Los fueguitos de Eduardo Galeano

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El mundo según el Libro De Los Abrazos del escritor uruguayo Eduardo Galeano

Los animales a diferencia de los hombres no saben especular.

“Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.

A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.

El mundo es eso —reveló—. Un montón de gente, un mar de fueguitos.

Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.

No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.”

Comentario sobre “los fueguitos” de Eduardo Galeano

Galeano cree en los codigos, siente lo que ve y lo recita. La narrativa de Eduardo Galeano suele ponerle música a cosas lindas como estas.

{Recordar: Del latín re-cordis, volver a pasar por el corazón*.

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Eduardo Galeano se desnuda en su arte, él es su arte.


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, , Reportar este Comentario robert dijo

La referencia de Galeano a aquellas personas que arden la vida con ganas y encienden a los demás tiene cierta similitud a aquellos a quienes Bertolt Brecht denomina “Imprescindibles” que son quienes luchan toda la vida.

“Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles”.Bertolt Bretch

, , Reportar este Comentario Valeria dijo

Galeano es un maravilloso escrito. Con una increíble sensibilidad en su escritura. Tiene magia y dulzura en sus narraciones.

, , Reportar este Comentario Rosa Beatríz Díaz dijo

Y hay algunos fuegos sagrados, son la imaginación de los escritores, de los escritores que nos dejan boquiabiertos, reflexionando. Escritores como vos Galeano.

, , Reportar este Comentario Claris dijo

Del primer Ploc,
Se vuelve al ploc ausente
Para repartir al mundo el aroma que la burbuja va dejando en toda naciente.
Ploc y más ploc,
En tanto el derrotero formaba el nuevo sendero
Pero valla creación ha llegado sin sonido este viril ploc.
Entiendo que el amor me es más Fuerte, También entiendo que el dolor es incipiente
Y así mismo el espacio está inundado con el reflejo de la llama en un pequeño recipiente.

, , Reportar este Comentario El hombre isla « Nuestro Río dijo

[...] y ando entre ustedes. Soy el que abre los ojos y no los cierra, quien no se rinde. Soy uno de los fueguitos que se multiplican. Soy hombre isla, quien crece nutrido por las venas de agua, ésas que alimentan [...]

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, , Reportar este Comentario Martha Susana dijo

Fueguitos
Quince “fueguitos” como dice Galeano,
nos alumbran la vida, nos abrigan los años…
son quince y cada uno distinto,
por supuesto que hay muchos, muchísimos mas…
Hay fueguitos amigos que escuchan palabras,
que alientan en la algarabía de un don alcanzado,
que son los mismos que animan cuando no lo alcanzamos.
Abrimos las puertas de nuestros ojos del alma,
y se llenan de fueguitos que alumbran nuestra estancia.
Quince son los que en casa moran,
que vienen, visitan y luego se van,
porque es ley en la vida
cada cual habitar su propio lugar…
Quince estrellas encendidas en la oscuridad,
como quisiera albergarlas en mi alma
todo el tiempo que nos toque estar,
no perder a ninguno,
sentirme por siempre rodeado de ellos,
que nadie se apague que brillen por siempre
y se sumen y multipliquen
más jamás se reste ninguno…

, , Reportar este Comentario Roberto dijo

—El mundo es eso —reveló—. Un montón de gente, un mar de fueguitos.

“Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.

No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.”

Ya, ¿y?