Cuando te toco…

Te miro, tu superficie es dueña de toda mi atención, mis ojos te miran profundo, escrutándote, tratando de desentrañarte. Todo en vos me atrae, me convoca lo que hace que te evoque. Intento tocarte aunque sé que debo frenar y refrenar ese impulso. Sé que producís en mi sensaciones encontradas, aunque tu efecto hace que las olvide por completo.

Busco en mi memoria lo que siento al tocarte, el solo pensarlo, pensarme y pensarte me hace estremecer. Entonces tomo distancia, te miro, y admiro por enésima vez. El tocarte me atrae como el abismo, tu voz muda me inunda, me llama y reclama el contacto.

Sobreviene la magia, ese efecto inexplicable que sobrecoge, embriaga. Ese efecto que se adueña de todo nuestro ser, que se apodera de nuestras sensaciones y domina nuestras acciones. Ese efecto que inhibe todo en mí y sólo hace visible un norte, una meta, un objetivo, mi objetivo.

Mi instinto se hace presente y hace surgir ese impulso irreprimible que me hace seguirlo hasta lograr su cometido. Por fin mis manos hacen contacto y te toco. Mis sensaciones resurgen en mi memoria, aparecen, se encuentran se confunden, chocan y se funden.

Nada es del todo claro, nada es del todo bello, ni del todo feo, ni del todo desagradable. Nada es del todo, nada es absoluto, todo es a medias y desmedido. Lo que siento es extraño y conocido, me colma, me desborda, me controla y descontrola. Hace que mi piel se erice como la de un erizo que se protege de algo que lo amenaza.

Todo eso desencadena el solo y simple hecho de que mis dedos te rocen, o que mi mano se pose en tu superficie o que te tome entre ellas. Debo reconocerte un gran mérito y un enorme poder sobre mis sensaciones. Debo reconocer que, siendo objetos cotidianos, provocan en mi las mismas reacciones que me producen ciertos sentimientos y emociones profundos y sublimes.

Y lo peor es que, por más que lo piense, no entiendo porque. Así es. No soporto la textura del algodón, la lana de acero, la fécula en general y la tiza, sea en polvo o compacta. El solo verlos me produce escalofríos y mi piel se eriza. Sé que su textura me desagrada, me agrede, pero no puedo dejar de mirarlos e intentar tocarlos.

Sus texturas me fascinan, es como mirar fijo una luz o girar y girar. Sabés que te hace mal, que te vas a arrepentir de haberlo hecho. Que te vas a cuestionar y culpar por haberlo hecho, pero no podés dejar de hacerlo. Es atractivo, magnético, irresistible. En fin, nadie es perfecto y yo soy el ejemplo palmario y viviente de ello…

ferro

Besooo.


Escribí tu comentario

, , Reportar este Comentario paola dijo

Marce…
fobia total a la crema de manos, como hare en 30 años cuando la necesite no se!!!!!!!!!!! jeje
igual hasta los dos ultimos parrafos me imagine una situacion sentimental, imposible no hacerlo con semejante descripcion. genia para hacer que el momento se recree en nuestars cabezas..
besotessssssssssssssssssssssssssssssssss

, , Reportar este Comentario Marcela Peláez Gorjón dijo

Hola Pao
Dentro de 30 años tal vez ni exista la crema, asi que no te preocupes. Mi parte andaluza que exajera todo es la que hace estas tramas jajajajaja
Besote enorrrrrrrrrrrmeeeeeeeeeeee

, , Reportar este Comentario David c Fild dijo

Sos increible y terrible Marce… haces lo que queres con las palabras.
nos metes por un camino y luego nos llevas a otros y eso me encanta jajaja

Creo que lo que planteas es parte de la debilidad que tenemos como
seres humanos.

Ya te dije que te admiro

besosss

muy bueno tu post

, , Reportar este Comentario Marcela Peláez Gorjón dijo

Hola David
GRACIASSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSssss!!!!! sos un amorosoooooooooooo
Mis debilidades son muy debiles en especial respecto a esos objetos jajajajajaaja
Me encnato tu post de hoy, una genialidaddddddddd total. Me haces reir muchio, muchio, casi hasta el ahogo. No se como se te ocurren esas cosas, pero que bueno que se te ocurren, sino de que me reiría? de la SUBE que no tengo? jajajjjjaaa
Besote enorrrrrrrrrrrrrrrrrrrrmeeeeeeeeeeeeeeeeeeee

, , Reportar este Comentario maxymo dijo

Cuando comenzé a leer, pensé que se trataba de un relato erotico, y mi calor iba subiendo cada vez más, hasta que llegué al final del texto. Sospechaba que no iba a ser lo que mi retorcida mente pensaba, y resulta que mi calor tampoco era lo que pensaba, sino el maldito verano que no se quiere ir. Cada día que pasa lo odio más.
Es bueno saber ciertas cosas de vos y de algunos amigos de acá. besos y excelente eleboracion narrativa.

, , Reportar este Comentario Damian Granja dijo

Excelente post, muy buen relato donde el lector es llevado inconscientenmente por distintos caminos a distinta direcciones que las que se imagina originalmente. Me siento en cierta forma “usado” por la autora. Magistral.

, , Reportar este Comentario Marcela Peláez Gorjón dijo

Hola
MMMMM que miedo, el fantasma en persona, mejor dicho en fantasma viene a invitarme, eso si me da un poco de miedito.
El post está genial, un poco achuchante, pero me encantooooooooooo
Besote enorrrrrrrrrrmeeeeeeeeeeee

, , Reportar este Comentario bibi dijo

Esto es lo que yo llamo un multitexto que no es lo mismo que un multiuso jaja
Me encanta cuando un relato nos deja enredarnos , salir a tomar aire, soltar amarras y llegar a ese final sorpresivo pero que al mismo tiempo nos permite otros… Felicitaciones amiga!!! y besossssssss

, , Reportar este Comentario Marcela Peláez Gorjón dijo

Hola Bibi
Gracias por las cosas lindas que me decis, a veces es como un ralato un poco esquizofrémoco, la culpa es de mis musas jajajajajaaja.
Besote enorrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrmeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee