Lucy in the sky with diamonds

Picture yourself in a boat on a river,
with tangerine trees and marmalade skies…
Somebody calls you, you answer quite slowly,
a girl with kaleidoscope eyes.
Cellophane flowers of yellow and green,
towering over your head.
Look for the girl with the sun in her eyes,
and she’s gone.

Lucy in the sky with diamonds.
Lucy in the sky with diamonds.
Lucy in the sky with diamonds.

Follow her down to a bridge by a fountain
where rocking horse people eat marshmellow pies.
Everyone smiles as you drift past the flowers,
that grow so incredibly high.
Newspaper taxis appear on the shore,
waiting to take you away.
Climb in the back with your head in the clouds,
and you’re gone.

Lucy in the sky with diamonds,
Lucy in the sky with diamonds.
Lucy in the sky with diamonds.

Picture yourself on a train in a station,
with plasticine porters with looking glass ties.
Suddenly someone is there at the turnstyle,
the girl with the kaleidoscope eyes

Lucy in the sky with diamonds.
Lucy in the sky with diamonds.
Lucy in the sky with diamonds.

La historia de esta canción, una de las mas emblemáticas del que es calificado por muchos como el mejor album de los Beatles, ya es bastante conocida. Un dibujo, que se muestra abajo, dicen que fue la representación que Julian (hijo de John) hizo de Lucy O´Donnell, su traviesa compañera de juegos en el jardín de niños.

Lucy contaría que ella y Julian eran dos chiquitos muy energéticos, simpática manera de decir que tenían cierta tendencia al desenfreno superior a la media de su edad.

Salvo un encuentro esporádico durante un concierto de Julian, no volvieron a verse ni a tener contacto hasta principios de este año (abril o mayo), cuando Julian se enteró que Lucy estaba gravemente enferma.

Hay gente que consideró importante discutir el supuesto doble sentido del título de la canción de John (de la que participó bastante Paul), pero sinceramente creo que eso tiene muy poca importancia.

Tampoco es muy relevante que la pequeña Lucy, la de verdad, no haya tenido ojos de calidoscopio. La sonrisa en la foto, por si sola, hubiera justificado toda la poesía de la canción.

Dicen por ahí que el martes pasado Lucy, la de verdad, volvió al cielo en donde alguna vez la vio Julian.

Madre hay una sola

Resulta ser que el atún rojo sellado, como lo preparan acá*, es espectacular.

La técnica del sellado es sencilla: se toma el atún, se lo unta con aceite de oliva y se lo pone en la sartén dos o tres minutos por lado.

Nada mas que eso.

Queda cocido por fuera, y maravillosamente crudo por dentro, dando una combinación de sabores que puede complementarse idealmente con una crema de espinacas.

La combinación de este plato con un buen vino Syrah ha sido calificada, por conspicuos círculos teológicos, como una prueba irrefutable e incuestionable de la existencia de Dios.

Pensaba en esto mientras venía, y recordaba cuanto hacía renegar a mi madre para comer el pescado que, inevitablemente, nos preparaba una vez por semana durante mi infancia.

Las madres son así, crueles y desalmadas al momento de torturar gastronómicamente a los niños, y la mia es muy madre, vio**?

Hablando de madres, y habida cuenta que estoy en falta con el post de hoy, se me ocurrió recordar algo curioso.

Meses atrás vimos como algunas esposas de los Beatles cantaron en algunos temas y como algunos amigos influyeron o aportaron en algunas letras de canciones.

La pregunta, hoy, es qué madre de un Beatle contribuyó con una línea en una canción. Obviamente, apreciaremos si nos dice en qué canción dejó su huella, y la frase que sugirió.

Como corresponde a una madre, apuesto a que la frase será dulce y amorosa…

Ayudita: la canción habla de un animal que no es un pescado, y se encuentra en un lugar del disco rodeada de otros dos animales.

*: “acá” es Santiago de Chile.

