Mi lugar de residencia actual es, la localidad de Bernal ( pcia de BS AS ),la misma pertenece a la comuna del Partido de Quilmes.
Este lugar lo conocí hace aproximadamente, unos 45 años atrás ,esto fue de la mano de mi hermano mayor, por esos años yo aún era soltero y me dije para mi mismo, que me gustaría mucho vivir en este ¡ Hermoso Lugar ¡. Continúa leyendo el contenido de este post
Los años pasan y los juegos infantiles de aquellos años, van quedando solo en el recuerdo de los mayorcitos de 60. Hoy no vemos a los chicos jugando en las veredas como antes. La calle esta casi prohibida, los tiempos han cambiado.
Era el 12 de marzo de 1961. Ese día el abuelo Juansú se levantó temprano, limpió su cocina económica, preparó la olla negra de hierro, la tabla de madera para cortar las verduras, afiló la cuchilla. Pero antes, como ya la pava, también negra de tanto tizne, empezó a llamarlo, la corrió del fogón, que tenía cubierto por todos los aros concéntricos de hierro para que no se escaparan las llamas, y se tomó unos amargos.
Los que hemos vivido la mitad en el campo, notamos que la naturaleza misma nos arrastra a convivir más con otros seres vivientes que con nuestro mismos congéneres.
Los comprendemos, los amamos y por supuesto si podemos sacar tajada favorable, los matamos para alimentarnos de ellos y apropiarnos de su piel para nuestro abrigo u otro beneficio. Para el caso de los animales de tierra, pongamos como ejemplo al guanaco; de estirpe silvestre, no se resigna a convivir con los humanos, se torna agresivo si lo obligan a domesticarse. Huye siempre del hombre, en general, su predador. Continúa leyendo el contenido de este post
Allá por los años cincuenta al sesenta, todos los balnearios y/o piletas , recreos o toda otra diversión que implicara, arboleda y piletas para el solaz esparcimiento, de todos aquellos que de una forma u otra , careciéramos de casas quintas o piletas en nuestras casas y que no podíamos costearnos el viaje, de unas cómodas vacaciones Continúa leyendo el contenido de este post
Muchos oficios van desapareciendo con el paso del tiempo. El progreso, las nuevas técnicas, el uso de Internet y la tecnología digital van dejando en el camino a distintos oficios y a quienes los realizaban. Solo han logrado subsistir los verdaderos artesanos de su profesión.
Para la consigna de este mes elegí una letra musical de Gerónimo y Antonio Sureda que se titula “Ilusión Marina”. Para la realización de esta canción estos dos artistas se inspiraron en el Faro Isla Leones, ubicado en Chubut.
Era la hija del viejito guarda-faro
la princesita de aquella soledad
Y le decían con amor los pescadores
que era la perla mas bonita y blanca que guardaba el mar.
Fue para ella que cantaron los marinos
que cruzaban las serenas aguas huérfanos de amor
y en sus cantos llenos de cariño siempre le decían
que brillaban sus ojos más que el faro y el sol.
Y escuchando las dulces palabras
de aquellos marinos, feliz sonreía.
Para todos guardaba esperanzas
pues era tan buena que a todos quería
Y el ensueño de aquellos cantares
volcaba alegría en su corazón
y solita en aquellos lugares
también como todas guardó una ilusión.
Dicen que un día el capitán de un barco
que navegaba a la deriva y sin timón
la vio en el faro radiante de belleza
y en su mirada orientó la nave de su corazón
Y la linda princesita de los mares
sus caricias y ternura llena de pasión le dio
y ahora dicen aquellos rudos pescadores
que a la perla más linda se la llevó el amor.
Ya no pasan los lobos marinos
coreando en las proas humildes canciones
y la honda tristeza del faro
aumenta la pena de sus corazones.
Y en las noches oscuras y tristes
si la luz del faro en sus barcos da
se recuerdan aquellos ojazos
y a veces algunos se ven lagrimear.
Oficina del Faro, con notas y expedientes.
Lorena Canto (la hija del viejito guarda faro) recorre la isla durante el día.
En un breve recorrido por las calles de mi barrio “Caballito norte”, el cual hago de tanto en tanto, como para no perder de vista esas hermosas casas edificadas a partir del 1900, algunas antes y la mayoría hasta los años 50. Continúa leyendo el contenido de este post
Hacia 1959 papá, Carlos Pastorini y su hermano, Pedro Pastorini, ya cultivaban los campos que llamábamos “de los Copello”. En un mapa de San Isidro (Bs. As.) 1932 figuraban las siete hectáreas como pertenecientes a María B. de Copello, en la actual Betbeder y Reclus, frente a una chacra perteneciente a Wernes Lanz, ingeniero suizo que vivía en una enorme casona estilo inglés.
El valor y la destreza lograron, durante cuarenta y cuatro años, esquivar a la muerte que acompaña al jinete cada vez que se anima a desafiar a un reservado.
El miércoles 13 de enero de 2010, el Festival de Jesús María se transformó en escenario de un dolor tan profundo como los surcos que atraviesan los rostros curtidos de los hombres de campo: un jinete murió al ser aplastado por un reservado, en un dramático accidente ocurrido en el palenque número 1 del campo de jineteada.
La tragedia se desató cuando Alfredo Espíndola, de apenas 23 años, jinete suplente de la delegación de Misiones, montó y el caballo se voleó, aplastándolo , lo que le provocó gravísimas heridas en el cráneo y en el tórax. Fue asistido de urgencia por los médicos gauchos que asisten en el campo y al comprobar la gravedad de sus lesiones, fue colocado en la ambulancia que siempre está presente y llevado a una clínica de la ciudad, ante el estupor del público y compañeros de jineteada. Luego llegó la confirmación de su muerte, ante la desesperación de los conductores y las autoridades del festival, fuertemente conmocionados.
Se suspendieron las actividades y el público silenciosamente, en señal de duelo, fue retirándose del anfiteatro. Esa noche iban a estar en el escenario Raly Barrionuevo, Los Alonsitos, Los 4 de Córdoba y el grupo humorístico tucumano QV4, entre muchos otros artistas populares. Al día siguiente no hubo jineteada porque sus compañeros quisieron rendirle un homenaje a Alfredito, como todos lo conocían. Así en el palenque número 1 donde sufriera el accidente, colocaron un fotografía y una ofrenda floral mojada con las lágrimas de todos, especialmente de su compañero de delegación a quien reemplazara esa fatídica noche.
El viernes el Festival continuó en el campo de jineteada y en el escenario, pero nadie dejó de recordar al joven misionero con un gesto, unas palabras, una dedicatoria y enviando sus condolencias a sus padres, esposa, hijito y demás familiares.
Cosas que pasan, dicen los criollos, pero cuánto duelen!! Sumamos nuestro humilde homenaje en este recuerdo.