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Aníbal Pées Labory presenta Ultima Ratio

Imagen de previsualización de YouTube

ULTIMA RATIO, por la cultura latinoamericana, es una muestra virtual de fotografía intervenida de Aníbal Pées Labory

Con ULTIMA RATIO, mi muestra sobre la globalización y su ingerencia en la cultura latinoamericana, comienzo el año 2011.
La idea consistió en emular una sala de exposición con las funcionalidades que esta ofrece; así por ejemplo conté con la guía de Sebastián Leguizamo Graña quien se ocupa de poner en tema al visitante de la web, yendo directamente a los temas candentes.
También estoy yo como sub-guía en la que relato detalles técnicos o anecdóticos del trabajo.

El nudo central de la muestra es qué se debe hacer ante el embate de los centros generadores de contenidos? Estamos a salvo de una alteración cultural cuando los media difunden contenidos enlatados pensados para un mercado mundializado?

En Argentina tenemos un antecedente a mediados del siglo IXX cuando la cultura originaria convive con la venida de Europa, el resultado fue claro cuando vi en la exposición de Fundación PROA, en diciembre de 2010, la sección dedicada a los ponchos. Estaban enfrentados los ponchos indígenas con los fabricados industrialmente por Inglaterra. Estos últimos eran una suerte de tapizado para sillones.
Pero lo más trágico era que por ser más baratos se impusieron a los originarios de estas tierras que poseían una armonía de color y hechura exquisita.

Los invito a ver mi muestra, por el momento virtual, en donde me acompañan músicos talentosos con quienes emprendemos este esfuerzo por preservarnos de la hegemonía actual. Ellos son Madre Tierra con Silvina Tabbush y Manuel Lavandera; Jorge Montiel y el grupo La Serena.

Nota en FM Palermo

Este jueves 23 de setiembre tuve oportunidad de ser invitado al programa de radio en FM Palermo “Estado Joven” para hablar sobre fotografía intervenida.

Es la primera vez que tengo el honor de ser invitado a un programa de radio así que fue muy emocionante ver cómo se preparaba todo antes de salir al aire. Además la emisora tiene la particularidad de tener sus cabinas de transmisión al fondo de un salón gastronómico de manera que se pueden presenciarlos programas mientras se sabrea un rico café.

Agradezco a su conductor Claudio Marcelo Logo y a su producción por el interés en difundir la cultura nacional.

Junto al conductor Claudio Marcelo Longo en FM Palermo

Informe sobre una fotografía intervenida: Academia Nacional de arte

Es común escuchar una frase cuando falta poco para egresar de una academia de arte: “Ahora que ya aprendiste técnicas y cultivaste tu saber conociendo la historia del arte, es hora que te desprendas de todo eso y empieces a pintar”

Tanto me convenció la frase que mi transitar por la Prilidiano Pueyrredón, (ahora devenida en no sé que formato creado por el IUNA)duró  pocos meses.

Con el paso de los años creo que fue un error. En la academia no solo se aprende técnica e historia sino que forja la mentalidad de artista afirmando todo lo que “el mundo exterior” alguna vez le criticó.

Frases como “estás perdiendo el tiempo”, “¿eso es pintar?”, “Te vas a morir de hambre” que tantas veces resonaron en mis oídos son falsas. La formación fue tan buena que además de pintar lo que quería podía trabajar profesionalmente en publicidad como ilustrador y diseñador gráfico.

No tengo más que agradecer a mi querida escuela, de ahí este sencillo homenaje.

Academia Nacional de Arte

El busto que protagoniza la escena pertenece a una de las fotos que saqué en el museo histórico nacional (ver post anterior).

Las imágenes del fondo son estudios, bocetos y experimentos realizados en mi época de estudiante de arte. Se encuentran también algunos elementos de mi imaginario (películas de sci-fi, enciclopedias, fragmentos de otras obras hechas)

¿Qué quedará del arte digital?

Sala de lectura

“Sala de lectura” fotografía intervenida, Aníbal Pées Labory, 2008

Prevalece la inquietud sobre la durabilidad de los soportes digitales para almacenar toda la información que generamos con la computadora.
En ese contexto el arte digital, está en igualdad de riesgo que un documento creado en Word o Excel.

En un futuro no tan lejano habrá dificultades para interpretar distintas versiones de los programas que usamos; por el momento los formatos .TIF o .JPG se han mantenido a través del tiempo como estándares. No así el formato .RAW, que emula digitalmente el negativo tradicional, que aún no ha logrado su estandarización.
http://es.wikipedia.org/wiki/.raw

Si se tratara de un formato exclusivo de programa, como sucede con algunos sistemas de ploteo o routeado, estaríamos dependiendo de la permanencia en el tiempo de la empresa fabricante.

Los soportes de almacenamiento también son una limitación; nos encontramos con que según el fabricante un CD o DVD tienen solo 100 años de vida. Sin embargo esto no es así ya que más de una vez le resultará imposible ver fotos de hace 15 años atrás, por causa de ralladuras o microscópicas colonias de moho vacacionando sobre su superficie. Imaginemos entonces lo que puede suceder en la oscuridad y abrigo del interior de un disquete, lugar propicio para grandes complejos habitacionales donde vivir todo el año millones de microorganismos.

Quizás la opción más segura, al resguardo de incursiones biológicas microscópicas, sea un disco duro externo con conexión USB aunque nada nos asegura que en 20 años esos puertos o sistemas operativos sigan siendo compatibles con los actuales.

Mientras la industria se debate desarrollando mejores computadoras y sistemas de almacenamiento a cada minuto, hasta ahora nada pudo superar y comprobar la durabilidad de algunos papiros egipcios escritos hace 4000 años.

Creo que lo único destinado a permanecer en el tiempo serán las ideas, que se irán transmitiendo de una generación a otra a través de bibliografía impresa o digital.

La reproducción de obras de arte en sucesivas ediciones impresas a través del tiempo probablemente contribuya a su eternización pero si se trata de impresión Offset estamos ante un problema ¿Alguna vez hojeó dos libros de arte mostrando un mismo cuadro? Nunca son iguales ni aunque sean de la misma edición; además hay otro inconveniente: el tamaño de la obra. La reproducción está limitada al formato impreso, entonces, por dar un ejemplo, el Guernica de Picasso se aprecia como si fuese visto sí y solo sí a 20 metros de distancia.

Se me ocurre que existe una alternativa perfecta de reproducción en el futuro y es la tecnología usada en los libros digitales de tinta electrónica

No pasará mucho más tiempo para que esta tecnología logre mostrar imágenes en millones de colores y quizás en algún momento ese ordenamiento de partículas sobre el que basa su funcionamiento no esté limitado solamente a dos dimensiones y pueda reproducir fielmente no solo sus colores sino las pinceladas o la trama de la tela con la fidelidad de una obra original.
Quizás también tengamos la posibilidad de emular la acción de acercarnos o alejarnos como si estuviésemos viendo desde una ventana. Será cuestión de ser pacientes y estar atentos a los desarrollos de la tecnología digital.

Artista inconforme
“Artista inconforme” – fotografía- Aníbal Pées Labory, 2009

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Informe sobre una fotografía intervenida: “Ciencia loca”

Qué mejor ejercicio para mantener la mente despierta que los concursos mensuales del grupo Man Ray? Juntar material e ideas para la próxima serie puede ser una tarea que demande meses y por momentos es agotadora.

A medida que pasa el tiempo voy siendo más exigente conmigo mismo no solo en la factura de la obra sino en otros aspectos que la rodean: el soporte y las dimensiones; el número de obras, etc. temas que le dedicaré un post aparte.

Pero volviendo a los concursos que Man Ray organiza, paso a informar sobre la fotografía intervenida que preparé para el 44th Man Ray contest.

El sistema es así: El admin del grupo postea una foto cualquiera, en general se trata de los objetos menos aptos para realizar cualquier cosa, y los participantes deben componer una imagen en base a eso.

