Innovaciòn empresarial

El Efecto “Primark”: Innovación empresarial y marketing colaborativo

  • Publicado el 29 de enero de 2015 por Juan Merodio

¿Habeis oído hablar del Efecto Primark? Este término ya se mencionaba en un caso del IESE en 2011, como un nuevo modelo de negocio que estaba empezando a “remover” lo que ya existía.

Realmente no es más que un reflejo de lo que está pasando y del comienzo de la transición de las empresas a un nuevo concepto de realidad basado en los usuarios, y es que el consumidor de hoy en día decide, y tiene el poder de cambiar rápidamente el liderazgo de empresas, ¿os acordais lo que sucedió con la cadena Blockbuster?

Este rotura y creación de nuevos modelos de negocio está sucediendo poco a poco en distintos sectores, el sector musical, decoración, el editorial, el de la moda…. donde vemos empresas precursoras como pueden ser Primark o IKEA y empresas adoptivas del modelo como la española Shana, donde muchas veces se asocia este modelo al formato low-cost, pero no tendría porque.

Cuándo analizamos estos modelos de negocio nos encontramos con varias palabras que lo definen, como son eficiencia, costes operativos muy bajos y mayor tamaño en tiendas físicas, lo que implica una menor inversión global y un incremento en ventas.

Pero ¿qué sucede con el marketing de estas empresas? Se basan en el boca-oreja, es decir, en “colaborar” con los usuarios para difundir su marca y sus productos.

¿Cuánto invierten las empresas en publicidad corporativa? Si analizásemos estos datos veríamos que presupuestos millonarios, pero pregúntate ¿confias en una campaña de marketing donde alguien de la propia empresa o un actor contratado te dice lo bueno que son sus productos o servicios?

La verdad es que no, ¿entonces porqué seguimos invirtiendo tanto en marketing puramente corporativo en lugar de desviar parte de esa inversión en acciones de crowdsourcing donde trabajamos junto a nuestros clientes como prescriptores?

crowdsourcing

Esta filosofía empresarial es uno de los grandes desafíos de las empresas en su proceso de adaptación a la nueva economía, una economía que se funde con sistemas de economía colaborativa como BlaBlacar, que en próximos años cogerán más fuerza y donde ya hay empresas que han sabido tomar ventaja de ello en lugar de luchar contra ellos, es decir, convertir amenazas en fortalezas, como hizo recientemente la cadena de hoteles Room Mate con su proyecto BeMate.

En resumen, no se trata de que los modelos de negocio han cambiado y debemos adaptarnos al nuevo modelo, sino de que los modelos de negocio están en constante cambio, cada vez a una velocidad mayor y las empresas debemos ser capaces de establecer procesos constantes de innovación empresarial donde lo digital y el nuevo consumidor supondrán más de un 60% del éxito del negocio.

¿Qué opinas de esta nueva realidad empresarial? ¿Una realidad de vida o muerte?

Esta entrada fue publicada en Marketing Digital y etiquetada como efecto primarkinnovacion empresarial,marketing colaborativoshana por Juan Merodio

Innovar: La Estrategia del océano azul

-¿Qué emprendedor no ha oído alguna vez esa frase al contar su idea de negocio, con la que iba a reventar el mercado?

Crear algo de la nada es muy difícil. Muy pocas ideas se adentran en campos inexplorados, mercados nuevos, o inventan productos o servicios que a nadie se le habían ocurrido antes. Entre los 7.000 millones de personas que pueblan la tierra, las probabilidades de que solo a uno, se le haya ocurrido una idea es muy baja.

Oír esa frase suele ser matador para un emprendedor y a veces ocurre que desechan la idea, por el mero hecho de que ya existe algo parecido. Pero lo cierto es que si oyes “pero si eso ya existe…”, investigas y das con algo similar a tu idea, puede ser algo bueno. El hecho de haya algún producto o servicio similar puede significar varias cosas:

Existe la posibilidad de que exista un nicho de mercado o al menos clientes potenciales para tu producto o servicio.

Es posible que se pueda monetizar, es decir, ganar dinero con tu idea.

Puede que exista la tecnología para llevar la idea a cabo.

Puedes comparar tu idea con la de la competencia. Analizar qué están haciendo bien y mal, a qué personas se dirigen y a quienes están dejando fuera de su modelo de negocio y ¡hacerlo mejor!

Puedes innovar en: modelo de negocio, segmento de clientes, producto o servicio, estructura de costes y de ventas y en propuesta de valor.

Por todas esas razones, no es bueno desanimarse cuando existe algo parecido. Eso sí, no intentes hacer lo mismo que ya existe a un precio menor, porque entonces entrarás en una guerra de precios que te conducirá a terreno farragoso y complicado, donde las posibilidades de ganar son escasas. Innovar no es solo reducir costes. Si no aumentas el valor que ofreces no estás innovando. Existen numerosas estrategias para innovar y  muchos autores que han escrito artículos y blogs en ese sentido. Personalmente, me encanta la que se llama “La estrategia del Océano azul”, y me gustaría comentar la estrategia en las siguientes líneas.

