Buenas noticias: tu celulitis es del tipo infiltrado, ¡es la más fácil de combatir!
¿El problema?
Como muchas mujeres, tienes tendencia a la retención de líquidos por causas hormonales o debido a una insuficiencia venosa.
Tu plan de ataque:
Limitar todos los alimentos que favorecen la retención de líquidos, como la sal o la caseína de los productos lácteos. Por el contrario, aumenta la toma de vitaminas E, C, K y P, flavonoides y proteínas, que mejoran la permeabilidad de los vasos sanguíneos, fluidifican la sangre y disminuyen la formación de edemas.
Consume:
Todo tipo de verduras, semillas germinadas, legumbre (lentejas, guisantes…), arroz integral, pescado azul (atún sardinas, salmón…), marisco, carne magra, huevos, todo tipo de fruta, frutos secos (nueces, almendras…), algunos aceites (de oliva, colza, nuez y pepita de uva), miel y té verde.
Reduce el consumo de:
Sal, cerdo, queso, yogures y queso fresco, y alimentos integrales con alto contenido en fécula.
No consumas:
Las grasas procesadas ni frituras, leche, charcutería, carne roja, carnes y pescados ahumados, platos precocinados (pizzas, lasañas…), galletas, pan, biscotes, bollería ni dulces.
Mental y musculación
Ya sea principiante o un deportista habitual, tu chico tiene que saber adaptar los ejercicios a su condición física. Muscularse, de acuerdo, pero con inteligencia y sin querer arreglarse a toda costa. Se fija un objetivo ( aumento tantos centímetros de músculo, estar en mejor condición física, forma…), un desafío y, ¡señores, no se desiste! La motivación es el motor de una musculación eficaz.
Antes del esfuerzo: el calentamiento
Es impensable hacer deporte sin haber calentado previamente. Un buen calentamiento antes de una sesión de musculación, incluso poco intensiva, prepara tu cuerpo para que pueda realizar el esfuerzo en las mejores condiciones. Además, esta preparación previa es también indispensable para evitar los calambres y otras agujetas dolorosas después del ejercicio. La duración del calentamiento depende del ejercicio que vayas a llevar a cabo, pero sobre todo no descuides zonas como la nuca, la espalda, los hombros, rodillas, tobillos…
Una musculación progresiva
El ejercicio aumenta poco a poco en potencia. No merece la pena intentar levantar 40Kg de pesas con toda la sala del gimnasio llena de gente. En general, una serie viene siendo entre 8 y 10 repeticiones, y para los principiantes se realizan 2 o 3, respirando entre cada serie. Recupera algunos minutos antes de continuar con otros ejercicios. A medida que avancen las sesiones, aumenta progresivamente el peso.
Una buena posición para una buena musculación
Es importante saber colocarse correctamente durante los ejercicios para evitar dañar los músculos, o simplemente lesionarse. De pie si cargas pesos de frente, pon una pierna delante, si los pesos están en un lado separa las piernas. Durante los ejercicios, acuérdate siempre de mantener la espalda bien recta, bascula la pelvis y contrae los abdominales y los glúteos. ¡No tienes que sentir el peso en las lumbares sino en los abdominales!
Musculación, hidratación y alimentación
Incluso si no se tiene sed, oblígate a beber antes, durante y después del esfuerzo. El agua permite eliminar las toxinas acumuladas a lo largo del ejercicio y limita las agujetas. En lo que respecta a la alimentación, ¿es necesario recordar que ésta debe ser equilibrada y sana? Hay que limitar al máximo posible las grasas y dar preferencia a las proteínas: salmón, claras de huevo, pastas enteras, carne blanca, y algunas frutas (a tomar preferentemente en el desayuno).
