De las creencias a la ciencia.

Nota sobre las creencias, la religión, la filosofía y la ciencia.
Hemos proyectado nuestra alma a los objetos, a los fenómenos y a los muertos:
Existen muchas explicaciones del origen de las religiones y creo que todas tienen algo de verdadero, pero todas presuponen la existencia de “algo” que no se ve ni se toca. Históricamente se observó en la evolución del hombre, muchos comportamientos, actitudes e interpretaciones de la naturaleza, que conducen a un sistema de conceptos basados en ese “algo”. El aislamiento primitivo entre grupos produjo una diversidad muy grande de tales conceptos y creencias. Con el desarrollo de la comunicación los criterios tendieron a fundirse y unificarse asignando a ese algo o “espíritu” una cantidad cada vez mayor de funciones, estrcturando en torno a ese concepto todo un sistema cada vez más completo. En las primeras etapas de su desarrollo intelectual, el hombre va advirtiendo y se hace conciente, de su propia unidad e identidad: su “alma”. y de un “alma” más general que integra luego en los conceptos de religión.
La teoría del alma es útil explicando los fenómenos.
No solo proyecta se alma a animales, plantas y objetos sino muchas veces al mismo mundo, al todo, y puede suponer que muchas cosas tienen su propia “alma”, incluyendo a veces al sol, luna u otros astros. Viendo a los cuerpos de sus muertos, que con el tiempo no son nada, es fácil imaginar que el alma permanecía en algún lado. El temor por nuestras vidas, que heredamos de los animales, nos hizo estar muy atento a los peligros. Estos podía provenir de varias fuentes como fenómenos naturales, de movimientos de animales en las noches, o hasta de su propia imaginación. Era fácil suponer “almas” que atentaban contra alguno, o contra el grupo o clan. Podían ser almas de animales o fenómenos naturales como rayos, tormentas, u otros seres reflejados en la mitología primitiva. Y hasta el alma de los muertos seguía rondando. O sea que la idea de que los miembros vivos del clan no eran las únicas almas perecía ser bastante coherente con lo que veían. Y no era nada difícil atribuir causas de algunos fenómenos a almas de los muertos u otras almas que era fácil imaginar que seguían por los alrrededores, mientras no encontraran mejor explicación.
La teoría del Alma sigue el camino de desarrollo de todas las teorías que los humanos construimos.
Las hipótesis y teorías se elaboran siempre así: una vez establecida, se afianza con hechos que parecen fortalecerla. Con el desarrollo del conocimiento, las hipótesis suman confirmaciones o debilidades. Muchas permanecen por años o siglos prestando funciones y otras las olvidamos, y van entrando en decadencia por disponerse de mejores explicaciones. Pero el criterio de verdad para juzgar la existencia real del alma, suele ser complicado y no es el único que cuenta, jugando la utilidad un rol importante. A veces teorías erróneas se mantienen pues forman una unidad integrada de toda una doctrina, y porque las autoridades y la gente la aceptan a libro cerrado.
Teorías sin fundamento científico alguno se siguen aceptando aun hoy por su utilidad.
Existe una gran dispersión en la aceptación de las teorías por la gran diversidad en la cultura, conocimiento y estructuras mentales del humano actual. No resulta increíble que algunas teorías sin fundamentos se siguen sosteniendo en el momento actual. Son útiles, sirven y ni se piensa en su lógica. Depende de la formación de la persona, de su conocimiento, de la estructura de su personalidad, de su emotividad. Uno puede concluir que el horóscopo chino (o muchas cosas por el estilo) no es racional, y sin embargo otros los pueden seguir a pié juntillas.
Creencias animistas ya hechas religiones, se afianzan al ocuparse del Estado primitivo.
Las creencias se fortalecen con nuevos hechos formando un sistema coherente de ideas. Los grupos humanos necesitan más y más normas sociales a medida que crecen en cantidad de gente. Es natural que tales normas pasen a formar un todo compatible con el sistemas de creencias y tradiciones. En este punto ya puede decirse que esa estructura de creencias entra dentro de la categoría de religión. Esta se hace muy fuerte, no tanto por los mitos que sostiene sino por su utilidad social. La escritura viene justo en el momento indispensable para darle aun más fuerza, coherencia, unicidad y estabilidad. Los Estados primitivos, o las ciudades-estados nacen bajo las normas que rigen sobre poblaciones siempre crecientes. El Estado nace unido con la religión administrado por los líderes religiosos. Ya a esta altura del desarrollo humano la cosmovisión religiosa abarca todo el saber, las tradiciones, las normas del comportamiento privado y público de los ciudadanos, en todos los campos.
Las religiones se consolidan aún más al ocuparse también del conocimiento, dándolo y administrándolo. A su manera.
Los dioses o el Dios único se hace indispensable para constituirse en la autoridad máxima, muy por encima de los humanos, para que las normas sean respetadas. Todo se hace en su nombre pero es el poder humano el que lo maneja para, indirectamente, conducir al Estado religioso y el comportamiento de la gente. La religión entonces no se destaca tanto como explicación del mundo como por su útil función social. Las muchas explicaciones, tantas como religiones, que se dan sobre la creación del mundo, no es lo que la sostiene. Hace 3000 años cada ciudad tenía su esquema religioso muy ligado con la autoridad social local. Cada religión con una normativa y una explicación diferente o parecida de los fenómenos naturales.
Pero surgen los filósofos, que buscan normas del buen pensar y las aplican. Hasta se apartan algo de las viejas creencias religiosas
Si bien las religiones pueden contener algunos razonamientos y principios que pueden catalogarse como filosóficos, en regiones como Atenas, nace una pretensión conciente y de mucha predicación, de encontrar mecanismos que conducen mejor a la verdad. Antes de la filosofía griega sabemos bien que el desarrollo de la matemática y la astronomía, en Babilonia y en Egipto, constituyen importantes antecedentes de racionalidad y sistemática. Pero los griegos avanzaron mucho para dar al pensamiento racional una estructura basada en la lógica, cuyo análisis es un fundamento importante del pensar filosófico. Los filósofos observan la estructura de pensamiento religioso y a veces lo cuestionan, básicamente porque recurre a lo sobrenatural para explicar lo que no podían explicar. Los filósofos aprenden y sistematizan la logica para explicar mejor. La escritura, muy útil en la unificación y sistematización de las religiones, sirvió, también de mucho, a la formación del estado religioso. Pero los filósofos usaron de la misma no sólo para difundir sus pensamientos sino para precisar la expresión lógica y racional del mismo.
Bien pronto la filosofía muestras sus diferencias y su solidez.
La religión ve al mundo como lo ve la gente común: regular, estático,  porque en la corta vida humano no se aprecian cambios en el cielo, ni en los animales, ni en las montañas, ni en el comportamiento humano. En cambio la filosofía se extiende más allá en su abstracción encontrando explicaciones (como la hipótesis de los contrarios) que esbozan un mundo cambiante, más aproximado a la explicación científica actual. Hace el esfuerzo de observar la naturaleza más allá de le efímera existencia de cada ser humano. La particularidad de la religión griega (que no da lugar a una casta sacerdotal), posibilita a los filósofos arremeter contra la mitología por carecer de fundamentos. Así, en Grecia, encuentran un campo fértil para construir un pensamiento con menos mitos y magos, sin fenómenos sobrenaturales, y todo eso se puede hablar en las calles, tomando de esta forma un rol protagónico el propio ciudadano.
La religión cristiana se adueño de Europa triunfando sobre el paganismo.
¿Por qué triunfó en Europa el cristianismo y logró derrotar al misticismo y al paganismo local? Hay muchas teorías y todas tienen su parte de razón. Pero  tanto los mitos como las religiones se sostienen más por su utilidad que por su racionalidad. Y en ambos aspectos el cristianismo superaba a la mitología anterior y presentaba una doctrina sólida, única, y con una redacción consolidada en un antiguo testamento y un nuevo testamento. Creo que el Cristianismo se impuso en Europa porque proponía una sociedad más equilibrada, más estable, con mejores condiciones de supervivencia de grupos o naciones. Una sociedad que no generaba tantos conflictos, con familias estables, con una ley sencilla y clara. Como siempre la clase sacerdotal dominó todos los resortes de los imperfectos estados. Y la filosofía quedó atrás, a pesar del muy superior manejo de la lógica y del intelecto. Aún así surgieron filósofos cristianos que compatibilizaron, redondearon, adaptaron y perfeccionaron las viejas creencias que venían del antiguo testamento y adaptaron algo de la filosofía griega a los postulados católicos
El catolicismo dominó tanto que taponó por siglos a pensamientos disidentes
El catolicismo entró en Europa porque encontró un espacio casi vacío muy necesitado en ese momento de una cosmovisión abarcadora y unificadora de las necesidades individuales y sociales al mismo tiempo. Con tanta fuerza se impuso que su poder fue absoluto. Poder en todos los sentidos, incluido el de la fuerza pública interna de los Estados. La inexistencia de enemigos produjo enfrentamientos entre estados católicos que se disputaban los favores del Papa para dirimir tales enfrentamientos. Tan absoluto era el poder católico que ni surgían las disidencias doctrinarias, pues eran anuladas aún antes de expresarse. Así pudieron permanecer por casi 10 siglos. Pero llegó el momento en que se revisaron los textos griegos, y surgió gente que se planteo las cosas con criterios más amplios. Por otro lado los viajes de Colón echaba por tierra las insostenibles ideas católicas. Por los siglos 13 y 14  surgieron pensadores que primero se susurraban en el oído las primeras disidencias contra el las ideas y poder político e ideológico del Cristianismo. Se generaron así en el norte de Europa, movimientos disidentes a la interpretación oficial de la realidad cristiana. Muchos como Lutero y Calvino se animaron a plantear sus objeciones que ya el papa no podía controlar.
Las nuevas corrientes filosóficas quitaron a la iglesia su poder absoluto.
La religión redujo todos los problemas y oscuridades a uno sólo: la existencia de Dios. Incluso le atribuyeron  a ese Ser la autoridad de ser el hacedor de todo y el que daba todas las explicaciones posibles. Las cuestiones que no eran muy digeribles les llamaban “misterios”. Debido a la deficiente filosofía que contenía la religión, el resurgimiento de aquella ocurriría en algún momento. Se infiltró más bien desde un desprendimiento de la filosofía llamado ciencia que empezó a funcionar con una seguridad y estabilidad imparables. La matemática se hizo ciencia cuando pudo precisar bien sus alcances y limites, y cuando encontró una lógica sin puntos débiles.
La ciencia se creó como un apartado de la filosofía, creando nuevos métodos
La astronomía en serio de Galileo y Copérnico se hizo irrefutable junto con el verdadero pilar de la ciencia que fue la mecánica de Newton que dio un fuerte fundamento matemático al movimiento de los astros y a todo movimiento. También dio los fundamentos para la tecnología mecánica que luego sirvió para la industrialización que reemplazó a la artesanía. Los estudiosos que crecieron a su sombra sólo atinaban a sonreír cuando entendieron y compararon la explicación newtoniana del movimiento celeste con los enunciados católicos. La ciencia ganaba en el cielo su primer batalla. Al principio no existían diferencias entre científicos y filósofos. Pero de a poco los científicos y los mismos filósofos comenzaron a marcar las campos. La ciencia más que basarse en la observación lo hacía en la experimentación. Ambas razonaban con los principios de la lógica y las matemáticas, pero si bien los filósofos comprendieron la necesidad de definiciones únicas de las palabras, los científicos potenciaron el concepto al extremo darles un significado mucho más exacto.
Ciencia y filosofía se van diferenciando.
Por ejemplo las palabras de uso común como velocidad, peso, masa, aceleración y muchas otras tomaron un significado muy preciso, y eso ayudo a definir las leyes del comportamiento de la naturaleza de forma matemática expresado por fórmulas. Desde siempre la filosofía tuvo esa limitación y la sigue teniendo, porque es muy difícil medir las variables sociales. Y todo lo que no se puede definir en forma universal, no se puede medir y por lo tanto no se puede hacer leyes de comportamiento. O sea que la filosofía tiene una clara limitación que siempre tuvo: el significado de las palabras. Así la filosofía se limita a descripciones del mundo y de los seres. Mientras que la ciencia además de describir enuncia leyes de comportamientos preciso. Pero la filosofía se posiciona en todos los campos mientras la ciencia lo hace en campos mucho más limitados. La dinámica (ciencia) dice fuerza=masa x aceleración, donde los tres términos tienen un significado exacto. Y perfectamente definido en términos de otras definiciones anteriores. Y están ligados por una fórmula exacta!!!!!!!!!!!!! Válida en forma universal.
La ciencia va ampliando y consolidando su campo.
La otra importantísima condición de la ciencia es que puede PREDECIR!!!. Significa que, en un marco acotado (un modelo), la ciencia predice como va a ser el resultado de un fenómeno cuyas condiciones iniciales son conocidas. La ciencia puede decir como se va amover una piedra arrojada con fuerza, o puede predecir también como va a ser el clima en los próximos días.  A veces se predice con gran exactitud como es el caso del movimiento de los astros y otras sólo aproximadamente como el clima. Cuando no puede hacerlo mejor es porque los elementos que intervienen son muchos y las ecuaciones se hacen muy complicadas y difíciles de resolver. Siempre hay un límite que la computadora ha permitido extender bastante. Cuando el fenómeno es el resultado del comportamiento de muchos elementos similares (como las moléculas del aire) la ciencia los resuelve en forma estadística obteniendo buenos promedios.
Ciencia y filosofía se diferencian es sus métodos y sus postulados.
¿Como sería el operar filosófico y el científico?  Vamos a ver como respondería un filósofo y un científico a la pregunta, por ejempo ¿cómo somos los argentinos? Las respuestas filosóficas serían muy variadas, y con el fundamento que encuentre o sepa cada uno. Se basaría en general en su impresión subjetiva, y en algunos escritos autorizados, uno pregunta a 100 filósofos y cada uno tendrá su discurso bien fundamentado, pero parecido al de cualquier persona. ¿Qué pasaría si se le hace la misma pregunta a un científico en su función de tal? Este primero querrá definir bien la pregunta y para eso hará muchas consultas para limitar el rango del estudio que piensa hacer. Querrá que de las infinitas cualidades del ser humano le nombren al menos una sobre la cual hacer el estudio. El científico ahora preguntará por el significado de esa cualidad y tratará de buscar normas de medición. Allí comienza a buscar en la bibliografía para ver como han medido otros la cualidad. Si no encuentra una forma de medir coherente y sólida posiblemente rechace el trabajo.
El trabajo del científico.
En definitiva el científico primero se asegura que el problema esté bien planteado, y que se entienda bien el significado de las variables a determinar. Luego verá lo que hicieron otros alrededor de un tema y luego planea la medición estadística bien hecha. Cuando encuentre la respuesta hará un estudio detallado de las limitaciones e inconvenientes que encontró, las limitaciones del método empleado, la dispersión estadística, y otras observaciones sobre lo medido. El trabajo científico es realmente útil porque admite comparaciones, y mediciones en diferentes circunstancias y épocas. O sea que el método científico es el más serio para sacar conclusiones valederas. No obstante es una cuestión muy difícil el arriesgar sobre la calidad del trabajo científico y sólo otro científico de nivel superior puede hacerlo.
Un criterio de aceptabilidad.
Parecería que nada es absolutamente demostrable, sino en términos de supuestas verdades anteriores, y ese camino nos lleva finalmente por un oscuro túnel. Entones un criterio de verdad podría ser: es verdadero algo cuanto más gente cree que ese algo es verdadero. Mas adecuada es la palabra “aceptable” Entonces hay que hablar de cada problema en particular y nunca se pede hablar en general.

