Cambios en los colectivos


La inseguridad viaja en bus

A través de la resolución 926/2008, la Secretaria de Transporte lanzo a fines de noviembre la iniciativa obligatoria de implementar cabinas de seguridad para evitar el contacto de los choferes con los posibles agresores. La medida abarca aquellas unidades que tengan su recorrido, o parte de él, dentro del ámbito de Capital Federal.

“El Sistema de Protección Antivandálico” fue producto del reclamo por seguridad de conductores de diferentes líneas de colectivos. Copiando modelos de distintos países europeos, la norma explica “que en el mundo, es práctica habitual el uso de este sistema en las unidades afectadas al transporte urbano, con el objetivo de generar un ambiente de trabajo más aislado de las perturbaciones que puede ocasionar el pasajero sobre el chofer, así como para mejorar sus condiciones de seguridad ante la eventualidad de una agresión.”

Por supuesto que en la Argentina esa medida se adapta por los continuos robos, golpes y hasta mutilaciones que recibieren los choferes, expuestos a la inseguridad que reina en el país. Durante el último semestre del 2008 se registraron tres casos que sonaron a nivel nacional, debido a la gran violencia recibida por parte de ladrones. El más resonante fue el del un chofer del interno 285 de la línea 365, Alejandro Quiroz, a quien le cortaron un dedo de la mano con un arma blanca, por negarse a “cooperar” mientras dos “pasajeros” intentaban abrir la máquina expendedora de boletos.

En octubre se lo escuchaba decir al titular de la UTA (Unión de Tranviarios Automotor), Roberto Fernández, que “sabemos que el problema de la inseguridad es global, pero los conductores y los usuarios de micros en la provincia de Buenos Aires, están más expuestos que nadie”. Es por esto que el secretario general de la UTA mantuvo un encuentro con el ministro de seguridad bonaerense, Carlos Stornelli, del que también participó el jefe de la policía bonaerense, Daniel Salcedo para encontrarle una solución al problema.

Tal lo expresa la norma, en el transcurso de 30 días, las empresas de transporte deberán generar un espacio protegido del resto del pasaje que deberá estar construido de manera tal que proteja al conductor de actos vandálicos. Asimismo, deberá disponer de áreas transparentes de seguridad, que no restrinjan el área de visión del chofer. El espacio aludido deberá permitir al conductor mantener contacto visual y auditivos con los pasajeros, así como contar con espacios libres que permitan la ventilación del habitáculo.

Monedas NO, tarjetas SI

“Vamos a tratar de colocar un servicio que tiene que ver con tarjetas magnéticas para usar en los medios de transporte”. Tal como lo expuso en varios medios, el legislador porteño del PRO, Daniel Amoroso, lanzó un proyecto que erradicaría el uso de monedas en los medios de transporte masivo, dándole lugar a las tarjetas magnéticas recargables, como en los subtes de la ciudad.

En la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) explicaron que “si existiera una tarjeta para todas las líneas de colectivos, cuya recaudación terminara en una especie de clearing del transporte, la participación del sistema bancario daría mayor transparencia para blanquear los ingresos de las empresas”. En caso que la medida avance y se ponga en marcha en los colectivos, aliviaría el caudal de monedas que estos requieren a diario, como así también evitarían el malestar general de sus usuarios al no conseguir cambio en bancos.

La crisis tiene parada propia

Según Datos del INDEC, en octubre el número de boletos vendidos cayó un 10% comparado con el mismo mes del año anterior. Esto significa que en el área metropolitana hubo por día medio millón de pasajeros menos.

Fuentes:www.telam.com.ar/www.minutouno.com/www.lanacion.com.ar

“Entre Líneas”