Posts etiquetados como ‘bien’

TODO LO QUE OCURRE ES PARA TU BIEN…

Todo es para bien

Un joven pero competente rey tenía un carácter difícil: era arrogante, caprichoso y malhumorado. Al ver los inconvenientes que le acarreaba su propia conducta, nombró como primer ministro a un hombre joven como él, pero conocido por su sabiduría y templanza. Como se sentía muy bien en su presencia, siempre buscaba su compañía y consejo.

Una tarde, el rey estaba cortando una manzana con un cuchillo filoso. Sin darse cuenta, se rebanó la punta del dedo índice. Aulló de dolor y sangró mucho. Los sirvientes corrieron a buscar al médico. Mientras éste le atendía la herida, el primer ministro le pidió: “Por favor, soporta el dolor. Todo va a estar bien. Lo que hace Dios es sólo para nuestro bien.” El rey se enfureció. Lo maldijo a gritos y, lleno de rabia, ordenó que lo encarcelaran.
A la semana, el rey se fue de caza junto con algunos miembros de la corte. Divisó un venado a lo lejos y se separó del grupo para perseguirlo. En un claro del bosque, unos salvajes lo asaltaron y lo llevaron a su aldea. Allí era la época del sacrificio anual de un hombre en el altar de las deidades. Al contemplar al joven y bello rey, todos en la tribu se alegraron. Vieron en él un buen presagio para el año venidero.
Atado como estaba, condujeron al rey hasta el ara de los sacrificios. Antes de proceder con la ceremonia, el sacerdote lo inspeccionó. Al ver su dedo índice mutilado, lo rechazó como ofrenda de sacrificio porque un hombre con una deformidad, por pequeña que fuese, traería calamidades a la tribu. Inmediatamente lo soltaron y lo dejaron ir.
Mientras marchaba en dirección al palacio, el rey no dejó de pensar en las palabras de su primer ministro y consejero: “Cualquier cosa que Dios hace es por nuestro bien”. Si no se hubiera cortado el dedo, de seguro hubiera sido sacrificado.
Apenas llegó a su palacio, envió por el primer ministro. Le pidió disculpas por la injusticia y le narró el episodio entero. Al finalizar, le dijo: “Me di cuenta de la bendición escondida para mí tras la aparente calamidad. Pero dime, ¿cuál fue el bien que te hizo Dios al permitir que permanezcas en el calabozo?”
El primer ministro respondió: “Majestad, sabes que siempre te acompaño cuando sales de caza y te sigo donde quiera que vayas. Si yo hubiera estado contigo también habría sido capturado. Y en cuanto los salvajes hubiesen descubierto tu mutilación, de seguro me hubieran sacrificado a mí. Sin dudas, el calabozo salvó mi vida”.

DISCERNIMIENTO

MENSAJE DEL DIA 17 de Diciembre de 2009

Mensaje de la Pizarra de Prashanti Nilayam

OM SRI SAI RAM
Dice un proverbio, aprobado por el tiempo: “Na Sukhaat Labhyathe Sukham” — La felicidad verdadera y perdurable sólo puede provenir de la disciplina de la mente, y de una fe en el Señor que no disminuya frente a la buena ni la mala suerte. El ser humano tiene que usar el poder del discernimento, que le ha sido dado para que luche contra las fuerzas del mal que están dentro de sí, y para que mediante su propio esfuerzo fomente los elementos Divinos dentro de sí, al escuchar la voz de su conciencia. El ser humano tiene que usar la libertad de discernir entre lo correcto y lo incorrecto, entre el bien y el mal.

SRI SATHYA SAI BABA

TEATRO CÓSMICO

MENSAJE DEL DIA 01 de Diciembre de 2009

Mensaje de la Pizarra de Prashanti Nilayam

OM SRI SAI RAM
La Creación tiene que ser visualizada como un Escenario Cósmico. En esta obra teatral Dios es el director y el elenco. Él asigna todos los roles de los personajes en la obra. Todas las criaturas del mundo son manifestaciones de la Divinidad. Lo bueno y lo malo en el mundo son expresiones de la conciencia divina. El hombre no debe confundirse ante tales expresiones. Detrás de las diversas acciones de los actores está ejecutando su tarea el divino director. Debe notarse que si bien los nombres y formas pueden variar, y los idiomas o nacionalidades pueden ser diferentes, la raza humana es una sola en su esencia divina.

