Posts etiquetados como ‘clementina’

Una tarjeta para una amiga

Nos conocimos el año pasado durante la Noche de los Museos. Casualmente ella concurrió al Museo de Informática, en donde yo estaba haciendo un poco de guía. De pronto, me acerqué cuando la ví comentar muy vivazmente algo con su marido. De hecho, le decía que la máquina que estaba frente a ella no era Clementina.

-Disculpen, es cierto, no es Clementina; esta es la CEFIBA, la computadora construida a mediados de los ‘60 en la Facultad de Ingeniería. Agregué, entrometiéndome.

-Claro! -repuso ella muy vivazmente-, no me lo vas a decir a mi, que yo estuve trabajando con la verdadera Clementina!

Esa noche me había encontrado con Alicia, una egresada de la carrera de Computación Científica que trabajó durante la cursada con la legendaria computadora. Luego de revelarle que éramos de cierto modo colegas, quedamos en contacto. Pasó el tiempo, volvimos a encontrarnos, esta vez en su casa y cerca de fin de año. Mientras tomábamos té, ella contó anécdotas de su época de estudiante y me mostró innumerables apuntes, incluido su trabajo de tesis escrito de puño y letra. Mientras comentaba que había sido docente primaria y media y que enseñó LOGO sobre TI-99/4a y sobre PC, extrajo de un antiguo libro de IBM una tarjeta perforada que quisiera compartir.

Llegó el momento del balance de este año que se pasó volando. Supongo que las preocupaciones de la gente hacen que exista expectativas por un mañana mejor obligándonos a dejar atrás el presente y ni hablar del pasado. Por lo pronto, intentemos vivir el ahora y festejar, o simplemente compartir un momento con nuestros seres queridos y disfrutar de esos pequeños y sencillos islotes que ofrece la vida y que nos brindan felicidad. Un saludo para todos, especialmente, para mi amiga Alicia!

20131223-TarjetaFelizNavidad

Una tarjeta perforada (de navidad) de los años '60. Este tipo de objetos, hoy sería considerado 'Geek'

Compilado de aniversarios

Recién tomé conciencia de que estamos transitando la última parte de este año 2011, que vino con una velocidad asombrosa a mi parecer. Haciendo una recapitulacción temprana, noto que fue un año de varios aniversarios.

Por ejemplo, en Agosto, más precisamente el 12, esa computadora omnipresente que conocemos como PC, creada por IBM, cumplió treinta años de vida. En Marzo, también sopló treinta velitas la Sinclair ZX-81, la home computer de Clive Sinclair que fue el punto de inflexión para que mucha gente se acercase a las computadoras, que hasta entonces tenían costos bastante elevados si no prohibitivos.

Estas computadoras no fueron las únicas en ingresar a la tercera década y aunque, seguramente, estoy dejando algunas afuera, mencionaré a la Commodore VIC-20 y la TI-99/4a de Texas Instruments. Pero me queda un aniversario más para recordar, quizás el más importate para el país en esta materia: el 15 de Mayo se cumplieron cincuenta años de la puesta en funcionamiento de la Ferranti Mercury II, que aquí llamaron Clementina. Esta computadora inglesa fue un catalizador que propició la investigación, el desarrollo y las carreras de computación en Argentina.

A modo de homenaje y simplemente porque me gusta,  escribí un pequeño ensayo que resume todo este tiempo, desde una perspectiva subjetiva que inicia, precisamente, relatando la demanda de esfuerzo y lucha que significó poner en marcha el proyecto Mercury II impulsado por Manuel Sadosky. Para quien quiera leerlo, puede descargar el archivo PDF desde aquí.

Un Libro

José estaba leyendo un artículo en ese viejo Clarín, justo cuando llegó su amigo cerca y prefirió que él le explicara un poco más del tema.

-Che, Roberto, creo que vos sabés de esto…escuchaste de “La Clementina”?
-Clementina… -murmuró Roberto-. Si, era una computadora que trajeron al país a principio de los ‘60. La manejaba gente de la facultad de Exactas y le dieron muchos usos.

-Ah, claro, ya me parecía que sabías del tema, porque estudiaste Ciencias de la Computación ahí!

