Vacaciones en Mar del Plata, decada del 40

Vacaciones en Mar del Plata, decada del 40

a mis seis años.

Por : Carlos von Zedtwitz

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Las vacaciones y el receso escolar eran algo así como sinónimo de “mar”

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Mis padres y tíos preferían siempre ir a Mar del Plata,  nosotros los niños deseábamos ir al campo.

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Generalmente viajábamos con mis padres y hermano,  por otro lado y en otro vehiculo mi tío Marcelo.


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El Pontiac 1940  era una hermosura de confort y solidez., en el entraba todo lo necesario para un mes de descanso, si eran otros tiempos,  si bien mis padres fueron laburantes desde cero,  para ese entonces pudieron darse el gusto de tener su Pontiac  usado pero en buen estado.

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Mi tío Marcelo en cambio por su trabajo como periodista de la casa de gobierno tuvo acceso a un auto de la misma marca pero modelo 1948 de luxe que hacia su primer viaje  M.d.P.


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Que buscaba el tío en Mardel,  sol playa y mucho casino., muchísimo.

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Recuerdo una vez, cuando aun no tenia auto,  desapareció por dos días, mi tía Dora estaba muy preocupada hasta que le llego un llamado telefónico desde  mar del plata.
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——”Dorita, soy yo Marcelo, estaba en constitución para ir a casa y en lugar de tomar el tren para Lomas, tome el que iba a Mar del Plata.,  mañana regreso.”
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Por si esto fuera poco, Marcelo se dormía en la ruta, y nosotros desde nuestro auto debíamos hacerle luces para que  despertara, no se como,  pero el no murió en ningún accidente automovilístico, sino por otras causas.

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Otro que se unía al grupo era mi tío Pepe ( pepino) y  Alicia.

Peluquero  del Jockey Club, y Alicia manicura., oficios que los unieron en matrimonio.

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Al llegar a  Atalaya, era consigna comer las ricas medialunas que elaboraban, y aun siguen elaborando allí.

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A la entrada de Mar del Plata, si el tío Pepino estaba dormido ya había dejado instrucciones de despertarlo justo en ese sitio para cantar la siguiente canción.

de  Rodolfo Sciammarella…………

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Tres cosas hay en la vida:
salud, dinero y amor.
El que tenga esas tres cosas
que le de gracias a Dios.
Pues, con ellas uno vive
libre de preocupación,
por eso quiero que aprendan
el refrán de esta canción.
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El que tenga un amor,
que lo cuide, que lo cuide.
La salud y la platita,
que no la tire, que no la tire.
Hay que guardar, eso conviene
que aquel que guarda, siempre tiene.
El que tenga un amor,
que lo cuide, que lo cuide.
La salud y la platita,
que no la tire, que no la tire.
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Un gran amor he tenido
y tanto en él me confié.
Nunca pensé que un descuido
pudo hacérmelo perder.
Con la salud y el dinero
lo mismo me sucedió,
por eso pido que canten
el refrán de esta canción.

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Pero como contrasentido a la canción,  ni bien arribábamos se internaba en el casino para dejar su dinero, salud y amor, ya que mi tía Alicia lo condenaba a abstinencia de esos placeres terrenales.

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Bueno, ahora vamos un poco a nosotros, los niños, Marcelito de 8 Rodolfo de 8 y Carlitos de 6 años.

Las vacaciones para nosotros eran solo arena y mar,  no existían juegos electrónicos ni otra diversión, salvo alguna calesita  o parque de diversiones que se instalaba cerca de la playa por los meses de enero y febrero.

Desayuno a la mañana en el Hotel D´ambra , la llegada del mozo con su cafetera y lechera de largos mangos  de madera, factura calentita recién llegada de la panadería.

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Que habilidad, sin derramar ni una gota, sirviendo hasta que se le dijera “ listo”

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Recuerdo la playa preferida era la de Punta Mogotes, bien alejada del centro y con pocos edificios cercanos,  una playa grande y sin peligros,  que se adaptaba a las familias con hijos pequeños.



