Archivo para la categoría ‘Beatles y Pink Floyd’

Beatles y Pink Floyd (IV)

Como ya he comentado en posts anteriores, los Beatles y Pink Floyd grabaron en los estudios de Abbey Road y llegaron, en 1967, a usar diferentes salas de grabación al mismo tiempo.

Hay muy pocas coincidencias entre las dos bandas, pero una en particular es fuerte y ha pasado desapercibida. Se la voy a contar en forma de pregunta, cuya respuesta daré el día de mañana.

Una canción de Pink Floyd es fácilmente identificable gracias a un sonido que se ha convertido, con el paso del tiempo, en una marca registrada de la banda.

Ese sonido fue producido con una máquina propiedad del estudio de Abbey Road.

La primer pregunta es fácil:

al sonido de qué máquina me refiero?

La segunda pregunta es un poco mas difícil:

en qué canción de los Beatles se usó exactamente la misma máguina?

Beatles y Pink Floyd (III)

Hordas enardecidas marchan por la calle hasta mi hogar llevando antorchas encendidas y todo tipo de objetos contundentes con el poco sano objetivo de usarlos sobre mi persona.

Desde la seguridad que me da estar escondido bajo mi sábana, espero expectante que la furia se desvanezca. Ayuda, también, el que mi castillo tenga 25 pisos de altura y yo me encuentre, en ese momento, en el último de ellos.

No entiendo bien lo que gritan (están muy lejos), pero logro distinguir algo así como “Pink Floyd tocó con los Beatles”… “hay una grabación circulando por Internet”… “Octopus miente”…

No se que hacer, ni que decir, tanta es la tensión y la sorpresa de saber que mi identidad secreta (Octopus) ha sido descubierta finalmente.

Cavilando sobre quien habría de revelar mi identidad, siento un soplo de aire helado que corre por mi espalda. Giro rápido mi cabeza para descubrir, a mi lado y también bajo la sábana, a Rick Wright, tecladista de Pink Floyd que falleciera en 2008.

No habla, solamente hace unas señas que transmiten un mensaje inequívoco.

Nunca, pero nunca jamás, Pink Floyd tocó con los Beatles.

Ni de verdad ni de mentira.

Hay una grabación que da vueltas por Internet, efectivamente, pero no tocan en ella las dos bandas, que, ciertamente, se conocieron en algún momento de 1967.

(no tengo idea de cómo Rick pudo transmitir todo esto con señas, pero es uno de mis ídolos como tecladista asi que no cuestiono nada).

Rick sale de abajo de la sábana no sin antes dejarme un paquete en la mano.

Dentro del mismo hay una cinta de video sin marcas ni nada impreso sobre ella que de cuentas de su contenido.

Mientras las multitudes siguen con sus gritos y amenazas (que profieren a través de distintos cantitos de cancha), salgo de la seguridad de mi sábana y me dirijo a mi amplia sala de estar para ver el video.

Luego de servirme un cognac, coloco la cinta en la vieja casetera y arrojo unos cuantos leños al hogar, antes de sentarme en uno de mis sillones favoritos.

La cinta comienza con unos segundos de estática, seguidos de una serie de imágenes raras, inconexas, sin sonido… una sucesión de vistas de un acantilado, un espejo, un faro, un aljibe…

Durante unos cuantos segundos, ciertamente perturbadores, del aparato de televisión sale una figura lánguida, fantasmagórica, de largos cabellos negros y vestida con una túnica blanca que ha conocido tiempos mejores, y tremenda actitud de inequívoca amenaza.

Avanza hacia mi con pasos extraños hasta quedar su cara a centímetros de la mía.

La criatura, Dios me libre y guarde, es fiera como pocas que haya visto en mi vida.

Inclinando su cabeza hasta casi tocar su hombro, y con una voz que no parece humana me dice:

- Es verdad que los Beatles y Pink Floyd nunca tocaron juntos. En este mismo video podrás ver lo que ocurrió aquella tarde. Pero te prevengo: si miras la cinta hasta el final, dentro de siete días exactos algo horrible te sucederá.

Luego de proferir un grito escalofriante, regresa casi instantáneamente al televisor, en cuya pantalla comienzan a adivinarse escenas (en blanco y negro) un poco mas normales.

Mientras me inclino hacia adelante, para ver mejor, recuerdo haber escuchado alguna historia sobre el video y su tremenda maldición.

Y, con un sobresalto de terror, recuerdo el castigo para aquel que ose verlo hasta el final:

quien se animara, por efecto de un extraño hechizo, en las canciones que escuchara la voz del cantante sería reemplazada por la de Yoko Ono.

Y ahí me di cuenta que la atemorizante criatura del video era, ni mas ni menos, la misma japonesa esposa de John Lennon.

En segundos decidí lo que hacer:

Develaría el misterio de la visita de Pink Floyd a los Beatles, y enfrentaría a la turba de afuera con la verdad.

Por ello, y para poder compartir esta verdad con Uds., fieles seguidores de estas páginas, es que decidí ver el video hasta el final y condenar a mi mente y mis oídos a una de las peores torturas que el hombre pueda imaginar: escuchar la voz de Yoko en cada canción que reprodujera de ese momento en adelante.

Compartiré con Ustedes, entonces, lo visto en aquel fantástico video.

Pero, como la maldición que me espera a mí, me tendrán que esperar exactamente siete días…

Beatles y Pink Floyd (II)

Hablando de la relación entre los Beatles y Pink Floyd, esta en realidad me pareció simpática, aunque no especifica concretamente alguna interacción.

Hay una canción de 1968 en donde hay una clara alusión al personaje de una canción de John, recientemente lanzada por aquellos meses.

La canción es “Let there be more light” y el verso en cuestión es:

The outer lock rolled slowly back
The service men were heard to sigh
For there revealed in glowing robes
Was Lucy in the sky

Hay algunas lindas historias que vinculan a los Beatles con los Pink, pero casi todas ellas son posteriores a la separación de los Mas Grandes.

Con el tiempo las iremos contando. Por el momento, alguna de ellas se encuentran (en inglés) aquí.

De paso…

Uno de los compositores favoritos de Roger Waters fue John Lennon (a quien dedicó su canción “Not now John” del album “The final cut”.

Beatles y Pink Floyd

En 1967 los Beatles y Pink Floyd compartieron el estudio Abbey Road grabando, obviamente en estudios distintos, sus álbumes “Sargent Pepper” y “The piper at the gates of dawn”.

Hay una cantidad de historias respecto a este tiempo y espacio compartido, pero hay dos protagonistas directos que cuentan, en forma concreta, qué es lo que pasó.

Hunter Davis (biógrafo oficial de los Beatles) y Nick Mason (baterista de Pink Floyd) coinciden en contar en sus libros que fueron los Pink los que pidieron conocer a los Beatles.

El facilitador de la visita fue Norman Smith, quien fuera ingeniero de sonido de los primeros discos de los Beatles, y, en ese momento, manager de los Pink.

Concedida la gracia, los cuatro Pink (con Syd Barret en esa época) fueron al estudio de los Beatles y presenciaron una sesión de grabación… sentaditos y en silencio.

Pudieron saludar a sus colegas… y nada mas. Pocas palabras intercambiadas, casi de ocasión.

Nadie menciona que haya habido una grabación conjunta, ni que hubieran planes de trabajo de las dos bandas, ni nada. Todos las canciones que circulan por ahí, atribuídas a una sesión conjunta de ese día de las dos bandas, son (lamentablemente) falsas.

Solamente hubo una corta visita de una banda relativamente nueva para conocer a los mas grandes de toda la historia.