EL PESO DE RECORDAR

Nadie quiere ya estudiar historia, porque a los mas jóvenes les parece absurdo quemarse las pestañas con cosas que ocurrieron hace demasiado tiempo y que ya solo destilan polvo de biblioteca .Pero ahora mas que nunca nuestra historia ,la ocurrida , hace menos de cincuenta años , está presente ,esta ahí mismo de plena actualidad , dictándonos las pautas de lo que será un consenso definitivo o una fractura irreparable de nuestra cultura y nuestra esencia como pueblo.

Es duro recordar lo pasado, si es trágico para aquellos que lo originaron ,que tienen que callar culpas ,muertes a pie de camino y sentencias injustas ,aún es más doloroso e indignante para aquellos que debieron olvidar a golpe de salvar el cuello, de no ser mas que levemente descartados de la vida publica, de los señalamientos como diferentes ,de los ascensos laborales y de las mejorías para sus casas y gentes, solo por el hecho de ser hijo o nieto de algún fusilado en la guerra civil, del que ni vestigios había

La gente tenía miedo y es de justicia reconocer que no era para menos en un sistema donde el callar era la única forma de conseguir que tus hijos siguieran respirando más o menos tranquilos.

Hace mas de treinta años ,con el auspicio mediador del Rey ,se dio por concluida la batalla de los rencores , porque se entendió que mas valía tapar las grietas de la incomprensión y el desacuerdo que hacerlas eternamente sangrantes.

Vemos hoy día como los dictadores ,o sus herederos ,están sentándose en el banquillo para hacer frente al dolor que originaron en vida, pero aquí no, porque hasta en eso hemos sido diferentes ,porque se creyó , y ciertamente no se equivocaron , que sería mucho mejor zanjar el asunto ,legalizar los partidos políticos y llegar a un consenso , para participar todos sin distinción alguna en la vida política y social de nuestro país.

Los viejos republicanos represariados en campos reexterminio nazi ,apatridas y vagadores durante cuarenta años de penas sentidas, fueron oportunamente olvidados por el bien común de construir un país con nueva cara y nuevas ideas en las que no se exigiese responsabilidades a nadie y sí esperanzas de libertades para todos

No quiero hacer distingos en cuanto a los españoles que lucharon por sus ideas en una y otra trinchera porque los dos me duelen, como hijos que son de la misma patria, pero a uno se le pagaron con desfiles y honores y a otros con el destierro y la condena

¿No sería hora ya de olvidar viejas y hastiadas rencillas y darles lo justo a los que justamente murieron y lucharon por la misma patria?¿No sería de grandeza para un país que ve en los programas del corazón los nietos del dictador con flases y periodistas por doquier , con benevolencia e incluso aprecio ,tener un postrero reconociendo a aquellos que sufrieron la intolerancia o el desprecio?

Cuando los judíos sobrevivientes de los campos de extermino regresaron a sus casas en Polonia y las vieron ocupadas ,no solo no pudieron recoger las pocas pertenencias que dejaron en ellas ,porque habían sido saqueadas ,sino que además fueron apaleados y lapidados por los que lo hicieron.

No levantemos mas ampollas en las llagas que quisimos tapar con tierra, por el bien común, el tiempo todo lo sana y hemos crecido como país y como cultura, demostrémoslo recordando y restituyendo a cada cual en lo suyo y llorando con lagrimas atrasadas , por lo que nunca debió haber sido.



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, , zoll dijo

Los recuerdos son la más valiosa información que poseemos. Aunque el mundo pretenda formatearnos. Qué curioso, acabo de escribir sobre esto.

, , mebusco-tebusco dijo

Un escrito muy intenso y muy profundo, muy sabio a la vez. La escritura y el contenido me han fascinado, gracias!