Ferretería de Julio y Dora.
Ferretería de Julio y Dora.
Hay comercios que resisten al tiempo, a las tempestades económicas, y a los grandes centros de compras.
La ferretería de barrio es un ramo necesario para aquellos que decidimos optar por el arte del “hágalo usted mismo”. Más si debemos hacer alguna reparación casera y justo nos falta el cuerito de la canilla, un tornillo, una manguera y miles de artículos mas que están esperándonos ordenadamente para brindarnos la solución rápida y segura.
Aun quedan muchos negocios que atienden sábados todo el día y domingos medio día.
Durante la semana en el horario de 8 a 20, cerrando brevemente para almorzar.
No solo es buscar y encontrar lo que necesitamos. Tenemos al frente de la ferretería a un señor, que ante nuestra consulta, despliega por una vertiente su caudal de sabiduría y experiencia, un templo del saber al servicio de sus fieles clientes.
Salimos de allí con una serenidad que casi garantiza el éxito de nuestro trabajo.
No siempre tiene un final feliz, si algo no se pudo solucionar, regresamos una o mas veces obteniendo los elementos complementarios para terminar nuestra obra.
Confiamos en su asesoramiento “otorgándole el titulo de nuestro ferretero de cabecera”.
¿ y por qué? Julio y Dora.
Como se ve en la foto de portada hay un edificio, que más que una vieja casa es como un cartel luminoso. Imposible, no verse.
Ferretería Electricidad
Desde 1950 - Julio y Dora.
Esta ferretería esta ubicada en Av. San Martín haciendo ochava con Álvarez Jonte.
Una singular construcción de más de 100 años. Seguramente ideada para ser vista por la avenida principal, llamada antiguamente “Camino a San Martín”
Tan bien ubicada, que tres barrios disputarían su pertenencia.
Villa Mitre, La Paternal y Villa del Parque..
Pero esa esquina y esa vereda han sido conquistada por Villa del Parque.
¡ Barrios pueden quedarse tranquilos¡ ya que desde el límite de Jonte y San Martín pueden compartir la vista de la ferretería.
Me puse a sacar cuentas, y pensé, seguramente que sus antiguos dueños ya no están al frente del negocio., ¿ saben? Me equivoqué.
Al entrar al comercio, vi., detrás del mostrador un hombre, de muy buen aspecto que si tuviera que decir la edad afirmaría que tenia menos de ochenta, en esto también me equivoqué.
——-Buen día ¿es usted el señor Julio?
——-Si señor, en que puedo ayudarlo.
——Sabe, sentí curiosidad, siempre paso por esta esquina y me llamo la atención la fecha del comercio.
Suponía que cuando alguien comienza a trabajar un negocio tiene más de 30.
——-No amigo, yo comencé a los 22 y mi esposa Dora a los 20.
——-Debo suponer entonces que este negocio ya venía de familia.
——-exactamente pero sepa que ya tengo 84 y mi esposa 82
——–y ¿ tienen ganas de seguir?
——- como nó, mientras tengamos salud, seguimos, no olvide que esos brios de los 20 fueron el motor para llegar hasta hoy.
No me animé a preguntar sobre los avatares económicos, cíclicos en nuestra querida Argentina, pero seguramente Julio y Dora, pudieron capear el temporal para que esta ferretería siga funcionando luego de 62 años
Así lo dejamos a Julio, atendiendo a sus clientes con la misma cortesía que seguramente tenia allá por los 50. esa cortesía que me brindo durante el breve tiempo que demando esta charla.
.
Hay un tango que habla del barrio
“Villa del Parque mi barrio querido”
Letra y Música: Isabelino Espinosa
Intérpretes:
Voces: Isabelino Espinosa, Laura Conde y Sergio Baldassini
Guitarra; Sergio Baldassini
Grabado el 4 de agosto de 2010 en la Asociación Vecinal y Biblioteca Popular Villa del Parque en Buenos Aires.
Villa del Parque que nacer me viste
Cómo habrás cambiado desde el tiempo aquel
Mi antigua casona quizá ya no existe
Tal vez por la causa del progreso cruel.
Nostalgias y penas son fieles reflejos
Del cariño puro que te profesé
Al pasar los años, hoy, mi barrio viejo
Yo quiero que sepas que no te olvidé.
Mi Villa del Parque, lugar añorado
yo siempre he soñado volver otra vez
visitar tus calles será mi consuelo
y vivir anhelos de aquella niñez.
Villa del Parque disfruté a tu amparo
momentos muy gratos de dicha infantil
Jornadas de gozo sus huellas dejaron
Pero el tiempo hiere con su mano vil.
Aquí estoy presente, de nuevo a tu lado
pensando en los días felices de ayer
Senderos de tierra que yo he transitado
Todo ese recuerdo me hace estremecer.