SRI SATHYA SAI BABA

REALIDAD E ILUSIÓN

PENSAMIENTO DEL DIA – 5 DE NOVIEMBRE 2009

Hablamos del cielo y del océano como siendo de color azul, mas ello es incorrecto. Ni el cielo ni el océano son azules en realidad. Es la vastedad del espacio y la profundidad del océano lo que produce la ilusión lo azul. Si tomaran algo de agua de mar en la palma de su mano, verán que en verdad es incolora. Así también, el bien y el mal dependen de nuestros propios pensamientos y sentimientos.

Sathya Sai Baba

Traducido de la pizarra de Prasanthi Nilayam.

SONIDO Y RESONIDO

CIERTA VEZ un joven vaquero llevó a su ganado a pastar a una región montañosa. Para pasar el tiempo, comenzó a entonar allí una canción. El escuchó que su canción resonaba desde algún lado. El joven muchacho desconocía lo que era el eco.
Por lo tanto, se inquietó y dijo a si mismo, “¿Quién esta ahí imitando mi voz y cantando la canción que yo canto?” Gritó en voz alta, “¿Quién anda allí? ¡Hey! ¿Quién eres?” Luego el muchacho dijo, “Di tu nombre”. Y escuchó las mismas palabras. A todo esto, él comenzó a enojarse y gritó, “Cállate”. Pero nuevamente escuchó lo mismo, ”Cállate”. El muchacho entonces dijo “Voy a atraparte y golpearte”. Pero las mismas palabras volvieron una vez más. El vaquero buscó a la persona que estaba imitando sus palabras pero no logró encontrar a nadie en ningún lado. Pensando que había alguien que era su enemigo y que lo estaba molestando sin poder ser descubierto, volvió a su casa con su ganado.

Al llegar a su casa, dijo a su madre, “¡Mama! Alguien esta molestándome y haciéndome enojar. Me insulta imitando mi voz y cantando la canción que yo canto.

Cuando lo busqué, no encontré a nadie.” Al día siguiente, la madre del vaquero fue con él a la región montañosa y comprendió toda la situación. Ella era una mujer sabia e hizo que su hijo comprendiera la realidad. Ella le dijo, “¡Querido hijo! No hay nadie abusando de ti o insultándote. Es el eco de tu propia voz lo que escuchas.”

Con el mismo modo que hables y te conduces, experimentarás tu vida. Por lo tanto, no odies ni lastimes a nadie. Tanto la felicidad como el dolor, el bien y el mal existen en este mundo. Tu mismo eres la causa de lo que experimentas. Comprende esta verdad.

DE LA REVISTA DIGITAL ETERNO CONDUCTOR: http://www.eternoconductor.org

PIENSA BIEN Y ASERTARÁS

“Un verdadero hombre es aquel que ve lo bueno en los demás”

Después de que Buda se convirtió en renunciante, viajó a lo largo y lo ancho del mundo. La gente se maravillaba al ver su brillante y hermosa forma. Enamorada de su refulgencia, una dama llamada Ambashali, se acercó a él y le dijo:

“¡Oh, Grandísimo! Pareces un príncipe vestido de color ocre. ¿Puedo saber la razón por la cual estás vestido de renunciante a esta temprana edad?”

Buda replicó:

“Tomé el camino de la renunciación para encontrar soluciones a tres problemas. Este cuerpo, que es joven y hermoso, está seguro de volverse viejo en el futuro, de estar sujeto a enfermarse y, finalmente, a perecer. Yo quiero saber las causas de la vejez, de las enfermedades y de la muerte.” Impresionada por su búsqueda de la Verdad, la mujer lo invitó a almorzar. Al enterarse, la gente del pueblo empezó a acercarse a Buda. Uno por uno, todos le pidieron que no aceptara la invitación de Ambashali, pues ella era una mujer de mala conducta.

Cuando Buda terminó de oír pacientemente todas las quejas, se sonrió y le preguntó al jefe del pueblo:

“¿Tú también afirmas que ella es una mujer de mala conducta?”

El jefe del pueblo replicó:

“No una, sino mil veces yo aseguro el mal comportamiento de Ambashali. Por favor, no visites su casa.”

Sosteniendo la mano derecha del jefe del pueblo, Buda le pidió que aplaudiera. El jefe dijo que no podía hacerlo si no le soltaba la mano. “Es imposible aplaudir con una sola mano”, dijo.

Buda replicó: “De la misma forma, Ambashali no puede ser mala por sí misma… a menos que haya hombres de mal comportamiento en este pueblo. Si todos los hombres en el pueblo fueran buenos, esta mujer no se habría vuelto mala. Los hombres y su dinero son los responsables de la mala conducta de Ambashali”. Dicho esto, Buda quiso saber si había alguna persona en esa reunión sin nada de malo en sí misma para visitar su casa a la hora del almuerzo. Nadie dijo nada. Buda entonces continuó:

“Cuando hay tantos hombres malos en el pueblo, no es correcto señalar con el dedo a una mujer. Ella se dañó debido a las malas compañías.”

