La TK que no miramos
Ya pasó un tiempito de esto que se me vino a la cabeza. Para ser más preciso, fue durante el fin de semana largo del 17 de Agosto.
Aprovechando que los días estaban lindos, surgió la oportunidad de darse una vueltita por Uruguay y conocer Montevideo (ya lo había visitado, pero por motivos laborales, y casi no tuve tiempo ni de ver como estaba el clima).
Ya con el boleto en la mano, la reserva de un hotel en la otra, se me ocurrió revisar que había en MercadoLibre de Uruguay. A ver qué había en materia de home computers del otro lado del charco.
Quizás por la proximidad con Brasil, me pareció que los amigos uruguayos estuvieron más dedicados a las máquinas TK y en menor medida a las MSX. En particular, estuvieron muy entretenidos con un modelo que no llegó a la Argentina, o al menos yo no me enteré. Se trata de la TK-95.
Esta maquinita es una evolución de la TK-90X; a primera vista es más grande, tiene un teclado semi profesional, aunque sigue funcionando con el paradigma de las primeras Sinclair: una tecla, un comando. Sin embargo, siguió con diferencias en el nivel de compatibilidad con respecto a la ZX Spectrum, a pesar de ser un poco más compatible que la TK-90X.
Por lo que tengo entendido, Microdigital sacó a la venta esta máquina a principios de 1986 y la acompañó solamente con dos periféricos: un lápiz óptico y una interfaz Centronic (paralela), pero otras compañías brasileñas construyeron la versión correspondiente del Microdrive, una interfaz RS-232 (serie) y un módem.
Vuelvo al relato, luego de estos detalles técnicos. Como decía, estaba chusmeando MercadoLibre uruguayo y noté la predilección por las TK. También encontré una TK-95, creo que la mejor de todas las ofertas, por el precio, estado y presentación.
Así que hablé con el vendedor, a través del sistema de preguntas y respuestas, y acordamos en que la podría entregar en el hotel donde iría a pasar el fin de semana largo. Sin perder tiempo la compré. Listo el pollo.
Y finalmente llegó el día del viaje. Este sí se hizo largo. La verdad que el ferry que cruza el charco, el “lento”, es realmente muy lento. Amén de que tuve (todos los del piso) que soportar a una persona que roncaba como una locomotora a punto de descarrilar. Pobre gordo, no se despertaba ni ante los gritos e insultos, ni cuando le reclinaron el asiento. Sólo lo hizo minutos antes de atracar en el puerto.
Al día siguiente, ya acomodado, el vendedor se acercó al hotel en el horario que previamente acordamos. Como buen uruguayo, se presentó muy amable y sencillo y me comentó sobre algunos lugares para visitar y para ir a comer en Montevideo. También me contó algunos detalles de la máquina. Por ejemplo, me dijo que era bastante difundida en Uruguay (algo que me parecía, según lo que vi en Mercado) y que la importaba de Brasil una firma llamada El Palacio de la Música; algo así como una especie de Promusica mezclado con Musimundo.
Bueno, basta de hablar y acá están las fotos de la susodicha TK-95, en funcionamiento, con manuales y con caja:


