Posts etiquetados como ‘jobs’

Contrastes

Qué contraste de noticias en el día de hoy: una pérdida por un lado y un nacimiento por otro.

La pérdida es  lamentablemente, el fallecimiento de Steve Jobs a una edad relativamente joven pero que la enfermedad no tuvo reparos en ignorar. Aunque no fue una persona de mi agrado, debo reconocer que su grandioso genio y visión comercial, fueron tan sorprendentes, que la gente lo convirtió en EL ícono de la innovación tecnológica y de los inicios en de la computación, trascendiendo incluso a otros creadores como Steve Wozniak, su ex socio fundador y verdadero inventor de las primeras computadoras Apple, que también poseía una visión de masificación de la computación pero sin fines comerciales o a Clive Sinclair, quien con sus pequeñas computadoras logró la verdadera inserción hogareña masiva de la computación.

El nacimiento es la inauguración del Polo Científico Tecnológico ocurrido hoy a las 10.30hs. El Polo, ubicado en el barrio de Palermo, en los edificios de  las ex bodegas Giol, será la sede del Ministerio de Ciencia y Tecnología, creado por el actual gobierno nacional y de institutos interdisciplinarios de investigación y transferencia de tecnología. Excelente inciativa!

  • 1 Comentario
  • Sin votos

iWoz

Él es un tipo sencillo, bastante tímido, muy interesado en los gadgets y en hacer bromas sanas, pero particularmente en ser feliz. Su imagen dista mucho del controlador y obsesivo ex socio Steve Jobs. Así se define Steve Wosniak (Woz) en su libro autobiográfico iWoz http://en.wikipedia.org/wiki/IWoz.

Con un relato sencillo y ameno, cuenta como su padre despertó su interés por la electrónica y las comunicaciones de radio siendo pequeño, para más tarde desarrollar motu propio, una obsesión por minimizar la cantidad de componentes electrónicos en sus desarrollos.

Cuando la Altair 8800, una de las primeras computadoras dirigida a los aficionados a la electrónica, se popularizó, Woz construyó su propio prototipo con carácter didáctico, al que bautizó Cream Soda Computer.

A esta primera incursión en el mundo de la computación le seguiría la idea de construir una versión doméstica del juego “PONG” utilizando un televisor común, aprovechando la experiencia adquirida en un trabajo sobre un sistema de video de circuito cerrado. Woz relata que su versión hogareña de Pong estuvo lista unos meses antes que la versión de Atari. Esta sutil relación con la empresa de Nolan Bushnell continuaría un poco más adelante.

Muy interesado en la construcción de computadoras y motivado con la idea de acercarla al publico al costo más bajo posible, ingresa al Homebrew Computer Club y descubre que la tendencia es la utilización de microprocesadores en lugar de la implementación “manual” de las funciones que este brinda. Para esta misma época conoce a Steve Jobs, gracias a un amigo en común. Aunque inicialmente Woz creyó que se trataba de una persona muy parecida a él, pronto se daría cuenta que había muchas diferencias entre ambos. Sin embargo, la amistad se afianzó.

En aquel entonces, Jobs, que trabajaba para Atari, transmitió una necesidad de la compañía a Woz con respecto al desarrollo de un nuevo juego que él estaba implementando y al cual debía minimizarle la cantidad de componentes electrónicos.

El resultado de este desafío fue un Breakout con un diseño tan compacto que impresionó a los ingenieros de Atari. El esfuerzo significó una recompensa de varios miles de dólares, de los cuales Woz apenas vio $350: Jobs le comentó que ese monto se trataba del 50% del premio cedido por Atari. La verdad de este hecho habría sido descubierta un tiempo más adelante generando uno de los primeros roces en la amistad.

