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EL AMOR QUE DAS, VUELVE

Dibujos de amor

Durante los primeros días de su trabajo de investigación sobre la sensibilidad de las plantas, el Dr. Jagdish Chandra Bose, uno de los científicos más importantes del siglo XX, solía caminar, desde su casa al laboratorio, por un sendero que cruzaba por el medio de un jardín.

En ese sendero había una planta de balsamina que, por su naturaleza, reacciona cerrando sus hojas cuando alguien intenta tocarla. El Dr. Bose reflexionó sobre este fenómeno.

En una oportunidad, decidió hacer un experimento. Se paró cerca de la planta y dijo en voz alta: “OH, planta hermosa, por favor no me tengas miedo. Te amo y quiero que prosperes. De hecho, te protegeré si es necesario. Seamos amigos; no tienes nada que temer”. Todos los días al pasar por ahí, solía repetir esa frase con amor. Y así pasaron algunos meses.

Un día, observó que la planta no se retrajo ni cerró sus hojas cuando la tocó. ¡Ese fue su mayor momento de felicidad!

¡AMOR!


En una oportunidad, se llevó a cabo un experimento asombroso en la Universidad de Bankok. Se plantaron dos terrenos idénticos con 35 plantas de maíz. Todas las condiciones físicas fueron exactamente iguales: agua, tierra, luz solar, cantidad de semillas, etc. Sin embargo, el grupo “experimental” recibió el agregado del amor de los estudiantes.

Luego de 20 días, se observó que la altura promedio del grupo “experimental” de plantas era 49% mayor que la altura del grupo de “control”. Este dato fue una conclusión muy importante.

El año siguiente, hicieron el experimento con plantas de caléndula. Seleccionaron brotes de igual tamaño y los plantaron en dos terrenos, uno “controlado” y el otro “experimental”. En el grupo experimental, se les pidió a los estudiantes que, sentados en silencio frente a las plantas, les transmitieran amor. Luego de 24 días, se observó que la altura promedio de las plantas que habían recibido amor era 49.2% mayor. El terreno con las plantas de “control” no tenía flores, mientras que 78% del grupo experimental había florecido. El 25% del grupo de “control” tenía capullos, mientras que en el caso del grupo “experimental”, el 88% tenía capullos.

Si el amor como energía puede tener tal efecto en formas tan elementales de vida, ¿cuánto más puede modificar la vida de un niño o una persona?

“EL AMOR ES LA REALIDAD VITAL Y ESENCIAL DE LA VIDA ESPIRITUAL”

AMOR VERDADERO


Era una mañana agitada aquel día en que un caballero, que tenía alrededor de 80 años, se presentó para que le quitaran los puntos de una herida en su pulgar. Manifestó que estaba apurado porque tenía una cita a las nueve.

Le dije que tomara asiento, sabiendo que debería esperar más de una hora para que alguien pudiera atenderlo. Lo observé mirando su reloj y decidí que, como no estaba ocupada con otro paciente, lo atendería yo misma. Mientras me ocupaba de su herida, nos pusimos a conversar. Le pregunté si tenía turno con el médico esa mañana ya que estaba tan apurado. El caballero me dijo que no, que debía ir al asilo de ancianos a desayunar con su esposa. Entonces, le pregunté por su salud. Me dijo que ella estaba allí desde hacía un tiempo y que padecía Alzheimer.

Mientras hablábamos y yo terminaba de vendarle la herida, le pregunté si ella se preocuparía al ver que él llegaba un poco tarde. Me contestó que ella ya no sabía quién era él, que hacía ya cinco años que no lo reconocía. Me sorprendí y entonces le pregunté: “¿usted todavía va todas las mañanas aunque ella no sepa quién es?”

Me sonrió mientras daba una palmada a mi mano y me dijo: “ella no me conoce, pero yo todavía sé quién es ella.” Tuve que contener las lágrimas al verlo partir.

Anónimo.

EL AMOR Y LA PASIÓN (cuento sufí)


Había una princesa que estaba locamente enamorada de un capitán de su guardia y, aunque sólo tenía 17 años, no tenía ningún otro deseo que casarse con él, aún a costa de lo que pudiera perder.


Su padre que tenía fama de sabio no cesaba de decirle:

-No estás preparada para recorrer el camino del amor. El amor es renuncia y así como regala, crucifica. Todavía eres muy joven y a veces caprichosa, si buscas en el amor sólo la paz y el placer, no es este el momento de casarte.

-Pero, padre, ¡sería tan feliz junto a él!, que no me separaría ni un solo instante de su lado. Compartiríamos hasta el más profundo de nuestros sueños.

Entonces el rey reflexionó y se dijo:

-Las prohibiciones hacen crecer el deseo y si le prohíbo que se encuentre con su amado, su deseo por él crecerá desesperado. Además los sabios dicen: “Cuando el amor os llegue, seguidlo, aunque sus senderos son arduos y penosos”.

De modo que al fin le dijo a su hija:

-Hija mía, voy a someter a prueba tu amor por ese joven. Vas a ser encerrada con él cuarenta días y cuarenta noches. Si al final sigues queriéndote casar es que estás preparada y entonces tendrás mi consentimiento.

La princesa, loca de alegría, aceptó la prueba y abrazó a su padre. Todo marchó perfectamente los primeros días, pero tras la excitación y la euforia no tardó en presentarse la rutina y el aburrimiento.

