El rey Anandapal era un hombre sabio. Muchos eruditos visitaban su corte para discutir sobre religión. Sin embargo, el rey no estaba satisfecho. Un día, anunció que ofrecería la mitad de su reino a quien le explicara el Mensaje del Gita de manera convincente y satisfactoria.
Algunos eruditos lo intentaron, pero no tuvieron éxito. Un día, llegó un renombrado erudito. En un lenguaje simple y claro, con los ejemplos adecuados, fue capaz de transmitirle al rey la esencia del Gita. Parecía no haber ninguna duda sobre su exposición. Sin embargo, el rey dijo que no estaba satisfecho. Esto enfureció al erudito que acusó al rey de no cumplir con su palabra.
El asunto fue derivado a un respetado Sabio.
Después de escucharlos a ambos, el Sabio Vishakha emitió su juicio de la siguiente manera:
“Es obvio que el rey no recibió el Mensaje del Gita; de lo contrario, no hubiese mostrado tanto apego por la mitad de su reino. Y la razón no está muy lejos. El mismo erudito tampoco ha comprendido el Mensaje del Gita; de lo contrario, no se hubiera molestado en reclamar la mitad del reino, ya que la esencia del Gita es cumplir con las propias tareas sin esperar ninguna recompensa”.
“El conocimiento nos libera, no nos ata.”
MENSAJE DEL DIA 07 de Enero del 2010
Mensaje de la Pizarra de Prashanti Nilayam
OM SRI SAI RAM
Quien ve una olla puede saber claramente y por sí mismo, que se trata de una olla, ¿verdad? Siendo así, ¿cómo ocurre que nos identificamos con el cuerpo, tan sólo porque el apego nos hace sentir que es nuestro? Este apego se llama Ajnana, o bien la cualidad de “Mío”. El Atman carece de forma y está libre de toda mutación. No tiene deseos, impulsos ni intenciones. Está libre de apego. Por lo tanto las aflicciones del mundo (Thaapathraya) no lo afectan. Siempre reconoce que no es el hacedor, y permanece como testigo, como el loto, que crece en el agua sin ser afectado ni sufrir apego por ella.
He who sees a pot can know clearly that it is a pot all by himself, is it not? Such being the case, how is it that one identifies oneself with the body, just because attachment makes one feel that it is one’s own? This attachment is called the Ajnana, or the “My-ness”. The Atman is formless and free from all mutations. It has no desires, impulses or intentions. It is free from the attachment. Hence, the afflictions of the world (Thaapathraya) do not affect it. It always realizes that it is not the doer, and remains as a witness, just as the lotus thrives on the water, unaffected and unattached.
— BABA


rishna se impuso la misión de enseñar las grandes verdades espirituales. Le dijo a Arjuna: “Lleva a cabo tus deberes considerando la efímera naturaleza del cuerpo y sin olvidar en lo que se basa. En primer lugar, debes destruir todos tus apegos. Estas dominado por la identificación con el cuerpo. Este es un apego peligroso. Este apego destruye todos los poderes de discriminación”.
A continuación una pequeña historia como ilustración.
En un momento del tiempo, Devindra, el Señor de los Celestiales, había nacido como cerdo en la Tierra. Luego de haberlo hecho pasaba todo su tiempo llevando una vida de familia metido en agua sucia y lodosa. Una vez que acertó a pasar por allí el sabio Narada y vio a este cerdo y a su familia, reconoció a Devindra reducido a aquella forma y se compadeció sinceramente por él. Le habló así: “Devindra, mira hasta qué estado has degenerado. ¿Qué te ha pasado? Déjame sacarte de aquí. Puedo usar todos mis poderes de penitente para ayudarte”. Le siguió hablando con gran conmiseración, diciéndole que uno que debería estar gozando de todos los deleites de los cielos había sido llevado a una vida tan miserable. Cuán infortunada se había vuelto su vida. A ello Devindra, en la forma de cerdo, le respondió: “Narada, ¿por qué te interpones en mi alegría? La alegría de que gozo en este charco de agua sucia no la lograría en ninguna otra parte. La alegría de que gozo aquí en este charco, con mi mujer y mis hijos, no creo poder lograrla siquiera en los cielos. Te ruego que no la interrumpas. Por favor sigue tu camino”. Ello muestra que Devindra, al encontrarse bajo el hechizo de la ilusión, no se daba cuenta de su lamentable condición. Aquel que se encuentra bajo el hechizo de moha, o apego, se encuentra sumido en el engaño.