Mientras tanto, Woz continuaba su trabajo como diseñador de calculadoras en Hewlett-Packard, compañía a la que él quería profundamente y en la cual pensaba, al menos, trabajar toda su vida. Pero sus ideales con respecto a la difusión de las computadoras a las masas habrían de cambiar su camino. Después de tantas reuniones en el Homebrew Computer Club, se propuso construir una nueva computadora utilizando esta vez algún microprocesador. Aunque pensó en el Motorola 6800, su costo era bastante elevado. Recurrió entonces a una nueva empresa que promocionaba un procesador muy próximo a lanzarse al mercado, compatible con el 6800 pero a menos de un 20% de su costo. El MOS 6502 sería el corazón de la nueva computadora. Por su parte, Jobs, hábilmente, consiguió memorias DRAM para el equipo. Pero lo fundamental en este nuevo desarrollo, serían un par de ideas innovadoras surgidas de su experiencia en la construcción de aquel Pong doméstico y de su trabajo en HP. En lugar de utilizar el sistema clásico de entrada de programas y salida de resultados de tarjetas perforadas, pensó el uso de un teclado como medio de ingreso -del mismo modo que lo hacían las calculadoras-, y en un televisor común para mostrar resultados, al igual que su Pong domestico.

La computadora resultante fue mostrada ante la atónita mirada de los miembros del Homebrew Computer Club, quienes aún no podían salir de su asombro al enterarse que Woz ofrecía los planos del diseño a quien quisiera tenerlos.

Pero fue Job quien vio la veta comercial. Y sugirió la venta de la copias de los planos y la venta de los circuitos impresos para la construcción. También fue quien sugirió la creación de una compañía a la que llamaron “Apple”. El 29 de Junio de 1975, con la aparición de este prototipo recubierto con un gabinete de madera, ni siquiera provisto de un sistema operativo (tan sólo algo más sencillo llamado “monitor”) ni mucho menos de un lenguaje de programación (a pesar de su preferencia por Fortran, Woz escribiría en corto plazo un intérprete Basic que se cargaría desde casette), representó el primer paso para lo que serían los años venideros en el mercado de la computación hogareña…

Perdón. Me dejé llevar. Si sigo así, terminaré relatando el contenido del libro que terminé de leer durante mis vacaciones. Creo que mejor sería leerlo de la fuente original, que se puede conseguir por Amazon o Ebay….o quizás deba transcribir algo más del tema?

  • Sin Comentarios
  • Sin votos

La manzana de la traición

Hace unos días estaba en la oficina del gerente del area, charlando sobre algunos temas laborales. Cuando respondió un llamado telefónico, aproveché para hojear una revista de tecnología -no recuerdo el nombre- que, entre otras cosas, tenía un artículo repasando los logros de Steve Jobs.

En los títulos se podía ver una dicotomía que ubicaba a la gente entre los que lo amaban, debido a su indiscutido genio visionario, y a quienes lo odiaban por su carácter déspota y soberbio.

Si me remito a esta división espartana, por alguna razón, -tendría que charlarlo con mi analista- me ubicaría del lado de los que lo odian. Aunque la verdad, no lo odio. Tan solo no me cae bien.

Quizás por su soberbia y su carácter despótico. Pero seguramente, sesgado por una anécdota que recordé mientras hojeaba esa revista.

Todo ocurrió en el año 1976. Por ese entonces, Steve Jobs tenía 21 años -quizás 22- y trabaja en Atari. Había sido reclutado por Allan Alcorn, el ingeniero que le dió empuje inicial a la compañía con la creación de Pong.

Allan Alcorn, quien implementó el Pong de Atari

Jobs había vuelto de una peregrinación a la India; pero esto no bastó para calmar su carácter. Y continuaba cosechando enemigos cuando ninguneaba a quien consideraba inferior y cuando trataba despectivamente a casi todo el mundo. Aún así, Nolan Bushell, el presidente de Atari, sabía que Jobs tenía mucho potencial. Era un diamante en bruto y en cierta forma, hasta le caía bien.

Resulta que por ese entonces Atari comercializaba el arcade Breakout -juego del que tanto Jobs como Bushnell se asignan la paternidad de la idea-, con ventas más que exitosas. Para abaratar costos y aumentar ganancias, era conveniente minimizar el diseño de la placa del juego. Bushnell propuso un desafío: pagaría un determinado bonus en dólares, por cada chip que se quitara del diseño original de 75 circuitos.

Nadie se animó a tomar la propuesta, salvo -adivinen quién?- Jobs. Por ese entonces, estaba en sociedad con su amigo Steve Wozniak, un geniecito de la electrónica, muy humilde -qué antiguo, hoy se dice “de bajo perfíl”- que en ese entonces trabajaba en Hewlett Packard. En resumidas cuentas, fue quien efectivamente construyó las Apple I y II, mientras su socio se remitía a venderlas.

