FAN PAGE DE FACEBOOK

Desde noviembre de 2013 comenzó a funcionar en Facebook la fan page de Animate a Manejar!!! En la misma podrán ver anuncios varios, artículos, fotos de personas que ya atravesaron el proceso para perder el miedo a manejar y lograron conducir en la calle, comentarios, promociones con descuentos, novedades y muchas cosas más. Esta es una nueva opción de intercambio y comunicación entre Animate a Manejar y sus clientes y amigos, mucho más ágil, amena e inmediata. Allí tendrás la posibilidad de hacer preguntas y requerir información las cuales serán respondidas más rápidamente. No dejes de visitar y hacerte fan de Animate a Manejar!!! en Facebook.
www.facebook.com/animate.amanejar

Lic. Omar Alzugaraypulgar arriba original

Gracias por los comentarios!!

Hola a todos!!! Quiero agradecer a todos los lectores de este blog los comentarios que dejan en el mismo. Es muy importante que quienes sufren del temor a manejar puedan reconocerse en la experiencia de otras personas y saber que no son los únicos y que es totalmente superable.

Aprovecho para decirles que quienes quieran comunicarse conmigo no lo hagan dejando un comentario sino enviándome un mail a INFO@ANIMATEAMANEJAR.COM ya que a través de ese medio recibirán una respuesta inmediata.

Gracias nuevamente a todos por sus comentarios!!!

Lic. Omar Alzugaray

EL RELATO DE UNA EXPERIENCIA

En esta oportunidad quiero compartir con ustedes el comentario que una pasante del proceso de pérdida del miedo hizo en el artículo “Llamemos a las cosas por su nombre”. A modo de introducción a dicho comentario, podría asegurar que el caso de Andrea (la pasante en cuestión) puso a prueba el método para perder el miedo a manejar. Digo que puso a prueba porque ella había pasado por experiencias muy fuertes que fueron causa de su miedo a conducir. Si bien, antes de ella, otras pasantes se presentaron con antecedentes de accidentes de tránsito, siempre habían sido accidentes menores -un roce con otro auto, una óptica rota, pequeños choques contra alguna columna de una cochera, etc -, esta era la primera vez que alguien pedía ayuda luego de haber atravesado por un gran accidente de tránsito con consecuencias traumáticas. Ese miedo intenso y las huellas de lo vivido por Andrea se presentaban en cada encuentro del proceso, es por eso que durante muchos encuentros tuvo mayor peso la palabra (sin ser una terapia) que la práctica en sí misma. También en esta oportunidad quedó demostrado lo que yo llamo la singularidad del proceso, ninguna pasante ni ningún proceso es igual a otro, en cuanto a su duración, a su desarrollo, etc. Andrea necesitó de otras instancias, movimientos e intervenciones verbales que tal vez ninguna otra pasante necesitó de la misma manera. Si tengo que pensar el factor fundamental por el cual Andrea pudo superar su miedo a manejar, yo estoy seguro que fue su voluntad inquebrantable de superarse, su capacidad de soportar los altibajos del proceso, sus avances y retrocesos, su fortaleza para volver a pensar sobre lo que a ella le sucedió. Claro que el método fue útil, pero sin el deseo de vencer al miedo, nada hubiera sido posible. Por eso estoy muy agradecido a Andrea por confiar en mí, en mi método, pero principalmente por confiar en ella misma. Y además le agradezco a Andrea sus generosas palabras, aquí va su comentario:

Hola Omar!
Qué bueno tu articulo! y que verdad es que tus cursos no son cursos sino son un “proceso de pérdida del miedo” y que tu “clase” es un encuentro.
A partir de este artículo tengo ganas de compartir con todos ustedes mi experiencia con Omar.
A Omar lo conocí surfeando en la red durante muchos horas, sin saber bien lo que estaba buscando….solo quería resolver mi problema : el miedo a manejar.
Saque mi registro contratando un curso y realizando al final del curso el examen, al que aprobé sin problemas.
Nunca pude manejar en tránsito. Ni bien me sentaba al volante mis manos transpiraban, y tenía una tensión en todo mi cuerpo que no podía dominar, es decir tenía un estado que no era precisamente de placer.
A principios del año pasado me compre un auto y pensé que, con voluntad lo iba a superar. No fue asi y a partir de ahí me di cuenta que solo podía resolverlo con ayuda.
Hace aproximadamente 10 años tuve un accidente automovilístico en el cual mi marido fallece en el acto, yo solo me quebré todo el lado izquierdo de mi cuerpo y mi sobrina tuvo una fractura expuesta en una pierna. Nosotras dos nos recuperamos muy rápido y hoy no existe ninguna secuela del accidente. El accidente me cambio la vida, fue un antes y después…
Con Omar comenzamos a trabajar a fin del año pasado, digo que comenzamos ya que el proceso fue de a dos, el respeto mis tiempos, a veces los encuentros eran de 10 minutos, dado que no podía seguir del lado del conductor, de a poco y fue realmente de a poco con mucha paciencia del lado de él, fui avanzando y fui superando mi problema. He hecho terapia arriba de mi auto y logre determinar lo que me producía tanto miedo. ¡Omar es un excelente profesional!
Hoy ya no tengo miedo y quise compartir con Ustedes mi experiencia para darle fuerza a la persona que esta indecisa y decirle que ¡se puede! Solo hay que tener voluntad para resolverlo y animarse.
Saludos
Andrea

