Para ser más precisos al hemisferio norte. Para ser exacto a Europa y EEUU.
Así me descubrí ayer soñando. Así me vieron pensar quienes me conocen.
Pero de tanto mirar al norte no me di cuenta que estaba pisando las flores de mi jardín, (por usar una metáfora cursi).
De a poco me fui dando cuenta y al bajar el mentón empecé a ver que tantos otros seguían mirando para el mismo lado y por lo tanto no me veían a mí ni al que estaba a su lado.
“Americanización” le dicen cuando en realidad se debiera llamar Norteamericanización, más lo que corresponde a Europa, o sea Europeización.
Algunos también le llaman Imperialismo cultural. Como que me voy para Europa a triunfar para luego traer más arte europeo a mi país y encima más caro.
¿Cómo podría hacer arte europeo, desde acá, en Caseros? Imposible. Sin embargo
¿Ir a Europa puede ser garantía de realizarlo luego en mi país? Suena extraño este planteo no? Pues bien, amigos, sepan que hace un tiempillo que vengo escuchando esa voz en mi conciencia. Todo empezó al participar en grupos de artistas de lengua anglosajona. Mientras me mantuve en los parámetros estéticos generales del grupo todo anduvo bien, pero al variar la temática y estética empezaron a retirar su interés.
Exactamente lo contrario empezó a pasarme en grupos hispanoparlantes.
Me quedo con América, con sud américa. No miro más al norte. No mires más al norte, mirate a vos o a mí o al que tenés al lado. Pongamos los ojos en nuestros artistas, los del Río Grande para abajo.
Gracias a una de las mejores decisiones que tomé en los últimos años, tuve oportunidad de escuchar a gente seria, abocada a la enseñanza de qué es arte, con la esperanza de encontrar ese norte tan esperado de mi precaria brújula.
¿Qué es arte? es la gran pregunta que nos hacemos en muchos momentos y en diferentes roles, como artistas, como espectadores.
Por algún motivo alguien instaló en el imaginario de artistas y público, conceptos como que un artista produce arte sí o sí, (al menos eso nos hace creer);que el artista vive en un mundo de orgasmo expresivo que plasma en cada obra.
¿Todo lo que hizo Picasso era bueno?¿Todo lo que exponen en el museo de arte moderno es arte?
Creo que más de una vez nos apabuyan con explicaciones o justificaciones que cierran la boca de cualquier opinión contraria o duda que expresemos. No debería ser así. Deberíamos expresarnos con la misma libertad que nuestro interlocutor para hacerle saber que no entendemos nada de lo que hace o que nos explique al menos como llegó a eso para tener la certeza de que tiene algún valor aunque sea como experimentación.
Puede que esté equivocado, que me falte aprender mucho más sobre arte y su historia. Creanme que estoy ansioso por dilucidar si tantas obras de renombre que están circulando, legitimadas por críticos y museos son realmente obras de arte.
Durante cuatro días de exposición en el festival “Enlaces” tuve oportunidad no solo de apreciar la obra de otros artistas sino de conocerlos personalmente.
Me sorprendió el profesionalismo y la experimentación, la seriedad de las propuestas, la alegría de mostrar el trabajo que nace allá profundo en el alma de cada artista, y te susurra al oído todo lo que le pasa por dentro.
Este festival debería verse como un semillero de la cultura emergente, en estado “Under”; una verdadera feria de novedades para ir a nutrirse, a medirse y porqué no a divertirse.
La disposición de la muestra permitía elegir la ruta más adecuada para recorrer las expresiones más diversas del arte: danza, plástica, multimedia, perfomance, música, letras, etc. Armado en una grilla de horarios fáciles de combinar.
Así entonces luego de ver los grabados expresionistas de Luciana Piafaccini, las pinturas abstractas de Mariano Dames, podías ingresar a una sala donde un Dj musicalizaba una secuencia de video en tiempo real, o encontrarte en una de las escaleras a Pierre improvisando cánticos con percusión.
Lo que más me impactó fueron las perfomances, una suerte de casi improvisaciones de escasa producción, en estado animal, puro y por lo tanto bastante fuerte por momentos.
Puede que en algunos casos se perciba como grotesco lo que luego seguirá rebotando en la conciencia hasta encontrar una explicación o no pero que despiertan sin duda la imaginación.
Saber en qué anda el arte, qué se está haciendo en otros lugares del país pero por sobre todo establecer enlaces como lo expresa el nombre del festival.
