del campo, origen del reclamo del año pasado y cuna del mediático Alfredo De Angeli, quien estuvo el martes sentado como invitado. También se vio a Alfredo Bell, jefe local de la FAA, representantes del PJ disidente y de PRO. También hubo integrantes del Partido Popular de la Reconstrucción (PPR), una organización nutrida por ex carapintadas que acompañaron a Aldo Rico en el alzamiento de la Semana Santa del ’85 (ver aparte).

El final

A las nueve de la noche entró en escena el mediático Sergio Bergman. Noguera citó a Lenin, y él mencionó a Juan Pablo II. Propuso la creación de un libro “no del escrache sino de la Memoria de la República” para anotar a los legisladores que votaron a favor de tres leyes mordaces: la 125, el traspaso de las AFJP al Estado y la ley del blanqueo de capitales. Y entre bendiciones, referencias a Dios y a Néstor, el rabino coló alguna metáfora de la inseguridad: “¿Qué queda después de una manifestación? Nada –dijo–: las manifestaciones son volátiles, al otro día no se sabe quiénes estuvieron, así que lo que hay que hacer a partir de ahora es empezar a seguirlos a todos, poniéndoles un Lo Jack”.

El miércoles, el seminario se repitió en Bahía Blanca. Ese día, la clase de educación democrática la dio Massot, quien alguna vez calificó a las Madres de Plaza de Mayo y a los desaparecidos como “cabos sueltos” de una “guerra civil y sucia” en la que existieron “excesos inevitables” y que hizo famoso su diario por incluir cruces esvásticas en los crucigramas de la contratapa.

Las siete etapas de la burbuja.

Toda burbuja tiene su ciclo de vida. El reconocido
economista Hyman Minsky las tipificó muy bien. No sé
cuándo las escribió, pero sé que el hombre murió en
1996. Fijaros bien cómo predijo, punto por punto, la
situación en la que estamos:

Fase 1 – Planteamiento: Toda crisis financiera
comienza con una perturbación. Puede ser el invento de
una nueva tecnología, como internet. Puede ser un
cambio en la política económica. Por ejemplo, los tipos
de interés podrían reducirse inesperadamente. Sea lo
que sea, las cosas cambian para un sector de la
economía. La gente ve a ese sector de otra manera.

Fase 2 – Los precios comienzan a subir: Enseguida,
los precios en el sector empiezan a subir.
Inicialmente, ese incremento casi no es percibido.
Muchas veces, estos precios más altos reflejan una
mejora en los indicadores económicos. Según los precios
van aumentando más, la gente empieza a notarlo.

Fase 3 – Crédito fácil: El aumento de precios no es
suficiente para una burbuja. Toda crisis financiera
necesita combustible para el cohete, y sólo hay una
cosa que este cohete quema: crédito barato. Sin él, no
puede haber especulación. Sin él, las consecuencias del
planteamiento se desvanecen y el sector vuelve a la
normalidad. Cuando una burbuja empieza, el mercado es
invadido por agentes externos. Sin crédito barato, los
agentes externos no pueden entrar.

El crédito barato es el billete de entrada para los
agentes externos. Por ejemplo, los precios de la
gasolina han aumentado fuertemente en los últimos años.
Sin embargo, los bancos no están concediendo préstamos
para que la gente almacene gasolina en sus garajes
esperando que el precio se doble en tres meses. Pero
los bancos sí que están dando préstamos a gente de poca
solvencia para comprar casas con la idea de que se
pueden vender enseguida.

El aumento del crédito fácil está muchas veces
asociado a la innovación financiera. Frecuentemente, se
desarrolla un nuevo tipo de instrumento financiero que
infravalora los riesgos. De hecho, el crédito fácil y
la innovación financiera son un cóctel peligroso. La
Burbuja de los Mares del Sur comenzó con una novedosa
figura llamada “sociedad anónima de responsabilidad
limitada”. En 1929, los precios fueron catapultados a
la estratosfera con la ayuda de los “margin calls”. Los
precios de las casas ahora se han acelerado en forma de
hipotecas “sólo interés”, creadas para financiar
compras de inmuebles sobrevalorados.

