Castos gracias al Comisario Margaride

Castos  gracias al Comisario  Margaride

Por: Sebastian Bernengo

Rep. Dominicana

amor-adolescente

Estimados amigos del Arcon del  Recuerdo.

Si me permiten voy a comentarles  un acontecimiento en el que me toco  participar allá por los años 60, en lo que se refiere a la moralidad  y buenas costumbres.

Para ese entonces yo recién había cumplido los 17.

Vivia en Almagro, en Argentina.

Un par de años antes, a  mis 15 ya la barrita me cargaba por no haberme iniciado  como hombre.

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Generalmente quienes nos iniciaban eran mujeres mayores, del oficio,  pero en mi caso esto no había ocurrido así.

Mi casa era medianera con la de una hermosa vecinita que llamaremos Norma.

Por los fondos conversábamos através del cerco de ligustrina, ella regaba y yo me divertía con mis barriletes.

¡Que bonita era norma, ¡ todo iba bien hasta que una tarde de verano se apareció en malla de baño, como hacia mucho calor me invito a jugar con el agua.

Los padres habían salido, tomé la escalera, la apoye en el cerco, y de un salto estaba del otro lado, yo tenia mas temor que ella y nada ocurrió.

Las tardes de riego, se convirtieron en encuentros en la puerta de su casa,  o paseos por el barrio, siempre a la vista de la madre, y con la siguiente recomendación.

¡ Lleva a tu hermanito ¡ no  den que hablar a los vecinos.

El tiempo pasó y ahora llegamos a mis 17 años.

Ustedes, los de antes sabrán lo que costaba ganarse una amiguita, todo era mas difícil, no existían las cosas que hay hoy, nada de saunas, masajistas, chicas recorriendo la calle Moreno entre Boedo y Colombres, perdón, digo esto porque me lo  cuentan amigos de mi ex barrio de Almagro.

Las jovencitas no salían solas, en los bailes las madres se sentaban y miraban todo, para sacar a las nenas a bailar había que poner la cara, y yo era medio timidón.

Y como para todo  hay una trampita bailábamos cerca de la madre para que ella vea que “Todo bien” , cuando la vieja ya confiada se prendía a charlar con otra madre, nos alejábamos lentamente hasta perdernos entre los bailarines, y allí si, ponían los lentos  ¡ a chapar de lo lindo¡

Mas no se podía, ahora vamos al tema del comisario Margaride.

Mucho se hablaba de este comisario, del despliegue, y los allanamientos que realizaba en los Albergues transitorios, u hoteles alojamiento como se los llamaba.

El arrime en el baile no era suficiente,  yo tenia la idea fija, recordaba las tardes de verano en el jardín.

Chamuyo y más chamuyo, hasta que el día llegó.

Previamente había recorrido la zona de Congreso y allí encontré el lugar indicado.

Un hotel familiar de mala muerte, que tenía aspecto de tramposo.

No se como hice, pero la convencí de entrar con estas palabras….

——“ solo vamos a conversar y estar mas tranquilos”

Para ella entrar a un hotel fue traumático.

El gallego no pregunto nada, me dio las llaves y me dijo, primer piso habitación 11.

Nada había ocurrido aun, cuando sentimos mucha gente  hablar en voz alta y golpes en las puertas de las habitaciones, esos golpes cada vez mas cerca hasta que nos tocó a nosotros, abro tímidamente la puerta y un zapato negro me la empuja.

Miro hacia, voy  recorriendo con la mirada un uniforme azul, placa de policía y elegante gorra.

Quien dice en forma autoritaria.

——-Documentos de los dos.——–

Miré hacia el pasillo y había 4 hombres en ropas intimas con otros 4 policías solicitando lo mismo.

——-¿ ustedes son menores? , deberán venir sus padres a buscarlos a la comisaría.

Al gallego del Hotel le pusieron la faja de clausura por permitir el ingreso de menores.

También fue en cana.

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Como en esa época no existían los celulares, avisaron por radio  a la comisaría correspondiente de cada domicilio para que vaya un patrullero a citar  a los respectivos padres.

Pasaron mas de dos horas, los dos sentaditos en la sala de espera de la 5ª , con cara de angelitos.

La primera en llegar fue la madre de la chica, al verme no pudo ocultar su gesto de odio hacia mi, además de los insultos correspondientes, se la llevo a Norma  y me quedé solo, sumido en mis pensamientos.

En pocos instantes hace su aparición mi padre,  firmo  un papel, y me agarro del brazo arrastrándome como quien saca del agua a un ahogado.

Para los que no saben quien fue el Comisario Margaride les diré brevemente que hacia.

El tétrico comisario Margaride allanaba hoteles alojamiento para descubrir adulterios e informaba desde las comisarías a cónyuges cornudos sobre infractores descubiertos sin lienzos. La censura era cotidiana y estaba prohibido hacer el amor en los parques.

Normita se mudó a la Pampa, y yo quedé con mi soledad, un hermoso parque sin barriletes ni riego de flores.

Sebastian Bernengo

Rep. Dominicana


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, , Reportar este Comentario Miguelita dijo

Haaaaaa, que tiempos aquellos, fijate que les dabamos trabajo a los varones, pero creo que nada ha cambiado, al fin las mujeres deciden cuando si o cuando no.
Y ustedes se creen ganadores y que seducen, jajajaja,
En mi caso Margaride no me atrapo, pero yo si a mi novio.
Eso fue en Villa Cariño, bueno los de esa epoca saben de que estoy hablando
Muy lindo recuerdo
Miguelita

, , Reportar este Comentario Daniel dijo

Hola Sebastián hola a todos

Te faltó contar el final de la “película de terror”. El comisario Margaride fiel a su estilo, siguió haciendo redadas por los hoteles, hasta que llegó al Hotel Arcobaleno, famoso en la calle Pampa casi Av. Figueroa Alcorta, y en ese procedimiento rescató a una mujer que no hizo falta que fuera a buscarla el marido. Esa mujer era su ESPOSA. Moraleja:
El que a hierro mata a hierro muere. Suerteeeee

Daniel

, , Reportar este Comentario carlosvonz dijo

Daniel, sabia que hubo versiones sobre lo que le ocurrio a este comisario referido a la esposa, o cual era el motivo de su ensañamiento hacia las parejas que encontraba en sus procedimientos.
Gracias por la info.
Carlos