Vienen de Córdoba.
Son Gabriela Palma en violín, Cecilia Palma en viola (si si, son hermanas)y Ana Belén Disandro en piano.
Su formación musical, como se puede advertir claramente, proviene de los cánones clásicos.
Ellas se presentan como Rosita Violín, Rosita Viola y Rosita Piano.
Las Rositas Trío de Tango.
Hoy, en el escenario del Cafetín Alas de Tango, Las Rositas Trío de Tango nos deleita con una versión del clásico del maestro Osvaldo Pugliese “La Yumba”.
Escuchen atentamente.
Acá hay madera.
El tango también es cosa de mujeres.
Hoy, con este día gris, me levanté con ganas de escuchar al Maestro Osvaldo Pugliese.
Por varios motivos.
El primero porque es un enorme músico. Un enorme músico que le puso un sello muy particular al tango.
Y segundo porque era un hombre coherente. Tan coherente que estuvo en gayola por sus ideas.
Eso merece más que un recuerdo.
“Desde el alma”, vals de Rosita Melo, por la Orquesta de Don Osvaldo Pugliese con el maestro mismo al piano.
Como ya hemos informado alguna que otra vez, los artistas de esta ciudad, al momento de treparse a un escenario, salir a escena, al aire o enfrentarse al publico, convocan a la suerte mediante la oración a San Pugliese.
La fórmula consiste en pronunciar como una letanía “¡Pugliese, Pugliese, Pugliese!!!”
Como tenemos ganas de que la semana comienze con fervor, salud y una buena dosis de fortuna, recurrimos a esa jaculatoria.
¡Pugliese, Pugliese, Pugliese!!!
Y además para reforzar el efecto, escucharemos a la Orquesta Típica La Otra Vereda interpretando de Osvaldo Pugliese, “Recuerdo“.
El maestro Osvaldo Pugliese poniéndole sonido a esta fría mañana.
Hemos tenido tantas Malas Juntas en nuestra historia, que no es corta como dicen los teóricos más todistas de este país, que hacer una lista sería interminable.
Por eso mejor lo ponemos en un tango de 1927, con letra de Juan Velich y música de Julio De Caro y Pedro Laurenz, y dejamos al maestro Osvaldo Pugliese y su orquesta para que nos inunde con tango.
Dicen que don Osvaldo se pasea todavía por las avenidas de Villa Crespo y que de vez en cuando, algún noctámbulo se ha cruzado con su figura en las inmediaciones de Scalabrini Ortíz y Corrientes.
Dicen que está contento con el cambio de nombre de esa arteria, porque como es bien sabido, a Don Osvaldo, Canning no podía caerle bien.
Y aunque aprecia los esfuerzos de sus hinchas por ponerle su nombre a una estación de subterráneo, no le llama demasiado la atención dormir bajo la tierra.
Don Osvaldo, él y su recuerdo, aún son dueños de esa porción de cielo que Leopoldo Marechal pintó en su Adán.
"Negar que he deseado ser querido, sería una impostura. Lo he soñado, lo he padecido y lo sufro con agrado. Siempre he deseado que me quisieran, aunque esta aspiración no conduzca jamás a buenos resultados comerciales, ni traiga aparejada una libreta de cheques. Pero mi capacidad fraternal es tan sincera, de tan sencilla buena fe, que soy de los que quieren, sin discriminar, a la guía telefónica entera. Quiero a los que me saludan y quiero hasta a los que me estafan..."
(Enrique Santos Discépolo - Autobiografía)
El tango es más que música y letra combinadas, el tango es una vida que se queja y asombra a cada minuto. Esto es también Alas de Tango.
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