Pero, ¿a que llamamos Océanos Azules y por contrapartida, Océanos Rojos? Los términos vienen del libro “La estrategia del Océano Azul”, de W. Chan Kim y de Renée Maurborgne. Según aparece en el libro, La estrategia del Océano Azul se basa en crear un nuevo espacio en el mercado donde la competencia no tenga importancia. En lugar del Océano Rojo, donde las empresas compiten por la cada vez menor demanda existente en una guerra continua de precios, el Océano Azul, permite encontrar nuevos mercados y nuevos clientes ofreciéndoles propuestas de valor diferentes a las de la competencia, y por tanto diferenciándose y ganando nuevas cuotas de mercado. Las diferencias entre la estrategia del océano azul y la del océano rojo, se pueden ver en el cuadro siguiente:

Emprendimiento-e-innovación-océanos

Innovar no es solo reducir costes. Si no aumentas el valor que ofreces no estás innovando. Llegados a este punto en el que es difícil tener una idea completamente novedosa, donde no queremos ofrecer lo mismo que otros y tampoco competir en precio, pero sí queremos innovar, podemos emplear la estrategia del Océano Azul.

Con esta técnica descubrimos, observamos y analizamos qué hace la competencia. Qué variables  afectan al negocio en el que queremos innovar, por qué parámetros se rige la competencia en el sector y así encontrar dónde podemos diferenciarnos y qué novedades podemos ofrecer. Todo ello, se puede representar en un cuadro estratégico, como el del ejemplo siguiente.

Supongamos un centro veterinario que quiere innovar, respecto a la oferta de clínicas existente. Lo primero a realizar será un análisis de qué puntos fuertes y débiles tiene la competencia. El objetivo es entender cuál es el valor que aportan para el cliente, cada uno de los servicios que se ofrecen.  Una vez entendido qué hace la competencia y por qué, el objetivo es diseñar una estrategia que permita conseguir diferenciación en aspectos clave para el cliente. A veces ocurre que la competencia ofrece servicios que el cliente no demanda, genera costes que no obtienen recompensa o aumenta servicios sin justificación.

El objetivo del cuadro estratégico es analizar todos esos comportamientos, para eliminar lo que no aporta valor, reducir lo superfluo, aumentar lo que crea valor y crear nuevos servicios que hagan más feliz a nuestro cliente.

El cuadro estratégico para este ejemplo de la nueva clínica veterinaria sería algo así:

Cuadro-estratégico-centro-veterinario-emprendimiento-e-innovación1

Para ayudar en la estrategia del océano azul, se emplea la matriz ERIC. (Eliminar Reducir Incrementar Crear). La matriz para este ejemplo, sería la siguiente:

Matriz-ERIC-emprendimiento-e-innovación-ilustrator-300x209

Como complemento, para conseguir la estrategia del Océano Azul se deben dar tres características fundamentales:

Foco: Debe ser una estrategia encaminada a conseguir un objetivo concreto. No es bueno dispersarse en los objetivos, “quien mucho abarca poco aprieta”. Hay que enfocar nuestro producto o servicio, a un objetivo y modificar la estrategia cuando sea necesario, pero teniendo clara la meta a la que queremos llegar.

Divergencia: Seguir una estrategia divergente nos permite diferenciarnos de la competencia. Si hacemos lo que otros hacen terminaremos inmersos en la batalla de los precios, estaremos en un océano rojo de competencia y márgenes escasos. Por tanto, la divergencia nos lleva a buscar oportunidades que están todavía sin explorar.

Mensaje Contundente: Si tenemos claro qué queremos hacer, nuestro mensaje será claro. Si no tenemos claro que queremos hacer, no podremos establecer estrategias para conseguirlo y comunicar nuestra visión será difícil.

El océano azul está a tu alcance, solo debes encontrar la manera de llegar hasta él. Encontrar la manera de crear valor a un menor coste es el reto que nos plantea el nuevo paradigma económico en el que vivimos. Lo interesante no es encontrar un nicho de mercado nuevo para crear un monopolio, si no crear valor y hacer ese valor accesible para el mayor número de usuarios posible. El reto es mantener los costes lo más bajos posible desde el inicio del proyecto, conseguir una barrera de entrada importante a los competidores que deseen acceder a nuestro océano azul, recién creado.

Esperamos que el post te ayude a ver que innovar es posible.