ANIMATE A MANEJAR!!! en “Mujeres al Volante”

A partir de agosto ANIMATE A MANEJAR!!! participará con la publicación de diferentes artículos en los newsletters mensuales y en la revista digital de “Mujeres al Volante”. Pueden ingresar a la revista a través del siguiente link:

www.mujeresalvolantedietrich.com

Allí podrán leer notas súper interesantes relacionadas con las mujeres y los autos y también podrán suscribirse para recibir vía mail las publicaciones de “Mujeres al Volante”. En el último newsletter, el Nº 6, se publicó el primer artículo de ANIMATE A MANEJAR!!! al que pueden acceder clickeando en este enlace:

http://www.onlinedietrich.com/otros/Mujeresalvolante/tabid/283/Default.aspx

No dejen de leerlos!!! Hasta la próxima.

Lic. Omar Leonardo Alzugaray

LLAMEMOS A LAS COSAS POR SU NOMBRE

Continuando con lo expuesto en el artículo anterior es que comenzaremos a nombrar de otra manera algunos términos que se utilizan habitualmente en el ámbito de las academias de conducción. Uno de ellos, y como seguramente ya lo habrán notado si pudieron leer los artículos precedentes es la noción de curso, que la dejaremos de usar por la de proceso de pérdida del miedo. Curso denotaría algo prefijado en sus contenidos, siendo su transmisión para todos por igual; en cambio proceso es una palabra que tiene que ver más con un camino a recorrer donde existiría una dialéctica, un ida y vuelta entre quien enseña y quien aprende donde los contenidos se van construyendo de a dos. Asimismo, hablar de proceso nos remite a una modalidad de abordaje circular, donde cada instancia superada a partir del error, retroalimenta y nutre a la siguiente. De aquí es sencillo deducir que, esta modalidad de trabajo no sintoniza con un abordaje lineal, pasivo e inmediato. No es lineal ni vertical porque se establece una relación en dos sentidos, que se retroalimenta en forma circular; no es un abordaje pasivo ya que existe una participación activa por parte de quien intenta perder sus temores y lograr manejar en la calle.

Teniendo en cuenta la explicación del párrafo que antecede, romperé con la dualidad instructor – alumno, que posee una connotación de extrema asimetría, para comenzar a usar los términos orientador – pasante; ya no hay quien enseña y quien aprende, sino que hay alguien que orienta a otra persona a atravesar (a pasar, por ello es pasante) por un proceso de pérdida del miedo, a pasar de una sensación de imposibilidad a un sentimiento de poder.

Del párrafo precedente se desprende que tampoco utilizaremos la palabra “clase”, sino que preferiría que se nombrara cada tiempo del proceso como “encuentro”, no tanto un encuentro del orientador con el pasante, sino que estamos hablando de un encuentro del pasante con sus temores e inhibiciones pero también y principalmente con sus posibilidades de perderlos y sus potencialidades de lograr el objetivo de manejar en la calle.

Estas son algunas de las diferencias que intento establecer entre el método que diseñé y un curso de manejo tradicional. Hasta la próxima.

Lic. Omar Leonardo Alzugaray

DIFERENCIAS CON UNA ACADEMIA DE MANEJO

Una de las primeras diferencias que podemos establecer con una academia de manejo o autoescuela es la persona quien acompaña en el auto. En el caso de la academia quien acompaña es un instructor, en general con grandes conocimientos de las técnicas para conducir un automóvil, quien enseña al alumno los movimientos necesarios para dominar un vehículo. En el caso del método para perder el miedo a manejar, el que lleva adelante el proceso no es un profesor sino un profesional de la psicología, por lo que el desarrollo del proceso será muy diferente en un caso que en otro. Pero este desarrollo no es distinto sólo por quien acompaña, sino por los objetivos que en un caso y en otro se persiguen. En el caso de las academias se busca que el aprendiz tenga un dominio más o menos básico de las habilidades para conducir y se lo adiestra para realizar las pruebas necesarias que logren que obtenga su licencia o registro de conductor, y en general ellos son los más idóneos para este caso. En el caso del método que diseñé el objetivo principal es la pérdida de los temores a manejar, por lo que el proceso no se encara de la misma forma que un curso tradicional, si bien, aparentemente, contiene alguna de las características de éste. No se hace hincapié en la perfección de la técnica sino en ganar confianza y reforzar la autoestima en el acto de conducir, la destreza y la habilidad se lograrán como consecuencia de la pérdida del miedo, nada se puede aprender si uno está dominado por la inseguridad.

Yo establezco algunas diferencias de terminología con respecto a la que se utiliza habitualmente en el caso de las autoescuelas (curso, alumno, etc.). A partir de la próxima entrega escribiré al respecto tratando de explicar por qué denomino de otra forma ciertas cuestiones que a simple vista parecen no diferir de lo que se hace en una academia. Hasta la próxima.

Lic. Omar Leonardo Alzugaray