“Perlita, Un Ángel en el camino”

“Perlita, Un Ángel en el camino”

por : Carlos von Zedtwitz

angel_bebe

Los preparativos para la 4ª Peregrinación Juvenil a pie a Lujan comenzaron frente a la Iglesia de San Cayetano. Eran las 10 de la mañana de aquel sábado de octubre de 1978

El lema para ese año era “Madre, aquí tienes a tus hijos”

Mis compañeros de oficina, una semana antes habían decidido participar en esta marcha que recorrería más de 60 kilómetros.

Diana era la más decidida, como lo fue siempre en todo, ella primera.


Fumar en la oficina, llevar polleras cortas, reírse a los gritos, no usar el delantal gris, ese delantal que, según decía, era el mismo que usaban las reclusas en la cárcel del barrio de San Telmo en los años 60.


——Anímate, dale, me insistió Diana, “la flaca”.

Eduardo, el “Gasu” Fernández, santurrón al máximo, ya había reunido a un reducido grupo de postulantes a peregrinos.


——Dale Carlitos, ven con nosotros, yo lo hago desde 1975,siempre llegamos, la gente te ayuda, además hay apoyo de médicos y vehículos., la virgen nos acompañará con su manto de amor.


Marta, fue la segunda en anotarse. Marta, “la reina”, la del esfuerzo mínimo, a la que había que abrirle la ventana porque le faltaba el aire, o cerrarle la puerta porque le molestaban las voces de la gente de la oficina.

Marta la que dormía con cuatro frazadas.

Marta, a la que había que servirle el café en taza de loza, “los vasitos plásticos” es para el pic nic, decía.


Fernando Blanco, el cómico de la oficina se prendió enseguida, llevaba repelente para los mosquitos, una radio espika, la pipa, tabaco, ungüento, si el que usan los deportistas.


El grupo de peregrinos se cerró con cinco participantes, yo accedí y que la virgen Maria, como dijo el “Gasu”, nos proteja.


Un palo de escoba a modo de bastón, zapatillas cómodas, agua, ropa de abrigo, aspirinas, algunos plásticos por si llovía, una bolsa de dormir, un montón de cosas mas que se fueron perdiendo en el camino, todo pesaba a medida que hacíamos kilómetros.


Luego de la bendición, partimos desde Liniers. Parecía sencillo, teníamos fe en llegar a Lujan. El Gasu estimaba que a media mañana del domingo estaríamos frente a la Basílica escuchando misa.

peregrinacion-400

El grupo avanzaba sin inconvenientes a paso firme, pasamos Ciudadela, Ramos Mejia, Haedo, llegamos a Morón, todo iba muy bien.

Marta, la reina, estaba muy callada,

—— ¿Qué te pasa “Reina” estas cansada?

Marta ni contestó, se la veía pálida, y sudorosa.

Decidimos hacer un breve descanso en el bar Tokio de Morón., el que está frente al banco Nación.

Marta entro al Tokio, hablo por el teléfono público del bar.

Luego nos dijo:

——Mi hermana me viene a buscar con el auto.

Fue la primer baja.

Continuamos la caminata, pasamos frente al club 77, la cancha deMatreros, cruzamos el puente del arroyo Morón, ya estábamos en Castelar.

Diana metía pata, Blanco hacia menos bromas, el Gasu rezaba y rezaba, sumándose al cántico de los fieles a pesar de los 35º de calor.

El tanque de agua de Merlo parecía muy lejano, ya nadie hablaba, el Gasu seguía con sus oraciones, repetidas, muy repetidas casi obedientes.

Se dio cuenta de la caída del animo de su tropa intentó acercarse invitándonos a cantar con su grupo.

La repuesta fue unánime.

—–Gasu, andá a cantarle a Gardel.

Ofendido se alejo de nosotros.

¡Al fin la plaza de Merlo!, pretendimos tirarnos y levantar las piernas, había tantos peregrinos que debimos hacerlo en la avenida del Libertador.

Fernando hizo pública esta reflexión:

——Amigos, creo haber cumplido con ustedes, aun faltan mas de 30 kilómetros, el lunes me cuentan, yo me vuelvo, me acordé que esta noche es el aniversario de casada de mi hermana.

Eduardo, el Gasu, no pudo disimular su disgusto, volvió a alejarse reuniéndose con sus amigos fieles.

Mitad de camino y ya contabilizábamos la segunda baja.

Miré a Diana, ella entendió mi intención…….

——No Carlitos, yo sigo, hice una promesa, cuando mi hermano quedó en medio del tiroteo y la voy a cumplir.

Debía seguir, no podía dejar a la flaca sola, el Gasu cada vez más lejos, cada vez mas entusiasmado, a esa altura llevaba una de las varas que transportaban a la Virgen Gaucha.

