PRESENTE

No importa lo que estemos sintiendo, ya sea tristeza o frustración, si nos entregamos a ella, experimentaremos que, lejos de crecer, comienza a perder fuerza hasta que se desvanece.
No significa alimentarla. Sino, simplemente, dejarnos sentir.
Sucede que la mente es la que ha traído una tormenta de pensamientos para que la tristeza llegue. Y la mente se alimenta recordando algo del pasado o especulando sobre el futuro, temiendo por lo que recuerda o imagina. Pero en el presente la mente no tiene mayor fuerza. En el presente, es la conciencia la que actúa. Y la conciencia tiene la capacidad de observar sin involucrarse emocionalmente porque no enjuicia, no toma partida. No usa el pasado para sufrir ni el futuro para especular. Acepta lo que hay, tall como es.
Por eso, cuando sintamos malestar, llevemos la atención a lo que sentimos, lo que estamos haciendo o el lugar donde estamos. Contactemos con el presente. Con lo que está pasando. Con lo que estamos sintiendo.
Y mientras más cerca estemos del presente, mas lejos estaremos de la tristeza.

Julio Bevione 244

El guerrero de la luz lleva en sí la centella de Dios

El guerrero pocas veces sabe el resultado de una batalla, cuando ésta termina.

El movimiento de la lucha generó mucha energía a su alrededor, y existe un momento en el que tanto la victoria como la derrota son posibles. El tiempo dirá quién venció o perdió; pero él sabe que a partir de ese instante, ya no puede hacer nada más el destino de aquella lucha está en las manos de Dios.

En esos momentos, el guerrero de la luz no se queda preocupado por los resultados. Examina su corazón y se pregunta: ¿ Combatí el Buen Combate ? Si la respuesta es positiva, él descansa. Si la respuesta es negativa, toma su espada y empieza a entrenarse de nuevo.

El guerrero de la luz lleva en sí la centella de Dios.

Su destino es estar junto con otros guerreros, pero a veces necesita participar solo el arte de la espada: por eso, cuando eta separado de sus compañeros se comporta como una estrella.

Ilumina la parte del Universo que le fue desitinada, e intenta mostrar galaxias y  mundos a todos los que miran el cielo.

La persistencia del guerrero será en breve recompensada. Poco a Poco, otros guerreros se aproximan y los compañeros se reúnen en cosntelaciones, con sus símbolos y sus misterios…

Manual del Guerrero de la Luz

Paulo Coelho

Te entrego todos mis anhelos Señor, para que los colmes sobre mi”

ventanaEl temor”

Si tenemos mucho miedo de perder algo,
eso es lo que ocurrirá.
Algo misericordioso nos liberará del miedo separándonos del apego.
¡No temas!
Crearás tu destino, en base al temor, pérdidas y desesperación.
Todo lo que necesitas esta aquí, esperando ser tomado por vos, solo debes liberarte del apego “ocupándonos de lo que se debe y entregando lo innecesario”.
Nos ayudan…, pero tenemos que ejercitar mucho.
¡Sos el Todo! Te admiro.
Vos mismo te estas creando estos momentos de crisis como un trabajador incansable porque necesitas aprender lecciones, nuevas actitudes para manifestarte en la vida.
¡Te admiro!,
tu energía es autoenseñante y sos un generador del Todo, una parte, un engranaje.
Con tu evolución todos nos beneficiamos.
¡Te admiro!,
por el trabajo que estas realizando, sea cual fuere, tal vez no puedas verlo, pero trabajas…, luchas… y te esfuerzas por una razón escondida en tu interior que te impulsa a seguir con el fin último de liberarte de todas las ataduras de tu ego.

Cuanto mas relajado y libre de equipaje lo transites,
mas fácil será.
Menos pensamientos…,
solo fluye,
de vez en cuando,
abandónate en tu jardín y cuélgate de una nube,
viaja con ella,
relaja,
entrega todo,
para cuando vuelvas,
estar mas liviano.
Pero no lo hagas pensando en el resultado, en el fin, en la vuelta, en la resolución de nada,
hazlo sintiendo el placer del momento,
un impas en tu trajín,
un suspenso de tus roles,
abandónate en la nube por placer,
haz algo en el día solo por placer
y te estarás sanando.