Fase 4 – Recalentamiento del mercado: Según el
efecto del crédito fácil se va notando, el mercado
comienza a recalentarse. El recalentamiento estimula
los volúmenes y aparecen las escaseces. Los precios
comienzan a acelerarse, y se recogen beneficios
fáciles. Más agentes externos son atraídos y los
precios se desbocan. Las subidas de precios atraen a
los bobos, los codiciosos y los desesperados por
meterse en el mercado. Así como un fuego necesita más
combustible, la burbuja necesita más forasteros.

Fase 5 – Euforia: La burbuja entra ahora en su fase
más trágica. Saldrán algunas voces prudentes y dirán
que la burbuja no puede seguir más. Pondrán argumentos
convincentes basados en indicadores económicos a largo
plazo y simple lógica económica. Sin embargo, estos
argumentos se evaporan en el calor del hecho
inapelable: los precios aún están subiendo. Los
prudentes son acallados por charlatanes, que justifican
la locura de precios con el argumento eufórico de que
ahora el mundo es diferente y que este mundo significa
precios más altos.

Por supuesto, el argumento del “nuevo mundo” es
cierto; el mundo es diferente cada día, pero eso no
significa que los precios tengan que descontrolarse.
Los charlatanes ganan y el optimismo injustificado se
impone. En este punto, los charlatanes adornan su
optimismo con la más cruel de las mentiras: cuando los
precios toquen máximos, habrá un “suave aterrizaje”. La
idea de una apacible desaceleración de los precios
calma los nervios. Los forasteros se quedan atrapados
en la negación de la evidencia. Saben que los precios
no pueden subir eternamente, pero rara vez actúan según
ese principio. Todo es seguro, porque piensan marcharse
justo antes de que la burbuja explote. Aquellos que no
han entrado al mercado se enfrentan a un terrible
dilema: no pueden entrar, pero tampoco pueden quedarse
fuera. Saben que perdieron el tren al principio de la
burbuja. Son bombardeados cada día con historias de
gente que se hizo rica en dos días y amigos con grandes
ganancias. Los fuertes se quedan fuera y asumen la
oportunidad perdida. Los débiles compran y se tiran a
los pies de los caballos.

Fase 6 – Los expertos recogen beneficios: Todo el
mundo quiere creer en un futuro mejor, y la burbuja se
aprovecha de eso. Una burbuja necesita que todos crean
en un futuro mejor, y mientras esta euforia continúa,
la burbuja se mantiene. Sin embargo, al tiempo que la
locura se apodera de los forasteros, los expertos
recuerdan el viejo mundo. Pierden su fe y comienzan a
asustarse. Conocen su mercado, y saben que todo ha ido
demasiado lejos. Los expertos comienzan a vender.
Típicamente, los expertos intentan escurrirse sin ser
percibidos, y a veces lo consiguen. Otras veces, los
forasteros los ven mientras intentan largarse. En
cualquier caso, sean detectados o no, el hecho de que
esos expertos vendan es ya el principio del fin.

Fase 7 – El estallido: A veces, la marcha de los
expertos infecta a los forasteros. Otras veces, es el
fin del crédito fácil o alguna serie de noticias
inesperadas. Pero sea lo que sea, la euforia es
reemplazada por el miedo. El edificio se quema y todo
el mundo corre hacia la puerta. Los forasteros
comienzan a vender, pero no hay compradores. Llega el
pánico. Los precios se desploman, el crédito se corta,
y las pérdidas comienzan a acumularse.

Así que, españolitos hipotecados, que Dios os coja
confesados. Los charlatanes os han timado, os han
untado con bonitas palabras y os han arruinado para el
resto de vuestras vidas. Ya veis que las inmobiliarias
están saliendo a Bolsa, manipulando el valor de sus
acciones artificialmente, cuando suben un poquito ellos
venden lo que pueden, luego esperan a que bajen,
compran un poco más, venden mucho más, y así se las van
quitando de encima. Si podéis, VENDED, vended rebajando
un poco el precio, quitaros el muerto de encima. Vended
o llorad en soledad. Los comerciales no aparecerán para
consolaros.