Nota sobre las creencias, la religión, la filosofía y la ciencia.


Hemos proyectado nuestra alma a los objetos, a los fenómenos y a los muertos:


Existen muchas explicaciones del origen de las religiones y creo que todas tienen algo de verdadero, pero todas presuponen la existencia de “algo” que no se ve ni se toca. Históricamente se observó en la evolución del hombre, muchos comportamientos, actitudes e interpretaciones de la naturaleza, que conducen a un sistema de conceptos basados en ese “algo”. El aislamiento primitivo entre grupos produjo una diversidad muy grande de tales conceptos y creencias. Con el desarrollo de la comunicación los criterios tendieron a fundirse y unificarse asignando a ese algo o “espíritu” una cantidad cada vez mayor de funciones, estrcturando en torno a ese concepto todo un sistema cada vez más completo. En las primeras etapas de su desarrollo intelectual, el hombre va advirtiendo y se hace conciente, de su propia unidad e identidad: su “alma”. y de un “alma” más general que integra luego en los conceptos de religión.


La teoría del alma es útil explicando los fenómenos.


No solo proyecta se alma a animales, plantas y objetos sino muchas veces al mismo mundo, al todo, y puede suponer que muchas cosas tienen su propia “alma”, incluyendo a veces al sol, luna u otros astros. Viendo a los cuerpos de sus muertos, que con el tiempo no son nada, es fácil imaginar que el alma permanecía en algún lado. El temor por nuestras vidas, que heredamos de los animales, nos hizo estar muy atento a los peligros. Estos podía provenir de varias fuentes como fenómenos naturales, de movimientos de animales en las noches, o hasta de su propia imaginación. Era fácil suponer “almas” que atentaban contra alguno, o contra el grupo o clan. Podían ser almas de animales o fenómenos naturales como rayos, tormentas, u otros seres reflejados en la mitología primitiva. Y hasta el alma de los muertos seguía rondando. O sea que la idea de que los miembros vivos del clan no eran las únicas almas perecía ser bastante coherente con lo que veían. Y no era nada difícil atribuir causas de algunos fenómenos a almas de los muertos u otras almas que era fácil imaginar que seguían por los alrrededores, mientras no encontraran mejor explicación.


La teoría del Alma sigue el camino de desarrollo de todas las teorías que los humanos construimos.


Las hipótesis y teorías se elaboran siempre así: una vez establecida, se afianza con hechos que parecen fortalecerla. Con el desarrollo del conocimiento, las hipótesis suman confirmaciones o debilidades. Muchas permanecen por años o siglos prestando funciones y otras las olvidamos, y van entrando en decadencia por disponerse de mejores explicaciones. Pero el criterio de verdad para juzgar la existencia real del alma, suele ser complicado y no es el único que cuenta, jugando la utilidad un rol importante. A veces teorías erróneas se mantienen pues forman una unidad integrada de toda una doctrina, y porque las autoridades y la gente la aceptan a libro cerrado.


Teorías sin fundamento científico alguno se siguen aceptando aun hoy por su utilidad.


Existe una gran dispersión en la aceptación de las teorías por la gran diversidad en la cultura, conocimiento y estructuras mentales del humano actual. No resulta increíble que algunas teorías sin fundamentos se siguen sosteniendo en el momento actual. Son útiles, sirven y ni se piensa en su lógica. Depende de la formación de la persona, de su conocimiento, de la estructura de su personalidad, de su emotividad. Uno puede concluir que el horóscopo chino (o muchas cosas por el estilo) no es racional, y sin embargo otros los pueden seguir a pié juntillas.


Creencias animistas ya hechas religiones, se afianzan al ocuparse del Estado primitivo.