Autor: Alfonso Prim (@Alfonso_Prim)

Fuente: http://innokabi.com/innovar-ja-ja-pero-si-eso-ya-existe-la-estrategia-del-oceano-azul/?utm_source=blogsterapp&utm_medium=twitter

Ferran Adrià: “La creatividad es buscarse la vida”

El chef cocina ideas con los periodistas Vicente Jiménez y Carlos Francino en el ciclo ‘Visionarios’ de EL PAÍS y la SER

“Soy cocinero”, insiste Ferran Adrià, pero lo único que echa humo es su cerebro. Los ingredientes que el influyente chef internacional maneja son ideas, de forma torrencial. Su creatividad es plato único y a la vez se multiplica en un menú de iniciativas, contacto con la universidad, la ciencia, el periodismo… Y esa sociedad civil de la que, insiste, forma parte como un obrero innovador. Por eso, por su constante innovación y su visión vanguardista en la gastronomía, ha sido la primera figura invitada este miércoles al ciclo Visionarios, organizado por EL PAÍS y lacadena SER y patrocinado por el banco Sabadell para poner sobre la mesa referentes, líderes y espejos donde mirarse. En el primer menú del ciclo, Adrià cocinó ideas con el director adjunto del diario, Vicente Jiménez, y el conductor de La VentanaCarlos Francino. Un diálogo cómplice con dos periodistas : “En la cocina y la información tenemos en común la inmediatez”, dijo el chef.

Ante el atento público que abarrotaba el moderno auditorio en la Gran Vía madrileña de la Fundación Telefónica (con fans como su amigo el cocinero Juan Mari Arzak), recomendó no confundir la velocidad con el tocino. “La velocidad es un problema. No puedes hacer algo sin ser riguroso. Y la “con la seriedad y la rigurosidad se funciona”, todo lo demás “es espuma”, ironizó.

Y se habló de la falsa prisa y de la falsa velocidad. La buena, se admite y se desea: “¡Ójala se den prisa en curar el cáncer!”. Está cansado de las noticias malas. “Casi nunca aparece en los diarios la palabra felicidad”, les espetó a sus contertulios/amigos periodistas. Salieron a relucir las entrevistas, “más de mil al año”, y que según el cocinero “son una buena manera de no ir al psiquiatra”, a la vez que un vehículo “para reformular ideas”. Y si esas ideas se transmiten bien, mejor. Jiménez le comentó que la mayoría de las noticias que se publican sobre Adrià son buenas. Y el chef saltó a épocas crudas de incomprensión: “Nooo, ¿te acuerdas cuando salió el titular de Ferran Adrià envenena? Era un ataque a la vanguardia, a no querer cambiar cosas”.

Y como dice el lema de Visionarios, siempre hay algo o alguien que lo cambia todo, más allá de las incomprensiones aparte. “Los visionarios no gustan a todos”, y no siempre son entendibles, coincidieron el cocinero y los periodistas. “Cuando me dicen que no entienden mi proyecto estoy contentísimo. Si algo se entiende es que no es muy nuevo”, dijo el chef, obsesionado con la innovación, no solo la suya, sino la ajena: “Para innovar tienes que arriesgar”.

Adrià resaltó que él y sus compañeros de elBulli siempre han arriesgado, cambiaban continuamente y si ahora han cambiado de nuevo es para seguir innovando. “Hicimos vanguardia y no somos marcianos”. Adrià rechazó los calificativos de gurú o genio. “No me gustan. Yo solo soy un cocinero”, dijo mirando a sus compañeros de debate. Pero sí le gusta definirse “creativo”. “Cada una de las personas que estáis aquí tiene su proceso creativo”, dijo mirando al auditorio. Y les lanzó la receta: “Creatividad es buscarse la vida”.

¿Y cocinar? Pues casi una pregunta del millón, “esas que siempre hace Ferran y no se pueden responder”, recordó Jiménez. “Al final cocinar es una decisión”, contestó Adriá, sacudiendo las definiciones de los diccionarios: “Dicen que cocinar implica fuego. Y ¿no es cocina un tartar, un sushi?”. Elabora, que algo queda.

Salió a relucir la ética y la perseverancia nadando contracorriente: “Yo hablo de honestidad y seguro que mañana alguien dice de mí que soy un chorizo. Un día eres dios y otro día el demonio”. Y, futbolista él, citó el caso de Messi, “entregado a su mundo”. “Tienes que tener una fuerza mental brutal”, manifiesta.

Francino le preguntó por las tentaciones políticas: “No sé. Yo ayudo en lo que me pidan. Con elBulli Foundation ya doy un granito de arena en lo que me toca. Tenemos que saber donde estamos. Yo soy cocinero y un empresario”, dijo, pero si le pinchan, responde y da al momento recetas empresariales y políticas. Aboga por la ética de la honestidad, asegura que es su herramienta. Ya que, piensa, falta en la órbita política. La gente tiene derecho a equivocarse, pero que lo reconozcan. “Si pudiéramos arreglarlo con una cena…”, soltó ante la pregunta de por qué no sienta en su mesa a Artur Mas y a Rajoy. “A ver si desde elBulli Foundation demostramos a la sociedad civil de que puede haber un centro innovador de cocina, de moda, de cualquier disciplina. No hacen falta millones de euros para dedicarse al i+D”.