El resultado es un ganador que luego expone su trabajo en la galería Man Ray y un cúmulo de trabajos que no bajan de MUY BUENOS.

Administradores, moderadores y participantes del grupo son profesionales de la fotografía, directores de arte, artistas plásticos, etc. Al grupo se ingresa solo por invitación lo que supone una selección seria de cada participante.





Esta vez me entregaron una imagen de lo más intrascendente: 3 casillas telefónicas de alguna calle de Nueva Zelanda.

Tenía muchas ganas de participar pero ¿qué podía componer con semejante cosa? Estuve todo un día dedicándole al tema, una especie de brainstorming personal.

Finalmente me bajé la imagen en alta resolución y empecé a buscar en “Google images” algo relacionado con la comunicación; después de todo se trataba de teléfonos públicos y la comunicación es un tema fértil para abordar.


Busqué “telephone” y aparecieron cientos de páginas. Es la parte más tediosa pero a veces más fructífera. Recopilé unas treinta imágenes sobre el tema y otras que no lo eran pero resultaban interesantes para guardar en mi archivo.
En una web sobre inventos bizarros dí con la imagen de un autómata chino que evoca al hombre de lata que exiben en las zinguerías de Buenos Aires. “Flashié” como diría mi hija. Esto modificó el rumbo inicial; como que me despertó el pensamiento lateral; ahora el tema sería la ciencia.

Sobre la ciencia mantengo una discusión muy interesante con algún amigo ateísta que la ubica, sin reconocerlo, en el estatus de “Nueva religión” contrapuesto a mi argumento de que “las maravillas de hoy pueden ser vistos como errores en el futuro”.







Mausoleo de B. Mitre

El robot chino estaría pero ¿qué me decían esos tres gabinetes rojos ahora?(en este punto había dejado de verlos como Phoneboxes) No pude evitar la asociación con el último trabajo que hice basado en el mausoleo de Mitre en Recoleta, en donde se ven tres imágenes que representan tres virtudes.

“Justicia, deber” A.Pées Labory

Ahora restaría encontrar tres nombres para cada casilla y ya estaría el rompecabezas planteado; un par de movimientos más y trabajo terminado. Sin embargo el brainstorming continuó un tramo más mientras bajaba de revoluciones para tirar sobre la mesa, como si fueran los dados de una partida final en el casino, una última idea que no dudé en tomarla: un clásico de la ciencia ficción “La mosca” en donde se lleva a cabo un experimento por el cual se teletransporta de un box a otro a una persona.

¿Qué pasaría si en vez de emplear dos casillas, una emisora y otro receptora, esta ciencia loca utilizara una tercera para realizar adrede una mutación? Vemos ese intante previo al experimento en la imagen. La ciencia se presenta aquí no como la medicina a los males humanos sino como un show barato para ganar más adhesiones.








“Ciencia loca” – fotografía intervenida – Aníbal Pées Labory, 2009

El calendario “Isla” de fotografía intervenida

“Tan depurado estoy, tal es mi lucidez, en tal forma he ardido, que veo con claridad los problemas de los hombres.
Ahora que ya no tendré eco, ahora que ningún vestigio mío puede tramontar el mar, ahora que estoy definitivamente solo, solo, colgado en el espacio y en el tiempo.
Yo, el hombre, una isla.”

Alfredo Pippig, “Isla” – 1946.

“Isla” es el relato de quien un día despierta en una isla desierta sin rastros de vida alguna salvo una misteriosa mansión con todo lo necesario para vivir años sin preocuparse por las necesidades básicas de todo humano y una extraordinaria biblioteca con miles de volúmenes prolijamente encuadernados e indexados; un verdadero paraíso lejos del caos mundano, horarios y molestias cotidianas.

El protagonista se plantea cuáles son las verdaderas necesidades del ser humano en tal un ámbito.