Las creencias se fortalecen con nuevos hechos formando un sistema coherente de ideas. Los grupos humanos necesitan más y más normas sociales a medida que crecen en cantidad de gente. Es natural que tales normas pasen a formar un todo compatible con el sistemas de creencias y tradiciones. En este punto ya puede decirse que esa estructura de creencias entra dentro de la categoría de religión. Esta se hace muy fuerte, no tanto por los mitos que sostiene sino por su utilidad social. La escritura viene justo en el momento indispensable para darle aun más fuerza, coherencia, unicidad y estabilidad. Los Estados primitivos, o las ciudades-estados nacen bajo las normas que rigen sobre poblaciones siempre crecientes. El Estado nace unido con la religión administrado por los líderes religiosos. Ya a esta altura del desarrollo humano la cosmovisión religiosa abarca todo el saber, las tradiciones, las normas del comportamiento privado y público de los ciudadanos, en todos los campos.


Las religiones se consolidan aún más al ocuparse también del conocimiento, dándolo y administrándolo. A su manera.


Los dioses o el Dios único se hace indispensable para constituirse en la autoridad máxima, muy por encima de los humanos, para que las normas sean respetadas. Todo se hace en su nombre pero es el poder humano el que lo maneja para, indirectamente, conducir al Estado religioso y el comportamiento de la gente. La religión entonces no se destaca tanto como explicación del mundo como por su útil función social. Las muchas explicaciones, tantas como religiones, que se dan sobre la creación del mundo, no es lo que la sostiene. Hace 3000 años cada ciudad tenía su esquema religioso muy ligado con la autoridad social local. Cada religión con una normativa y una explicación diferente o parecida de los fenómenos naturales.


Pero surgen los filósofos, que buscan normas del buen pensar y las aplican. Hasta se apartan algo de las viejas creencias religiosas


Si bien las religiones pueden contener algunos razonamientos y principios que pueden catalogarse como filosóficos, en regiones como Atenas, nace una pretensión conciente y de mucha predicación, de encontrar mecanismos que conducen mejor a la verdad. Antes de la filosofía griega sabemos bien que el desarrollo de la matemática y la astronomía, en Babilonia y en Egipto, constituyen importantes antecedentes de racionalidad y sistemática. Pero los griegos avanzaron mucho para dar al pensamiento racional una estructura basada en la lógica, cuyo análisis es un fundamento importante del pensar filosófico. Los filósofos observan la estructura de pensamiento religioso y a veces lo cuestionan, básicamente porque recurre a lo sobrenatural para explicar lo que no podían explicar. Los filósofos aprenden y sistematizan la logica para explicar mejor. La escritura, muy útil en la unificación y sistematización de las religiones, sirvió, también de mucho, a la formación del estado religioso. Pero los filósofos usaron de la misma no sólo para difundir sus pensamientos sino para precisar la expresión lógica y racional del mismo.


Bien pronto la filosofía muestras sus diferencias y su solidez.


La religión ve al mundo como lo ve la gente común: regular, estático,  porque en la corta vida humano no se aprecian cambios en el cielo, ni en los animales, ni en las montañas, ni en el comportamiento humano. En cambio la filosofía se extiende más allá en su abstracción encontrando explicaciones (como la hipótesis de los contrarios) que esbozan un mundo cambiante, más aproximado a la explicación científica actual. Hace el esfuerzo de observar la naturaleza más allá de le efímera existencia de cada ser humano. La particularidad de la religión griega (que no da lugar a una casta sacerdotal), posibilita a los filósofos arremeter contra la mitología por carecer de fundamentos. Así, en Grecia, encuentran un campo fértil para construir un pensamiento con menos mitos y magos, sin fenómenos sobrenaturales, y todo eso se puede hablar en las calles, tomando de esta forma un rol protagónico el propio ciudadano.


La religión cristiana se adueño de Europa triunfando sobre el paganismo.


¿Por qué triunfó en Europa el cristianismo y logró derrotar al misticismo y al paganismo local? Hay muchas teorías y todas tienen su parte de razón. Pero  tanto los mitos como las religiones se sostienen más por su utilidad que por su racionalidad. Y en ambos aspectos el cristianismo superaba a la mitología anterior y presentaba una doctrina sólida, única, y con una redacción consolidada en un antiguo testamento y un nuevo testamento. Creo que el Cristianismo se impuso en Europa porque proponía una sociedad más equilibrada, más estable, con mejores condiciones de supervivencia de grupos o naciones. Una sociedad que no generaba tantos conflictos, con familias estables, con una ley sencilla y clara. Como siempre la clase sacerdotal dominó todos los resortes de los imperfectos estados. Y la filosofía quedó atrás, a pesar del muy superior manejo de la lógica y del intelecto. Aún así surgieron filósofos cristianos que compatibilizaron, redondearon, adaptaron y perfeccionaron las viejas creencias que venían del antiguo testamento y adaptaron algo de la filosofía griega a los postulados católicos


El catolicismo dominó tanto que taponó por siglos a pensamientos disidentes


El catolicismo entró en Europa porque encontró un espacio casi vacío muy necesitado en ese momento de una cosmovisión abarcadora y unificadora de las necesidades individuales y sociales al mismo tiempo. Con tanta fuerza se impuso que su poder fue absoluto. Poder en todos los sentidos, incluido el de la fuerza pública interna de los Estados. La inexistencia de enemigos produjo enfrentamientos entre estados católicos que se disputaban los favores del Papa para dirimir tales enfrentamientos. Tan absoluto era el poder católico que ni surgían las disidencias doctrinarias, pues eran anuladas aún antes de expresarse. Así pudieron permanecer por casi 10 siglos. Pero llegó el momento en que se revisaron los textos griegos, y surgió gente que se planteo las cosas con criterios más amplios. Por otro lado los viajes de Colón echaba por tierra las insostenibles ideas católicas. Por los siglos 13 y 14  surgieron pensadores que primero se susurraban en el oído las primeras disidencias contra el las ideas y poder político e ideológico del Cristianismo. Se generaron así en el norte de Europa, movimientos disidentes a la interpretación oficial de la realidad cristiana. Muchos como Lutero y Calvino se animaron a plantear sus objeciones que ya el papa no podía controlar.


Las nuevas corrientes filosóficas quitaron a la iglesia su poder absoluto.


La religión redujo todos los problemas y oscuridades a uno sólo: la existencia de Dios. Incluso le atribuyeron  a ese Ser la autoridad de ser el hacedor de todo y el que daba todas las explicaciones posibles. Las cuestiones que no eran muy digeribles les llamaban “misterios”. Debido a la deficiente filosofía que contenía la religión, el resurgimiento de aquella ocurriría en algún momento. Se infiltró más bien desde un desprendimiento de la filosofía llamado ciencia que empezó a funcionar con una seguridad y estabilidad imparables. La matemática se hizo ciencia cuando pudo precisar bien sus alcances y limites, y cuando encontró una lógica sin puntos débiles.


La ciencia se creó como un apartado de la filosofía, creando nuevos métodos


La astronomía en serio de Galileo y Copérnico se hizo irrefutable junto con el verdadero pilar de la ciencia que fue la mecánica de Newton que dio un fuerte fundamento matemático al movimiento de los astros y a todo movimiento. También dio los fundamentos para la tecnología mecánica que luego sirvió para la industrialización que reemplazó a la artesanía. Los estudiosos que crecieron a su sombra sólo atinaban a sonreír cuando entendieron y compararon la explicación newtoniana del movimiento celeste con los enunciados católicos. La ciencia ganaba en el cielo su primer batalla. Al principio no existían diferencias entre científicos y filósofos. Pero de a poco los científicos y los mismos filósofos comenzaron a marcar las campos. La ciencia más que basarse en la observación lo hacía en la experimentación. Ambas razonaban con los principios de la lógica y las matemáticas, pero si bien los filósofos comprendieron la necesidad de definiciones únicas de las palabras, los científicos potenciaron el concepto al extremo darles un significado mucho más exacto.


Ciencia y filosofía se van diferenciando.


Por ejemplo las palabras de uso común como velocidad, peso, masa, aceleración y muchas otras tomaron un significado muy preciso, y eso ayudo a definir las leyes del comportamiento de la naturaleza de forma matemática expresado por fórmulas. Desde siempre la filosofía tuvo esa limitación y la sigue teniendo, porque es muy difícil medir las variables sociales. Y todo lo que no se puede definir en forma universal, no se puede medir y por lo tanto no se puede hacer leyes de comportamiento. O sea que la filosofía tiene una clara limitación que siempre tuvo: el significado de las palabras. Así la filosofía se limita a descripciones del mundo y de los seres. Mientras que la ciencia además de describir enuncia leyes de comportamientos preciso. Pero la filosofía se posiciona en todos los campos mientras la ciencia lo hace en campos mucho más limitados. La dinámica (ciencia) dice fuerza=masa x aceleración, donde los tres términos tienen un significado exacto. Y perfectamente definido en términos de otras definiciones anteriores. Y están ligados por una fórmula exacta!!!!!!!!!!!!! Válida en forma universal.


La ciencia va ampliando y consolidando su campo.


La otra importantísima condición de la ciencia es que puede PREDECIR!!!. Significa que, en un marco acotado (un modelo), la ciencia predice como va a ser el resultado de un fenómeno cuyas condiciones iniciales son conocidas. La ciencia puede decir como se va amover una piedra arrojada con fuerza, o puede predecir también como va a ser el clima en los próximos días.  A veces se predice con gran exactitud como es el caso del movimiento de los astros y otras sólo aproximadamente como el clima. Cuando no puede hacerlo mejor es porque los elementos que intervienen son muchos y las ecuaciones se hacen muy complicadas y difíciles de resolver. Siempre hay un límite que la computadora ha permitido extender bastante. Cuando el fenómeno es el resultado del comportamiento de muchos elementos similares (como las moléculas del aire) la ciencia los resuelve en forma estadística obteniendo buenos promedios.


Ciencia y filosofía se diferencian es sus métodos y sus postulados.


