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Curso Virtual Diagnostico y Tratamiento de la Violencia de Género, Maltrato y Abuso Sexual Infantil:

APBA2

ASOCIACIÓN DE PSICÓLOGOS DE BUENOS AIRES – SECRETARIA CIENTIFICA

Azcuénaga 767 5º “56″ C.A.B.A – Tel. (011) 4953-9840/42
apba@psicologos.org.arwww.psicologos.org.ar

Febrero – Marzo

Comienzo: 12/02/2010

El curso se desarrolla a través de una plataforma virtual a la que se accede desde Internet. Los alumnos poseen una clave personal de acceso que se les otorga una vez que se efectúa la inscripción. Se puede acceder a la plataforma desde www.comarcapsi.com/cursos donde deberán registrarse como usuario nuevo. Luego nosotros habilitamos para el curso. Hay que completar la ficha de inscripción que va al final del mensaje y reenviarla. Se debe remitir un mail con fecha y sucursal del depósito para habilitar el curso.

METODOLOGÍA: Los alumnos recibirán una clase teórica quincenal, que deberán leer y analizar. Dentro de los diez días. Deberán enviar a l@s directores del curso, las preguntas y/o comentarios sobre la misma. Se contestarán todas las preguntas e inquietudes de l @ s alumn@s y luego se enviaran las preguntas contestadas por l@s docentes a todos l@ s inscript@s al curso. De esta manera las preguntas  y/o  comentarios de cada un@ serán conocidos por tod@s l@s participantes.
OBJETIVOS: Capacitar profesionales para la atención y prevención de los casos de violencia familiar y maltrato.  Favorecer  el estudio y la investigación del tema, con un marco teórico psicoanalítico e incorporando los nuevos modelos de diagnóstico, tratamiento y prevención, con perspectiva de género.
CONTENIDOS: Fundamentos teóricos para el estudio de la violencia familiar: Violencia física, psíquica, económica y sexual. Maltrato a niñ@s.  Historia de la violencia en las organizaciones familiares. Perfil del maltratador y del abusador. Aspectos legales y jurídicos en violencia familiar y abuso sexual infantil. La pericia forense en estos  casos. Modelos de prevención de la violencia familiar. Modelo de  asistencia a niños y a mujeres víctimas  de violencia y a  hombres violentos.
CERTIFICADOS: Al finalizar el curso pueden presentar un trabajo monográfico. Es optativo. Los que lo presentan recibe un certificado de asistencia y aprobación del curso, los que no lo presentan reciben solo un certificado de asistencia al curso.

Arancel del Curso:

Socios $ 120  mensual

No Socios $ 160 mensual

Residentes Fuera de Argentina U$S 100  mensual

Formas de Pago:

  • Depósito Bancario: Banco Itaú – cta. cte. Nº 288156-100/1 enviarnos via fax comprobante de pago al (011) 4953-9840.
  • Depósito interbancario a la CBU (solamente para argentina) CBU: 25900615 100 288 156 10017   CUIT: 30-52079168-6
  • Tarjeta de Crédito (Visa,  Mastercard)  enviarnos el Nº, código de seguridad  y fecha de vencimiento. En 1 pago de $132 para Socios;  de $176 para No Socios y U$S 100 para residentes fuera de Argentina

Docentes:

Lic. Carlos Reinaldo Miranda

  • Director del Departamento de Violencia de la Asociación de Psicólogos de Buenos  Aires.
  • Supervisor en el Área de Violencia de APBA Asistencia de la Asociación de Psicólogos  de Buenos Aires.
  • Prestador en el Área de Violencia de APBA Asistencia de la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires.
  • Docente de la Cátedra “Variantes de la consulta ambulatoria” Titular Alicia Donghi. Facultad de Psicología .U.B.A
  • Atención Clínica de Adolescentes y Adultos
  • Perito Psicólogo de Oficio en los Tribunales de la Nación y en los Tribunales de   la Ciudad  Autónoma de Buenos Aires.

