Los Elegidos

Están por todas partes. En los cafés del Centro, en las redes sociales, en los medios de comunicación, manifestándose a viva voz en la Peatonal. Incluso, todos tenemos a alguno en nuestro círculo más íntimo (amigo o familiar), aunque a ese lo queremos y lo aceptamos simplemente porque no podemos ser críticos ni maliciosos con él. Pero están.

Y de eso le hablaba al Dani, al Javi y al Davo mientras tomábamos varios pares de cerveza en un bar de la calle Colón.
“¿Un apocalipsis zombie?”, me dijo el Dani, que siempre fabula con eso y ve zombies hasta en la heladera.

“No, pavo. Hablo de los elegidos”.

Cuando dije eso, todos me miraron como si estuviese hablando de religión. O de la Matrix. Al Javi hasta le costó tragar el sorbo de cerveza que tenía en la garganta. Como vi que no entendían lo que quería decir, tomé yo un trago de cerveza -pasó limpito- y me dispuse a explicarles un poco más.

“Son esos tipos que, sin decirlo, se piensan más que vos. Y que son tolerantes y democráticos, siempre y cuando pienses como ellos. Son esos tipos y minas que defienden la democracia y la libertad de pensamiento. Y lo hacen en sus discursos, en sus palabras, en sus posteos de Facebook y hasta en Twitter. Y defienden la polémica, el debate y hasta les encanta discutir. Obviamente, siempre queriendo ser más que vos… Pero cuando ven que la realidad no es como ellos quieren y pinta de otra forma, ahí el debate se va al carajo y pasamos a ser todos ignorantes, brutos, garcas y oligarcas”, les dije mientras me volvía a llenar el vaso de cerveza para volver a humedecerme los labios.

“Loco, ¿estás hablando de fútbol? No te pongas mal, te he dicho que tu San Lorenzo va a ganar el mundial de clubes. Despreocupate, ni el ébola los va a parar”, tiró el Davo, que seguía entendiendo poco y nada lo que estaba diciendo y a donde apuntaba.

“No bolú’… No hablo solo de fútbol, aunque te agradezco el pronóstico buena onda. Yo sé que Ronaldo le tiene miedo a Ortigoza, jaja. Igual, me refiero a todo con lo que digo: a política, religión… Y sí, fútbol. Mirá…”, le dije y saqué el celular para mostrarle un posteo de alguno de mis contactos (porque -aunque Facebook así lo decida-, no somos amigos). Y le mostré cómo esa mujer hablaba maravillas de un político X -no viene al caso mencionar quién era- destacando sus medidas y decisiones igualitarias que lo diferenciaban del resto. Al tercer comentario, alguien ‘osaba’ cuestionar su punto de vista… Y toda esa igualdad y discurso tolerante se caía. ‘Sólo los garcas no entienden a X’ era el siguiente posteo de aquella que, minutos antes, había hecho gala de la admirable tolerancia e igualdad de su posición.

“¿Entendés lo que te digo? Estoy seguro de que a esta gente le gustaría que existiera una democracia selectiva. De esas en las que todos podemos votar, siempre y cuando votemos lo que ellos quieren. Y que los que no comparten no voten, por ‘garcas-ignorantes-zurdos-fachos-inserte aquí su subestimación por el otro’.

Es esa gente que, cuando hay elecciones, se florea con un ‘¡Qué lindo domingo para la fiesta de la democracia!’ en sus redes y que a las 18, cuando ve que el candidato que votaron no es el ganador, se descargan con un ‘¡Qué pueblo ignorante-desmemoriado-fascista-zurdo! Sigan votando así y ya van a ver a dónde vamos a ir a parar’. ¿No les ha pasado?”, les tiré, y volví a empinar el vaso como para mojarme la garganta que ya estaba seca.

El Dani, que escuchaba atento, se quedó un rato callado, nos miró a todos y me dijo: “Chabón, igual quedate tranquilo. Pensá que hay algo que esos tipos no van a poder hacer nunca y es meterse al cuarto oscuro con vos. Lo que pasa ahí adentro es lo que importa y lo hacés vos…”, largó. Y se llenó el vaso.

“Ahora, ¿de verdad pensás que Cristiano le tiene miedo a Ortigoza? ¡En taxi lo va a tener que perseguir. Y eso si es que llegan a jugar contra el Madrid…”, me chicaneó el Dani.

(Publicado en Diario Los Andes el 23 de octubre de 2014 http://www.losandes.com.ar/article/los-elegidos?rv=1 )

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