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LAS PRÁCTICAS ESPIRITUALES

MENSAJE DEL DIA 05 de Abril del 2010

Mensaje de la Pizarra de Prashanti Nilayam

OM SRI SAI RAM

Las prácticas espirituales son todas inútiles, si el corazón no es puro. Aunque estés inmerso en muchas prácticas espirituales, tus anhelos y apegos no desaparecerán mientras tu corazón esté lleno de la ilusión del egoísmo. Recuerda que las agitaciones de la mente no pueden existir en un corazón lleno de amor. ¿Pueden acaso coexistir la luz y la oscuridad en el mismo lugar y al mismo tiempo? Por lo tanto, debes quitar de tu corazón la ilusión del egoísmo. Si estás deseoso de librarte del sentimiento de “yo” y “mío”, debes adorar al Señor. Debes llegar a ser un aspirante sin gustos ni aversiones.

All spiritual practices are of no avail, if the heart is not pure. Your cravings and attachments will not disappear even if you are immersed in many spiritual practices so long as the heart is full of the illusion of egoism. Remember that agitations of the mind cannot exist in the same heart filled with love. Can light and darkness ever co-exist at the same place, at the same time? Hence, you must remove the illusion of egoism from your heart. If you are desirous of getting rid of the feeling of “I” and “mine”, you must worship the Lord. You must become an aspirant without likes and dislikes.

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— BABA

“YO”

PENSAMIENTO DEL DIA – 13 DE NOVIEMBRE 2009

Renunciar al ‘yo’ pequeño es lo que significa realmente la renunciación. Significa sublimar cada pensamiento, palabra y acto en una ofrenda a Dios, saturando cada acción con una intención divina. El cultivar amor es la mejor disciplina espiritual. El amor se da a si mismo para siempre; nunca le pide a otro que provea algo. Espárzanlo sobre otros y se derramará sobre ustedes a cambio. Dejen de compartir amor y no habrá nada más por compartir. El amor prospera con la renunciación – en verdad, son inseparables.

Sathya Sai Baba



Traducido de la pizarra de Prasanthi Nilayam.

DIOS PRIMERO, EL MUNDO DESPUÉS, YO AL FINAL

ANTES de la guerra del Mahabharata, ambos Arjuna y Duryodhana fueron ante el Señor Krishna para solicitar Su ayuda. Krishna, actor y director del drama cósmico, como El era, cerró sus ojos y fingió

dormir cuando ellos llegaban a verlo. Después de entrar en la recámara de Krishna en su palacio, Arjuna se sentó cerca de Sus pies con gran devoción y humildad, mientras que Duryodhana en su orgullo ocupó un asiento cerca de Su cabeza.

Después de algún tiempo, Krishna abrió Sus ojos. Como Arjuna estaba sentado junto a Sus pies, lo vio primero y le preguntó: “Arjuna! ¿Cuándo llegaste? ¿Qué está pasando?” Duryodhana fue acosado por los celos, la malicia y ego herido al ver que Krishna había hablado en primer lugar a Arjuna y no a él. En respuesta a la pregunta de Krishna, Arjuna dijo, “Krishna! He venido a rezar por Tu ayuda.” Krishna preguntó de nuevo, “¿Qué deseas?” Atenazado por el miedo y los celos de que Krishna ayudaría a Arjuna en primer lugar, Duryodhana dijo,” Krishna! También he llegado por Tu ayuda.” Diciendo esto, se paró delante de Krishna. “¿Cuándo llegaste, cuñado?” preguntó Krishna a Duryodhana y Dijo: “Entre ustedes dos, yo estaré solo en un lado y Mi ejército estará en el otro lado.” Entonces Krishna se dirigió a Arjuna y le preguntó, “¿Me quieres a Mí o Mi ejército?” “Yo no necesito nada más, excepto a Tí, Krishna”, respondió Arjuna. Inmediatamente, Duryodhana dijo con gran alegría, “Krishna! Quiero tu ejército completo.” Krishna envió a Duryodhana con Su ejército. Él amorosamente palmeó la espalda de Arjuna y admiró su elección.

¿Qué aprendemos de este incidente? La persona que en su vida mantiene a Dios en primer lugar,


al mundo después y al Yo en última instancia será siempre victoriosa. Los Pandavas otorgaron a Krishna el más alto lugar en sus vidas. Los Kauravas, por otro lado, mantuvieron el “yo” en primer lugar, luego al mundo y por último a Dios en sus vidas. De esta manera, se alejaron de Dios y sufrieron la caída.

DE LA REVISTA DIGITAL ETERNO CONDUCTOR: http://www.eternoconductor.org

¿QUIÉN PUEDE ALCANZAR LA LIBERACIÓN?


CIERTA VEZ un rey llamó en su corte a una gran asamblea de eruditos, poetas y doctos en mitología. Los eruditos pronunciaron muy buenos discursos sobre los Vedas, mitología e historia en esta asamblea. De pronto el rey formuló la siguiente pregunta a los eruditos, “¡Oh, reverentes doctos! Hay tantos hombres grandiosos entre ustedes en esta asamblea. ¿Quién de entre ustedes puede realmente alcanzar la liberación?” La asamblea completa quedó asombrada y en silencio ante esta pregunta del rey. Ninguno de los eruditos se adelantó para responder esta pregunta. Luego una persona común y corriente se aproximó y dijo, “!Oh rey!
Nenu Pote Povachchu* (Puede ser alcanzada cuando yo me marche).” Todos estaban sorprendidos por la declaración de este hombre corriente. También sintieron celos de él y comenzaron a susurrar entre ellos: “Este hombre no posee conocimiento sobre los Vedas, el Gita, los Brahma Sutras,
los textos mitológicos o historia. Aun así tiene el decoro de otorgar semejante respuesta a tan profunda pregunta. ¿Cuál es el significado íntimo a tal declaración?”
El rey le solicitó que se aproximara y le preguntó en tono serio, “¿En base a qué haces esta declaración? ¿No es una falta de respeto a tantos eruditos presentes en esta corte?” Este hombre corriente se levantó, unió sus manos en total humildad y dijo, “Por favor perdonadme, Oh rey! El marcharse del ‘Yo’ significa abandonar el ego personal. Cuando ‘Yo’ está apegado al cuerpo, da lugar al ego. El hombre alcanza el merecimiento de la liberación sólo cuando se deshace del apego al cuerpo.” De este modo, explicó el significado íntimo de esta declaración.

DE LA REVISTA DIGITAL ETERNO CONDUCTOR: http://www.eternoconductor.org

MÁS ALLÁ DE LAS DIFERENCIAS


Amanecía. Una mujer muy santa se estaba dando un apacible baño totalmente desnuda. De repente, un yogui vino a darle un recado y la sorprendió en su desnudez. Desconcertado y sorprendido, se dio rápidamente media vuelta y se dispuso a alejarse de la mujer, pero ella le reprendió en los siguientes términos:

–¿Por qué te vuelves? Si me pudieras ver como a las vacas pastando en los campos, también desnuda, no tendrías necesidad de marcharte. Si no te comportas con naturalidad al verme desnuda, es que todavía haces diferencia entre tú y yo; todavía estás atrapado en la dualidad y el deseo.

El yogui comprendió en profundidad la verdad que brotaba de los sabios labios de la mujer, se puso ante ella de rodillas y comenzó a exclamar: “!Madre, madre, madre!”

*El Maestro dice: “Tú” y “Yo” se funden en la unidad del Ser como se funde la escarcha con los primeros rayos del sol al despuntar el día.