“Sala de lectura” fotografía intervenida, Aníbal Pées Labory, 2008
Prevalece la inquietud sobre la durabilidad de los soportes digitales para almacenar toda la información que generamos con la computadora.
En ese contexto el arte digital, está en igualdad de riesgo que un documento creado en Word o Excel.
En un futuro no tan lejano habrá dificultades para interpretar distintas versiones de los programas que usamos; por el momento los formatos .TIF o .JPG se han mantenido a través del tiempo como estándares. No así el formato .RAW, que emula digitalmente el negativo tradicional, que aún no ha logrado su estandarización. http://es.wikipedia.org/wiki/.raw
Si se tratara de un formato exclusivo de programa, como sucede con algunos sistemas de ploteo o routeado, estaríamos dependiendo de la permanencia en el tiempo de la empresa fabricante.
Los soportes de almacenamiento también son una limitación; nos encontramos con que según el fabricante un CD o DVD tienen solo 100 años de vida. Sin embargo esto no es así ya que más de una vez le resultará imposible ver fotos de hace 15 años atrás, por causa de ralladuras o microscópicas colonias de moho vacacionando sobre su superficie. Imaginemos entonces lo que puede suceder en la oscuridad y abrigo del interior de un disquete, lugar propicio para grandes complejos habitacionales donde vivir todo el año millones de microorganismos.
Quizás la opción más segura, al resguardo de incursiones biológicas microscópicas, sea un disco duro externo con conexión USB aunque nada nos asegura que en 20 años esos puertos o sistemas operativos sigan siendo compatibles con los actuales.
Mientras la industria se debate desarrollando mejores computadoras y sistemas de almacenamiento a cada minuto, hasta ahora nada pudo superar y comprobar la durabilidad de algunos papiros egipcios escritos hace 4000 años.
Creo que lo único destinado a permanecer en el tiempo serán las ideas, que se irán transmitiendo de una generación a otra a través de bibliografía impresa o digital.
La reproducción de obras de arte en sucesivas ediciones impresas a través del tiempo probablemente contribuya a su eternización pero si se trata de impresión Offset estamos ante un problema ¿Alguna vez hojeó dos libros de arte mostrando un mismo cuadro? Nunca son iguales ni aunque sean de la misma edición; además hay otro inconveniente: el tamaño de la obra. La reproducción está limitada al formato impreso, entonces, por dar un ejemplo, el Guernica de Picasso se aprecia como si fuese visto sí y solo sí a 20 metros de distancia.
Se me ocurre que existe una alternativa perfecta de reproducción en el futuro y es la tecnología usada en los libros digitales de tinta electrónica
No pasará mucho más tiempo para que esta tecnología logre mostrar imágenes en millones de colores y quizás en algún momento ese ordenamiento de partículas sobre el que basa su funcionamiento no esté limitado solamente a dos dimensiones y pueda reproducir fielmente no solo sus colores sino las pinceladas o la trama de la tela con la fidelidad de una obra original.
Quizás también tengamos la posibilidad de emular la acción de acercarnos o alejarnos como si estuviésemos viendo desde una ventana. Será cuestión de ser pacientes y estar atentos a los desarrollos de la tecnología digital.
Hay que ser como un cazador. Si es de la era de bronce, mejor.
Andar tres días semi muerto de hambre comiendo brotes y cualquier porquería que camine por ahí pero siguiendo a la presa hasta el momento oportuno. Acecharla en silencio horas, días si hiciere falta.
Y hay que andar con una buena lanza.
Una buena lanza está hecha de buena madera. Parece una boludez esto que digo no? pero ponete en el lugar del cazador del que hablo. Para cazar la presa necesitás tecnología de precisión o fuiste.
Le pusiste una maderita así nomás y cuando le tirás al oso el tiro sale torcido entonces viene el oso y te come.
No, no es así. Necesitás una madera buena, bien derechita así que seleccionala bien y dejate de joder.
Y para que el oso no te coma tu pulso debe ser firme, vista de lince y fuerza de tipo que sabe hacer las cosas.
Con esto te quiero decir que la lanza es solo una parte del mecanismo, la otra parte sos vos.
Hay que ser un mecanismo de precisión si querés ser
Cazador de ideas, de imágenes, de momentos, de oportunidades….
Terminé la anterior con la frase “Un capo” refiriéndome a Demian Hirts. Sí, un capo como quien podría ser Robin Hood sacándole a los ricos para … para su bolsillo!