Y ¿no nos estamos quedando lejos frente a otros países que van a una velocidad superior a la nuestra? le planteó Vicente Jiménez. “Cuando sabes que estás cambiando el mundo, no puedes parar”, afirma el hiperactivo cocinero. El pesimismo no entra en su cabeza. “Hace cien años ni estábamos mejor ni se comía mejor”. Tenemos visualizados que los tomates de antes eran mejores y que todos tenían huertos en su casa… ¡Si había gente que comía pan duro!”

Jiménez retó a esas antenas innovadoras de Adrià y le preguntó qué le ha sorprendido en el último año. “El MIT (Massachusetts Institute of Technology)”, respondió rápido el cocinero. Ha vuelto fascinado de Boston. De un centro de ciencia y conocimiento donde ha expuesto su ambicioso laboratorio creativo e ideológico de elBulli y el vicepresidente es paisano suyo, de Hospitalet (como descubrió el reciente reportaje de El País Semanal). “En el MIT todo el mundo cree que puede cambiar el mundo”, dice entusiasmado. Allí vio pasión, algo “muy difícil de inculcar y transmitir”. Él ahora insiste en transmitir a las autoridades la necesidad de invertir en la sociedad civil: “Si hay una persona con un talento brutal, vamos a darle las mejores becas. Pensamos que somos buenos en deporte y no somos buenos en otras cosas. Habría que hacer una auditoría creativa, un inventario de talento, de ver dónde podemos actuar”.

Le piden otra receta final: cómo estaremos en el futuro en España. “Si focalizamos dónde hay que invertir, mejoraremos. La innovación es el futuro. Hay que primar la excelencia y la innovación. Y no nos obsesionemos tanto con la universidad. La formación profesional no se puede olvidar. Tenemos que estar orgullosos de ser carniceros o carpinteros… Yo soy cocinero. Somos gente normal”, dijo este innovador personaje que no ha pasado por la universidad. La respuesta de sus anfitriones: “Sois normales inusuales”

Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2014/02/19/actualidad/1392845672_466981.html

Curso: Desarrollo Integral de la Creatividad.

Curso- Desarrollo Integral de la Creatividad

Curso: Desarrollo Integral de la Creatividad.

Miércoles de 18 a 19,30 hs comienzo 7 de enero 8 clases

•          Un recorrido por los caminos de la Literatura, el Cine, el Arte con aportes del campo de la Psicología y la Creatividad para enriquecer la vida cotidiana.

•          Destinado a las personas que tengan interés en despertar, expandir y aplicar la creatividad en sus actividades personales y/o profesionales.

  • Temario: La percepción creadora. El proceso creador. La personalidad creadora. El espacio y el tiempo  de creación. La expresión creadora. Técnicas  de generación y aplicación de ideas.

Realización de lecturas y ejercicios de aplicación.

Creatividad: Técnica para generar ideas

F.I. Frases Inductoras

Las palabras o como en ésta técnica las frases inductoras recuren a la inducción. Inducir significa: Instigar, mover a alguien. En el caso de las frases inductoras lo que buscamos es la generación de ideas para crear algo o para resolver un problema, sirviéndonos de diversos puntos de partida, para la asociación de las ideas de distintos campos posibles de significación. Las frases inductoras las construimos con un artículo, un sustantivo y un adjetivo.

Administración de la técnica

1- Escribir o dibujar las ideas que se te ocurra a partir de las siguientes frases inductoras:

a) El árbol infinito.

b) El sombrero mágico.

c) El automóvil confundido.

d) La tecnología saltarina.

2- De las ideas surgidas del texto escrito o de los dibujos realizados seleccionar aquellas que considere aplicable a la resolución del tema en que está trabajando.

Ventajas

A partir de una lista de frases que posean una riqueza de posibles significados buscamos generar ideas para crear algo o para resolver un problema, sirviéndonos de este modo de diversos puntos de partida, para no tener que empezar desde cero evitando el conocido fenómeno del temor ante la hoja en blanco.

Limitaciones

Puede ofecer un mayor grado de dificultad para aquellas personas que están menos familiarizada con la expresión escrita.

Carlos A. Churba

Ver:
http://carloschurba.wikispaces.com/Conceptos+sobre+la+Creatividad

http://carloschurba.wikispaces.com/M.I.F.A.C.+Modelo+Integral+Facilitador+de+la+Creatividad

El ABC de la Creatividad

Las tres B de la creatividad son así conocidas por las iniciales de «Bus», «Bed» y «Bath» y se refieren al momento en que nuestra mente se desbloquea, fomentando el pensamiento asociativo y la creatividad analógica.

Las 3B o el ABC de la creatividad

Dicen que dicen que Arquímedes descubrió el desplazamiento de volumen durante un baño. Que Albert Einstein pensó en la teoría de la relatividad después de dormir la siesta y que alguno que otro, sin placa de famoso, seguramente tuvo ocurrencias mientras viajaba en autobús. Todos estos ejemplos tienen en común una letra y un número: 3B.