Steve Wozniak y Steve Jobs (de izquierda a derecha), en el desarrollo de la Apple II

Entonces, Jobs le contó sobre la consigna de Bushnell a “Woz”, quien aceptó el desafío de muy buena gana. Y puso mucho empeño durante algunas semanas, hasta que concluyó su labor. El resultado fue sorprendente. Alcorn, el jefe directo de Jobs, estaba boquiabierto. El Breakout de Woz operaba con sólo 25 chips.

Sin embargo había un problema. El diseño no era reproducible masivamente. De hecho, no entendía cómo Wozniak pudo hacerlo andar, pero andaba. Contrataron a otra persona para que llegara a una solución de compromiso.

Pero la consigna estaba cumplida, según entendieron Bushnell y Alcorn. Restaba ver la cantidad de dinero a pagar por esos 50 chips removidos. Bushnell decía 100 dólares por chip, Alcorn había prometido 1000 dólares el chip. Otra solución de compromiso: darle a Jobs 30.000 dólares. Plin Caja. Ambos jefes sabían que Wozniak había hecho la tarea, pero dado la suma que habían desembolsado, sugirieron a Jobs que, si podía, no revelara la cifra exacta.

Se me ocurre que esta sugerencia estaba de más para Jobs. Pero dejo de lado mi apreciación personal, y me baso en el siguiente hecho. Ocurrió que Jobs se reunió con su amigo y le dió 350 dólares, diciendo que era el 50% de los 700 que le habían pagado en Atari. De nuevo, con otra apreciación personal, esto sería el comienzo del fín de una amistad. Sin embargo, no fue este el detonador de algo que se resolvió en 1981 con el alejamiento de Woz de Apple Inc, que literalmente, ya no soportaba a Jobs.

De este engaño, Wozniak se desayunó algunos varios años más tarde y por partida doble. Primero, leyendo una biografía del ex socio, durante un viaje. Segundo, por Bushnell, con el que se encontró en un almuerzo. El ex jefe de Atari, le preguntó en qué había usado esos “5.000 dólares” de recompensa por tan buena tarea de minimización de circuitos. Woz se limitó a hacerse el tonto, diciendo que desconocía cuándo le habían pagado ese dinero.

En fin; con esta anécdota de traición, creo estar convencido que definitivamente Jobs no me cae bien -y creo que no debo charlarlo con mi analista, ya me di cuenta por qué no me cae bien-.

Y aunque si bien se podrá decir que Jobs fue inducido por Bushnell y Alcorn, se me ocurre que este accionar es parte de su esencia. Más tarde o más temprano, mostraría la hilacha ante su amigo. Pero en ese entonces, Wozniak le resultaba una herramienta más que conveniente, momento en el que estaban a punto de lanzar la Apple I. De hecho, me lo confirma el propio Woz, quien dijo “Jobs siempre fue capaz de comprar algo por 60 dólares y venderlo por 6000. Pero no pensé que lo haría con un amigo“.

Ya pasó mucho tiempo de todo esto. Steve Jobs sigue al frente de Apple, presentando novedades como su iPhone -si, ya sé, tiene un tiempito, pero en Argentina salió oficialmente hace menos de una semana-; Steve Wozniak se dió cuenta que le gustaba la enseñanza. Y se dedicó a proyectos educativos y filantrópicos; Alcorn fue muy importante para Atari, entre otras cosas participó en el diseño de la consola 2600 y Bushnell fue otro gurú. Otro visionario / pionero de la industria de los videojuegos. Un tipo hippie, que sabía mezclar el trabajo con la diversión, porque así él consideraba que rendía más. En fin, este si es un tipo que realmente me cae bien!

Nolan Bushnell. Junto a Ted Dabney, fundaron Atari

  • Comentarios
  • Sin votos

IMPORTANTE. Los contenidos y/o comentarios vertidos en este servicio son exclusiva responsabilidad de sus autores así como las consecuencias legales derivadas de su publicación. Los mismos no reflejan las opiniones y/o línea editorial de Blogs de la Gente, quien eliminará los contenidos y/o comentarios que violen sus Términos y condiciones. Denunciar contenido.
AgenciaBlog