Lic. Graciela Mabel González

  • Directora del Departamento de Violencia de la Asociación de Psicólogos de Buenos  Aires.
  • Supervisora en el Área de Violencia de APBA Asistencia de la Asociación de Psicólogos  de Buenos Aires.
  • Prestadora en el Área de Violencia de APBA Asistencia de la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires.
  • Tutora de la Cátedra “Variantes de la consulta ambulatoria” Titular Alicia Donghi. Facultad de Psicología .U.B.A
  • Tutora de la Cátedra “Psicopatología” Titular Fabián Schejtman Facultad de Psicología .U.B.A
  • Coordinadora del Equipo de niños/as y adolescentes de la Fundación Alicia Moreau de Justo
  • Atención Clínica de Adolescentes y Adultos

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Blancanieves frente a su madrastra: el mobbing del narcisista contra su víctima

Blancanieves frente a su madrastra: el mobbing del narcisista contra su víctima

Iñaki Piñuel

Resulta admirable verificar como el cuento es capaz de relatar los antecedentes habituales de todas las situaciones de acoso. El antecedente de todo mobbing es paradójicamente una relación entre acosador y víctima neutral o incluso positiva. La pretensión de presentar el mobbing como la derivación final de un conflicto no es ni por mucho la de la mayoría de los casos. El carácter incausado del acoso despista enormemente a las víctimas y sitúa al que acosa en una perspectiva que le proporciona una ventaja estratégica esencial que luego explota decisivamente en el proceso de destrucción que inicia.

Esa situación previa neutral o aparentemente de ausencia de conflicto, sin embargo contiene un potencial de riesgo que el cuento desvela.

El cuento ofrece las características previas, no de las víctimas (que es donde no se pueden encontrar nunca; y por ello son vanos los intentos de buscar una especie de perfil previo de las víctimas) sino de la acosadora. La madrastra según nos informa el cuento es efectivamente una persona vanidosa. Alguien que se mira constantemente en un espejo para saberse hermosa. Alguien que se compara. Por tanto no necesita solo sentirse hermosa sino la única que lo es en su entorno. Esta resulta ser una descripción casi técnica de lo que los psicólogos denominamos una personalidad narcisista. Lo que mi colega la psicoanalista francesa Marie France Hirigoyen denomina un “perverso narcisista.”

La madrastra no es más que una falsa madre. Alguien que en apariencia aprecia, pero en realidad no quiere en absoluto a Blancanieves. Su narcisismo muy pronto la va a situar en una posición de rivalidad respecto a Blancanieves. La envidia y los celos, elementos centrales en todos los procesos de acoso psicológico, convertirán a Blancanieves en objetivo o target del acoso. Se convierte a la víctima inocente de toda causa para serlo, en una rival a batir o en un obstáculo a eliminar para poder mantener la ficción básica de la que vive todo narcisista que se precie: la ficción de su carácter único e inigualable.

La persecución contra todas las Blancanieves de este mundo suele ser decretada desde el momento preciso en que estas restan, ( amenudo sin saberlo y menos aun pretenderlo) el protagonismo o el carácter único de las madrastras. Este proceso de indiferenciación de las víctimas respecto a sus agresores resulta esencial para entender el núcleo central de todos los procesos de acoso.

En la medida en que la víctima se acerca al status real o ficticio que el agresor pretende tener o mantener respecto a ella, esta comienza a ser percibida como amenazante.

En la vida real vivimos en una sociedad que técnicamente nos convierte a todos en potenciales narcisistas, esto es, en personas que reivindican y pretenden para si mismas en exclusiva un carácter único e inigualable como fuente de la satisfacción y del bienestar psicológico interno.

La falta de autoestima de la mayoría de niños, jóvenes y adultos es algo que va incluido en una programación social dominante que condena a todos desde pequeños a ingresar en el infierno de la comparación con los demás y al intento de que estos no nos igualen y aun menos nos superen. Una sociedad llena de personas tan individualistas como competitivas es el resultado de la rivalidad y de la exacerbación de la envidia propia del narcisismo compartido a escala universal.
A medida que el discípulo se acerca al maestro, la hijastra a la madrastra, el subordinado al jefe , la esposa al esposo, crece la indiferenciación y por lo tanto se incrementa la probabilidad de que se desencadene el proceso que va a convertir a los primeros en el blanco de la animadversión y del intento de eliminación de los segundos.

Obsérvese el modo genial con que el cuento de Blancanieves relata un proceso central en el desencadenamiento de todo mobbing contra alguien: el sufrimiento psíquico de un narcisista que procede de la sistemática comparación con todos cuantos otros individuos pululan a su alrededor.

La madrastra que se mira en su espejo mágico busca en los demás el espejo que requiere para que le devuelva una imagen inmejorable que pretende reflejar para cubrir y compensar exteriormente su baja autoestima.