La deforestación es una de las principales causas de las inundaciones en Tartagal.

11 de febrero de 2009.

La deforestación es una
de las principales causas de las inundaciones en Tartagal.



Las actuales inundaciones en el norte de la provincia de Salta son consecuencia directa del irracional proceso de destrucción de los últimos bosques nativos argentinos. En Greenpeace lo venimos advirtiendo desde hace más de 10 años.

En la inundación de Tartagal en 2006 quedó demostrado. Y hoy, tres años después, la falta de una política firme contra los desmontes nos vuelve a traer sus terribles consecuencias.

Miles de personas perdieron su hogar y algunas su vida por la ambición voraz de los empresarios que destruyen nuestros recursos naturales sin medir sus impactos, y por la connivencia del poder político que lo permite. La Ley de Bosques es el comienzo de la solución. Hace un año un millón y medio de argentinos logramos que se sancione, pero es fundamental que se reglamente YA.

Llamá al Teléfono Rojo de Greenpeace al (011) 4000-5580 de lunes a viernes de 10 a 18 hs. e invitá a todos tus conocidos a participar. Pará el boicot a la Ley de Bosques. Exigí a la Presidenta su urgente reglamentación y una política firme contra los desmontes.

Decile a Cristina desde qué lugar del país estás llamando para que sepa que este reclamo nos interesa a todos. Contanos qué te respondieron. Hacé click aquí.

Recordá que Greenpeace es una organización política y económicamente independiente. No recibimos dinero de empresas, partidos políticos ni gobiernos. Por eso necesitamos ser cada vez más para continuar produciendo cambios a favor del medioambiente. Sumá a un amigo o familiar como socio de Greenpeace. Invitalo a ser parte, como vos, del cambio que nuestro planeta necesita. Hacé click aquí.

Cuantos más seamos, mayor será la presión para que el Poder Ejecutivo reglamente la Ley y evite que estos desastres sigan ocurriendo.

No hay más tiempo que perder.

Un abrazo,

Hernán

La insoportable levedad de la oposición “progresista”

Por Fernando Braga Menéndez |

Nacieron como referentes mediáticos y no tienen otro ámbito de acción política más que el estudio televisivo o las declaraciones altisonantes en radio. Hablan (o denuncian) desde un lugar donde las palabras vuelan por el aire sin necesidad de anclaje alguno en la realidad. Se colocan siempre más allá de todo y de todos, y desde allí ponen en duda el comportamiento de aquellos que no están de su lado o no coinciden con sus críticas, siempre terminantes y apocalípticas. Son jueces implacables de la catadura moral y la pureza curricular de todo el mundo. Creen que un país se empieza a construir de golpe, con funcionarios transparentes, castos y puros. Todo lo que no les suene a absoluta y totalmente desinteresado, virginal e ingenuo, lo transforman automáticamente en pecaminoso, condenable y motivo de sospechas inapelables. Se creen cultos pero no saben de historia. Por dar un ejemplo entre miles: no saben que después de Caseros el país se pudo seguir construyendo (a los tumbos, sí) pero gracias al sostén de los vituperados y condenados caudillos rosistas. No saben de historia, o se empecinan en no entenderla o la interpretan para el lado de los tomates.

Por su origen y por el espacio de ideas que dicen ocupar, bien podrían convertirse en una usina de propuestas alternativas o complementarias. Pero no. Se empecinan en apelar a un estilo confrontativo de dudoso provecho para el debate político hasta convertirse en dueños de espacios testimoniales o de obstrucción parlamentaria que no superan los márgenes de la política. En algunos casos, ni siquiera pueden mostrar cómo sería un gobierno suyo en un distrito importante porque nunca han apuntado a la gestión, y no parecen tener intenciones de hacerlo. Se sienten mejor en su rol de opositores permanentes, de puristas abstractos que evitan cualquier tipo de compromiso con la coyuntura más acuciante. Pareciese como si la experiencia de la Alianza, de la que formaron parte en su mayoría, los hubiese dejado traumados.