¿Como sería el operar filosófico y el científico?  Vamos a ver como respondería un filósofo y un científico a la pregunta, por ejempo ¿cómo somos los argentinos? Las respuestas filosóficas serían muy variadas, y con el fundamento que encuentre o sepa cada uno. Se basaría en general en su impresión subjetiva, y en algunos escritos autorizados, uno pregunta a 100 filósofos y cada uno tendrá su discurso bien fundamentado, pero parecido al de cualquier persona. ¿Qué pasaría si se le hace la misma pregunta a un científico en su función de tal? Este primero querrá definir bien la pregunta y para eso hará muchas consultas para limitar el rango del estudio que piensa hacer. Querrá que de las infinitas cualidades del ser humano le nombren al menos una sobre la cual hacer el estudio. El científico ahora preguntará por el significado de esa cualidad y tratará de buscar normas de medición. Allí comienza a buscar en la bibliografía para ver como han medido otros la cualidad. Si no encuentra una forma de medir coherente y sólida posiblemente rechace el trabajo.


El trabajo del científico.


En definitiva el científico primero se asegura que el problema esté bien planteado, y que se entienda bien el significado de las variables a determinar. Luego verá lo que hicieron otros alrededor de un tema y luego planea la medición estadística bien hecha. Cuando encuentre la respuesta hará un estudio detallado de las limitaciones e inconvenientes que encontró, las limitaciones del método empleado, la dispersión estadística, y otras observaciones sobre lo medido. El trabajo científico es realmente útil porque admite comparaciones, y mediciones en diferentes circunstancias y épocas. O sea que el método científico es el más serio para sacar conclusiones valederas. No obstante es una cuestión muy difícil el arriesgar sobre la calidad del trabajo científico y sólo otro científico de nivel superior puede hacerlo.


Un criterio de aceptabilidad.


Parecería que nada es absolutamente demostrable, sino en términos de supuestas verdades anteriores, y ese camino nos lleva finalmente por un oscuro túnel. Entones un criterio de verdad podría ser: es verdadero algo cuanto más gente cree que ese algo es verdadero. Mas adecuada es la palabra “aceptable” Entonces hay que hablar de cada problema en particular y nunca se pede hablar en general.

Las creencias, las religiones, la filosofía y la ciencia.

Nota sobre las creencias, la religión, la filosofía y la ciencia.

Hemos proyectado nuestra alma a los objetos, a los fenómenos y a los muertos:

Existen muchas explicaciones del origen de las religiones y creo que todas tienen algo de verdadero, pero todas presuponen la existencia de “algo” que no se ve ni se toca. Históricamente se observó en la evolución del hombre, muchos comportamientos, actitudes e interpretaciones de la naturaleza, que conducen a un sistema de conceptos basados en ese “algo”. El aislamiento primitivo entre grupos produjo una diversidad muy grande de tales conceptos y creencias. Con el desarrollo de la comunicación los criterios tendieron a fundirse y unificarse asignando a ese algo o “espíritu” una cantidad cada vez mayor de funciones, estrcturando en torno a ese concepto todo un sistema cada vez más completo. En las primeras etapas de su desarrollo intelectual, el hombre va advirtiendo y se hace conciente, de su propia unidad e identidad: su “alma”. y de un “alma” más general que integra luego en los conceptos de religión.

La teoría del alma es útil explicando los fenómenos.

No solo proyecta se alma a animales, plantas y objetos sino muchas veces al mismo mundo, al todo, y puede suponer que muchas cosas tienen su propia “alma”, incluyendo a veces al sol, luna u otros astros. Viendo a los cuerpos de sus muertos, que con el tiempo no son nada, es fácil imaginar que el alma permanecía en algún lado. El temor por nuestras vidas, que heredamos de los animales, nos hizo estar muy atento a los peligros. Estos podía provenir de varias fuentes como fenómenos naturales, de movimientos de animales en las noches, o hasta de su propia imaginación. Era fácil suponer “almas” que atentaban contra alguno, o contra el grupo o clan. Podían ser almas de animales o fenómenos naturales como rayos, tormentas, u otros seres reflejados en la mitología primitiva. Y hasta el alma de los muertos seguía rondando. O sea que la idea de que los miembros vivos del clan no eran las únicas almas perecía ser bastante coherente con lo que veían. Y no era nada difícil atribuir causas de algunos fenómenos a almas de los muertos u otras almas que era fácil imaginar que seguían por los alrrededores, mientras no encontraran mejor explicación.

La teoría del Alma sigue el camino de desarrollo de todas las teorías que los humanos construimos.

Las hipótesis y teorías se elaboran siempre así: una vez establecida, se afianza con hechos que parecen fortalecerla. Con el desarrollo del conocimiento, las hipótesis suman confirmaciones o debilidades. Muchas permanecen por años o siglos prestando funciones y otras las olvidamos, y van entrando en decadencia por disponerse de mejores explicaciones. Pero el criterio de verdad para juzgar la existencia real del alma, suele ser complicado y no es el único que cuenta, jugando la utilidad un rol importante. A veces teorías erróneas se mantienen pues forman una unidad integrada de toda una doctrina, y porque las autoridades y la gente la aceptan a libro cerrado.

Teorías sin fundamento científico alguno se siguen aceptando aun hoy por su utilidad.

Existe una gran dispersión en la aceptación de las teorías por la gran diversidad en la cultura, conocimiento y estructuras mentales del humano actual. No resulta increíble que algunas teorías sin fundamentos se siguen sosteniendo en el momento actual. Son útiles, sirven y ni se piensa en su lógica. Depende de la formación de la persona, de su conocimiento, de la estructura de su personalidad, de su emotividad. Uno puede concluir que el horóscopo chino (o muchas cosas por el estilo) no es racional, y sin embargo otros los pueden seguir a pié juntillas.

Creencias animistas ya hechas religiones, se afianzan al ocuparse del Estado primitivo.

Las creencias se fortalecen con nuevos hechos formando un sistema coherente de ideas. Los grupos humanos necesitan más y más normas sociales a medida que crecen en cantidad de gente. Es natural que tales normas pasen a formar un todo compatible con el sistemas de creencias y tradiciones. En este punto ya puede decirse que esa estructura de creencias entra dentro de la categoría de religión. Esta se hace muy fuerte, no tanto por los mitos que sostiene sino por su utilidad social. La escritura viene justo en el momento indispensable para darle aun más fuerza, coherencia, unicidad y estabilidad. Los Estados primitivos, o las ciudades-estados nacen bajo las normas que rigen sobre poblaciones siempre crecientes. El Estado nace unido con la religión administrado por los líderes religiosos. Ya a esta altura del desarrollo humano la cosmovisión religiosa abarca todo el saber, las tradiciones, las normas del comportamiento privado y público de los ciudadanos, en todos los campos.

Las religiones se consolidan aún más al ocuparse también del conocimiento, dándolo y administrándolo. A su manera.

Los dioses o el Dios único se hace indispensable para constituirse en la autoridad máxima, muy por encima de los humanos, para que las normas sean respetadas. Todo se hace en su nombre pero es el poder humano el que lo maneja para, indirectamente, conducir al Estado religioso y el comportamiento de la gente. La religión entonces no se destaca tanto como explicación del mundo como por su útil función social. Las muchas explicaciones, tantas como religiones, que se dan sobre la creación del mundo, no es lo que la sostiene. Hace 3000 años cada ciudad tenía su esquema religioso muy ligado con la autoridad social local. Cada religión con una normativa y una explicación diferente o parecida de los fenómenos naturales.

Pero surgen los filósofos, que buscan normas del buen pensar y las aplican. Hasta se apartan algo de las viejas creencias religiosas

Si bien las religiones pueden contener algunos razonamientos y principios que pueden catalogarse como filosóficos, en regiones como Atenas, nace una pretensión conciente y de mucha predicación, de encontrar mecanismos que conducen mejor a la verdad. Antes de la filosofía griega sabemos bien que el desarrollo de la matemática y la astronomía, en Babilonia y en Egipto, constituyen importantes antecedentes de racionalidad y sistemática. Pero los griegos avanzaron mucho para dar al pensamiento racional una estructura basada en la lógica, cuyo análisis es un fundamento importante del pensar filosófico. Los filósofos observan la estructura de pensamiento religioso y a veces lo cuestionan, básicamente porque recurre a lo sobrenatural para explicar lo que no podían explicar. Los filósofos aprenden y sistematizan la logica para explicar mejor. La escritura, muy útil en la unificación y sistematización de las religiones, sirvió, también de mucho, a la formación del estado religioso. Pero los filósofos usaron de la misma no sólo para difundir sus pensamientos sino para precisar la expresión lógica y racional del mismo.

Bien pronto la filosofía muestras sus diferencias y su solidez.

La religión ve al mundo como lo ve la gente común: regular, estático, porque en la corta vida humano no se aprecian cambios en el cielo, ni en los animales, ni en las montañas, ni en el comportamiento humano. En cambio la filosofía se extiende más allá en su abstracción encontrando explicaciones (como la hipótesis de los contrarios) que esbozan un mundo cambiante, más aproximado a la explicación científica actual. Hace el esfuerzo de observar la naturaleza más allá de le efímera existencia de cada ser humano. La particularidad de la religión griega (que no da lugar a una casta sacerdotal), posibilita a los filósofos arremeter contra la mitología por carecer de fundamentos. Así, en Grecia, encuentran un campo fértil para construir un pensamiento con menos mitos y magos, sin fenómenos sobrenaturales, y todo eso se puede hablar en las calles, tomando de esta forma un rol protagónico el propio ciudadano.

La religión cristiana se adueño de Europa triunfando sobre el paganismo.