Es así como se manifiestan ante el mundo entero como hipersensibles a toda crítica, a todo cuestionamiento por parte de quienes los rodean. Como todos los narcisistas busca la adulación, el peloteo, la coba fina… Pero cuanto más halagos reciben peor se sienten pues no llegan jamás a compensar la fuente de su malestar que no es sino los sentimientos profundos de inadecuación que les corroen por dentro.

Algo que las víctimas de mobbing perciben una y otra vez como un rasgo o característica central de sus acosadores es que estos se hallan continuamente pendientes del espejo social, de quedar bien, especialmente ante los superiores, de epatar a los demás, de obnubilarlos con sus palabras o la falsa seguridad que proyectan. Todo con tal que se les devuelva la ración cotidiana de droga que reclaman sus pobres yoes disminuidos.

La crisis típica que desencadena el proceso victimario se precipita tanto en el cuento como en la realidad de los casos de mobbing en el preciso momento en que la madrastra (el acosador) cae en la cuenta de que hay alguien cerca que le puede hacer sombra. Es decir alguien que ha crecido, ha hecho las cosas bien, ha sido felicitado, ha obtenido un buen resultado… Alguien cuya mera presencia (simplemente el estar ahi, ser quien es, ser como es) le garantiza un rosario sin fin de miseria emocional.

http://acosopsicologico.blogspot.co…narcisista.htm

Cómo no nos dimos cuenta?

Cómo no nos dimos cuenta?
Por Liliana Hendel* | 30.7.2008

En estos días varias fueron las sensaciones que nos acompañaron, ninguna de ellas fue grata. El impacto que produjo en la comunidad psi el descubrimiento de la probable ”doble personalidad’ ‘ del Lic. Jorge Corsi nos llevó a vivir en carne propia lo que viven muchas familias al descubrir que conviven con el enemigo, que confiaron en el asesino, que le entregaron lo más valioso que tenían al más peligroso. Conocí a Jorge Corsi compartiendo un panel sobre el tema de Derechos Humanos de las Mujeres en La Plata. Estaba sentado a mi derecha y me hizo un chiste cuando yo señalé que estábamos en manos de un Consejo Nacional de la Mujer cuya directora, lejos de ser una feminista, era una mujer de la Iglesia que había iniciado su gestión poniendo una figura de la Virgen en su escritorio. No volví a verlo pero lo leí con la naturalidad con que se leen los textos de las personas calificadas. Jorge Corsi era un referente ineludible a la hora de pensar en las ”violencias’ ‘. Lo mencioné enfáticamente en mis espacios de opinión en los medios, cuando con dolor comprobamos que lo que temíamos de la nueva gestión en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires era verdad: el Macrismo arrasaba con los logros alcanzados en materia de género. El Observatorio de Violencia, que estaba haciendo un trabajo de excelencia con organizaciones sociales y con estadísticas serias, se desarmó sin más explicación que el chiquitaje propio de la política. Y fuimos Mariana Carbajal, Luciana Peker y yo quienes levantamos la voz, sin que por eso Macri perdiera el sueño. Claro que no lo hicimos por Corsi sino por las ideas. El monstruo es la persona, no las ideas que llevaba adelante en la vida en la que era un respetable profesional. Aparentemente hay, hubo, habría, otra vida, oscura, siniestra, donde como en los cuentos de terror ”alguien mata para escribir mejor acerca de los asesinatos” . Hablaba de la violencia que ejercía, señalaba las violencias que ejecutaba, dañaba de noche allí donde decía que debía prevenirse el delito, de día. Abuso, corrupción de menores, red de pedofilia y vaya a saber qué otras cosas iran apareciendo. Ya sabemos que cuando se enciende la luz en un cuarto oscuro no podemos dejar de mirar…y ver. Las y los psicologxs que trabajaron, se formaron, convivieron académicamente con él, no dejan de preguntarse ¿cómo no nos dimos cuenta? ¿Cómo sostener que somos los expertos en un peritaje si no nos damos cuenta que en la misma mesa hay un perverso pedófilo?¿Cómo convencer a las personas que no somos tontxs si así nos sentimos, estafadxs, engañadxs, tontxs? ¿Cómo pelear un juicio donde hay que demostrar que un fulano es lo que dice la víctima y no lo que sostiene el victimario? Porque no somos profesionales de tiempo completo. Así como el médico no está mirando el iris ni tomándole el pulso a los amigos, ni el arquitecto hace mediciones en la casa de la vecina a la que le fue a pedir aceite, los profesionales de la salud mental ponemos en acto las herramientas, los instrumentos de trabajo…cuando trabajamos. Ser colega, compartir la tarea, encontrarse en los eventos académicos es parte de la vida social de los profesionales, no nos estamos mirando para pesquisar por donde anda el Inconsciente, por donde el deseo, qué patología vuelve-envuelve al compañero/a. Digo esto en un tono ligero, para aliviar la angustia, pero la verdad es ésta. Al leer un expediente que requiere la opinión de un profesional, ése profesional no tiene la misma actitud que cuando se apoltrona en su sillón preferido a leer la novela que lo estaba esperando. La disociación profesional tiene que ver con eso y eso justamente es lo que avala que no atendamos al propio hijo cuando se deprime, sino que le demos un abrazo, un café con leche con su torta preferida y el teléfono de otro/a terapeuta. Y por otro lado, lo descripto por el propio Corsi y por tantísimos estudiosxs, lo inasible, mentiroso, encubridor de este nefasto personaje que es el abusador. La peor de las violencias en el mas suave y tranquilo de los rostros. Cuanto más fácil sería que l@s mal@s tengan como en las malas películas, caras de mal@s. Nada mas contundente entonces que la denuncia de la víctima. Sostengo mas que nunca que debe invertirse la carga de la prueba. Cuando un/a niño/a denuncia, el denunciado es culpable hasta que demuestre lo contrario. Que Corsi sea un psicólogo reconocido, no modifica en un ápice la idea. (El cura) Julio César Grassi, (monseñor) Edgardo Storni y tantos hombres de la Iglesia, los maestros, y por que no, los psicólogos, deberán demostrar que son inocentes si un solo niño los señala y dice que ha sido abusado. No le temo a la caza de bruj@s que APADESHI vaticina. Sé que los niños no mienten…y los adultos sí. Tanto que pueden engañar incluso a los que más saben. Esta historia…recié n empieza! Alguien pidió que se retiren sus libros de las bibliotecas, otros pedirán que se revean todas las sentencias en las que Corsi intervino, habrá quienes intenten desarticular, sin inocencia, el cuerpo teórico que él ayudo a construir. Estaremos de pie, sosteniendo lo que sosteníamos. No me arrepiento de haberlo invitado a mi programa, sigo acordando con lo que escribió y pensó. Si abusò de los chicos de la peor manera, todxs y cada unx de nosotrxs pagará la consecuencias por el descrédito en el que nos hunde y que muchos sabrán aprovechar. El Patriarcado es un monstruo que no descansa nunca. Y Corsi lo sabía. *Lic. en Psicología y periodista. Artemisa Noticias/www. lilianahendel. com.ar