Un piola, bah! pero bueno, me saco la vena de envidia y analizo estos sentimientos. Después de todo Demian estudió, se destacaba desde pequeño como dibujante, estudió arte y diseño industrial. Trabajó como publicista y diseñador gráfico. No es un paracaidista.
Sin embargo, qué lo puede llevar a hacer el tipo de obra que hace, más allá que cumpla o no con los lineamientos de una academia de arte? No lo digo sarcásticamente sino todo lo contrario. Me quisiera centrar en el cambio de actitud del artista y no en su obra que podrá se cuestionada o alabada en diferentes ámbitos.
¿En qué momento el artista decide hacer el cambio radical, la ruptura con la academia? ¿Esto debe ser así? Si la cuestión es romper con la academia entonces ¿para qué pasar por la ella? porque es inevitable para el artista del llano preocupado en lograr una pincelada o una paleta propia, sentirse como un pelotudo cuando ve que un importante museo paga 10 millones de dólares por exhibir al tiburón en formol.
Muy pelotudo me voy a sentir cuando dentro de 20 años en un libro de arte figure el cráneo de brillantes y los demás bichos en formol de Hirts.
Entonces reflexiono: alguien me está cagando. O la academia de arte o el negocio del arte.
Algo me dice que es el negocio del arte.
Algo me dice que si me presento en un concurso con una pintura y cae otro con una rana en formol cuyo oficio es taxidermista devenido en artista, va atener más probabilidades de ser premiado porque no premiarlo sería para el jurado ignorar qué valida el arte hoy.
Cada vez que veo este tipo de obras no sé si felicitar al artista o sentirme muy pelotudo.
Esto último porque me pongo a pensar todo lo que tuve que estudiar, dibujar, pintar, modelar en arcilla y grabar para poder aprobar la carrera cuando lo que se presenta como arte es algo que nada tiene que ver con lo anterior.
Por un lado no dejo de reconocer que “Por el amor de Dios” es un objeto alucinante y hermoso. Vale un huevo: la friolera de 90 millones de euros o dólares (para el caso es lo mismo) Su costo en diamantes fue de unos 10 millones.
El ideólogo de la obra, Damien Hirts, solo consiguió la calavera de un europeo del siglo 19, seguramente la llevó al dentista para hacer un blanqueo de esmalte y luego le encargó el trabajito de incrustación a famosa joyería londinense.
Damien trabaja con un equipo de 100 “obreros del arte” como él mismo los califica que son los que se encargan de armar y mantener enteras obras como el tiburón tigre en formol que vemos más abajo, detrás de él.
Según parte de la crítica este tipo es un piola que con el asesoramiento de su manager y sus conocimientos sobre publicidad y marketing no hace más que especular con el impacto, inflar el precio de sus obras en los remates haciendo un trabajo de inteligencia previo para asegurarse la asistencia de inversionistas ávidos de ganancia rápida y jugosa.
Otra de las proezas de este caballero fue la de puentear las altas comisiones que exigen importantes casa de remate de arte concretando operaciones a través de su galería.
Se comenta que Damien conforma un pool de inversionistas que incluso compra sus propias obras para luego revenderlas a mejor precio. Es el caso del cráneo de diamantes del que se comenta mantiene un porcentaje como comprador.
No se qué pensaran Uds. pero este tipo supo combinar brillantemente todos los curros que rodean al arte quedándose con el grueso de la ganancia. En ese sentido creo que es para felicitar, lograr que los mismos especuladores que tazan en pocos miles de mangos una obra de arte de algún maestro argentino terminan pagando fortuna por un tiburón partido al medio suspendido en formol. Un capo.
Ud. conoce las obras de los artistas pero no así el proceso que las antecede. Ud. critica despiadadamente o alaba incondicionalmente una obra pero ¿cuánto conoce de su factura?
Aquí tendrá una semblanza de esos procesos, conocerá mi obra pero también la de los artistas que me conmueven.
http://www.anibalpeeslabory.com.ar
widget
IMPORTANTE. Los contenidos y/o comentarios vertidos en este servicio son exclusiva responsabilidad de sus autores así como las consecuencias legales derivadas de su publicación. Los mismos no reflejan las opiniones y/o línea editorial de Blogs de la Gente, quien eliminará los contenidos y/o comentarios que violen sus Términos y condiciones. Denunciar contenido.
Ultimos Comentarios