Una mañana mientras llenaba el quinto balde con arena mojada extraída del mar, esquivando las olas, al regresar junto a mis padres, veo que ellos están hablando con un señor en traje de baño, luciendo una galera y sus enormes bigotes, al acercarme me pidieron que me uniera a ellos para una foto grupal de familia.

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¿Quien era ese señor? Alfredo Palacios, para mi un desconocido mas, pero luego de que autografiara la foto, me comentaron algo mas que sobre el, que  no entendi, solo con los años puede saber quien fue este hombre y que hizo por nuestra Argentina.

En la foto mi mama Irene, mi hermano Rodolfo, Alfredo Palacios, yo, la tía Haydee y mi padre Ernesto.

palacios

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Mis tíos Pepino y Marcelo eran dos personajes encantadores, de buen corazón pero con una pasión incontenible hacia el Juego de la Ruleta y Carrera de Caballos.

Ya eran las 10 de la mañana y todavía Marcelo no se había arreglado, me enviaron a apurarlo.

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El tenia poco pelo pero mechones muy largos, con ellos se los iba levantando y enrollando en la cabeza embadurnándolos con gomina. Todo un trabajo artesanal.

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Le pregunté

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——–“Tío, cuando vas a estar listo” y me respondió

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——–“Cuando me peine el ultimo pelo”,

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Yo sabía que ese trabajo podía demorar un par de  horas más.

Así que el resto de la familia se fue a la playa sin el tío.

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Épocas de fotógrafos en las playas, nadie o casi nadie se iba sin un recuerdo, grandes fotógrafos, foto Mickey, Astro, Rambla casino, foto Edison,  y muchos mas, desfilaban por las playas pregonando su oficio.

“quietos miren hacia aquí “, tomaba los datos y al día siguiente teníamos la foto de muy buena calidad.

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Las vacaciones en Mar del Plata duraron hasta que crecimos un poco y comenzamos a hacer fuerza para ir a la Estancia., allí si que había de todo para divertirse y convivir con los animales y el campo.

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Por ahora mi temporada de playa concluye, próximamente les contaré de mi vida en la Estancia La María Elisa, veranos llenos de emoción en una estancia del Noroeste de la Pcia. de Buenos Aires.


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MIGUEL ANGEL RETRIVI dijo:
10 Marzo, 2011 a las 19:40 – Editar
Carlos : Sinceramente me encanta esta nota tuya, no solamente por el cariño con que esta redactada, de esta permitime rescatar tres cosas, que ya te haré saber, son …¡Historia viva!…Las fotos de aquellos años, donde se puede apreciar, la elegancia de los “Chalets”, en Punta Mogotes, cuando aún se podía apreciar sus lomas, hoy este paisaje esta totalmente tapado, a lo mismo que las carpas del balneario, estas hoy ocupan mucho más playa….

Ahora te digo, que rescato de tú nota, primero la estampa de aquél famoso politico, Alfredo Palacios, notamos aquellos que lo conocimos, por su forma de vestir, en el ambito del Congreso y con su ropa de calle,que también en la playa, usaba su clasico sombrero aludo y sus zapatos en dos tonos, …¡ Le falta el Poncho, nada más !…yyy…¡ Que “Personaje” !… El “Tio Marcelo “…¡ Pobre !… se ve que no veía bién y se confundía al leer, en Constitución, el letrero de salidas de los trenes…¡Por eso se equivocaba !…Y aparecía en ” MARDEL”…JA,JA…Todo un ” Von ViVant ” …o… un Isidoro Cañones…Personaje de historietas…

Y dejé para el final… Tú foto sentadito en el ” Caballito” inflable….Le pido a nuestros Amigos “Foristas”, que miren la nota de la “Pulpería”, donde en su casa, tiene la mano apoyada en mi hombro y la cotejen con esta…yyy…Van a ver que “CARLITOS”…¡ Está igual!…JA,JA…

Hasta la estancia ” La María Elisa “..¡No Paramos !…

Gran Cariño para vos…

LITO de BERNAL

carlosvonz dijo:
11 Marzo, 2011 a las 5:33 – Editar
Lito, agradezco tu sincero y muy feliz comentario.
Ante todo he mejorado la foto de Don Alfredo Palacios en la cual ahora se ve su firma con más claridad.