**: mentiras, mi mamá es espectacular.

La canción del día: You can’t do that

Buen diiiia… Ya que la semana va a comenzar de todas maneras, espero que este video de “You can’t do that” (de las mejores canciones de los Beatles, definitivamente una de mis favoritas) se la haga mas llevadera.

No tengo muchas cosas que contar sobre esta canción, que personalmente me parece de lo mejor que hicieron en su periodo 1960-1967. Escrita por John, básicamente aborda el tema de sus celos al ver a su amor con un potencial competidor.

Esta temática de los celos se repetiría por lo menos dos veces, en “No Reply” y en “Run for your life“.

Interesante ver que la línea “I can’t help my feelings, i’ll go out of my mind” tiene un correlato con la “You better keep you head little girl, or I won´t know where I am” de “Run for your life”, haciendo claro que John (o su personaje en las canciones) podría perder fácilmente el control. Especialmente sabiendo que golpeó a Cynthia (en ese entonces su novia) por haberla visto bailar con Stu Sutcliffe, su mejor amigo.

Volviendo a la canción, en ella George toca una guitarra eléctrica Epiphone de 12 cuerdas que estrenó en “Can´t buy me love”. Como en esa canción su guitarra casi no se escucha, es en este tema en donde el sonido particular de este instrumento se hace notar. Luego de 1965, casi no hay registros de George usando esa guitarra.

Como George tocaba la Epiphone de 12 cuerdas, mas apropiada para el acompañamiento, el solo lo hace John. Algo simpático en el videíto es que las últimas notas de ese solo no salen prolijas, despertando, aparentemente, risas contenidas por parte de Paul.

Si John se equivoca en el solo, el siguiente video muestra un pifie bastante peor y mas divertido. Fíjense aproximadamente en el segundo 48 desde el comienzo como John se equivoca groseramente al pegar el grito en el lugar equivocado, como se mira con Paul y George reconociendo el error, y como da batalla a un rebelde micrófono cuyo respeto al cantante no podía ser menor…


Ojalá los disfrute !!

While my guitar gently weeps: la canción del día (solista)


Y asi, como quien no quiere la cosa, cumplimos con la catarata de pedidos (uno, de Sun King) para ver un videíto de un tema del Album Blanco. Y, de paso, nos encantaría que el mismo sea un aporte positivo en el comienzo de su fin de semana.

Esta versión de While my guitar gently weeps, de los mejores temas de los Beatles y, definitivamente, uno de mis favoritos, tiene todo lo necesario para ser fantástica, salvo una cosa. Tocan Paul, Eric Clapton (que sonido saca de esa guitarra, por Dios), Phil Collins…

Pero pareciera que falta George.

Si bien los cuatro Beatles tuvieron una activa vida social durante su tiempo como banda, George, menos egocéntrico y encantador que Paul y menos egoísta y absorvente que John, daba la sensación de ser el mas “conectado” o atento a su entorno.

Fue el primer amigo de Neil Aspinall, quien fuera chofer, road manager, asistente personal y director de Apple para los Beatles.

Recomendó que el dueño de The Cavern contratara a Mal Evans, quien después fue miembro del círculo íntimo de los Beatles como guardaespaldas, road manager y asistente todo-terreno.

Sugirió a los directivos de la discográfica Decca no dejar pasar la oportunidad de contratar a un grupo amigo, los Rolling Stones.

Fue artífice, junto a Paul, del alejamiento de Pete Best del grupo. En el caso de George el motivo fue hacer entrar a Ringo (ya eran grandes amigos) a la banda.

Invitó a su otro gran amigo, Eric Clapton, a grabar el solo de la canción del video de hoy. En parte porque seguía sin ser apreciado por John y Paul en cuanto a la calidad de sus aportes. En parte, porque su propio solo no lo convencía.

Fue el que llevó a Billy Preston a participar de las sesiones de Let it be, para dar mayor volúmen a la música de los Beatles, y como forma de alivianar las insufribles tensiones que vivían en esa época.

Se dedicó con mucha solvencia a producir grupos y solistas aún siendo parte de los Beatles.