-Seeee…pero esto no lo se sólo por estudiar ahi -respondio Roberto, con desgano-. Y hablando del tema, sabías que en esa facultad se dictó la primera carrera de computación del país?. Antes la llamaban “Computador Cientifico”. Pero ahora es Ciencias de la Computación.

-Menos mal. -Rápidamente respondió José-. Bastante aparato sos como para que además seas “Computador”, Roberto! …Che, bolú, vení era una joda…de dónde sabés todo esto?..dale….bua, má si, andate. Chau… Adiooos, Roberto! -Le gritó José a su amigo.

Vamos a responderle a José porque a esta altura, Roberto, se tomó el palo. Se me ocurre que pudo haber leído La Argentina y la computadora. Crónica de una frustración, de Nicolás Babini, editorial Dunken. En este libro, Babini recopila la historia de la computación en el país. Por ejemplo, podemos enterarnos que en 1958 se empezó a diseñar y recién se terminó de construir en 1962, integramente en el país, el primer prototipo de computadora llamado CEFIBA -Computador Electronico de la Facultad de Ingenieria de la uBA- Lamentablemente, no pudo madurar debido a problemas políticos y el proyecto se diluyó en 1966, ya que el equipo de desarrollo previó un final semejante al de Clementina.

Y hablando de Clementina, esta Mark II fue algo más famosa porque tuvo aplicaciones sobre problemas concretos. Llegó en 1960, pero empezó a operar en 1961 en el Instituto de Calculo de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.

Tanto la construcción de este instituto como la adquisición de la, Clementina, la creación de la primera carrera de computación del país en 1963 -Computador Cientifico, hoy llamada Licenciatura en Ciencias de la Computación-, estuvieron impulsadas por el Dr. Manuel Sadosky. (si, si, ese de los manuales que se usaban en el secundario y que recordarán aquellos con más de 30 años!)

Clementina, en Exactas

También nos vamos a enterar que en 1960, el Ing. Jorge Santos planteó la conveniencia de la construcción de una máquina de bajo presupuesto. Este proyecto llamado CEUNS -Computador Electronico de la Universidad del Sur-, como muchas cosas en esos años turbulentos, fracasó en 1962 justo, cuando ya estaban diseñados los principales componentes por un tema de presupuesto.

Como puede verse y como está explicado en el libro, estos proyecto estuvieron muy ligados al ámbito académico que durante los años ‘60 y ‘70 sufrió los efectos de las turbulencias de la política de turno. Sin embargo, paradójicamente, en algunos de estos gobiernos, hubo algún impulso particular para concretar algunos proyectos relacionados con computadoras.

En fin, un libro muy interesante para conocer el contexto en el que se desarrolló la computación del país y los organismos relacionados, como por ejemplo la SADIO -Sociedad Argentina de Investigación Operativa- y la escuela que sería considera como “la crema” en materia informatica y en América Latina, la ESLAI -Escuela Lationamericana de Informatica- de la cual Babini integró la junta administrativa.

Y para finalizar, voy a hablar un poquito de Babini. Es arquitecto, tuvo una vida política activa en el radicalismo y se desempeñó en el gobierno de Arturo Frondizi como secretario técnico en 1958 y como subsecretario del interior, al año siguiente.

Más tarde integró lo que sería la primera consultora en informatica, la ACT -Asesores Científicos y Técnicos-. Años más tarde, partició de la SADIO y en 1984, como comenté en la ESLAI. Y es justamente con la disolución de esta escuela, por problemas financieros, donde finaliza su libro.

A pesar de ser arquitecto, Babini se interesó en el tema computación y particularmente en recolectar su historia en el país. Parece que esto de ser hitoriador, viene en la sangre: su padre, José Babini, además de ser doctor en matemáticas -trabajó al lado de Rey Pastor -, fue historiador de temas científicos.


IMPORTANTE. Los contenidos y/o comentarios vertidos en este servicio son exclusiva responsabilidad de sus autores así como las consecuencias legales derivadas de su publicación. Los mismos no reflejan las opiniones y/o línea editorial de Blogs de la Gente, quien eliminará los contenidos y/o comentarios que violen sus Términos y condiciones. Denunciar contenido.
AgenciaBlog