“Te entrego todos mis anhelos Señor, para que los colmes sobre mi”

Mandamientos de Gurdjieff

1. Fija tu atención en ti mismo, sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.
2. Termina siempre lo que comenzaste.
3. Haz lo que estás haciendo lo mejor posible.
4. No te encadenes a nada que a la larga te destruya.
5. Desarrolla tu generosidad sin testigos.
6. Trata a cada persona como si fuera un pariente cercano.
7. Ordena lo que has desordenado.
8. Aprende a recibir, agradece cada don.
9. Cesa de autodefinirte.
10. No mientas ni robes, si lo haces te mientes y te robas a ti mismo.
11. Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente.
12. No desees ser imitado.
13. Haz planes de trabajo y cumplelos.
14. No ocupes demasiado espacio.
15. No hagas ruidos ni gestos innecesarios.
16. Si no la tienes, imita la fe.
17. No te dejes impresionar por personalidades fuertes.
18. No te apropies de nada ni de nadie.
19. Reparte equitativamente.
20. No seduzcas.
21. Come y duerme lo estrictamente necesario.
22. No hables de tus problemas personales.
23. No emitas juicios ni cri­ticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.
24. No establezcas amistades inútiles.
25. No sigas modas.
26. No te vendas.
27. Respeta los contratos que has firmado.
28. Sé puntual.
29. No envidies los bienes o los éxitos del prójimo.
30. Habla sólo lo necesario.
31. No pienses en los beneficios que te va a procurar tu obra.
32. Nunca amenaces.
33. Realiza tus promesas.
34. En una discusión ponte en el lugar del otro.
35. Admite que alguien te supere.
36. No elimines, sino transforma.
37. Vence tus miedos, cada uno de ellos es un deseo que se camufla.
38. Ayuda al otro a ayudarse a si­ mismo.
39. Vence tus antipatí­as y acercate a las personas que deseas rechazar.
40. No actues por reacción a lo que digan bueno o malo de ti.
41. Transforma tu orgullo en dignidad.
42. Transforma tu cólera en creatividad.
43. Transforma tu avaricia en respeto por la belleza.
44. Transforma tu envidia en admiración por los valores del otro.
45. Transforma tu odio en caridad.
46. No te alabes ni te insultes.
47. Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera.
48. No te quejes.
49. Desarrolla tu imaginación.
50. No des órdenes sólo por el placer de ser obedecido.
51. Paga los servicios que te dan.
52. No hagas propaganda de tus obras o ideas.
53. No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatí­a, complicidad.
54. No trates de distinguirte por tu apariencia.
55. Nunca contradigas, sólo calla.
56. No contraigas deudas, adquiere y paga en seguida.
57. Si ofendes a alguien, pi­dele perdón.
58. Si lo has ofendido públicamente, excusate en público.
59. Si te das cuenta de que has dicho algo erróneo, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos.
60. No defiendas tus ideas antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció.
61. No conserves objetos inútiles.
62. No te adornes con ideas ajenas.
63. No te fotografíes junto a personajes famosos.
64. No rindas cuentas a nadie, sé tu propio juez.
65. Nunca te definas por lo que posees.
66. Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.
67. Acepta que nada es tuyo.
68. Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di sólo sus cualidades.
69. Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal considéralo tu maestro.
70. No mires con disimulo, mira fijamente.
71. No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado que les impida invadir toda tu vida.
72. En el lugar en que habites consagra siempre un sitio a lo sagrado.
73. Cuando realices un servicio no resaltes tus esfuerzos.
74. Si decides trabajar para los otros, hazlo con placer.
75. Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz.
76. No trates de ser todo para tu pareja; admite que busque en otros lo que tú no puedes darle.
77. Cuando alguien tenga su público, no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia.
78. Vive de un dinero ganado por ti mismo.
79. No te jactes de aventuras amorosas.
80. No te vanaglories de tus debilidades.
81. Nunca visites a alguien sólo por llenar tu tiempo.
82. Obtén para repartir.
83. Si estás meditando y llega un diablo, pon ese diablo a meditar…

La mujer perfecta…

Sombra MujerNasrudin conversaba con un amigo.- Entonces, ¿nunca pensaste en casarte?

– Sí, pensé –respondió Nasrudin. – En mi juventud resolví buscar a la mujer perfecta. Crucé el desierto, llegué a Damasco y conocí a una mujer muy espiritual y linda; pero ella no sabía nada de las cosas de este mundo.

Continué viajando y fui a Isfahan; allí encontré a una mujer que conocía el reino de la materia y el del espíritu, pero no era bonita.

Entonces, resolví ir hasta El Cairo, donde cené en la casa de una moza bonita, religiosa y conocedora de la realidad material.

– ¿Y por qué no te casaste con ella?

– ¡Ah, compañero mío! Lamentablemente ella también quería un hombre perfecto…

Paulo Coelho