Se dicen progresistas y hablan una y otra vez de la importancia de contar con instituciones consolidadas, pero encabezan partidos autocráticos que distan mucho de ser una fuerza política orgánica, con cuadros en ascenso, debate interno, una identidad clara o presencia creciente en el resto del país. Se dicen progresistas y hablan de república, pero reproducen los mohines de quienes más mancillaron la República. Se dicen progresistas y hablan de inclusión social, pero terminan haciéndoles el juego a los sectores más conservadores y reaccionarios, esos que nunca van a permitir un país justo y para todos. Y ahí están, repitiendo cíclicamente su historia.

Las contradicciones entre la política de Obama y la ética.

Fidel Castro: Las contradicciones entre la política de Obama y la ética

Fidel Castro:
La Habana, 5 feb (PL) El líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, reiteró sus cuestionamientos al sistema político estadounidense como negación de todo principio justo y formuló varias preguntas al presidente Barack Obama.

En un artículo titulado Las contradicciones entre la política de Obama y la ética recaba sobre la disposición del mandatario a renunciar a prerrogativas, como la facultad de ordenar el asesinato de un adversario político extranjero, que suele ser siempre el de un país subdesarrollado.

También indaga sobre el conocimiento de Obama acerca de acciones contra Cuba de sucesivas administraciones norteamericanas, incluidas la invasión mercenaria de Playa Girón (Bahía de Cochinos), campañas de terror, introducción de abundantes armas y explosivos y otras parecidas

El líder cubano le pregunta si sabe que la isla, durante décadas completas, fue víctima de la introducción de virus y bacterias portadoras de enfermedades y plagas que afectaban personas, animales y plantas, y bacterias, así como de la aplicación de la Ley de Ajuste Cubano y el criminal bloqueo que ha durado casi medio siglo.

A continuación el texto íntegro del artículo, divulgado por la publicación digital Cubadebate:

Señalé hace varios días algunas ideas de Obama, que indican su papel dentro de un sistema que es la negación de todo principio justo.

Hay quienes se rasgan las vestiduras si se expresa cualquier opinión crítica sobre el importante personaje, aunque se haga con decencia y respeto. Esto va acompañado siempre de sutiles y no sutiles dardos de quienes poseen los medios para divulgarlos y los transforman en componentes del terror mediático que imponen a los pueblos para sostener lo insostenible.

Cualquier crítica mía es calificada sin excepción de arremetida, acusación y otros sustantivos similares, que reflejan desconsideración y descortesía con la persona a la que van dirigidas.

Es preciso en ésta ocasión hacer algunas preguntas que el nuevo presidente de Estados Unidos debería responder, entre las muchas que pueden formularse.

Por ejemplo, las siguientes:

¿Renuncia o no a la prerrogativa como Presidente de Estados Unidos, de los que con muy pocas excepciones ejercieron por el mismo cargo, como un derecho per sé, la facultad de ordenar el asesinato de un adversario político extranjero que suele ser siempre el de un país subdesarrollado? ¿Acaso alguno de sus variados colaboradores le han informado alguna vez de las tenebrosas acciones que los presidentes, desde Eisenhower y los que lo sustituyeron, llevaron a cabo los años 1960, 61, 62, 63, 64, 65, 66 y 67 contra Cuba, incluida la invasión mercenaria de Girón, campañas de terror, introducción de abundantes armas y explosivos en nuestro territorio y otras acciones parecidas? No pretendo culpar al Presidente actual de Estados Unidos Barack Obama, por hechos que sus antecesores presidenciales llevaron a cabo cuando él no había nacido o era solo un niño de 6 años nacido en Hawai, de padre kenyano, musulmán y negro y madre norteamericana, blanca y cristiana. Eso, por el contrario, constituye en la sociedad de Estados Unidos, un mérito excepcional, que soy el primero en reconocerle.