Colaboró en la composición de canciones con otros artistas, en algunos casos sin figurar en los créditos (algunas canciones de Ringo, por ejemplo), y en otros usando un seudónimo.

Tocó como invitado en cantidad de discos de otros músicos, mas que los otros Beatles.

De un agudo y fino sentido del humor, su relación con Monty Phyton le permitió explotar una veta cómica apareciendo en programas y películas burlándose de los Beatles y de sí mismo. Integrantes de este grupo cómico inglés cantaron dos canciones desopilantes (The Lumberjack Song y Sit on my face) durante su concierto homenaje en 2002.

No hay una sola persona que lo haya conocido y tratado que no haya apreciado su cualidad humana y su amistad.

Tal vez por eso, cuando veo a Clapton sonreir al final de la canción, me parece que está todo bien.

Se nota que George en realidad nunca se fue, que está ahi, entre ellos.

Acerca de las películas

Hace un tiempo comenté que un conocido actor galés, Victor Spinetti, tuvo el raro privilegio de aparecer en tres películas de los Beatles.

Adorado por los Beatles, Spinetti fue director de televisión en A hard days´s night, el desopilante científico Foot en Help! y un sargento del ejército en Magical Mistery Tour.

La pregunta de hoy no es acerca de Spinetti, pero está referida a las películas de los Beatles y seguramente requerirá un poco de investigación de su parte.

Quién fue la persona que aparece en las cuatro películas (las tres ya mencionadas y Let it be)? Como ayudita, tenga en cuenta que incluir a esta última peli ya limita mucho al número de candidatos.

El lector o lectora que conteste correctamente se hará acreedor/a al título de “Gran Gurú (o Gurisa)” de este blog, por lo menos durante una semana, con derecho a ostentarlo por ahí para provocar la envidia de sus conocidos.

A partir de este momento, me quedo mirando fijo a la pantalla, esperando las respuestas…

Eleanor Rigby: la canción del día


Buen día… Este videíto de “Eleanor Rigby”, una de las mejores canciones de los Beatles (definitivamente una de mis favoritas), tomado de la película “Yellow Submarine”, tiene como principal objetivo el de desearle un buen comienzo de semana.

Sabrá disculpar Ud. la no muy buena calidad del video, pero ciertamente no me dirá que la canción es mala. De hecho, posiblemente sea una de las “canciones insignia” de los Beatles, tanto por su melodía, su arreglo pseudo-clásico y su letra bastante poco habitual.

“Eleanor Rigby” se destaca, también, por otras cosas que son el objeto de este post.

Para comenzar, es una de las dos canciones en donde John y Paul discrepan largamente respecto a quién tuvo mas peso como compositor (la otra es “In my life”). Según Barry Miles, en la preparación de su libro sobre la vida de Paul (Many years from now), encontró que John había declarado haber escrito al menos un 70% de la letra. Preguntado Paul, refutó esto diciendo que, por el contrario, recordaba ser dueño del 80% de la autoría.

Repasando un poco la historia del tema es posible clarificar las cosas y, finalmente, darle mayor crédito a una de las dos versiones. La siguiente investigación ha sido llevada a cabo por la Sub-comisión de Asuntos Ligeramente Irrelevantes de este blog, presidida por el Honorable Octopus (y conformada solamente por él) la cual, luego de reñida discusión, ha llegado a las siguientes conclusiones:

- que no hay dudas (de hecho hay testigos que lo avalan) de que la melodía es 100% de Paul. También se sabe que, como en otras canciones cuya historia contamos tiempo atrás (Yesterday, Get back), Paul jugó por un tiempo con una letra totalmente distinta.

- que en el libro mencionado mas arriba recuerda que la primer estrofa era:

Ola Na Tungee
blowing his mind in the dark
with a pipe full of clay
No one can say

- que el susodicho Sr. McCartney aduce que poco tiempo después aparecieron en su cabeza, sin una conexión evidente con algo en particular, las palabras “Picks up the rice in the church when a wedding has been“. Quedaban bien, y le permitieron buscar un contexto con mayor significado, al cual la imágen de una señora mayor, solitaria, venía como anillo al dedo.