Después de la musculación: la recuperación
Cuidamos el cuerpo después de cada ejercicio para no provocarle males inútiles. Estira, y por qué no, masajea tus músculos. Más vale prevenir, sobre todo aquellos que no practican deporte a diario. Es importante para tu cuerpo, e incluso para conseguir mejor resultado, que lo dejes recuperarse durante varios días, como mínimo entre 48 y 72 horas. Relájate. Sería nefasto volver a entrenar si tienes agujetas, esto sólo te cansaría, sin obtener un resultado mejor.
La vitamina A es una vitamina liposoluble, es decir, soluble en la grasa. Así pues, se almacena en el organismo. Y podemos encontrarla en dos formas: una, concentrada en ciertos alimentos de origen animal -como elhígado, los aceites de pescado o la grasa de los productos lácteos- con el nombre de retinol, forma que puede ser utilizada directamente por el organismo. Y también la encontramos ampliamente distribuida en vegetales -zanahoria, perejil, diente de león, las espinacas, brecol, lechuga, y las frutas de color amarillo- en forma de carotenos, siendo el más conocido el betacaroteno. Se trata de sustancias que se transforman en vitamina A mediante un proceso que tiene lugar en el intestino y el hígado.
PRINCIPALES FUNCIONES
-Protege contra las infecciones manteniendo las mucosas en un estado óptimo.
-Es indispensable para una buena salud ocular. -Mantiene en estado saludable la piel y el cabello.
-Favorece el buen estado de las mucosas.
-Mantiene en buenas condiciones los huesos y los dientes. -Previene la anemia y favorece el crecimiento de los niños. -Mejora la síntesis de las proteínas. -Ayuda a controlar el nivel de estrógenos.
PERJUICIOS QUE OCASIONA SU DEFICIENCIA
-Ceguera nocturna.
-Deshidratación y degeneración de la córnea así como úlceras.
-Formación de cálculos renales.
-Piel áspera, seca o prematuramente envejecida.
-Pérdida de vitamina C presente en el organismo.
-Debilidad ósea y dental.
-Manchas en la piel.
-Desprotección ante infecciones.
-Pérdida del sentido del olfato.
-Diarreas.
-Pérdida de apetito.
DOSIS RECOMENDADAS Por tratarse de una vitamina que se almacena en el organismo su consumo debe ser controlado por un profesional de la salud.
En Nutrición Ortomolecular las dosis recomendadas -dependiendo del fin que se persiga- van de 5.000 UI a 75.000 UI.
TOXICIDAD
Un adulto sano no debería superar la Ingeta de más de 5.000 UI. Puede haber intoxicación cuando se ingiere una dosis elevada de vitamina A en forma de retinol diariamente y durante un periodo largo de tiempo. No sucede lo mismo en el caso de los carotenos que se pueden consumir en cantidades altas sin riesgo para la salud. En todo caso, podrían producir una pigmentación amarilla de la piel que desaparecería con la suspensión de la ingesta.
Los síntomas de una intoxicación de carácter leve son náuseas, vómitos, piel seca, diarrea, pérdida de pelo, piel escamosa e irritada y, en los casos más graves, fragilidad ósea, aumento del tamaño del hígado y bazo, menstruaciones irregulares, visión borrosa, etc.
PRECAUCIONES Los ácidos grasos poliinsaturados actúan en contra de la vitamina A. Si se toman cantidades superiores a 400 UI diarias de vitamina E se necesitan al menos 10.000 UI de vitamina A pre-formada (retinol).
NUTRIENTES SINÉRGICOS La vitamina A, como el resto de micronutrientes, necesita para su correcta absorción ir acompañada de otras sustancias. En este caso son las vitaminas del grupo B -como preservadoras de la vitamina A almacenada-, la vitamina C -que evita la oxidación de la misma y ayuda a prevenir los efectos perjudiciales en caso de intoxicación-, la vitamina E -que actúa como antioxidante-, la vitamina F, la vitamina D, la colina, el calcio, el fósforo y el zinc.
José Ramón Llorente Presidente de la “Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular”.