Las tres B de la creatividad son así conocidas por las iniciales de «Bus», «Bed» y «Bath» –se me ocurre, ahora, que también podría denominarse el ABC de la creatividad: «Autobús», «Baño» y «Cama»– y se refieren al momento en que nuestra mente se desbloquea, fomentando el pensamiento asociativo y la creatividad analógica. En el instante que entramos en modo 3B o ABC nuestro cerebro conmuta el chip de ondas beta por ondas alfa, favoreciendo la relajación de la persona. Aun cuando creemos que no estamos pensando en nada nuestra mente trabaja sin descanso. Al tiempo que nos encontramos en piloto automático, en estado semiconsciente, pensamos, y mucho. Vienen a nosotros ideas nuevas, asociaciones insospechadas. La chispa de la creatividad, el buscado clic.

CreaTips 011 1024x1024 Las 3B o el ABC de la creatividad

Primer freno. Nada pero nada entra en el cerebro por medio de un pase de magia. No es sino luego de un período de pensamiento intenso, del trabajo constante y sonante, que este estado de semiconciencia será provechoso para nosotros. Cuando dejamos de discurrir en seguida de un período de reflexión profunda podremos experimentar ¡eureka! En este estado de distensión fluirán las ideas. El autobús, el baño y la cama son excelentes escenarios para germinar nuevas ideas. En el momento preciso que llegamos a decir, incluso gritar, ¡ya lo tengo!, estamos en presencia de una exultante experiencia «¡ajá!». Tal situación se define como la suma del «insight» más afecto positivo. Es la comprensión súbita y repentina que el pensamiento que estaba girando en la mente aflora. Las ideas se unen, se conectan entre sí. La persona que experimenta un momento ¡ajá! se siente satisfecha y excitada, con la convicción íntima que aquello que se figuró es lo que andaba buscando ¡Eureka! Ciento por ciento alborozo. En este punto recuerda documentar la idea no bien aparezca porque ya sabes lo volátiles que son los pensamientos y lo prejuiciosos que podemos llegar a ser con una primera idea.

Hay una guía en esto. En primera instancia, el «insight» ocurre cuando el sujeto se distiende, una parte de su mente continua trabajando, «craneando» el problema y se proyecta sobre su realidad. Nuevamente las 3B.

Segundo freno. Pretender que la inspiración por si sola va a regalarnos grandes y geniales ideas es un error disparatado y garrafal. A la imagen del creador, del alquimista de obras, solitario y nocturno, dejemóslo para la ficción cinematográfica o para el mundo de las letras. Te propongo que modifiques la proposición «necesito estar inspirado» por la consigna «voy a hacerme cargo de mis desafíos creativos». Toma el toro por las astas y ponte a trabajar. Como constantemente insisto: más y mejores resultados se manifestarán cuando más relajados estemos y más propicio sea el escenario ¡Adelante!

Al cerebro le cuesta mucho trabajo romper o cortar con un hábito, así que, en lugar de persistir con el slogan «necesito estar inspirado», suscita nuevos y sanos procedimientos que recubran las malas costumbres. Las herramientas de cambio tampoco son mágicas, conllevan tiempo y tenacidad. No obstante, el cambio es posible. Recuerda que el cerebro es incondicional de la entropía; siempre irá por conexiones conocidas para economizar energía, para mantenerse cómodo en la zona de confort ¿Para qué cambiar? ¿Para qué correr riesgos?

La persona que experimenta un momento ¡ajá! se siente satisfecha y excitada.

Somos protagonistas de nuestra propia historia, vivirla de manera creativa es nuestro mayor reto. Las buenas ideas son la materia prima de la innovación.

Piensa intensamente, mucho respecto a un tema. Sobre tu desafío creativo. Deja por un momento a las heurísticas de lado.

Viaja en autobús o en bicicleta, usa el baño y duerme siestas. En ese orden o el que quieras. Da lugar en tu vida a las 3B de la creatividad. El ABC para despertar y reactivar tu actitud creativa.

Un buen artículo de: Gustavo Martín

Fuente: file:///C:/Users/Asus2/Desktop/Las%203B%20o%20el%20ABC%20de%20la%20creatividad%20%C2%B7%20GussMartin%20%20%20Creatividad.html

Cómo detonar la creatividad según Isaac Asimov

creatividadts2nowCómo detonar la creatividad según Isaac Asimov

La semana pasada fue publicada por primera vez en 55 años un texto del padre de la ciencia ficción moderna, Isaac Asimov, en el que habla sobre la creatividad

CIUDAD DE MÉXICO.- La semana pasada fue publicada por primera vez en 55 años un texto del padre de la ciencia ficción moderna, Isaac Asimov, en el que habla sobre lacreatividad.

El texto estaba en manos de Arthur Obermayer, amigo del escritor, quien lo encontró recientemente entre sus pertenencias.

Obermayer explica que invitó a Asimov a participar en un proyecto de asesoría al gobierno sobre sistemas de defensa de misiles balísticos. Pese a que finalmente decidió no participar pues decía que el tener acceso a información confidencial y no poder compartirla limitaría su libertad de expresión, escribió dicho texto a quienes participaron en el proyecto en busca de soluciones creativas para la tarea requerida.

El texto, publicado en el MIT Technology Review, lleva por nombre “¿Cómo las personas tienen nuevas ideas?” y a continuación te presentamos algunos puntos relevantes:

  • “Lo que se necesita no sólo son personas con un buen conocimiento de un tema en particular, sino también gente capaz de hacer una conexión entre el objeto 1 y objeto 2 que ordinariamente parecerían no conectarse”.
  • “Hacer dicha conexión requiere de cierto atrevimiento”.
  • “La persona con más probabilidad de tener nuevas ideas debe ser una persona con un buen conocimiento de un tema y no convencional en sus hábitos”.
  • “La soledad es requerida”.
  • “La presencia de otros puede inhibir el proceso (creativo), ya que la creación es embarazosa. Por cada buena nueva idea que tienes, hay 100, 10,000 tontas”.
  • “Las sesiones conjuntas no son para pensar en nuevas ideas, sino para educar a los participantes en hechos y combinaciones de hechos, en teorías”.
  • “Para mejores resultados, debe haber un sentimiento de informalidad. Jovialidad, el uso de nombres, chistes, bromas relajados son, creo, la esencia”.
  • “Las grandes ideas de la historia han venido de personas que no eran pagadas para tener buenas ideas, sino para ser profesores o burócratas, o no recibían pago alguno. Las grandes ideas surgieron como temas secundarios.
  • “Debe haber alguien a cargo que tenga el rol equivalente a un psicoanalista, entendido como el que hace las preguntas correctas e interfiere lo menos posible”.

Fuente: http://www.dineroenimagen.com/2014-10-27/45478

Leer el texto completo en inglés en el sitio del MIT Technology Review

CONVERSACIONES EFICACES. CÓMO DIRIGIR REUNIONES II

CONVERSACIONES EFICACES. CÓMO DIRIGIR REUNIONES II

conversaciones eficaces

Alan Barker, experto en comunicación, en la segunda edición de su libro “How to manage meetings”, propone las siguientes recomendaciones para lograr mantener conversaciones eficaces:

a).- Limitar el número de participantes, como ya hemos comentado en una entrada anterior. El número ideal no debería superar las 4 personas y el máximo puede llegar a 7.

b).- Mejorar nuestras habilidades de escucha. La calidad de una conversación va a depender de nuestra calidad como oyentes. Escuchar supone no sólo no hablar, sino también ser conscientes de la influencia que tenemos sobre el comportamiento del orador con nuestras conductas: mantener o no el contacto visual, tomar notas, hacer gestos afirmativos con la cabeza,….. No hay que olvidar, también, que cuando hablamos estamos demostrando la calidad de nuestra escucha, por ejemplo si interrumpimos estamos demostrando que hemos dejado de escuchar, que no estamos interesados en seguir haciéndolo, lo que afectará la respuesta de nuestro interlocutor.

El primer paso para mejorar nuestras habilidades de escucha consiste en ser conscientes de los obstáculos y de que algunos los podemos controlar y otros no. Cualquier conversación consiste, para cada participante, en dos tipos de conversación: la externa y la interna que tiene lugar dentro de nuestras cabezas. Debemos escuchar a ambas. Mientras tomamos parte en la externa podemos estar utilizando la interna para:

1.- Buscar respuestas a los problemas.

2.- Encontrar soluciones.

3.- Ensayar nuestra siguiente respuesta.

4.- Juzgar lo que el orador dice.

En ocasiones podemos interrumpir esta conversación y dedicarnos a escuchar realmente lo que nuestro interlocutor dice, lo que no dice, cómo lo dice y cómo no lo dice. Otras veces podemos controlar la conversación interior y para ello podemos:

1.- Anotar  nuestros pensamientos para poder dejarlos a un lado.

2.- Hacer que forme parte de nuestra conversación exterior verbalizando nuestros pensamientos.

3.- Hacer pausas antes de hablar para permitir que la conversación interior tenga lugar sin distorsionar nuestra escucha.

c).- Estructurar nuestro pensamiento. En una conversación debemos tener dos tipos de pensamientos:

1.- En una primera etapa deben estar enfocados a pensar en el problema y analizarlo.

2.- En la segunda fase tienen que estar centrados en buscar soluciones.

Muchas reuniones fracasan porque dedicamos poco tiempo a pensar sobre el problema y pasamos directamente a intentar encontrar soluciones.

d).- Controlar el tiempo adecuadamente. Generalmente una conversación eficiente comienza con un ritmo tranquilo para irse volviendo más rápido con el progreso de la misma. Pero no existen reglas sobre lo que es correcto. Percibimos que una conversación va demasiado rápida cuando existen muchas interrupciones, se producen conversaciones paralelas y las personas empiezan a mostrar signos de que han dejado de escuchar y de incomodidad con la situación. En el caso contrario, sabemos que se está enlenteciendo en demasía cuando un orador domina la conversación, no se plantean preguntas, surgen pausas frecuentes y el nivel de energía de la conversación desciende y languidece, mostrando los participantes signos de cansancio.

e).- Encontrar territorios comunes. Las conversaciones son un medio para hallar terrenos comunes. Solemos comenzar una conversación en nuestro terreno privado y debemos buscar utilizar la misma para encontrar cómo cruzar al territorio de nuestro interlocutor. Para ello podemos: hacer un comentario vacilante, exploratorio (“quizás podríamos,…”, “Creo que pienso…..,” “Es posible que….”) o hacer una pausa antes de hablar.