El autor del libro, Alfredo Pippig, colaboró en la traducción de textos de F. Kafka y en su propia obra no se puede negar la fuerte influencia. Colaboró también en la revista “Sur” en la que escribieron importantes autores.
Victoria Ocampo creó la Revista Sur en 1931, que difundió la obra de escritores argentinos de la talla de Jorge Luis Borges en otras partes del mundo.

La lectura de “Isla” me cautivó desde mi adolescencia y es un libro que he tenido a mano desde aquel entonces junto a “La muralla china” y “La metamorfosis” de F. Kafka.

Estas fotografías intervenidas fueron expuestas por primera vez al público en noviembre de 2008 y en pocos días más, el 24 de Marzo en la sede del Banco Credicoop de Villa Parque, Caseros.

Podés descargarte el calendario 2009 con imágenes de la serie “Isla” haciendo click aquí
Si lo hacés con Explorer quizás se abra la interface de Acrobat; si es así lo podés imprimir directamente o “guardar como” y lo imprimís cuando quieras.

Informe sobre una fotografía intervenida: Biblioteca Nacional

“Biblioteca Nacional vanguardista con monumento a la pava” Fotografía intervenida; Aníbal Pées Labory, 2008.






El edificio de la Biblioteca Nacional tuvo, quizás, el mal destino de ser una de esas obras que se diseñan en una época, se empiezan a construir en otra y recién se termina varios años después. Transcribo un párrafo extraído de la propia web:

“Precisamente la Biblioteca fue objeto de una prolongada empresa arquitectónica que abarcó desde la concepción de la necesidad de un nuevo edificio en 1960, cuando la ley 12.351, destina tres hectáreas para su construcción, entre las avenidas del Libertador General San Martín y Las Heras, y las calles Agüero y Austria, hasta su inauguración, recién en 1993.

A partir del correspondiente concurso de anteproyectos, la obra fue adjudicada a los arquitectos Clorindo Testa, Alicia D. Cazzanica y Francisco Bullrich. Aún están en vías de realización algunas partes del proyecto original. La piedra fundamental del edificio actual fue colocada en 1971 y la morosa construcción estuvo a cargo de distintas empresas: Compañía Argentina de Construcciones, José E. Teitelbaum S.A. y Servente Constructora S.A. En 1992, coincidiendo con otra fuerte modernización urbana, el edificio fue finalizado. Su estilo a veces llamado “brutalista” -sin duda una de las variantes del expresionismo del siglo XX-, es siempre motivo de interrogación y estudio por los estudiantes de arquitectura. Irrumpe en los estilos arquitectónicos del tejido de la ciudad que la aloja, con una fuerte voz irreverente, escultórica y pampeana, que no deja hasta hoy de formar parte del acervo de las discusiones culturales argentinas.”

El resultado a la vista; no deja de impresionar por las dimensiones y formas; por los rincones a veces interesantes, a veces demodeé; por las secciones bien cuidadas y por las otras que parecen restos de una civilización marciana.

En mi opinión, estar allí y recorrerla es una experiencia surrealista; sin entender mucho de arquitectura no puedo dejar de notar que se han empleado miles de toneladas de concreto para crear formas innecesarias como el auditorio suspendido en el aire que se aprecia en el frente. En fin, es cuando me conformo pensando que es preferible esto a que no haya nada, porque una cosa es ver algo así realizado por capitales privados y otra muy distinta cuando se hace con los dineros públicos.

Estos sentimientos encontrados, esta mezcla de admiración, sorpresa y pena que me invade cada vez que veo el edificio me llevó a modelar por mi cuenta su imagen recreando un edificio que a mi parecer es mucho más creativo. Algunos amigos arquitectos me felicitaron, otros, extranjeros preguntaron en dónde se hallaba el edificio creyendo que en verdad era así.

Creo que se trata de un caso tipo que justifica la intervención fotográfica; que parte del inconformismo del espectador (yo) y gracias a la manipulación llega a un resultado más creativo.

