Octubre 13, 2009 | Por necromicon | Claves: amuletos, Arte, cultura, mayas, precolombina, reliquias | # Enlace permanente
Nunca nos dejará de sorprender lo que hizo miles de años atrás la civilización maya. La fastuosidad de su arte está plasmada en palacios, estelas, vasijas y hasta en huesos, vestigios magníficos que se han encontrado diseminados en toda el área que ocupó esa cultura.
Los mayas utilizaban gran variedad de materiales para tallar piezas increíbles. “Y por qué no los huesos, que son duros, pero a la vez maleables para trabajar. Empleaban osamenta de animales y de personas, indistintamente”, explica el arqueólogo Oswaldo Chinchilla, director del Museo Popol Vuh.
Quizá ahora podrá considerarse descabellado el empleo de restos humanos, pero para los mayas era una forma más de expresar el arte. Tomás Barrientos, director del Departamento de Arqueología de la Universidad del Valle, comenta que los objetos tallados en hueso y concha eran comunes en la decoración, y le seguían al jade en importancia.
Según Barrientos, las piezas elaboradas con huesos se pueden clasificar en ornamentos, utensilios e instrumentos musicales. Entre los primeros se encuentran algunos collares, orejeras y otros que tienen inscripciones y en los cuales, por lo general, las osamentas no tenían modificaciones; se usaban enteras.
En el segundo grupo se cuentan agujas, pinceles y tinteros. Y en el tercero, los instrumentos musicales como las flautas hechas de huesos largos y huecos.
Estos objetos eran usados en todas las clases sociales, pero con distinciones, ya que en los estratos bajos y medios era común emplear las agujas para coser, mientras que los nobles y reyes poseían los adornos, en especial los de jaguares. En el sitio arqueológico de Cancuén, Petén, se encontró un collar elaborado con 24 colmillos de ese animal. También se encuentran aquellos grabados que a pesar de ser piezas pequeñas muestran la destreza artística de los mayas.
Octubre 1, 2009 | Por necromicon | # Enlace permanente
Un dìa como hoy nacía hace 76 años uno de los más grandes pianistas de todos los tiempo.
Vladimir Howoritz fue un pianista ucraniano. Es distinguido por ser uno de los pianistas más prodigiosos de cualquier época. Su técnica legendaria destacó por la excitación emocional y su riqueza tonal. Aunque algunos críticos resaltaron su tendencia manierista y la exagerada teatralización de sus interpretaciones, sus numerosos y apasionados seguidores lo han considerado uno de los grandes pianistas del siglo XX.
El mismo Howoritz decía que había nacido en Kiev , Ucrania, bajo el Imperio Ruso, pero varias fuentes han reportado que realmente nació en Berdíchev.[1] Su prima Natasha Saitzoff en una entrevista en 1991, aseguró que los cuatro hermanos Horowitz habían nacido en Kiev. Por otro lado, su esposa, Wanda Toscanini se inclinaba por aceptar la variante Berdíchev.
Nació en 1903, pero a fin de evitar el servicio militar su padre le quitó un año, aduciendo que había nacido en 1904. Esta fecha ficticia de nacimiento se encuentra todavía en varias referencias, pero el mismo Horowitz confirmó siempre que su verdadero año de nacimiento fue 1903.
Horowitz comenzó su aprendizaje de piano a temprana edad, primero a cargo de su madre que había sido pianista competente. En 1912 ingresó al conservatorio de Kiev, donde estudió con Vladimir Puchalsky, Sergei Tarnowsky, y Felix Blumenfeld. Se graduó en 1919 interpretando el Concierto para piano nº 3 de Rachmaninoff, y su primer recital como solista tuvo lugar en 1920.
Su fama creció rápidamente, y al poco tiempo inició una gira por Rusia, en la que frecuentemente le pagaban con pan, manteca y chocolate en lugar de dinero, debido a la ruina económica del país.
Durante la temporada 1922-1923 realizó 23 conciertos con once programas diferentes solamente en San Petersburgo y el 2 de enero de 1926 tuvo lugar su primera presentación fuera de Rusia, en Berlín. Luego tocó en París, Londres y Nueva York. Se radicó en Estados Unidos en 1940 y cuatro años después obtuvo la ciudadanía norteamericana.
Carrera en los Estados Unido.
Horowitz recibe la Medalla Presidencial de la Libertad, por el Presidente Ronald Reagan y la Primera Dama Nancy Reagan, el honor más alto otorgado por los Estados Unidos
Ultimos Comentarios