¿Por qué triunfó en Europa el cristianismo y logró derrotar al misticismo y al paganismo local? Hay muchas teorías y todas tienen su parte de razón. Pero tanto los mitos como las religiones se sostienen más por su utilidad que por su racionalidad. Y en ambos aspectos el cristianismo superaba a la mitología anterior y presentaba una doctrina sólida, única, y con una redacción consolidada en un antiguo testamento y un nuevo testamento. Creo que el Cristianismo se impuso en Europa porque proponía una sociedad más equilibrada, más estable, con mejores condiciones de supervivencia de grupos o naciones. Una sociedad que no generaba tantos conflictos, con familias estables, con una ley sencilla y clara. Como siempre la clase sacerdotal dominó todos los resortes de los imperfectos estados. Y la filosofía quedó atrás, a pesar del muy superior manejo de la lógica y del intelecto. Aún así surgieron filósofos cristianos que compatibilizaron, redondearon, adaptaron y perfeccionaron las viejas creencias que venían del antiguo testamento y adaptaron algo de la filosofía griega a los postulados católicos

El catolicismo dominó tanto que taponó por siglos a pensamientos disidentes

El catolicismo entró en Europa porque encontró un espacio casi vacío muy necesitado en ese momento de una cosmovisión abarcadora y unificadora de las necesidades individuales y sociales al mismo tiempo. Con tanta fuerza se impuso que su poder fue absoluto. Poder en todos los sentidos, incluido el de la fuerza pública interna de los Estados. La inexistencia de enemigos produjo enfrentamientos entre estados católicos que se disputaban los favores del Papa para dirimir tales enfrentamientos. Tan absoluto era el poder católico que ni surgían las disidencias doctrinarias, pues eran anuladas aún antes de expresarse. Así pudieron permanecer por casi 10 siglos. Pero llegó el momento en que se revisaron los textos griegos, y surgió gente que se planteo las cosas con criterios más amplios. Por otro lado los viajes de Colón echaba por tierra las insostenibles ideas católicas. Por los siglos 13 y 14 surgieron pensadores que primero se susurraban en el oído las primeras disidencias contra el las ideas y poder político e ideológico del Cristianismo. Se generaron así en el norte de Europa, movimientos disidentes a la interpretación oficial de la realidad cristiana. Muchos como Lutero y Calvino se animaron a plantear sus objeciones que ya el papa no podía controlar.

Las nuevas corrientes filosóficas quitaron a la iglesia su poder absoluto.

La religión redujo todos los problemas y oscuridades a uno sólo: la existencia de Dios. Incluso le atribuyeron a ese Ser la autoridad de ser el hacedor de todo y el que daba todas las explicaciones posibles. Las cuestiones que no eran muy digeribles les llamaban “misterios”. Debido a la deficiente filosofía que contenía la religión, el resurgimiento de aquella ocurriría en algún momento. Se infiltró más bien desde un desprendimiento de la filosofía llamado ciencia que empezó a funcionar con una seguridad y estabilidad imparables. La matemática se hizo ciencia cuando pudo precisar bien sus alcances y limites, y cuando encontró una lógica sin puntos débiles.

La ciencia se creó como un apartado de la filosofía, creando nuevos métodos

La astronomía en serio de Galileo y Copérnico se hizo irrefutable junto con el verdadero pilar de la ciencia que fue la mecánica de Newton que dio un fuerte fundamento matemático al movimiento de los astros y a todo movimiento. También dio los fundamentos para la tecnología mecánica que luego sirvió para la industrialización que reemplazó a la artesanía. Los estudiosos que crecieron a su sombra sólo atinaban a sonreír cuando entendieron y compararon la explicación newtoniana del movimiento celeste con los enunciados católicos. La ciencia ganaba en el cielo su primer batalla. Al principio no existían diferencias entre científicos y filósofos. Pero de a poco los científicos y los mismos filósofos comenzaron a marcar las campos. La ciencia más que basarse en la observación lo hacía en la experimentación. Ambas razonaban con los principios de la lógica y las matemáticas, pero si bien los filósofos comprendieron la necesidad de definiciones únicas de las palabras, los científicos potenciaron el concepto al extremo darles un significado mucho más exacto.

Ciencia y filosofía se van diferenciando.

Por ejemplo las palabras de uso común como velocidad, peso, masa, aceleración y muchas otras tomaron un significado muy preciso, y eso ayudo a definir las leyes del comportamiento de la naturaleza de forma matemática expresado por fórmulas. Desde siempre la filosofía tuvo esa limitación y la sigue teniendo, porque es muy difícil medir las variables sociales. Y todo lo que no se puede definir en forma universal, no se puede medir y por lo tanto no se puede hacer leyes de comportamiento. O sea que la filosofía tiene una clara limitación que siempre tuvo: el significado de las palabras. Así la filosofía se limita a descripciones del mundo y de los seres. Mientras que la ciencia además de describir enuncia leyes de comportamientos preciso. Pero la filosofía se posiciona en todos los campos mientras la ciencia lo hace en campos mucho más limitados. La dinámica (ciencia) dice fuerza=masa x aceleración, donde los tres términos tienen un significado exacto. Y perfectamente definido en términos de otras definiciones anteriores. Y están ligados por una fórmula exacta!!!!!!!!!!!!! Válida en forma universal.

La ciencia va ampliando y consolidando su campo.

La otra importantísima condición de la ciencia es que puede PREDECIR!!!. Significa que, en un marco acotado (un modelo), la ciencia predice como va a ser el resultado de un fenómeno cuyas condiciones iniciales son conocidas. La ciencia puede decir como se va amover una piedra arrojada con fuerza, o puede predecir también como va a ser el clima en los próximos días. A veces se predice con gran exactitud como es el caso del movimiento de los astros y otras sólo aproximadamente como el clima. Cuando no puede hacerlo mejor es porque los elementos que intervienen son muchos y las ecuaciones se hacen muy complicadas y difíciles de resolver. Siempre hay un límite que la computadora ha permitido extender bastante. Cuando el fenómeno es el resultado del comportamiento de muchos elementos similares (como las moléculas del aire) la ciencia los resuelve en forma estadística obteniendo buenos promedios.

Ciencia y filosofía se diferencian es sus métodos y sus postulados.

¿Como sería el operar filosófico y el científico? Vamos a ver como respondería un filósofo y un científico a la pregunta, por ejempo ¿cómo somos los argentinos? Las respuestas filosóficas serían muy variadas, y con el fundamento que encuentre o sepa cada uno. Se basaría en general en su impresión subjetiva, y en algunos escritos autorizados, uno pregunta a 100 filósofos y cada uno tendrá su discurso bien fundamentado, pero parecido al de cualquier persona. ¿Qué pasaría si se le hace la misma pregunta a un científico en su función de tal? Este primero querrá definir bien la pregunta y para eso hará muchas consultas para limitar el rango del estudio que piensa hacer. Querrá que de las infinitas cualidades del ser humano le nombren al menos una sobre la cual hacer el estudio. El científico ahora preguntará por el significado de esa cualidad y tratará de buscar normas de medición. Allí comienza a buscar en la bibliografía para ver como han medido otros la cualidad. Si no encuentra una forma de medir coherente y sólida posiblemente rechace el trabajo.

El trabajo del científico.

En definitiva el científico primero se asegura que el problema esté bien planteado, y que se entienda bien el significado de las variables a determinar. Luego verá lo que hicieron otros alrededor de un tema y luego planea la medición estadística bien hecha. Cuando encuentre la respuesta hará un estudio detallado de las limitaciones e inconvenientes que encontró, las limitaciones del método empleado, la dispersión estadística, y otras observaciones sobre lo medido. El trabajo científico es realmente útil porque admite comparaciones, y mediciones en diferentes circunstancias y épocas. O sea que el método científico es el más serio para sacar conclusiones valederas. No obstante es una cuestión muy difícil el arriesgar sobre la calidad del trabajo científico y sólo otro científico de nivel superior puede hacerlo.

Un criterio de aceptabilidad.

Parecería que nada es absolutamente demostrable, sino en términos de supuestas verdades anteriores, y ese camino nos lleva finalmente por un oscuro túnel. Entones un criterio de verdad podría ser: es verdadero algo cuanto más gente cree que ese algo es verdadero. Mas adecuada es la palabra “aceptable” Entonces hay que hablar de cada problema en particular y nunca se pede hablar en general.

Hay que dar espacio al ciudadano.

Los ciudadnos queremos ayudar. ¿Porqué no nos escuchan?
-El gobierno, nosotros y toda la clase política hablan de que el sueldo de los jubilados es insuficiente y no corresponde a los valores ordenados por la ley. Esto ya ha sido respaldado por una resolución de la Corte (CSJN). Dicen que no los ponen en valores porque no hay fondos.
-Además está la deuda que el gobierno dice que no puede pagar a los valores comprometidos. Toda esto es una irresponsabilidad atribuible a las distintas administraciones.
-Casi toda es deuda de los gobiernos civiles. El no poder cumplir con las leyes que los mismos partidos políticos sancionaron, es responsabilidad de ellos y no de los ciudadanos.
-Durante los últimos años, habiendo mejorado bastante la situación argentina, debido a nuestra fuerte exportación de agro-alimentos no han podido ordenar las cuentas. Los ciudadanos no debemos aceptar. Recae sobre todos ellos y no sólo en el actual gobierno, por ser malos administradores aún en épocas de vacas gordas.
-Es elemental que el gobierno DEBE cumplir sus compromisos legislados. Para ello se requiere no gastar un centavo de más en fiestas ni en sueldos altos para los políticos, ni en el futbol, ni en modas, ni en nada que no sea imprescindible. Y muchos otras acciones donde se puede ahorrar mucho dinero.
-Los ciudadanos QUEREMOS AYUDAR A LOS POLÍTICOS. Deben escucharnos algún día. Debemos organizarnos para hacernos escuchar. Sin organización solo nos quedará votar por quien creemos que es el menos malo. Hasta ahora nunca resultó.