- que con gran parte de la canción casi lista, el Sr. McCartney se reunió con aquellos a los que refiere como “sus amigos”, John, George y Ringo (ninguno de mi conocimiento, doy fe) en presencia de testigos (Pete Shotton, viejo secuaz del tal John, masculino, de unos 24 años de edad, comerciante de la norteña ciudad de Liverpool).

- que en el transcurso de una reunión con los anteriormente citados se ponderaron distintos cursos de acción para continuar el tema en cuestión. No queda claro cómo, pero aparece en los versos un tal “Father McCartney”, que el Sr. John sugiere, enfáticamente, conservar. El Sr. McCartney se niega, también enfáticamente, dado que su padre biológico, Jim, portaba al momento el mismo apellido, y el mensaje transmitido por la canción podía dar lugar a entendidos no deseados. No consta que el Sr. Jim haya sido consultado, pero podemos afirmar que la cosa le hubiera importado menos que uno de los tantos cacahuates que circulaban por Liverpool en esos años.

- testigos de la reunión indican, casi sin lugar a dudas, que el Sr. George sugirió la línea “Ah, look at all the lonely people” y que el Sr. Ringo fue el perpetrador de la idea por la cual el “Father McKenzie” (nombre finalmente tomado de una guía telefónica) escribiría sermones que nadie escuchaba y que repararía sus media durante las noches.

- que el testigo Sr. Shotton ha declarado, en un libro de su autoría, que este tema es una “típica composición Lennon-McCartney” en donde Lennon casi no tuvo participación“.

- que el nombre de la víctima (dado que la misma expira en algún momento entre la segunda y tercera estrofa) fue obtenido de la combinación de un nombre inspirado por la bonita actríz Eleanor Bron, que participara junto con los anteriormente mencionados en una cinta cinematográfica de nombre Help!, y de un apellido sagazmente enajenado a una tienda (”Rigby and Evens”) convenientemente localizada a pocos metros del teatro en donde el Sr. McCartney solía esperar a su prometida (la actríz Jane Asher).

- que años después fue encontrada la tumba de una tal Eleanor Rigby en la parroquia de Saint Peter, cita en Woolton (Liverpool). Este dato podría pasar desapercibido por muchos por no para esta Sub-comisión, ya que en esa misma parroquia fue en donde se conocieron, en 1957, los citados Srs. John y Paul, dando comienzo a una relación que entendemos merecería ser desarrollada en un blog como la gente. La fecha en la que el espíritu de la Sra. Rigby decidiera dejar su cuerpo físico se establece en 1939.

- que el Sr. McCartney ha declarado no recordar haber tomado conocimiento de esta tumba, aunque supone que pudo haberla visto en alguna de las varias visitas que hiciera a este sector junto con sus cómplices Lennon y Harrison (todas ellas con fines poco claros, pero posiblemente relacionados con cierto desapego a la asistencia formal a clases), quedando la referencia convenientemente sepultada en algún lugar de lo que él ha dado en llamar su “subconciente”.

- que no se conoce a ciencia cierta la causa del deceso de la Sra. Rigby, pero que ha llegado a oídos de esta Sub-comisión una versión en la cual la misma pudo deberse a un lamentable y muy extraño accidente mientras bañaba a su perro “Chuckles”.

- que desde el año 1982 la ciudad de Liverpool alberga, en la intersección de las calles Mathew y Stanley, una estatua erigida en conmemoración de la difunta Sra. Rigby.

Visto y considerando la información presentada en este escrito, la Sub-comisión de Asuntos Ligeramente Irrelevantes dictamina que:

- la autoría de la canción es, efectivamente, del Sr. McCartney en un porcentaje no menor al 80% por él referido en su autobiografía-confesión redactada por el Sr. Barry Miles.