Al advertir su falta, la gente cayó a los pies de Buda y le pidió perdón. Desde entonces, empezaron a tratar a Ambashali como a una de ellos. Inspirada por las enseñanzas de Buda, Ambashali tomó el camino de la renunciación y adoptó una vida piadosa. Ninguno es responsable de lo bueno y de lo malo de cada individuo. Cada uno es responsable por su propio bien o mal. ¿Quién es bueno, quién es malo? Primero eliminen lo malo en ustedes. Estén en compañía de los buenos. Es un pecado señalar a otros cuando existe una montaña de mal dentro de ustedes. El mismo sentimiento fue señalado por Jesús.

El hombre todavía no se ocupa de sus innumerables faltas y, al mismo tiempo, magnifica los mínimos errores en los demás. De hecho, busca los errores en los otros, como lo harían miles de ojos. Este es el triste estado del hombre hoy. Al permitir que las malas cualidades penetren en su corazón, el hombre está perdiendo su verdadera identidad. La gente hoy está más interesada en encontrar faltas que en ver lo bueno en lo otros. Un verdadero hombre es aquel que sólo ve lo bueno en los demás.

Sai Baba

Tomado de los Discursos de Mahashivaratri del 14 y 15 de febrero de 1999.

Ninguno es responsable de lo bueno y de lo malo de cada individuo. Cada uno es responsable por su propio bien o mal. Å ¥ Å Un verdadero hombre es aquel que solo ve lo bueno en los demas

EL BIEN Y EL MAL SON CREACIONES DEL HOMBRE

Durante el exilio de los Pandavas, Krishna los visitó para preguntarles acerca de su bienestar y pasó la noche con ellos. Durante su exilio, los Pandavas debieron soportar indecibles sufrimientos. Entre ellos estaba Draupadi, de manera que hacían turnos de vigilancia de una hora cada noche. Al enterarse, Krishna también se ofreció como voluntario a hacer turnos de una hora. Dharmaya le preguntó: “Si tú eres el Protector del Universo entero, ¿cuál es el propósito de ofrecerte a hacer labores de vigilancia para protegernos?”.

Al mismo tiempo, lo previno:

“Krishna, ten cuidado del Maligno en la vecindad. Mis hermanos y yo lo encontramos cada noche. En muchas ocasiones trataron de atacarnos. Por eso, nosotros te rogamos que desistas de este propósito. Tú has venido para asistirnos en nuestro bienestar. No es correcto de nuestra parte exponerte al peligro. Por favor, aléjate”.

A lo que Krishna, contestó: “¿Esto es lo que tú has entendido acerca de mi Divinidad? Primero, aseguras que soy el Protector del Universo entero y, después, estás temeroso de que yo no pueda protegerme a mí mismo. Estás preocupado de que el demonio me haga daño. Te puedo asegurar que ningún demonio puede tocarme. Por eso, permíteme que me una a ustedes también en las labores de vigilancia”.

Luego de una hora de vigilancia, Krishna se sentó sobre unas rocas y sonrió para sí mismo. Enseguida fue el turno de Arjuna. El corrió hacia Krishna, temeroso de que los demonios pudieran haberlo atacado. Al ver a Krishna sonriendo, Arjuna cayó a sus pies y le preguntó:

“¿Has vencido al demonio?”

Krishna le respondió:

“Arjuna, yo nunca he creado demonios ni espíritus malignos. Entonces, ¿cómo los demonios que no existen pueden aparecer en el bosque? Los demonios a los cuales te refieres son sólo un reflejo de las malas cualidades dentro de ti, como son el odio, la ira, los celos, etc. La ira dentro de ti se está manifestando en la forma de un demonio. Su poder se incrementa en proporción a la intensidad de la ira dentro de ti.”

Las malas cualidades del hombre son los demonios reales que lo acosan actualmente. Los hombres están bajo la noción equivocada de que los demonios existen y que ellos son responsables por su sufrimiento. Estos son solamente imaginaciones y miedos psicológicos. La verdad es que solamente el hombre pone a sufrir a otro hombre. No hay demonios como tales, ni espíritus malignos en la Creación.

Arjuna se dio cuenta de la verdad de las palabras de Krishna y, después de esto, no encontró demonios nunca más. Arjuna estaba agradecido con Krishna por abrirle los ojos. Se tiró a sus pies y le expresó su gratitud.