COMUNICADO DPTO VIOLENCIA DE GENERO DE A.P.B.A

Vigencia de las normas éticas


La Asociación de Psicólogos de Buenos Aires reafirma su inquebrantable lucha y compromiso ético con la asistencia y atención a las victimas de violencia sexual, y espera que la Justicia investigue prontamente los gravísimos sucesos denunciados en los últimos días hasta sus últimas consecuencias. Afirmamos que las disposiciones del Código de Ética de APBA y el de la FePRA establecen reglas de conducta profesional, las que expresan deberes que afectan a todos los profesionales psicólogos.

Descuidar estos deberes atenta contra los derechos de la población a recibir los servicios profesionales y de la comunidad en la cual está inserto el profesional psicólogo. Por esto, la APBA rescata y jerarquiza el trabajo de tantos años de muchos profesionales psicólogos en el ámbito de la prevención y protección contra la violencia y el abuso sexual.

El Departamento de Violencia Familiar de APBA
Con la Dirección de la Lic. Graciela Gonzalez y el Lic.Carlos Miranda

Este Departamento capacita, investiga y asiste estos casos con un marco teórico psicoanalítico e incorporando los nuevos modelos de diagnóstico, tratamiento y prevención, con una perspectiva de género y desde una visión científica integradora de los procesos psicosociales y culturales subyacentes en la violencia de genero y el maltrato infantil, respetando y haciendo respetar el Código de Ética profesional, y sin aplicar o indicar técnicas psicológicas que no sean avaladas en ámbitos científicos, académicos o profesionales reconocidos.

Ante los hechos de público conocimiento que involucran a un psicólogo, continúa afirmando su compromiso ineludible para con las victimas de maltrato y abuso, que son las primeras perjudicadas con estas situaciones.


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