La tarde caía, el sol buscaba su refugio en el Oeste reduciendo su brillo.

Cruzamos la vía, seguimos a marcha ligera rumbo a Paso del Rey.

Una larga recta, el triangulo de la fabrica Olivetti terminaba en la barrera de los Patitos, cerca estaba el puente del rió de las Conchas, alcancé a Diana para avisarle que pararía a descansar.

—Esta bien, quédate, yo sigo con el Gasu y te espero en Moreno en la puerta del cine., hasta las ocho, luego me voy..

——-No flaca, no puedo mas, aquí me quedo.

La vi perderse entre la gente, rápido como siempre adelantándose, como queriendo llegar yá, bueno, así fue siempre su vida, apurada, decidida., imprudente. Solo me miró una vez y se perdió entre los caminantes.

Fui la tercer baja de los oficinistas peregrinos.

Busque un lugar al costado del camino, un lugar con pasto, lejos de la gente, un lugar para respirar esa brisa de la tarde que llega con el ocaso.

Cerca del cruce del ferrocarril, vi una cruz, de madera con base de cemento.

Un ramo de rosas frescas como recién puestas.

cruz perlita

Me acerqué a leer la placa para saber quien había muerto allí.

Había muerto una niña, una niña que no llegó a cumplir el año de vida.

Se leía, “Perlita”, 7/03/1975 – 23/02/1976.

Permanecí junto a la cruz por más de una hora, mirándola, tratando de entender que pudo haber ocurrido, porque estaba allí.

Había visto muchas cruces en las rutas, pero esta era distinta, pretendía trasmitir algo, contarme que le había ocurrido, trate de escuchar, fue en vano.

No entendí, o no supe escuchar.

Ya había oscurecido, me quedé un rato mas, luego seguí caminando me alejaba de la cruz pero algo de mi quedó en ese lugar.

Pasaron 30 años, nunca volví a participar de una peregrinación.

Muchas veces viaje por esa ruta, allí seguía la cruz de Perlita, siempre con flores, sobreviviendo al paso del tiempo, a las repavimentaciones, a las obras de ampliación del cruce, a la mano dañina del hombre, al transito por la banquina.

Alguien la protegía, alguien le llevaba flores, alguien pintaba la cruz y la base de su tumba.


Octubre del 2008, 34ª peregrinación Juvenil a Lujan, el lema era

“Madre, enséñanos a escuchar.”

Ese sábado, decidí volver, no como caminante, esta vez fui avisitar la tumba de Perlita.

Llegue temprano, mucho antes del arribo de los peregrinos. En mi mano una rosa roja.

La sorpresa fue muy grande, la cruz era nueva, esta vez claveles rosas la adornaban, una puntilla de bebe ataba el ramo. Sobre el pasto casi al lado de Perlita, cantaba un audaz jilguero dorado, ni bien me acerqué levantó vuelo, pero no se fue lejos, se posó sobre la señal de aviso del cruce de vías, como ignorándome continuó cantando.

jilguero-dorado

Allí Perlita y yo, distraído metido en mis pensamientos, recordando aquel octubre del 78.

En silencio, presentí que alguien estaba a mi lado, miro, veo un hombre viejo, barbudo, con un elegante saco sport, camisa negra, un sombrero arrugado de tantas puestas.

hombre-solitario-blanco-y-negro

No se si me miraba, sus ojos estaban cerrados. Me quedé esperando que me pidiera una moneda para viajar, o para tomar un vino, pero nada de eso ocurrió.

——Vea amigo, me dijo,

—–Yo vivo allí enfrente, alquilo una pieza en el fondo del almacén que fuera del gallego Ortiz, ¿lo recuerda?, ese que murió hace muchos años, el que vendía cigarrillos, el que servia la copa, el de los estantes vacíos,

—— ¿Recuerda la inundación del 67?. , la que llegó hasta arriba de la cortina del boliche, El gallego Ortiz murió solo en el bar., la policía le encontró dentro de las latas de café un montón de dinero, vaya a saber quien se lo quedó.

——No don, yo no soy de aquí, solo vine a visitar a Perlita, traerle una flor tampoco se nada de ella., ¿la conoció?

——Le cuento. Esa niña vivía con sus padres a pocas cuadras, cerca de la cancha de bochas del vasco, ¡sabe, hace años en esta zona eran todos tambos!, luego se fue loteando, vinieron nuevos vecinos, muchos Italianos y Españoles, llegaban para hacer la América, ¡si que la hicieron, pero se mataron trabajando!.

——-El último tambo, perteneció a una mujer, murió con 100 años.