No debemos seguir adelante hasta que la otra persona nos haya dado permiso. Éste puede ser explícito: “Di lo que quieras” o “Me agradaría recibir tu sincera opinión” o mediante el lenguaje corporal o la conducta: sonreír, asentir,….

f).- Ir más allá de los argumentos. Una habilidad esencial para mejorar nuestras conversaciones en el curso de una reunión consiste en romper el círculo del conflicto. Barker destaca que la “Escalera de inferencias” es una buena herramienta para conseguirlo. El modelo fue desarrollado inicialmente por Chris Argyris y describe la forma en que pensamos en el transcurso de una conversación como una escalera. En los escalones bajos se encuentra la observación y en lo alto de la misma la acción. Desde la observación subimos al primer peldaño seleccionando datos (escogemos aquello en lo que nos queremos fijar). En el segundo escalón inferimos significados desde nuestra experiencia con datos semejantes, en el tercero generalizamos estos significados y los transformamos en presunciones, para en el cuarto construir modelos mentales o creencias a partir de esas presunciones. Finalmente actuamos basándonos en nuestros modelos mentales.

ladder_of_inference

Viajamos de arriba debajo de la escalera cada vez que mantenemos una conversación. Somos mucho mejores ascendiendo que descendiendo. Esta escalera nos va a permitir bajar de nuestras creencias y opiniones  individuales para ascender hacia valores y creencias compartidas.

La clave para utilizarla correctamente está en hacer preguntas para encontrar: las genuinas diferencias en nuestros modos de pensar, las similitudes y las formas de llegar a un entendimiento. Por ejemplo podemos preguntar:

“¿Qué datos subyacen a lo que estás diciendo?”.

“¿Estamos de acuerdo en los datos?”

“¿Estamos de acuerdo en lo que significan?”

“¿Me puedes aclarar tu razonamiento?”

“¿Cuándo has dicho……, querías decir ……..?”

Si alguien, por ejemplo, sugiere una línea de acción, el otro puede descender cuidadosamente por la escalera al preguntar:

“¿Por qué piensas que ………puede funcionar?”, “¿Qué es lo que hace que sea un buen plan?”

“¿Has considerado ……?”,

“¿Cómo puede afectar a …..?”, “¿Esto quiere decir que…..?”

“¿Puedes ponerme un ejemplo?”, “¿Qué te ha hecho pensar en esto?”

La escalera de inferencia, también, puede servirnos para ofrecer nuestras ideas a nuestro interlocutor para que las examine. Si estamos sugiriendo un plan de acción podemos preguntar:

“¿Observas algún punto débil en mi pensamiento?”

“¿En circunstancias diferentes esto se vería de manera distinta?”

“¿Son válidas mis presunciones e ideas?”

“¿He olvidado algo?”

La ventaja de este modelo es que no necesita de un entrenamiento previo. Se puede utilizar inmediatamente como una forma sencilla de intervenir en conversaciones que corren el riesgo de convertirse en argumentos.

g).- Sintetizar con frecuencia. El tener la capacidad de resumir una conversación es una de las habilidades más importantes que debemos desarrollar. Es importante porque:

1.- Permite definir nuestro objetivo y comprobar que lo hemos alcanzado.

2.- Ayuda a estructurar nuestro pensamiento, al recordar en qué situación estamos respecto a las dos etapas del pensamiento,  que vimos en la entrada anterior, y por dónde debemos continuar.

3.- Evita perder el tiempo, al acabar con las digresiones.

4.- Facilita encontrar un terreno común. Al resumir lo que la otra persona está diciendo con nuestras palabras estamos encontrando un modo de entrar en su territorio.

Al comienzo de una conversación podemos sintetizar nuestro principal objetivo. Al avanzar la misma ir resumiendo lo que pensamos que estamos alcanzando y verificar que nuestro interlocutor está de acuerdo. Al finalizar hacer una síntesis de lo logrado y de las acciones que ambas partes se comprometen a acometer.

Sintetizar no significa repetir lo que la otra persona acaba de decir. Implica reinterpretar sus ideas con nuestras palabras, por lo que debemos:

1.- Destacar los puntos específicos en los que han hecho hincapié.

2.- Reconocer la posición desde la que han hablado.

3.- Entender las creencias que sustentan su postura.

Reconocer lo que otra persona dice no quiere decir que estemos de acuerdo, sino que vamos a tener en cuenta lo que nos dicen.