¿Conoce el Presidente Obama que nuestro país, durante décadas completas fue víctima de la introducción de virus y bacterias portadoras de enfermedades y plagas que afectaban personas, animales y plantas, algunas de las cuales, como el Dengue Hemorrágico, se convirtieron posteriormente en azotes que costaron la vida a miles de niños en América Latina y también plagas que afectan la economía de los pueblos del Caribe y el resto del continente, como daños colaterales que no han podido ser eliminados? ¿Conocía que en estas acciones de terror y daño económico participaron varios países políticamente subordinados, de América Latina, hoy abochornados con el daño que hicieron? ¿Por qué se impone a nuestro pueblo, único caso en el mundo, una desorganizante Ley de Ajuste Cubano que engendra el tráfico humano y hechos que han costado la vida de personas, fundamentalmente mujeres y niños? ¿Era justo aplicar a nuestro pueblo un bloqueo económico que ha durado casi 50 años? ¿Era correcta la arbitrariedad de exigir al mundo el carácter extraterritorial de ese bloqueo económico que solo puede generar hambre y escasez a cualquier pueblo? Estados Unidos no puede satisfacer sus necesidades vitales sin la extracción de enormes recursos minerales de gran número de países que se ven limitados a la exportación de los mismos en muchos casos sin procesos intermedios de refinación, actividad que en general, si conviene a los intereses del imperio, son comercializados por grandes empresas transnacionales de capitales yankis.

¿Renunciará ese país a tales privilegios? ¿Es acaso compatible tal medida con el sistema capitalista desarrollado? Cuando el señor Obama promete invertir considerables sumas para autoabastecerse de petróleo, a pesar de constituir hoy su país el mayor mercado del mundo, ¿qué harán aquellos cuyos ingresos fundamentales provienen de la exportación de esa energía, muchos de ellos sin otra fuente importante de ingresos? Cuando la competencia y la lucha por los mercados y fuentes de empleos vuelva a desatarse después de cada crisis entre los que mejor y más eficientemente monopolicen las tecnologías con sofisticados medios de producción, ¿qué posibilidades quedan a los países no desarrollados que sueñan con industrializarse? Por eficientes que sean los nuevos vehículos que la industria automotriz alcance, ¿serán acaso esos procedimientos los que la ecología demanda para proteger a la Humanidad del deterioro creciente del clima? ¿Podrá la filosofía ciega del mercado sustituir lo que solo la racionalidad podría promover? Obama promete imprimir cantidades enormes de dinero en la búsqueda de tecnologías que multipliquen la producción energética, sin la cual las sociedades modernas se paralizan.

Entre las fuentes de energías que promete desarrollar aceleradamente incluye las plantas nucleares que cuentan ya con un número elevado de oponentes, por los grandes riesgos de accidentes con efectos desastrosos para la vida, la atmósfera y la alimentación humana. Es absolutamente imposible garantizar que algunos de tales accidentes no tenga lugar.

Sin necesidad alguna de esos desastres accidentales la industria moderna ha contaminado con sus emanaciones tóxicas a todos los mares del planeta.

¿Es correcto prometer la conciliación de tan contradictorios y antagónicos intereses sin transgredir la ética? Para complacer a los sindicatos que lo apoyaron en la campaña, la Cámara de Representantes de Estados Unidos, dominada por los demócratas, lanzó la consigna “compre productos estadounidenses”, extremadamente proteccionista, que echa por tierra un principio fundamental de la Organización Mundial de Comercio, ya que todas las naciones del mundo, grandes o pequeñas, basan sus sueños de desarrollo en el intercambio de bienes y servicios, para lo cual, sin embargo solo las más grandes y de rica naturaleza tienen el privilegio de sobrevivir.

Los republicanos en Estados Unidos, golpeados por el descrédito al que los condujo el disparatado gobierno de Bush, ni cortos ni perezosos le han salido al paso a las complacencias de Obama con sus aliados sindicales. Así se despilfarra el crédito que los votantes otorgaron al nuevo Presidente de Estados Unidos.