Se la veía siempre sentada, saludaba levantando la mano, esa mano ruda de tanto ordeñar. Así vivió sus últimos años sentadita en su vieja silla, en la galería de su casa en ruinas. De esa casa solo quedaba la pieza que ella habitaba, casi no veía, se estaba quedando ciega, pero escuchaba cuando alguien pasaba y saludaba, siempre saludaba.

—-Ella quería estar sola., ahora la casa no existe, los ladrillos y las chapas sirvieron para otra pieza de no se quien.

El viejo se iba por las ramas.

——Diga don ¿que paso con Perlita?

—— ¡ahhh, Perlita!, claro vino por eso, bueno, si, yo vi todo.

——Ese día sus padres regresaban con ella de Moreno, habían ido a no sé que, volvían en el colectivo de la 327, estaban por bajar en la barrera de los patitos,

¿Sabe porque se llama así?

——No ¿por que?

—– Cuentan que le pusieron ese nombre porque en la quinta de enfrente, la que tiene la pileta grande, fabricaban y vendían patitos de cemento pintados de muchos colores, eran para adornar los jardines, los alineaban en la entrada, al frente, casi hasta las vías, otros tiempos, los patitos se cuidaban solos.

Después la convirtieron en un recreo, que mantuvo el mismo nombre, al igual que la barrera.

—– y ¿entonces? ¿Que ocurrió con Perlita?

El viejo me mira, hace una pausa, molesto por mi interrupción, y sigue el relato.

——Santiago, el padre se levanta del asiento del colectivo, toma a la niña en brazos Perlita dormía sobre el regazo de su madre, su esposa también se para preparándose para bajar en el cruce, el colectivo se detiene sobre la ruta, Santiago baja el primerescalón, con un brazo tiene a la hija y con la otra mano se agarra del pasamanos.

——-El camión venia de aquel lado, vé, venia fuerte, sin luces, se clavo detrás del colectivo, tan fuerte fue el golpe que la trompa de chevrolet sapo, se metió en la cola del colectivo.

—— ¿entonces?

——-Santiago cayo al borde del camino, Perlita se le fue de las manos, la pobrecita cayo mal, pego su cabecita en esas malditas piedras, y allí quedo quietita, dormida como estaba, no llegó a despertar, no se movió mas.

——El camionero ni se dio cuenta, la policía dijo que se durmió, o estaba bebido, ¡que se yo!, pero lo cierto es que a Perlita la llevaron al Hospital de Merlo, ¿para que?., si ya estaba muertita.

—— ¿y la madre, el padre que paso con ellos?

——-Unos golpes que se curaron, pero lo que nunca se curó fue su alma.

——-Así fue la cosa, pobre gente, una hija perdida, apenas un año de vida, y se fue.

——-Con el tiempo se mudaron, no se donde, de ellos, nada se sabe.

——-Entonces., ¿quien le trae las flores y cuida la cruz?

—–Seguramente será Santiago y la mujer, pero yo no los conozco.

—–La verdad, yo nunca vi. a nadie, y eso que vivo allí enfrente, ¿le dije? al fondo del almacén del gallego Ortiz.

—–Perlita hoy tendría 32 años, ¡que pena!, ¿seguro que no ve a nadie traer las flores?

—–A nadie señor, a nadie, sabe, porqué, porqué yo soy nadie, nadie de la familia, la conocí ese día, la vi. muerta, y desde entonces “ este nadie” el que vive enfrente, detrás del almacén del gallego, la cuida , le pone una flor cuando puede, le pinta la cruz.

—–Así como usted, que tampoco la conoce, ni es de la familia, entonces ¿a que vino?

——–Vine a recordarla, a dejarle una flor, Perlita se lo merece.

Me quedé un rato pensando, como había aparecido este hombre, ¿como supo que yo quería saber?

Ni el nombre le había preguntado, me di vuelta para hacerlo, pero ya no estaba a mi lado, mire aquí, allá, había desaparecido.

Mire enfrente, hacia la casa que señaló como el almacén del gallego Ortiz, no vi a nadie, no había ningún almacén, no había ningún viejo.

Solo Perlita el Jilguero dorado y yo.

En Homenaje a Perlita, y a sus padres.