El matrimonio homosexual y la convivencia

Los acuerdos entre particulares deben hacerse por escrito:

-Las leyes pueden describir los acuerdos entre particulares que implican derechos y obligaciones mutuas, pero las claúsulas del acuerdo deben escribirse explícitamente una por una, y nunca que queden como generales de la ley. Ese acuerdo es un contrato privado que debe firmarse y que cada parte deberá consevar como, todo contrato. Puede registrarse.
-Por ejemplo: si dos personas deciden casarse frente a la ley, el juez debe entregar y hacer firmar a las partes un contrato modelo (ojo, pueden existir más de uno determinados por la ley o en que las partes convienen cosas diferentes).
-Otro ejemplo: dos personas que deciden compartir una vivienda pueden hacer un contrato de convivencia con las clausulas de derechos y obligaciones que ellos elijan. Pueden ir a un empleado de la justicia para que les ayude a hacer el contrato (u otros mecanismos más automáticos), o pueden hacerlo entre ellos. Pueden registrarlo o no en la justicia. Si no hacen contrato, no adquieren obligaciones ni derechos.
-Por ejemplo: Si dos homosexuales deciden convivir pueden concederse derechos y obligaciones mutuas, que siempre conviene explicitar y registrar. Pueden abarcar todos los derechos que habilite la ley: protección mutua, obra social, herencia,… etc
-Por ejemplo: Otra convivencia puede ser de tres amigas heterosexuales que deciden compartir una casa. Ellas deciden si vale la pena escribir un contrato y registrarlo.
-Otros ejemplos: Cualquier otra convivencia.

Los acuerdos siempre es preferible escribirlos (bastaría hacer clic a algunos botones de un menú informático) y firmarlos. Por dos razones: Una para que cada uno tenga bien claro sus derechos y obligaciones y Otra para una fácil resolución en caso de conflictos. Si no hay nada escrito no hay reclamo posible. ESO AHORRARÍA INFINIDAD DE CONFLICTOS Y JUICIOS.

Con cierto desarrollo de la informática social esto podría hacerse sin burocracia alguna (firma digital o similares).

Es importante que las cláusulas del acuerdo sean leídas una por una.

Un cuento. Un poco de relax.

Esto es algo que hago por primera vez (al menos que lo termino), pero tiene un poco de trampa, porque en cierta medida es un relato. VA:

Cuento para chicos grandes y para grandes con algo de chicos en su corazón

Titi! Titi!! -me llamó mi mamá, con voz de preocupación.
Yo me asusté y me alarmé un poco, abandoné el martillo en el suelo y fui corriendo a la cocina a ver que pasaba. Ella estaba bien, como siempre haciendo la comida. Entonces me dice:

-Fijate que entró un perro y se fue derecho al galponcito.
En esa época no sólo los perros podían entrar a mi casa (y a otras casas también) sin mucho problema. La puerta de alambre tejido con armazón de caños trabajados, estaba sujeta con un lazo de alambre o trapo cuando nos acordábamos de ponerlo. Seguramente alguno la dejó abierta -debo haber sido yo mismo- de par en par y por ese motivo se metió el perro. Pero ¿Que clase de perro era? ¿porqué vino a refugiarse a casa? Era un misterio porque nunca antes había pasado!.

-Echalo! me dice.
Entonces voy a ver en el galponcito y de la primera mirada no veo nada, luego de recorrer con la vista el amontonamiento de cosas, que era el orden usual de mi reducto preferido. ¿No se habrá metido allí abajo? -pensé. Me tiré al suelo húmedo de ladrillos comunes y alcancé a ver algo luego que mi vista se reacomodó a esa oscuridad. Distinguí unos ojos replandecientes que me miraban fijo y de a poco una boca semiabierta mostrando unos dientes largos y blancos colmillos amenazantes que me decían:
-Yo, de aquí, no me voy.

Ambos nos quedamos sin cambiar de posición, hasta que pude distinguir claramente un perro blanco que iba aflojando de a poco su pánico. Mi mamá era bastante blanda y sus exigencias nunca resultaban terminantes, por eso pensé en algún arreglo. Voy a la cocina y le explico, exagerando mucho mi imposibilidad de echarlo.

-Bueno -me dice -cuando venga papá le diremos que se ocupe él. -Ya bastante trabajo tengo yo con ustedes 4 como para atender a un quinto. Dejalo por ahora.
En lugar de echarlo -cosa que por otra parte iba a significar toda una operación que yo repudiaba realizar- disimuladamente busqué algo para darle de comer. No puedo recordar que le dí pero el perro intruso recibió con mucho agrado, y comió con cierta desesperación a pesar de que no parecía nada flaco.

Por un rato me olvidé del tema y volví a mi martillo, clavos y cajones usados que pacientemente desarmaba sentado en el suelo del patio, para reciclar la madera para mis obras infantiles. Creo que tenía 8 años, pero te puedo estar mintiendo porque tal vez tuviera 9. No sé.

Yo estaba más bien contento, porque pensaba en la posibilidad de hacerme un nuevo y fiel amigo. Sólo había tenido amistades esporádicas con perros de otros chicos.

Mi papá vino, como siempre, a la una a almorzar, pero en ese momento no podía más que comer rapidito e irse a trabajar al trote. De todos modos, mi mamá no le contó la novedad. No se si adivinando mi esperanza, o porqué no quería complicarlo.

Durante toda la mañana visité solo una vez a mi probable amigo y comprobé que estaba en su lugar.
No sé que habrá dicho la maestra esa tarde, porque yo estaba concentrado en la novedad e imaginando todo tipo de aventuras en paseos con mi nuevo perro blanco. Cuando vine de la escuela y llegué a casa, ni me saqué el guardapolvo para comprobar rápidamente su presencia: todo seguía igual. Esta vez me resultó más fácil conseguirle algo para comer pues mi mamá estaba en la piecita del fondo zurciendo medias o algo parecido. Quise tentarlo a salir un poco de su guarida poniendo la comida a un par de metros de su refugio, pero no se movió. Entonces salí, y luego de un rato comprobé que había comido todo.

Mi papá vino cuando ya caía la noche, y por suerte -pensé yo- el galponcito no tenía luz. Recién cuando estabámos los 6 en la mesa cenando mi mamá le contó la novedad: no se inmutó y siguió cenando con los buenos modales de siempre. Había esperanzas. Parecía un duro e inflexible, pero yo sabía que para ciertas cosas no lo era tanto.

-Parece muy bueno y es blanquito y lindo- dije yo varias veces, mientras mis hermanas mayores me tiraban sonrisas cómplices.
Mi hermano, el negrito, tendría unos dos años y mostraba indiferencia total: no parecía preocuparle y ni lo había visto. El enojo de mi mamá ya se parecía más a resignación, mientras explicaba todos los inconvenientes de tener un perro en la casa. Casi me estaba diciendo que la nueva tarea tendría que ser exclusivamente mía, dada la reacción blandengue de mi papá, quien dijo: -Bueno, si no se va solo, el sábado vemos.

Seguimos comiendo normalmente como si no hubiera pasado nada. Pensé que era sólo mi corazón el que bricaba de alegría.

Esa noche me costó dormirme y me desperté a la mañana temprano cuando mi papá ya había partido para su trabajo y mis hermanas se preparaban para salir. Acostumbraba a quedarme remoloneando en la cama, pero esa mañana, tomé conciencia de la situación y esperé atento hasta que “las chicas” se fueran a la escuela y mi mamá al mercado. Entonces, así como estaba me fui a visitar a mi amigo, con la seguridad de encontrarlo allí. Tardé para que mi visión pudiera acomodarse a la oscuridad del galpón, a esa temprano hora.
Y… GRAN SORPRESA: Se trataba de una perra lamiendo a incontables cachorritos recién nacidos, que buscaban a tientas las tetitas de la gran madre múltiple, la que luego fue bautisada como Diana.

Las que ponían los nombres eran mis hermanas. Nunca supe el motivo de que pusieran Diana a mi perra madre. También habían puesto mi apodo Titi. Te imaginás que yo era un juguete de carne y hueso para ellas, que me llevaban 5 años Nora y 6 Alba. Y un día me contaron que mi nombre viene de mis respuestas afirmativas a media lengua: ti, ti.
Muy naturalmente había aceptedo mi nombre como el de Diana.

A los pocos días de la maternidad los perritos se hicieron unas pelotitas peludas que pasaban sus horas jugando y formado una fila en la pancita de su madre pródiga. Diana era ejemplar y todos estábamos embelesados de tan admirable espectáculo. Tratábamos de ayudar y ella nos dejaba tomar en brazos a sus juguetones, hermosos y cariñosos hijos. Diana era blanca con unas pocas manchitas negras, y uno de ellos, al que yo levantaba siempre, era negro con unos pocos mechones blancos.

Lo de la perra me hizo pensar en mi mismo y en toda mi familia. Mi papá era una pieza clave para nosotros y el único que salía a trabajar bajo patrón, y nunca se me había cruzado por la cabeza la idea de no tenerlo, como parecía ser el caso de la cría de Diana y sus cachorros.

El Negrito, era mi hermano menor, cuyo nombre también fue de la creación de “las chicas”. El también aprovechaba a jugar con los cachorritos cuando Diana se estiraba al sol para darse calor a si misma y a sus pequeños. Yo solía mirar extasiado y filosofar: ¿Porqué tan ditintos si son todos hermanitos? ¿Quién es, donde está el papá de los cachorros? me preguntaba repetidamente.

Nuestros recursos eran los justos, pero nos ingeniábamos para alimentar a la insaciable Diana. El resto lo hacía ella con sus abundantes recursos de madre. Por un tiempo me olvidé de mis cajones de manzana, clavos y martillo, para observar y jugar con los nuevos integrantes de la familia. Por ese tiempo no corrí el riesgo de fallar en el martillazo y repetir el proceso de un cambio de uña. Mi nueva preocupación era proteger a esa familia, insertada con mi ayuda y a regañadientes dentro de la mía.