No debemos olvidar que debemos acompañar nuestras palabras con el lenguaje no verbal adecuado que demuestren nuestro reconocimiento, apreciación y comprensión.

h).- Apoyarnos en elementos visuales. Aparentemente recordamos el 20% de lo que oímos y el 80% de lo que vemos. A pesar de eso muchas de nuestras conversaciones, especialmente en reuniones, carecen de este crucial elemento. Si la comunicación consiste en el proceso de mostrar nuestras ideas, nuestras conversaciones se beneficiarían si pudiésemos conseguir que los demás visualizasen nuestras ideas.

Evidentemente existen muchas formas de hacer nuestras ideas visibles en una conversación: gesticulamos o modelamos con nuestras manos o expresamos nuestros sentimientos con las contorsiones de nuestros músculos faciales, escribimos en pizarras, utilizamos metáforas, analogías,….

Fuente: http://clavesliderazgoresponsable.blogspot.com.ar/   Isabel Carrasco

Leer más: http://carloschurba.wikispaces.com/Crealogar

Creatividad ¿Qué gestionamos en el campo creativo?

La creatividad es una especie de configuración que se produce en la mente, la cual nos ayuda a direccionar situaciones o problemas cotidianos para tomar decisiones y resolverlos de una forma espontánea. En la praxis, funciona de una manera mucho más dinámica… se trata de agudizar los sentidos para proyectar una realidad, una experiencia o un concepto. Para llegar a esto, se deben gestionar principalmente cuatro cosas. Acá las vemos…

Lo primero son las ideas. La complejidad del cerebro funciona consciente e inconscientemente, siempre trabaja y siempre estamos preguntándonos el porqué de las cosas, ahí se gestan las ideas, eso nos hace seres inquisitivos. Nuestra plasticidad neuronal es la que nos hace conectarlas y en el momento que las hacemos conscientes las empezamos a trabajar, las empezamos a gestionar. Buscamos, indagamos, seleccionamos e invaríablemente evaluamos por qué no todas las ideas funcionan, es decir, necesitan su tiempo de maduración. Finalmente la mejor es la que cobra vida. Para llegar a este último punto como creativos debimos trabajar en conjunto con la audiencia o con el cliente para optimizar y pulir esos detalles que convierten la idea en un objeto de diseño (respuesta a la problemática)

También gestionamos los recursos que tenemos y esto es lo que le da valor al campo creativo. Así que, el recurso más importante que tenemos es el tiempo, y éste hay que saberlo administrar bien. El tiempo nos ayuda a medir, a determinar cuántas semanas o meses voy a enfocarme en un proyecto y a saber en cuánto tiempo estará materializada la idea.

Todo proyecto creativo, necesita un esquema donde organicemos cada etapa y por ende la duración de cada una, principalmente en el proceso más libre donde se gesta la idea.

Así mismo implícitos en nuestros recursos, existen otro factores a gestionar donde planteamos… ¿cuánto voy a invertir?, ¿con quién voy a invertir?, o si es para un cliente específico, ¿qué recursos tiene el cliente?, ¿qué recursos tiene su audiencia?, ¿cómo voy a introducir la idea ya materializada al entorno social?, ¿cómo va a ser la estrategia de marketing?, etc, etc…

Es decir, los recursos es todo eso con lo que contamos para trasladarnos a un entorno real, material y tangible.

Son los instrumentos para darle vida, por lo tanto son lo más importante para echar andar nuestras propuestas. Sin una buena administración de recursos no podemos emepezar.

Por otro lado, también gestionamos los materiales, o bien, los canales para producir el mensaje u objetos. Estos tienen que ser considerados y evaluados desde las primeras etapas. Al gestionar debemos hacer pruebas, ¿qué materiales son los más óptimos? y ¿cuál funciona mejor?, ¿se adapta a la ergonomía del usuario?, ¿qué colores voy a utilizar?, ¿qué características me van a diferenciar?
Y respecto al mensaje qué estoy comunicando,  ¿estoy siendo directo?, ¿realmente es eficaz?

Lo importante gestionar el aspecto material, es garantizar la calidad del objeto final, donde evidentemente buscamos la satisfacción y aceptación del usuario, ofreciendo conexión con la audiencia.

Finalmente gestionamos los procesos. El estilo, las etapas creativas, la producción, el feedback y la innovación del objeto. Esto es, una vez establecido los objetivos del proyecto, es necesario gestionar estos procesos que forman parte de nuestro trabajo: ¿cómo lo voy a hacer?, ¿cómo voy a investigar?, ¿cómo es mi etapa creativa?, ¿necesito cambiar de entorno? ¿necesito cambiar de proveedores?  ¿requiero más personas en mi equipo?  en fin.. muchas preguntas pueden surgir aquí.

Recordemos que todo esto representa el camino que recorremos para crear y darle personalidad a las ideas, empezando por la hoja en blanco tan repleta de posibilidades. Autor:   Erika Valenzuela.