Punta Mogotes ha cambiado, esas playas solitarias ya no lo son, la zona de chalets también, pero debemos reconocer que M.d.P esta hermosa.

La visité en Diciembre por un par de días, pero te soy sincero esa hermosa ciudad es mejor visitarla fuera de temporada, allí se pueden admirar con tranquilidad todas las bellezas que ofrece.

Mi yerno nos invito a comer en un McDonald’s, que cosa mas horrible, fui para no contradecir ni tirar mala onda, pero que lugar desagradable para mi, como extrañé los asaditos y los restaurantes o fondas de barrio.

Volviendo al tema, si mis tíos eran dos personajes para hacer una película, a Pepino dentro de todo le fue bastante bien, sabia comprar a Alicia, cada vez que ganaba en el casino se aparecía con costosos regalos.
Cuando esto no ocurría, mi tía requisaba la ropa de Pepino y encontraba en sus corbatas el fruto de una noche de gloria.

Mucha gente que me encuentra en forma casual por la calle, me reconoce a pesar del paso de los años.

Bueno como decía a Pepino le fue bien, pero a Marcelo no tanto, cada vez que equivocaba el tren, a su regreso lo esperaba una puerta con la cerradura cambiada y unas valijas delante de ella.

Sin embargo, tenía la habilidad de resurgir de las cenizas y podía recomponer su matrimonio.

Marcelo Carneglia, fue un gran periodista de mucha cultura y muy reconocido en todos los ámbitos,

A su muerte recibió una ofrenda floral y una carta muy emotiva para la viuda.
El presidente en ese entonces era Arturo Frondizi.

El poncho de Palacios no estaría acorde al lugar de veraneo, pero si lo recuerdo sobre sus hombros, creo que fumaba cigarros, de eso no estoy muy seguro.

Bueno Lito, hasta las vacaciones en la Estancia no paro, esa nota fue publicada en los comienzos del arcon y se perdió.

Trataré de reconstruirla.

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Gerardo dijo:
11 Marzo, 2011 a las 14:15 – Editar
Carlos qué maravilla. Tus recuerdos están descriptos desde el encanto de lo espontaneo, que asoman como escapándose a lo más profundo del sentimiento, donde moran silenciosos pero vivos. Lo del tio Marcelo en su “distraído” escape a Mar del Plata me recuerda un personaje local, Jorge Navarre, que allá por los años 50 le dijo a su mujer, que estaba preparando la cena: “Voy hasta lo de Manolo a buscar cigarrillos”, y en el boliche se encontró con un inefable amigo cantor itinerante que estaba saliendo en su cachirulo rumbo a Buenos Aires. Tardó un mes en volver, pero trajo los Fontanares. Un abrazo y gracias por la llaneza emotiva de tus memorias.

carlosvonz dijo:
11 Marzo, 2011 a las 14:56 – Editar
Hola Gerardo y bienvenido al arcon del recuerdo.
Creo que en mi relato se grabaron mas las acciones de mis tios y tias que el propio disfrute de la playa.
Como dije antes, los niños preferiamos el campo.
En el caso que relatas de Jorge Navarre, dentro de su fuga espontanea, al menos volvio con los Fontanares, se de otros casos que aun los estan buscando.
A vos te agradezco por este comentario que me obliga a seguir explorando dentro de mis recuerdos.
Carlos

Henry dijo:
11 Marzo, 2011 a las 15:43 – Editar
Hola Carlos, me gusto mucho estas fotos de Mar del Plata con tu familia, te podrás comunicar conmigo vía e-mail,
desde ya muchas gracias.

henry_marpla@hotmail.com