Esa pregunta del papá de los perritos y de la diversidad se la hice a mi mamá. Me explicó a su modo y yo puse sus palabras en un riconcito esperando entenderlas mejor algún día: ¿Cómo es eso de que cada perrito puede tener un papá diferente y una sóla mamá? ¿Qué se había hecho de los padres?.
La cuestión es que el problema seguía creciendo, decía mi mamá, y pronto habría que darle comida a todos. Yo veía el problema y aceptaba la postura que era indispensable regalar algunos.

Cuando quería jugar con alguno, levantaba el negrito de manchas blancas, y me lo llevaba a otra parte de la casa. Diana me miraba con mirada permisiva, al menos así lo veía yo. A veces lo traía a la cocina, donde comíamos los 6, ahora 7. Me sorprendió lo pronto que me aceptaba alguna cosita que no fuera la leche materna.

Con esa magia que tenían Nora y Alba para poner justo el nombre adecuado, Biyú y yo aceptamos inmediatamente la sugerencia.

A los pocos días, al hacer la rutina mañanera de levantarme para iniciar el día, como siempre, fui a ver a tan particular familia. Encuentro sólo a Diana con el Biyú. Ya mi mamá me había explicado con paciencia que ya nosotros éramos muchos y que si yo me portaba bien le dejaríamos un perrito. Yo mismo elegí al Biyú. Lo comprendí y ya lo había aceptado por más doloroso que fuera.

El Biyú quedó y a los otros “los regalaron”, me dijeron. Acepté sin preguntar. Biyú se transformó inmediatamente en mi compañero de juegos y de paseos. Me seguía a todas partes mientras su mamá le hacía compañia a mi mamá. Finalmente ambas madres se hicieron inseparables amigas. Como si la mutua presencia se hizo una necesidad de ambas madres.

Biyú me acompañaba a hacer los mandados, y me costaba hacerlo quedar en la puerta de los locales de negocios. Pero pronto se acostumbró a la espera. Recuerdo que le gustaba ir a la panadería que estaba a 3 cuadras de casa, ¿Sería porqué en la caminata de la vuelta nos comíamos como medio pan francés de los 5 que entraban en un kilo? Mi mamá se acostumbró a la falta, pero a la carnicería iba ella. Biyú y Diana desgastaban los huesos de costilla que quedaban luego del almuerzo.

Me apasionaba ver lo rápido que crecía y cómo aprendía todas las lecciones. Si, eso que hacen todos los perros y cada uno de nosotros creemos que se trata del más inteligente del mundo. Con excepción de “La Gata” (así se llamaba) experimentada de tanto andar, y que había visto crecer a su pequeña competencia alimentaria, Biyú odiaba a los gatos. Le encantaba hacerse el enojado hasta con los simulacros de gato que yo le hacía con un escobillón: Lo desplazaba por los alambres y tirantes en los que se enroscaba la añeja parra de uva “chinche” que teníamos en el patio del fondo. Nunca supe si se prendía en el juego o ladraba con toda su furia porque se creía realmente que era un real y auténtico gato. Tanto se entusiasmaba que parecía pedirme con la mirada que repitiéramos el juego, cosa que yo hacía, y él reproducía su furor extremo. De eso no se cansaba nunca, yo si.

Un día, Biyú me siguió hasta la escuela y no hubo forma de disuadirlo y hacerlo volver. Cuando entré seguí viéndolo atento y medio perdido entre tantos guardapolvos blancos, mientras el portero trataba de echarlo. Fui al aula con la preocupación de que no sabría volver, porque nunca lo había hecho solo. Mi escuela estaba a 3 cuadras de casa y yo estaba seguro que nunca se había alejado tanto. Al primer recreo me asomé y el Biyú ya no estaba. Entonces pasé todo el tiempo pensando que lugares recorrer para encontrarlo. Al timbre final de salida, me escurrí como un rayo y llegué corriendo a mi casa.

Abandoné mis cosas y arroje mi guardapolvo en cualquier parte para explicarle a mi mamá (que como siempre estaba con su inseparable amiga Diana) lo sucedido, quién solo me tiró una mirada canchera con apenas una sonrisa, y salí volando a ver la cucha que tan pacientemente había construido con madera de cajones de manzanas. Adivinaste, el tipo estaba durmiendo completamente relajado.

Un día el Biyú desapareció del todo, y salí a buscarlo a la tardecita. Ya de noche volví solo, con una gran angustia. A la hora de la cena ninguno se animó a hablar del tema, ni de ninguna cosa. Creo que no solo era para evitar alimentar mi tristeza, pues esa noche faltaba un miembro de la familia. Solo a Diana se la veía como siempre, como diciéndonos que no nos preocupáramos, ya volvería. Era un viernes, y a la hora del queso y dulce, mi papá se animó a hablar y dijo, no se preocupen mañana salimos todos a buscarlo y con Diana lo vamos a encontrar enseguida. No se quien durmió esa noche. Tengo la impresión que yo caí como dormido con la imagen del biyú permanentemente rondando mi cabeza.

A la mañana siguiente, luego de tomar la leche, hicimos un plan. Hasta mi mamá salío con mi hermanito que ya caminaba bien. Ellos hicieron un recorrido corto, como unas vueltas a la manzana. Mis hermanas salieron juntas para la zona de la escuela. Y mi papá me llevó a mi, eligiendo siempre algún camino donde nos parecía que había perros. Papá dijo que a las 2 horas nos encontraríamos en casa nuevamente con (o sin) el Biyú. Efectivamente, primero había llegado mi mamá porque debía hacer la comida, luego llegaron las chicas, y después nosotros. Al llegar al punto de encuentro, la cocina, en seguida se notaba que nadie había encontrado nada. No llorábamos, pero igual mamá trataba de consolarnos: ninguno de nosotros creíamos en su sinceridad cuando dijo que después de todo era un problema menos, por esto y por lo otro.

Nos quedamos en la cocina un buen rato mientras las chicas fueron a hacer sus deberes de la escuela. Cuando la sopa estaba lista, el clásico llamado de mi mamá “A COMEEEER” aunque más débil que de costumbre fue escuchado por Alba y Nora. Pero no fueron ellas las que llegaron primero, sino el Biyú, que rengueando y desalineado vino en segundos, como siempre. Quedamos sin saber en que momento entró, pero estábamos seguros que había ido directamente a su cucha para reponerse del agotamiento.

Al mediodía o noche, a la hora de comer, ya era una costumbre que el Biyú se ponía debajo de la mesa, junto a mi, mirándome fijo entre mis piernas, asomaba su trompa dispuesto a tragar lo que viniera. Por supuesto que yo compartía mi comida, que de puro descuido siempre me servían con generosidad. Hasta llegaba algunas veces a darle un poco de mi queso y dulce, lo que es mucho decir, que mi papá repartía con precisión milimétrica.

Diana nos duró poco. Un día, luego de unos meses o tal vez al año, abandonó nuestro hogar y no volvió nunca más. Bastante más adelante sabría el motivo. Confieso que lloré y la vi muy triste a mi mamá. La busqué por todos lados. No hubo caso, no la encontré nunca más.

Yo dormía en la pieza del medio de nuestra casa tipo chorizo de mi barrio de Versailles, que mi papá iba levantado ladrillo a ladrillo, haciéndola crecer a medida que la familia crecía. Biyú dormía, al menos en el verano, en la puerta de mi pieza que daba al patio. Resultó cierto que a veces era una molestia, porque esta vez me tocó en carne propia: Ciertas noches, el perro, obedeciendo a un recóndito mandamiento genético se ponía a aullar como un lobo, y no tenía forma de convencerlo de que desistiera de su inexplicable comportamiento.

En esas épocas de máxima buena onda que teníamos con el Biyú, me acompañaba en mis juegos infantiles con los chicos. La cancha de los juegos era la vereda del almacén de Don Marcelino Ramos, en Dupuy (luego Roma, para esa época recientemente pavimentada) y Marcos Sastre. Sobre esta, estaba la vereda de tierra, usada por nosotros para nuestos juegos de bolitas, de robaterrenos y del hoyopelota. Pero no te asustes que no te voy a explicar los flexibles reglamentos.

Estos juegos siempre eran conflictivos y no era nada raro que termináramos a las piñas. Yo andaba bastante bien para las bolitas y ese día ya habíamos programado un desafío con el campeón del barrio. En el medio del juego, interpreté que mi contrincante había violado el reglamento, robando como 30 cm cuando tiró y pegó a mi bolita. Las voces subieron de repente y estuvimos a centímetros de agarrarnos en riña. Gracias al Biyú, que salió en mi defensa mostrando sus colmillos amenazantes al campeón, infundieron temor a todos y la pelea no se produjo. No esperaba tal actitud del perro, pero comprendí hasta donde podía jugarse un amigo.

Por otro lado, ya nos habíamos acostumbrado a sus esporádicas desapariciones. Algunas duraban días, y el pobre siempre volvía flaco y hecho realmente una piltrafa. Ya no teníamos miedo de que se perdiera, pero sí que sus conflictos con otros canes lo arruinaran más de la cuenta. Los otros chicos más grandes me explicaron lo de las caravanas perrunas y el motivo de la diversidad entre tantos perritos semihermanos del Biyú.

De pura casualidad, en una de esas excursiones con los pibes amigos del vagabundeo, veo a mi perro a lo lejos integrando una caravana de congéneres, en ese momento en espera, semi-dormidos en un terreno baldío. El Biyú me distinguió a lo lejos, me movio la cola pero no se apartó de su misión. De repente, se pone de pie la perra causante del amontonamiento y el resto la imita sin más tardar. A los pocos pasos todos se detienen, y él, como queriendo mostrarme el motivo de su peregrinación, intenta como si su turno hubiera llegado, pero fue inmediatamente interceptado por un perro enorme de la comitiva, y reprimido con abundantes mordiscos. Al alejarme lo vi medio maltrecho y en marcha, siguiendo la procesión.