Lo que al principio era música celestial para la princesa se fue tornando ruido y así comenzó a vivir un extraño vaivén entre el dolor y el placer, la alegría y la tristeza. Así, antes de que pasaran dos semanas ya estaba suspirando por otro tipo de compañía, llegando a repudiar todo lo dijera o hiciese su amante.

A las tres semanas estaba tan harta de aquel hombre que chillaba y aporreaba la puerta de su recinto. Cuando al fin pudo salir de allí, se echó en brazos de su padre agradecida de haberle librado de aquel a quién había llegado a aborrecer.

Al tiempo, cuando la princesa recobró la serenidad perdida, le dijo a su padre:

-Padre, háblame del matrimonio.

Y su padre, el rey, le dijo:

-Escucha lo que dicen los poetas de nuestro reino:

“Dejad que en vuestra unión crezcan los espacios.
Amaos el uno al otro, más no hagáis del amor una prisión.
Llenaos mutuamente las copas, pero no bebáis de la misma.
Compartid vuestro pan, más no comáis del mismo trozo.
Y permaneced juntos, más no demasiados juntos,
pues ni el roble ni el ciprés, crecen uno a la sombra del otro”.

AMOR Y FE

MENSAJE DEL DIA 02 de Abril del 2010

Mensaje de la Pizarra de Prashanti Nilayam

OM SRI SAI RAM

El amor y la fe son los principios cardinales para la redención de la vida humana. Mi Vida es Mi Mensaje. Amo a todos, esa es Mi naturaleza misma. Todos son Míos, ya sea que me llamen por este nombre o por cualquier otro nombre, o por ningún nombre en absoluto. La Divinidad es la fuente original del amor universal. La fe en la Divinidad es la clave para desarrollar este amor. Sólo el camino del amor puede transformar al ser humano, y por lo tanto al mundo.

Love and faith are the cardinal principles for redeeming human life. My Life is My Message. I love everyone; that is My very nature. All are Mine whether they call Me by this name or any other name or by no name at all! Divinity is the primal source of universal love. Faith in Divinity is the key to develop such love. The way of love alone can transform man and hence the world.

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— BABA

AUTOENGAÑO

MENSAJE DEL DIA 04 de Enero del 2010


Mensaje de la Pizarra de Prashanti Nilayam

OM SRI SAI RAM
Sin darte cuenta, puedes crear y desarrollar en ti mismo una abundante variedad de hábitos y actitudes egoístas, que te causen gran malestar. El impulso para que esto ocurra proviene del complejo de poder; la codicia por poder y riquezas. Puede que te sientas eufórico por ser muy rico, talentoso y sabio. ¿De dónde adquiriste estas cosas? Hasta puede que proclames haberlas ganado con tu propio esfuerzo, pero indudablemente las recibiste de alguien. La fuente de la cual se origina todo poder es Sarweshwara (el Señor de Todo). La omnipotencia pertenece sólo al Señor de todos los seres. Ignorar la omnipotencia, y engañarnos a nosotros mismos creyendo que el pequeño poder que hemos adquirido es realmente nuestro, es sin duda Ahamkara (engreimiento). Ahamkara es causa de pesar, y debe ser desarraigado desde adentro. No subsistirá en una persona llena de devoción auténtica, que sea reconocida por las características de amabilidad, amor, paciencia, tolerancia y gratitud. Por lo tanto, busca desarrollar en ti mismo estas virtudes.

SRI SATHYA SAI BABA

VALORES HUMANOS

MENSAJE DEL DIA 13 de Diciembre de 2009


Mensaje de la Pizarra de Prashanti Nilayam

OM SRI SAI RAM

Quienes quieran impartir a los demás los valores de Sathya (Verdad), Dharma (Rectitud), Shanti (Paz), Prema (Amor) y Ahimsa (No violencia), primero deben procurar entenderlos de todo corazón ellos mismos. Es un error imaginar que los valores se puedan instalar mediante la enseñanza. Tal aprendizaje no tendrá un efecto permanente. Los educadores deben tomar nota de este hecho. Para que se produzca alguna transformación en los estudiantes, el proceso debe comenzar desde una edad muy temprana.

SRI SATHYA SAI BABA

LA VERDAD

MENSAJE DEL DIA 09 de Diciembre de 2009


Mensaje de la Pizarra de Prashanti Nilayam

OM SRI SAI RAM
La vida en la tierra es, como la superficie del mar, siempre intranquila, con las olas de la alegría y la pena, la pérdida y la ganancia; con las turbulentas corrientes de los deseos y los remolinos de la pasión, la codicia y el odio. Para cruzar el océano, la única balsa confiable es un corazón lleno de amor por Dios y por el hombre. El ser humano nace para un alto destino, como heredero de una rica herencia. No debe dilapidar sus días en bajos propósitos ni vanidades vulgares. Su destino es saber la Verdad, vivir en ella y para ella. Sólo la Verdad puede hacer libre y feliz al hombre. Si este alto propósito no logra incentivarlo, la vida es un desperdicio, un mero sacudirse entre las olas, ya que el mar de la vida jamás está calmo.

SRI SATHYA SAI BABA

LA PAZ

MENSAJE DEL DIA 06 de Diciembre de 2009


Mensaje de la Pizarra de Prashanti Nilayam

OM SRI SAI RAM
El secreto de la paz reside en el servicio y el amor hacia todos los seres. La mejor forma de servicio es promover el aumento de sabios y buscadores, que son los practicantes de la vida buena. No hables despectivamente de los sirvientes de Dios; no obstruyas la caridad de los generosos; no desalientes el estudio de las escrituras, aunque tú no puedas promover nada de esto.

SRI SATHYA SAI BABA