La pava que corona el edificio corresponde a un tanque de agua que se observa desde varios puntos en las cercanías de Avda. Gral Paz y Lope de Vega; de hecho lo veo a diario cuando viajo en el 53.

Pueden leerse comentarios que se hicieron oportunamente, siguiendo este link

 

Super intervención fotográfica o pintar con fotos

Abstracto, Febrero 21 de 2009, A.Pées Labory.

Realizado a partir de una fotografía, tomé fragmentos y los esparcí aleatoriamente como si estuviera trabajando con paleta y pinceles.

Una vez completado el paño procedí a equilibrar la composición y a agregar algunos toques de color. El resultado a la vista: una composición abstracta y misteriosa; de clave baja alternando zonas frías brillantes con cálidas profundas, motivadas quizás por un fin de semana lluvioso atípico al verano caluroso que veníamos padeciendo en Buenos Aires.

No es el primer trabajo que realizo con esta técnica, inspirada en los cubistas de principios de siglo XX.

A continuación un trabajo realizado con la misma técnica.

“Metalurgia I”, 11 de abril, 2008, A. Pees Labory.

En este caso a pesar de ser una imagen algo oscura, los filtros que provee Photoshop traen a la luz colores y detalles imposibles de ver con la fotografía cruda.

Informe sobre una fotografía intervenida

Es un error pensar que la fotografía nace con el click de la cámara, la fotografía nace antes en la mente del fotógrafo. Es más, puede estar allí esperando el momento para ser capturada.

Salimos de safari con la consigna de obtener imágenes para un trabajo editorial; como siempre, se me desvio el rumbo y en vez de ser ese el objetivo primordial terminó siendo el secundario porque le di más importancia a capturar aquello que estaba en mi mente esperando que lo fotografiase.

Por uno de los pasillos del cementerio, un conjunto escultórico atrapa mi atención, es la tumba de Mitre ¿qué MItre será? hay tantos que no sé si es el único o eran varios hermanos gemelos. No importa; las esculturas que me interesan son tres, blancas, de mármol.

Hice la típica: frente completo y la individual de primer plano a cada imagen.

Nos vamos, hace calor y están por cerrar. Erika y Lucho, aburridos de seguirnos prefirieron esconderse por ahí para darse unos besitos. “Nos encontramos en la puerta” les dije para liberarlos y liberarme, con el deseo siniestro de que se perdieran en el laberinto de tumbas.

Seguimos con Facundo capturando todo a nuestro paso. Suena una campana, señal de que hay que irse. llegamos a la puerta y no vemos a los tórtolos. “Están aca!” me grita Facundo. Hacía rato que estaban afuera.;,

llego a mi casa y reviso las fotos; las voy seleccionando mentalmente. La de las estatuas no me dice mucho. Filtro otras; enfoco; ajusto los niveles, etc. me voy a dormir.

Pasan varios días, uno de esos días me roban todo el equipo de regreso a casa; es una semana que estoy ansioso, duermo mal, etc.

A la semana siguiente retomo el asunto. Veamos las esculturas. Examino con el zoom de photoshop y empiezan las sorpresas. Me siento un arqueólogo descubriendo detalles que no había visto, por ejemplo que las esculturas tienen un nombre a la altura de los rostros. Una dice “Deber” otra “Justicia”; ésta última no tiene los ojos vendados sino abiertos! ¿cómo es eso? No tiene pupilas.

Concepto exacto de verdadera justicia ciega! no necesita venda en los ojos. Estudiando el rostro admiro al artista que la hizo. De inmediato pienso en lo que hoy se ve en museos y salas de arte y lo comparo con el alma de lo que capturó el escultor.

Es lo que más me interesó, los rostros en primer plano dejando ver incluso granos del marmol. Hago un auto brainstorming jugando con ideas y asociaciones.

Justicia, deber, etc. Se me aparece en la mente la imagen y podría decir que es la definitiva, la que quedó: estatuas semi hundidas en una lejana playa como restos del naufragio de la humanidad.

Justicia, deber

“Justicia, deber” 2009, Aníbal Pées Labory


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