Bruxismo: Signos y Síntomas

¿Qué es el bruxismo?

Si usted despierta con dolor en los músculos faciales o dolor de cabeza, puede estar presentando bruxismo (apretar y rechinar los dientes). El bruxismo provoca que los dientes duelan o se aflojen y llegan literalmente a pulverizarse o desmoronarse. Además de destruir el hueso que soporta al diente y causar problemas de articulación, tal como el síndrome de la articulación temporomandibular.

¿Cómo sé si tengo bruxismo?

Para la mayoría de las personas, el bruxismo es un hábito inconsciente. Puede que no se de cuenta que lo hace hasta que alguien más le comente que escucha rechinar sus dientes mientras duerme. También se puede descubrir en la visita dental pues sus dientes se encontrarán desgastados o el esmalte fracturado.

El bruxismo puede presentar signos tales como dolor facial, de cabeza y cuello. Su odontólogo puede diagnosticar y determinar si la causa de este dolor es por bruxismo.

¿Cómo se trata el bruxismo?

El tratamiento apropiado, dependerá de saber qué es lo que está causando el problema. Con preguntas precisas y un examen dental, su odontólogo determinará la causa potencial del bruxismo y de acuerdo al daño dental y la causa, le puede sugerir utilizar una guarda dental mientras duerme, la cual es elaborada por su odontólogo con ajuste exacto en su boca, se coloca sobre sus dientes superiores y los protege para que éstos no rechinen contra los inferiores. Aunque la guarda es una excelente manera para tratar el bruxismo, no soluciona el problema.

Debe buscar la manera de relajarse, puesto que el estrés parece ser la causa principal del bruxismo; cualquier cosa que reduzca efectivamente el estrés puede ayudar, como el escuchar música, leer, caminar o tomar un baño. También se puede aplicar una toalla húmeda y caliente sobre su cara para aliviar el dolor muscular por el apretamiento de los dientes. Se pueden quitar los puntos altos de los dientes para emparejar la mordida. Una mordida dispareja, en donde los dientes no embonan, también puede corregirse con nuevas restauraciones, coronas o tratamiento de ortodoncia. Una guarda utilizada en la noche protegerá a sus dientes, pero no soluciona el problema

TESTIMONIO:

Yo aprieto mis dientes a la noche. Lo he hecho durante años. Es mi secreto. Pero ahora tengo la tranquilidad de saber que al menos del 8 al 10% de la población adulta comparte mi mal.

Se llama bruxismo del sueño. También hay una versión diurna, un apretar de dientes inconsciente, mayormente debido al estrés, pero los orígenes son diferentes y los efectos no son tan malos como el que se da durante el sueño, cuando los mecanismos de defensa del cuerpo están inactivos.
Si no se trata, puede causar daño a los dientes y a los tejidos que los rodean y producir dolores de cabeza y de mandíbula.

El bruxismo puede ser al menos tan antiguo como la Biblia, donde se describe el infierno como un estado donde hay “rechinar de dientes”. Puede ser acusado con justicia de hipérbole si revirtiera la ecuación y declarara que el bruxismo puede convertir al sueño en una especie de infierno. Pero que se entienda la idea. Es una verdadera molestia.

Presión sobre los dientes

“Es como tener un gran jugador de fútbol parado sobre los dientes”, afirma el doctor Noshir Mehta, director de odontología general de la Escuela de Medicina Dental de la Universidad de Tufts y director de su Centro de dolor Cráneo-facial.

Durante el bruxismo del sueño, nos explica, los dientes superiores e inferiores pueden entrar en contacto directo unos 40 minutos por hora y, por ejemplo, sobre el primer molar puede ejercer una fuerza de 125 kg. De ahí lo del futbolista. Comparado con circunstancias normales en que los dientes de una persona hacen contacto durante alrededor de 20 minutos por día, al masticar y la presión es de sólo 10 a 40 kg.

Advertí su presencia de la misma manera que otros que sufren bruxismo. Mi novio de entonces me contó que lo despertaba con el terrible crujido que provenía del rechinar, mi dentista observó las marcas dejadas en mis dientes y confirmó el diagnóstico. El bruxismo del sueño no es una enfermedad, sino un desorden del sueño. El tercero más común luego del hablar y roncar. Es más habitual en los niños, que a menudo lo superan, y su origen puede ser diferente en los adultos.

“Las causas exactas son desconocidas”, afirmó el doctor Gilles Lavigne. Si hay alguien que sabe es él: profesor de odontología y medicina de la Universidad de Montreal y presidente de la Sociedad Canadiense del Sueño que publicó extensamente sobre el tema.

En los años 60, explica, se pensaba que el bruxismo era una respuesta corporal a los problemas relacionados con la forma en que los dientes superiores e inferiores se ajustan, pero esa teoría fue desacreditada por falta de evidencia clínica.

Luego se pensó que la causa era el estrés. Pero esto no logra explicar por qué no todos los que sufren de bruxismo están estresados y no todos los que tienen estrés rechinan sus dientes. Investigaciones más recientes indican alguna relación de este mal con neuroquímicos como la dopamina, pero todavía hay desacuerdo en la importancia del papel que juegan.

Los últimos estudios del doctor Lavigne han identificado un patrón de activación en el sistema nervioso autónomo que se correlaciona fuertemente con el bruxismo del sueño.

Cuales son las causas subyacentes será demostrado por la ciencia a su debido tiempo y pueden ser varias, los factores inmediatos del mal ya se comprenden mejor. La literatura médica muestra que el estrés, fumar, el alcohol, la cafeína y otros factores pueden provocar o empeorar la condición