Diciembre de 2009


Escribí tu comentario

, , Reportar este Comentario carlosvonz dijo

4 comentarios en ““Perlita, un Ángel en el camino””
1. nildaacerbis dijo:
8 Diciembre, 2009 a las 20:19 pm
Hola amigos del arcón.
He leído y releído la historia de Perlita.
No pretendo, ni tengo habilidad como critica de narraciones.
Solo comento mi pensamiento.
Al comienzo del relato el autor me fue integrando a la organización de la marcha de los peregrinos, haciéndome pensar que de eso se trataba el tema.
Alguna vez también participe en una caminata, llegue hasta Francisco Álvarez, de alguna manera cumplí con mi promesa.
Cada uno en su interior se convierte en peregrino por algún motivo especial.
En mi caso, la soledad, la falta de mi madre que me empujo a crecer rápidamente.
En un comentario anterior, les había dicho de mi infancia en Chubut.
Poco vivimos en esa provincia, la falta de trabajo de mi padre trajo a la familia a Buenos Aires.
Esta historia de Perlita me hizo llorar. Si bien el relato trata de no ser demasiado triste, mezclando los personajes de una peregrinación, con la aparición de una persona que parece salida como producto de un deseo de conocimiento por parte del autor.
Mezcla de lugares, personas y personajes se llega al momento del lamentable accidente.
He leído algunas publicaciones de temas similares, pero en este caso esa niña ha dejado un recuerdo que el paso del tiempo no borra.
Este ha sido un bello homenaje a ella., la que no se fué nunca.
Nilda.

2. romero.sergio dijo:
9 Diciembre, 2009 a las 13:45 pm
Muy buena historia, tirando a triste, pero asi fueron los hechos.
Sergio

3. carlosvonz dijo:
15 Diciembre, 2009 a las 21:12 pm
La pequeña base de cemento y la cruz del monumento a Perlita, por alguna razon que no llego a comprender siguen en pie.
La ubicacion de la cruz esta junto a la banquina, mirando la tierra, se pueden observar la marcas de las ruedas que le pasan a centimetros.
Alli se dobla para cruzar las vias, y cuando hay mucho transito, utilizan esa banquina para adelantarse.

4. miguel angel retrivi dijo:
17 Diciembre, 2009 a las 2:19 am
Carlitos: Creo haberte contado, que yo he sido peregrino por más de quince años seguidos a Lujan, justamente un año antes que vos, ya que fué en 1977 y no fuí con la de la juventud, si no con la que sale en el mes de Mayo, de la Iglesia San Jose de Flores,(Plaza Flores ), la razón fué pedir por la salud de mi Hija Paula, quien ya a los 32 años, nos ha colmado de felicidad como hija y más aún al darnos dos Nietos, Lucas y Mayra que ha diario, hacen la alegría de nosotros, soy un hombre de fé y a veces hago pequeñas peregrinaciones, o entro ha alguna Iglesia ha orar, por todo lo recibido, mucho o poco…¡ No importa !….Nada es material…
Solamente relajar mi espiritú o alma, o lo que sea, para agradecer y pedir por todos nosotros…Entiendase todos …..por todos los seres Humanos…
Y que te puedo decir de esta…¡ Hermosa y tierna !…Historia dePerlita…..
Tierna primero por tu amor de recordar siempre ese lugar, hermosa por el epilogo de la misma,….Donde aflora más aún el Amor y la ternura, a travez…
De ese SEÑOR, DON NADIE, si asi con Mayusculas,…¡ Ojalá!… pase algún día por ahi y me encuentre con Don Nadie en ese lugar, eso si llevare, en mis bolsillos pinceles y en mi mano una pequeña latita de pintura Dorada….
Te Abraza y Estima
LITO de BERNAL

, , Reportar este Comentario Miguelita dijo

Hola foristas.
Al ser un homenaje interpreto que el hecho de la muerte de la niña fué real.
Muy bien compaginada la historia, muy dolorosa pero alternada con episodios risueños.
Bello recuerdo.
Yo fui a Lujan, mejor dicho intenté llegar, pero abandoné en Castelar debido a una lluvia a baldes.
Un saludo cariñoso
Miguelita

, , Reportar este Comentario carlosvonz dijo

He reeditado este relato que se perdio en los laberintos de la informatica.
Lo hago ya que ” Perlita ” se lo merece.
Ella sigue alli y ojalá quienes le ponen flores no se olviden de ella.
Carlos

, , Reportar este Comentario Jorge Gabriel Robert dijo

En la edición anterior leí este emocionante relato y no quise o no pude brindar mi comentario. Me pareció muy pueril si lo hiciera. Preferí callar, estoy acostumbrado a novelas muy tristes, tantos años en el campo, a veces sólo.
Lo que más me emocionó fue la imágen de esta nena con alitas, ya en misión de viaje al cielo desde la tumba de Perlita y seguro a no pedir por ella, sino por todos los niños y niñas que acá en la tierra, no los sabemos cuidar. Carlos: el espíritu generalmente está quieto, sin motivos, pero esa carita divina de la nena, te reacondiciona para que abandonemos algunos pensamientos inapropiados, incoherentes, que suelen cruzar fugasmente por el cerebro. Gracias. un abrazo Jorge G.