- que esta Honorable Sub-comisión investigará los detalles hasta las últimas consecuencias y caiga quien caiga (al estilo argentino, es decir, por no mas de 48 horas o hasta que el público se distraiga primero, lo que ocurra antes). Para ello, aceptará donaciones en metálico de los lectores de este blog, a fin de solventar los gastos que devengan de un viaje a Liverpool (con escala previa y posterior en Maui) a fin de constatar personalmente los hechos que aquí se enumeran.

- que, sin detrimento de lo anteriormente expuesto, está seguro que Uds. disfrutarán de esta canción que es, de por sí, un temazo de aquellos.

Beatles y Rolling Stones (V)

Ahora que lo pienso…

Mi amiga Brunette (que bien podrían pasar a visitar) nos envía un link a “Oh my love”, canción de John en el disco Imagine.

En ese disco, y en esa canción en particular, Nicky Hopkins toca teclados. Y también resulta que el mismo músico fue sesionista de los Beatles (si mal no recuerdo en “Revolver”).

Esto no sería un dato muy relevante para este post, si no fuera que Hopkins también tocó con los Rolling Stones.

Se me ocurre preguntarles, entonces, qué otros músicos tocaron con las dos bandas?

Ahora, en este momento, a mi se me ocurre uno solo: Billy Preston.

Conoce Ud. a otro?

La canción del día (solista): Taxman

Bueeeenas… cuando escribo esto, el clima aquí está espantoso. Ojalá que haya mejorado al momento de leer Ud. esto…

En caso de que siga feo, espero que este videíto ayude a esperar un mejor fin de semana.

Taxman es una de las mejores canciones de los Beatles (definitivamente una de mis favoritas). Muestra a un George escribiendo una letra muy interesante en reacción ante la voracidad del fisco inglés a través de sus altísimos impuestos.

Ocurre que George se enteró tarde de que los Beatles eran unos muy altos contribuyentes a la corona británica… y el porcentaje de impuestos era realmente sorprendente.

George todavía no estaba en su etapa de desapego material (que por otro lado nunca fue muy fuerte) y se caracterizaba por ser, junto con Paul, muy medido en sus gastos.

Medio tacaño, bah.

Cuenta John que George le pidió ayuda para completar la canción y que él, a regaladientes, aceptó. Tambien aprovechó John para tirar un poco de ácido a Paul: dijo que ayudó a George porque hubiera sido impensado que Paul lo hiciera.

De todas formas, es bien sabido que George no daba pie con bola al momento de grabar el solo. Como no gozaba del mismo tiempo (y atención) en el estudio, y todavía George Martin tenía algo de influencia, se decidió pedirle a Paul que hiciera la prueba.

Paul sacó el solo en un par de intentos, y fue él quien finalmente lo grabó.

George, como es de suponer, no quedó muy contento y, supongo, esta situación fue algo mas que generó una creciente mala relación entre quienes habían sido (y volverían a ser en el futuro) buenos amigos.

Que lo disfrute!

La canción para un día de lluvia

Obviamente siguiendo una buena idea de Fer, les dejo un VIDEITO fuera de programa.

Los lunes son para temas tocados por los Beatles como grupo, y los viernes son para ellos solistas.

Para hoy jueves, y para acompañar un poco este día realmente horrible en Buenos Aires, creo que puede ser bueno un cover, no?

Los dejo en compañía de Eddie Vedder… el sabrá entretenerlos mejor que yo.

Los Beatles en Norteamérica: tour 1964 (I)

El tour de 1964 por Norteamérica duró prácticamente un mes (desde agosto 19 hasta setiembre 20). La banda había visitado los Estados Unidos al principio de ese año, brindando 7 shows (dos de ellos por televisión) en tres ciudades (Nueva York, Washington y Miami).

Entre agosto y setiembre recorrieron 24 ciudades (entre Estados Unidos y Canadá) y dieron un total de 32 shows. La duración de los shows oscilaba alrededor de los 30 minutos durante los que tocaban unas 11 canciones, cuya lista prácticamente no varió entre show y show.