Como viejo político y luchador, no cometo ningún pecado al exponer modestamente estas ideas.

Podrían formularse todos los días preguntas sin fáciles respuestas a medida que se publican cientos de noticias procedentes de las esferas políticas, científicas y tecnológicas que llegan a cualquier país.

Fidel Castro Ruz 4 de febrero de 2009 5 y 14 p.m.

“La sociedad cubana es hipercrítica” En su documental, que podrá verse hoy a las 19 en el Centro Cultural de la Cooperación.

Carolina Silvestre es la actual vicepresidenta del Incaa.

CINE › CAROLINA SILVESTRE Y HECHOS, NO PALABRAS. LOS DERECHOS HUMANOS EN CUBA

“La sociedad cubana es hipercrítica”

En su documental, que podrá verse hoy a las 19 en el Centro Cultural de la Cooperación, la cineasta desmonta ciertas “verdades” impuestas desde el discurso capitalista. Para ello entrevistó a funcionarios, intelectuales y ciudadanos de la isla.


Por Oscar Ranzani

Históricamente, los enemigos de la Revolución Cubana señalaron que en la isla no se respetan los derechos humanos. Desmitificar esta concepción es el objetivo del documental Hechos, no palabras. Los derechos humanos en Cuba, dirigido por la cineasta argentina Carolina Silvestre (actual vicepresidenta del Incaa) y que podrá verse hoy a las 19 en el Centro Cultural de la Cooperación (Corrientes 1543), con entrada gratuita, previa presentación de la responsable de prensa de la Embajada de Cuba, Zulan Popa. Hechos… fue estrenado hace dos años y no es la primera vez que Silvestre indaga en el proceso político cubano: en 2005 había realizado Bloqueo. La guerra contra Cuba, focalizando en este único aspecto. “El objetivo de Hechos… fue colaborar para esclarecer todas las mentiras que Estados Unidos le dice al resto del mundo para poder imponer el bloqueo. La excusa de ellos es que ‘como en Cuba se violan los derechos humanos’ y no hay un sistema político acorde a lo que ellos consideran que es democrático (aunque para mí no tienen un sistema democrático en EE.UU.), imponen desde hace cincuenta años el bloqueo, que no es otra cosa que un genocidio”, señala Silvestre en la entrevista con Página/12.

La joven realizadora grabó 80 horas de material que contiene entrevistas a funcionarios, intelectuales y ciudadanos de la isla. A partir de una estructura constituida por capítulos, Silvestre muestra cómo, frente a los cuestionamientos de que en Cuba no hay elecciones libres, existe una democracia más participativa que en otros países que se autodenominan democráticos. A su vez, Hechos… rebate las críticas sobre temas espinosos como los disidentes, la libertad de prensa y la migración ilegal, entre otros. Pero ése es sólo el comienzo de un documental jugoso que aborda también los programas sociales implementados en las cárceles de Cuba, que promueven una genuina reinserción de los detenidos, y la política de inclusión (de avanzada, realmente) para los chicos y adultos con discapacidad. No se detiene tanto en el combate al analfabetismo (uno de los principales logros de la revolución en materia de derechos humanos) ni en las políticas de salud. “No profundizo en esos dos temas porque como son muy conocidos en el mundo, Estados Unidos está imposibilitado de usarlos para golpearlos. Nadie puede negar que Cuba tiene una excelencia superior a los países del Primer Mundo”, explica Silvestre.

Hechos… surgió por la necesidad, en principio, de mostrar la realidad del pueblo cubano, de qué manera se organiza y cómo participa. En el documental, Silvestre demuestra que “existe la libertad de prensa, demuestro que existe la libertad de culto; demuestro que, a pesar de que hay un partido único, ese partido no participa en las elecciones, con lo cual es realmente ridículo pretender mostrarle al mundo que en Cuba no hay elecciones”, comenta la realizadora, quien agrega que en la isla hay elecciones cada dos años “y participa todo el mundo. Empiezan eligiéndose desde la base hasta que llegan a una cúpula. Y no necesariamente tenés que ser del Partido Comunista. La herramienta electoral de ellos es el propio pueblo cubano, no es un partido político. El Partido Comunista Cubano acompaña en la dirección del proyecto que tenga el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. Otra cosa es la falacia de que no existe una división de poderes en Cuba”, subraya Silvestre.