En otra oportunidad también me originó problemas: Se le dio por morder a un chico del barrio, cosa que jamás había hecho. Alcancé a verle la marca de los colmillos en su pierna, y le dije “no se nota nada”. Cuando llegó a su casa vino con su mamá y pidió hablar con los responsables del perrito. Le dije que mi mamá no estaba y me pidió que le avise pues el asunto de la rabia canina era sumamente peligroso y que debíamos llevarlo al Instituto Pasteur para que lo revisaran. Caso contrario harían la denuncia policial. A la hora de comer planteé el tema, y hasta mi papá me miró haciéndome el responsable de tal tramitación. Incluso me indicó como llegar a tal Instituto. Hasta me mostró donde quedaba en un mapa de la ciudad. Comprendí que no tenía ninguna alternativa. Esa misma tarde falté a la escuela y me decidí a ir al Instituto. De algo estoy casi seguro: tenía 11 años pues recuerdo el maestro a quién di la explicación el día siguiente.

Esa tarde fue muy significativa para mi por varias razones que ahora te voy a ir contando. Fue la primera vez que me vi obligado a entender un plano de la ciudad de Buenos Aires. Mi papá me lo había explicado y mostrado en el mapa. Debía tomar el trencito en Versailles, cuya estación estaba a 4 cuadras de mi casa. Una vez en Villa Luro cruzar por esas infinitas escaleras hasta el andén principal, y de allí esperar el tren que iba a Once (-ojo, fijate que sea uno que pare en Caballito, me dijo mi papá) y de allí caminar unas 15 cuadras hasta el Instituto. Pero una cosa es que te lo expliquen y otra cuando estás solo y tenés que llegar. Me llevé el plano para mirarlo en el viaje. En esa época los trenes llevaban un furgoncito para llevar bicicletas y paquetes en el tren, que yo aproveché para llevar a mi perro, tanto en el trencito como en el tren grande. Sin problemas bajamos en Caballito. El Biyú más contento que yo ante tan extraño y singular paseo. Agarré por las calles que ya había estudiado en el mapa y quedé sorprendido como la realidad se correspondía con el trayecto que había estudiado en casa. Cuando llegué a Diaz Velez, la crucé con mucho cuidado porque había bastante tránsito, era doble mano y sin semáforos. Cuando encontré al parque Centenario supe con seguridad que estábamos en el camino correcto. Ya lo había visto otras veces viajando en el omnibus 119. Unas cuadritas más y llegamos al Instituto Pasteur con su inconfundible olor a perro. Al llegar alguien me dice:
-Sentate allí pibe que ahora te atiendo- Escuché la voz que obedecí en el acto. A los dos minutos me pregunta: -¿Que pasó con el perrito?-
Fue muy comprensivo y con mucha paciencia me dijo que lo tenía que dejar en observación por no recuerdo cuantos días. Me dió un papel y me dijo:
-Traeme este papel cuando lo vengas a buscar. Sin más trámite me hizo llevarlo a una jaula con rejas que estaba el lado. El tipo vió como, en silencio me caían las lágrimas apenas el hombre cerró la puerta de la prisión y me dijo:
-Son sólo tantos días y te la llevas de nuevo, pero esto hay que hacerlo. La Rabia es algo terrible.

La vuelta fue algo defícil, raro, con un profundo dolor inesperado por haber abandonado a mi perro. Nunca en mi vida he podido desprenderme de esa mirada confundida e inexplicable que me pedía que no lo dejara. Y con ese profundo dolor fui deshaciendo el camino hasta llegar nuevamente a la estación caballito hasta llegar a mi casa. Ese día no pude hacer nada, ni siquiera averiguar si el maestro había dado deberes en la escuela. La hora de la cena la sentí lúgubre y pesada. Como si hubiera contagiado mi dolor a todos, que ni se animaban a preguntarme nada, sólo la fecha para ir a buscarlo.

Y esa fecha llegó finalmente. Esta vez ya era un experto en ir al Instituto Pasteur. Llegué lleno de esperanza al mismo mostrador donde me atendió con la misma gentileza la misma persona quien tomó mi papel sin mediar palabras. Buscó entre sus carpetas y a los pocos minutos me dice sonriente que mi perro no tiene nada, y que me lo podía llevar. Anotó algo en el mismo papel, le puso unos sellos y unas firmas, me lo dió y lo guardé en el bolsillo.

-Ahora vamos a buscarlo- Estaba con otros aburridos y angustiados canes. Yo lo vi en seguida y el tardó mucho más. Lo llamé y miró medio indiferente sin inmutarse. Me vió pero hizo como que no me conocía. Lentamente vino y le abrieron la puerta. No me movió la cola. Se dejó poner la correa y caminó muy lentamente a mi lado sin mostrar ninguna emoción por el reencuentro.

-¿Que pensaría?- me pregunté.
Y seguimos caminando al mismo ritmo por la vereda del parque. Llegamos a caballito a cualquier hora y más tarde a casa. Mi enorme alegría estaba empañada por la reacción del animal que, por supuesto, no entendía nada. Tomó gran cantidad de agua y se fue directamente a su cucha. Durmió de corrido como 4 horas y al típico llamado de mi mamá para la cena, como siempre, él fue el que primero llegó. Como si nada hubiera pasado, adoptó la postura de siempre para aceptar gustoso la comida que le iba pasando. Allí ya me volvió el ánimo a mi alma acongojada pues parecía que todo estaba como siempre.

Y así fue, porque todo siguió como siempre: Era el compañero infaltable de las caminatas infantiles con “los chicos”, mi amigo de juegos en el patio de casa, y el que invariablemente me acompañaba hasta la Escuela todos los días.

Dos veces en la calle debí subirlo upa cuando advirtió la cercanía de “la perrera”. Si bien se notaba que era experto en esquivar el lazo de esa mala gente, una vez cayó y lo tuve que ir a buscar a un recóndito lugar de Palermo, pagando la multa correspondiente, y cuyos pormenores mejor no relatar.

Luego de la primaria fui al nacional Mariano Moreno. De a poco me fui viniendo un adolescente y mi refugio barrial era “el Ateneo”. La relación con mi viejo amigo seguía siendo excelente, aunque más distante y esporádica.

Un día, a la vuelta de mis deportes en ese club, mi mamá me dice que parecía que el Biyú estaba enfermo. Efectivamente, se había acurrucado detrás del lavaropas, donde se lo veía realmente mal. Respirando con mucha dificultad, me miraba con la visión perdida y no respondía a mis requerimientos. Me quedé un rato mirando acongojado sin saber que hacer. Luego volví a ver a mi mamá que me pidió que le hiciera un mandado. Al regresar, Biyú estaba muerto, inconfundiblemente muerto. Lo aparté de su rincón con enorme pena y comprobé que no repiraba. Le avisé mi mamá, a quien también se le escapó una lágrima. Lo cargué en una bolsa de arpillera y con el Biyú a un lado y la pala de punta en mi otra mano lo llevé a la vía muerta, hice el pozo y lo enterré.

Al rato tuvimos otra cena más, en silencio.

-Creo que podemos lograr mejorar mucho las cosas en Argentina si me ayudan a difundir esta propuesta que comunico con un video.
-Es muy importante conseguir otros ciudadanos que se manifiesten. Te pido ayuda para propagarla e invitar a propagarla y mucho más si estás de acuerdo.
-La propuesta está destinada a ayudar a los funcionarios a hacer las cosas bien, facilitando la organización, la participación organizada.
-Si somos muchos los que pedimos lo adoptarán. También te necesito a vos o a Ud. para que aporte sus ideas y seamos más eficientes. conserje@hotmail.com
-Creo fuertemente que nos servirá para mejorar nuestra Argentina.

El largo plazo ¿no rinde políticamente?

A mi me parece, con todo respeto, que los argentinos nos agotamos en el cortoplazo. Quiero decir que el 100 % de nuestro tiempo lo dedicamos a buscar buenas soluciones para lo efímero. Que la carne sube nos desgasta en una estrategia de analizar los detalles de ese fenómeno. Que hay miles cuidacoches dudosos que pensamos buenas formas de organizarlos. Que los cartoneros…¿Cómo los ayudamos a formar cooperativas? Mil más.
La sociedad se desgasta en buscar soluciones cortoplacistas que nunca se encuentran.
Creo que lo racional es dedicar a los problemas de Ahora una salida o no salida que no agrave el problema al menos. Y ponernos a hacer planes para el largo plazo que solucionarán en forma indirecta todos esos problemas. En lugar de 100% y 0%, dediquemos 20% para lo urgente y 80% para soluciones de fondo.
QUIERO DECIR:
-Pongámonos a laburar en serio en buena educación (de 4 a 18 años) de tiempo completo para TODOS obligatoria en en plan a 15 o 20 años.
-Veamos como crear trabajo genuino que se dedique a producción útil y necesaria. En eso conviene invertir nuestro pensamiento creativo.
-Racionalicemos los estados (nacional, provinciales y municipales) para que nuestros impuestos sean bien empleados.

Hay tanto para hacer y que nadie hace!!!!

El combo-cable

El combo cable:

Este video que habla del combo cable lo hice primero que el otro, si te interesó el tema podés verlo. Espero me ayuden a hacer conocer mi propuesta!!!

El misterioso enigma de los baños de mujeres

-Para ser muy útiles, las propuestas ciudadanas no necesitan ser muy complicadas
-Pido faciliten las propuestas abriendo foros o blogs libres para debatir propuestas del público, uno para cada repartición.
-Para muestra este video es suficiente:

Un video insertado.


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