La historia de hoy tiene que ver con uno de esos shows, la duración del mismo y la lista de canciones. Una versión muy escueta se cuenta en la biografía oficial de Hunter Davies. El cuento completo viene de una serie de otros libros.

Ante todo, hay que aclarar que la organización de una gira como esta, en esa época (y a cargo de Brian Epstein) era un poco lejana a cómo estamos acostumbrados hoy día. Cierta cuota de flexibilidad, improvisación y desprolijidad era algo que podía darse como algo natural, especialmente teniendo que el manager y la banda comenzaban a abrir caminos desconocidos en la industria del espectáculo (como tocar en estadios, por ejemplo).

La ciudad de Kansas no estaba dentro del itinerario inicialmente programado. A sabiendas de esto, el señor Charles Finley (poderoso dueño del equipo de beisbol local Kansas City Athletics) se acercó a Brian para negociar un concierto en el estadio Municipal.

La negociación no fue fácil, ya que Brian quería dejar que los Beatles descansaran, pero Finley insistió cada vez incrementando la oferta.

Brian finalmente aceptó dar un concierto por 150.000 dólares, una cifra inimaginable para la época (en dinero de hoy, posiblemente hablaríamos de mas de 1.500.000 dólares por un concierto de media hora). El cachet habitual de la banda, para que se den una idea, era de 25.000 por concierto…

Cuenta Hunter Davies que Brian comunicó la novedad a los Beatles mientras estos estaban jugando a las cartas. La respuesta que obtuvo del grupo fue… de total indiferencia.

Al llegar el hotel en Kansas, Finley estaba esperando a toda la comitiva. Con el trato ya cerrado, lo que el exhuberante empresario quería de los Beatles era que su show durara mas tiempo que lo programado. Por algo estaba pagando la enorme cantidad a la que se había comprometido, y por la que no tenía esperanza alguna de recuperar.

Finley fue directamente al grano. Cuando Brian estaba a punto de contestar, John Lennon directamente dijo que no.

Finley interpretó que el Beatle quería mas dinero, asi que incrementó un poco la oferta. Nuevamente Brian iba a hablar cuando John repitió su negativa.

La escena se repitió dos o tres veces mas. A cada incremento de oferta, ya Brian directamente miraba a John, quien insistía en negarse.

Finley, acostumbrado a salirse siempre con la suya, se retiró enojado del hotel.

Pero no terminó allí su intento. El día del concierto fue a verlos directamente a los camerinos, y continuó con su insistencia. Otra vez mas, fue John el que sin consultar a nadie daba su “no” cada vez mas tajante. Pero, esta vez, agregó una frase mas:

“Carlitos, no deberías haber pagado tanto dinero por nosotros, sabes?”

Finley finalmente se fue del lugar, derrotado por el joven Lennon.

Finalmente los Beatles salieron al escenario, y tocaron su acostumbrado set de once canciones, en un show con la duración habitual (en realidad, tuvieron que hacer un intervalo a la mitad, para hacer que la multitud se calmara bajo la amenaza de terminar el recital).

Al final del set, y luego de los saludos, la banda arrancó con el tema “Kansas City”, con voces a cargo de Paul y coros de John y George.

Si los 20.214 asistentes ya estaban a full, con este tema dedicado a su ciudad, el estadio casi se derrumbó.

La duración del concierto fue ligeramente superior a la habitual, como quería Linley, pero no por su presión.

La cuestión para Finley no era el dinero. La capacidad del estadio era de 40.000 localidades, asi que su pérdida financiera fue notable.

Para John Lennon el dinero tampoco era la cuestión. Sencillamente ya se perfilaba la persona a la que la prepotencia de cierta gente no le iba, y se plantó en su posición haciéndolo sufrir hasta último momento.

Los Beatles siempre se caracterizaron por el cariño y respeto a sus fans. El concierto de Kansas City permitó a John demostrar esto de la mejor manera que podían: con show.

Hoy, 17 de setiembre, se cumplen exactamente 45 años de ese concierto.


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