–En Hechos… se señala que Cuba tiene otra concepción de los derechos humanos en comparación con la de los países altamente desarrollados: los derechos civiles y políticos son inseparables de los económicos, sociales y culturales.

–Naciones Unidas es quien dice que los derechos humanos son indivisibles. El concepto de derechos humanos es indivisible. Quien lo hace divisible es Estados Unidos priorizando los derechos civiles y políticos porque justamente con ese argumento invaden el resto de los países, no solamente Cuba. Mire la invasión a Irak, por ejemplo. Interfieren en todo para apoderarse de recursos naturales o de lo que quieran.

–¿Por qué cree que si Naciones Unidas señala que cada pueblo tiene derecho a la libre determinación y a escoger su sistema político, algunos cuestionan que en Cuba no hay democracia?

–¿Por qué hemos cambiado no-sotros el significado de las palabras? El concepto de democracia es el gobierno del pueblo para el pueblo. Es decir, que el pueblo pueda participar en todos los asuntos públicos. Eso en Cuba sucede. Donde no sucede es en Estados Unidos. Allí el padrón electoral es un 40 por ciento, y de ese 40 por ciento vota casi un 30. ¿Dónde está la representatividad del pueblo estadounidense? ¿Eso es una democracia? Volvemos al principio: hay que ver cuál es el significado que les dan a las palabras. Estados Unidos ha impuesto un modelo de democracia. Y ellos dicen que eso es la democracia. Para mí eso puede ser una semidemocracia, estará intentando serlo, pero van a tener que modificar muchas cosas, así como las tendrá que modificar Cuba. Ni uno debe meterse en las modificaciones que tiene y necesita Estados Unidos porque sólo su pueblo es quien tiene derecho a modificar, ya que vive ahí, ni se le puede faltar el respeto a Cuba, que es el país donde más porcentaje de votos hay, en proporción. Siguen votando la revolución y hay que respetarlos. Allí viven 12 millones de personas. ¿A usted le parece que pueden estar sometidos como quiere hacer creer Estados Unidos? ¿Por qué los tratamos de tontos a los cubanos? ¿Por que no podrían rebelarse? ¿Por qué, si en el resto del mundo nos rebelamos todos los pueblos en contra de las dictaduras? Si el pueblo cubano creyese que está viviendo bajo una dictadura, ¿no se rebelaría?

–Con respecto a la libertad de prensa, ¿qué cambia al no haber concentración mediática sin monopolios ni propiedad privada de los medios? ¿Hay acceso a los medios por parte de la sociedad civil?

–Yo vivo en un sistema capitalista, amo a mi país y acepto que la gente quiera vivir en un sistema capitalista, si no sería autoritaria. Pero la diferencia es que un medio aquí en Argentina lo que hace es defender sus propios intereses, el interés que puede tener en ese momento el establishment. Fíjese lo que sucedió acá con el tema del campo: los medios automáticamente se pusieron a defender un interés propio, personal, de una minoría que es la que más tiene y la que sigue concentrando el poder, en vez de ponerse en función de toda la sociedad argentina y darse cuenta de que si no se toman algunas medidas, es imposible redistribuir la riqueza para que no se agrande la brecha entre ricos y pobres. En Cuba eso no pasa. En Cuba los medios defienden intereses, no voy a decir que no. Pero el tema es que el 98 por ciento de la sociedad apoya esa revolución. Entonces, tal vez por eso se dice que en los medios de Cuba no puede hablar la sociedad civil. No, ¡por favor!: tienen columnas, son hipercríticos, no hay sociedad más crítica que la cubana. Y existe sociedad civil en Cuba. No es verdad que no existe. Además, hay 300 organizaciones no gubernamentales que representan a economistas, a gente de la cultura, etcétera.


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