Archivo para la categoría ‘Fotorreportajes’

Los murales de Diego Rivera y el Palacio Nacional

El Palacio Nacional es uno de los sitios del DF al que nadie que se encuentre de visita en la ciudad de México puede dejar de asistir. Hoy, el edificio funciona como la sede del Poder Ejecutivo Federal, pero en realidad, su construcción y su importancia se remontan a los primeros tiempos de la historia mexicana. En épocas en las que el actual territorio de la ciudad era la imponente urbe de Tenochtitlán, en el mismo espacio que hoy ocupa el palacio, estaba asentado uno de los más importantes aposentos del emperador Moctezuma.

En 1563, se construyó el edificio tal como se lo ve en la actualidad y en el período de la conquista, Hernán Cortés lo utilizó como lugar de residencia durante el tiempo que duró su estancia en México. Es por eso que, teniendo en cuenta la riquísima historia que aconteció en cada uno de sus rincones, no es casual que Diego Rivera (uno de los tres grandes muralistas que dió México junto a Siqueiros y Orozco) se decidiera por él para plasmar en las amplias paredes , los hechos más relevantes que hicieron a la historia del país.

Los trabajos comenzaron en el año 1929 y los acabó en 1951, exactamente veintidós años más tarde. Como obra final, en las gigantescas paredes del Palacio, Rivera dejó una excelente iconografía en la que cubrió el período histórico que va desde el auge de la cultura precolombina (con especial énfasis en escenas de la vida cotidiana que sucedían en Tenochtitlán y Teotihuacán) hasta la modernidad, pasando por los oscuros años de la conquista, el Porfiriato y la Revolución.

1. Este fragmento del segundo mural del patio del Palacio, representa una escena en la que se puede ver el esplendor del imperio azteca. En primer plano, aparecen el emperador y un sacerdote en actitud de aparente preparación para un sacrificio. A un costado de ellos, se encuentran los ciudadanos comunes rodeados de elementos de la vida cotidiana (tales como alimentos,mascotas y utensilios). Al fondo, los soldados dispersos entre las Pirámides del Sol y de la luna demuestran la grandeza del imperio.

2. En esta imagen, Rivera recrea el desembarco de Hernán Cortés en la Ciudad de Veracruz. En ella se pueden observar, la inclusión del elemento extranjero en la vida cotidiana y los primeros sometimientos a los que redujeron a los indígenas. En el centro de la pintura, en perspectiva, pueden verse diferentes grupos de indios realizando tareas para las cuales no estaban acostumbrados tales como la excavación en busca de metales, el arado de la tierra o la construcción de viviendas en las que luego habitarían los conquistadores.

3. Primera iconografía bélica de la obra de Rivera, en la que de algún modo el pintor vaticina las rencillas posteriores que surgirán entre criollos y aborígenes. Sobre la margen superior izquierda puede verse una mano que se asoma desde afuera elevando una cruz como símbolo de la evangelización cristiana. Al fondo, los indígenas, totalmente sumidos en la dominación de los nuevos dueños del territorio, cavan pozos en la tierra sin oponer resistencia.

4. Este mural representa uno de los períodos más negros de la historia moderna de México: el Porfiriato y los albores de la Revolución. Sobre un costado, Porfiro Díaz (con la banda presidencial tricolor y guantes blancos) empuña un sable haciendo alarde de su poder. De frente, los campesinos armados y con Emiliano Zapata y Pancho Villa a la cabeza, contrarrestan la sarcástica demostración de poder del dictador, levantando el Plan de San Luis de Potosí de 1905 y el registro de algunas de las movilizaciones que propiciaron el terreno para la Revolución. En el centro de la imagen, unos hombres sostienen un cartel rojo con letras blancas en el que se puede leer “Tierra, libertad y pan para todos” (eslogan abiertamente comunista) y sobre el fondo, una mordaz crítica al capitalismo, representada por las fábricas humeantes con nombres extranjeros.

Fotos de Guatemala

BubbleShare: Share photosPlay some Online Games.

Todas las fotografías que integran este álbum pertenecen a Bitácora de Viajes.

Fotos de México

BubbleShare: Share photosEasy Photo Sharing” id=img_0 />

Cráter del Ngorongoro: el edén de Tanzania

Hay sitios en el mundo que sobresalen por su gran belleza natural o por su fascinante cultura y los hay desde luego, otros que conjugan las dos condiciones al mismo tiempo. Un claro ejemplo de ello, es el cráter del Ngorongoro, situado al norte de Tanzania y a algunos kilómetros del Parque Nacional Serengueti, una de las mayores reservas ecológicas del continente.

El Ngorongoro es un majestuoso volcán de 20 kilómetros de extensión y 600 metros de altura, enclavado en el corazón de la sabana y que debido a su inactividad casi milenaria, alberga en el interior de su cráter una importante reserva de animales salvajes tale como cebras, gacelas, búfalos, elefantes, antílopes, flamencos rosados y blancos y rinocerontes negros.

Para llegar hasta este maravilloso escenario natural, hay que contratar obligadamente una excursión guiada en la ciudad de Arusha (urbanización más próxima a la reserva) ya que no está permitido el acceso al parque de personas por su propia cuenta, dado que es necesario no sólo que conozcan el camino, sino además, que tengan una serie conocimientos en lo que a comportamiento animal respecta, ya que al ser un bioma tan extenso, en cualquier lugar pueden aparecer animales salvajes y provocar una fatalidad si no se sabe de qué manera reaccionar.

Generalmente las excursiones comienzan a la mañana apenas sale el sol, y luego de ingresar al parque en el jeep de la agencia, se comienza con el ascenso acompañado por guardaparques y lugareños que conocen el camino como la palma de su mano. Luego de casi una hora y media de caminata, se llega al cráter y desde allí se tiene una de las mejores vistas no solo del interior del volcán sino de la fascinante combinación de lagos, bosques y salinas que se ubican en la base del mismo y que alcanzan su máximo esplendor cuando se las aprecia desde aquellas alturas.

Pero más allá de la belleza natural, lo que más fascina a los viajeros que llegan hasta este lugar, es la posibilidad de relacionarse con los nativos masai, uno de los grupos étnicos más importantes que habitan en la base del volcán y que generalmente se encuentran pastoreando las ovejas, enfundados en sus típicas túnicas rojas y con unos llamativos collares de marfil, que los usan a modo de adorno tanto en el cuello como en la cabeza.

Si eres un fanático de los safaris y del contacto con la vida salvaje, cuando planees un viaje al continente africano no dejes de considerar una visita a este imponente e increíble escenario natural.

Más información | Tanzania Odyssey


IMPORTANTE. Los contenidos y/o comentarios vertidos en este servicio son exclusiva responsabilidad de sus autores así como las consecuencias legales derivadas de su publicación. Los mismos no reflejan las opiniones y/o línea editorial de Blogs de la Gente, quien eliminará los contenidos y/o comentarios que violen sus Términos y condiciones. Denunciar contenido.
AgenciaBlog