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ENTRENAR Y CUIDARSE DEL CALOR

En le época estival,  el calor y la humedad ambiental influyen negativamente en el rendimiento, porque no nos permiten eliminar el calor excedente producido por el cuerpo y esto Continúa leyendo el contenido de este post

10 consejos para correr con calor

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LESIONES

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Lesiones de rodilla.

Las lesiones de rodilla son quizás las lesiones más frecuentes en todos los deportistas, afectando a futbolistas, ciclistas, esquiadores alpinos, practicantes de lucha o artes marciales, … En el 10 % de los casos necesitan tratamiento quirúrgico. Las populares rodilleras, por otra parte, no han demostrado su utilidad en la prevención de las lesiones de los ligamentos de la rodilla.INFORMACIÓN GENERAL Continúa leyendo el contenido de este post

El corredor: una maquina perfecta

Tanto nuestros músculos como nuestros huesos y nuestros órganos se adaptan a las circunstancias para optimizar su rendimiento. De hecho cuando te sometes a Continúa leyendo el contenido de este post

BENEFICIOS DE LA CARRERA

BENEFICIOS DE LA CARRERA

Articulaciones: Se verán lubricadas y más flexibles, sin embargo, en el caso de estar afectadas por una enfermedad puede ser contraproducente y deteriorarse aún mas.

Cerebro: Corriendo se liberan endorfinas que producen una sensación de bienestar y exaltación de ánimo. El funcionamiento mental mejora de forma general.
Circulación: Durante el ejercicio la mayoría de los tejidos y órganos, excepto aquellos directamente utilizados, se drenan de sangre.
Durante la recuperación las venas y arterias se dilatan para admitir un mayor volumen de sangre y poder dirigirlo hacia aquellos órganos que lo necesiten.

Equilibrio Electrolítico: Se aumenta el flujo sanguíneo de los riñones con lo cual se disminuye el riesgo de deficiencias. Con el sudor se pierde un gran volumen de electrolitos disueltos en el.

Hormonas: Si se corre a ritmo alto, el organismo tiende a generar más hormonas del crecimiento, se estimula el desarrollo muscular, las grasas se descomponen más rápidamente y aumenta la reparación de los huesos. Se aumenta el nivel en sangre de una hormona tiroidea llamada tiroxina encargada de aumentar la síntesis de proteínas y de intensificar la producción de mitocondrias.

Huesos: Si se corre con moderación ayudamos a aumentar el grosor de los huesos de las piernas y los pies. Sin embargo, los corredores de mas de 80 Km semanales pueden llegar a tener la columna más delgada con lo cual es aconsejable el fortalecimiento de esta zona.

Músculos: Se aumenta la cantidad de vasos que suministran sangre a cada célula muscular, se incrementa la cantidad de mitocondrias, eleva el nivel de enzimas aeróbicas y se estimula a las células musculares a quemar las grasas.

Nivel de grasa corporal: El hombre tiene un 22% de grasa corporal, la mujer un 27%. Estos niveles se pueden rebajar si se dedican tres sesiones a la semana de 30 minutos. Esto supone quemar unas 1300 calorías a la semana.

Presión cardiaca y sanguínea: Las paredes del corazón ganan grosor al igual que los ventrículos ganan tamaño. Esto permite que con cada latido, llegue más sangre a los pulmones. El pulso en reposo puede bajar en mas de un 20%.

Pulmones: No se podrá mejorar el funcionamiento de los pulmones pero si el de los músculos respiratorios como el diafragma.

Resistencia a las infecciones: Correr entre 25 Km y 50 Km semanales mejora el sistema inmunitario. Sin embargo después de un esfuerzo de alta exigencia, ocurre todo lo contrario ya que el sistema inmunológico no esta trabajando al máximo rendimiento mientras esta en el proceso de recuperación.

Condromalacia rotuliana.

Condromalacia Rotuliana

La condromalacia rotuliana es el reblandecimiento y degeneración del cartílago que se encuentra por debajo de la rótula. Produce malestar o dolor sordo alrededor o detrás de la rótula, y aparece con frecuencia entre jóvenes, especialmente jugadores de fútbol, tenistas, remeros, ciclistas, bailarines de ballet y corredores. Se ve con mayor frecuencia en el atletismo y en los deportes que se desarrollan sobre terrenos duros.

Condromalacia Rotuliana Condromalacia Rotuliana

Existen varios grados:

· Grado I: reblandecimiento del cartílago en un área localizada.

· Grado II: áreas de fisura.

· Grado III: las fisuras llegan al hueso subcondral.

· Grado IV: el cartílago desaparece y el hueso subcondral queda expuesto y erosionado.

Etiología de la condromalacia rotuliana no es única, y hay factores que favorecen la aparición, tales como traumas, sobrepeso, mal alineamiento del mecanismo extensor de la rodilla (ángulo Q mayor de lo normal: es el formado por el eje del fémur y una línea vertical que pase por la rótula y el tendón rotuliano), pronación del pie, rotación externa de la tibia, rótula alta, subluxación, realizar de forma repetida ejercicios con una flexión importante de rodilla lo que le lleva a aguantar al cartílago rotuliano una presión excesiva, anomalías congénitas de la rótula o del fémur entre otros.

Condromalacia Rotuliana

Rafael Vicetto. 22/09/08 

En esta imagen podemos observar las distintas localizaciones del dolor para poder distinguir los posibles orígenes del dolor en la rodilla.

Condromalacia Rotuliana

Con frecuencia los pacientes se quejan de dolor en la zona anterior de la rodilla, relacionado con la actividad física y que aumenta con actividades como bajar escaleras o correr por terrenos asimétricos, y en algunos casos es más intenso tras una prolongada flexión de rodilla.

Pueden aparecer durante los movimientos de la rodilla roces y chasquidos de la rótula sobre el fémur.
Normalmente si existe derrame articular, no suele ser muy importante y desaparece con el tratamiento.

Tratamiento conservador en este tipo de patología:

· Uso de AINEs orales, como complemento al resto del tratamiento. Valorar uso de Homeopatía.

· Puede ser necesario un tiempo de reposo deportivo, parcial o total.

· Uso de vendajes neuromusculares o kinesiotape.

· Utilización de plantillas correctoras previo estudio podológico, para disminuir el ángulo Q y la hiperpresión rotuliana.

Tratamiento fisioterápico:

· Reeducación propioceptiva de la rodilla.

· Ejercicios en piscina para fortalecer sin carga alguna la articulación.

· Corregir determinados ejercicios en la práctica deportiva que pueden incrementar dicha patología, como evitar la flexión y extensión de la rodilla en carga, ascenso y descenso repetido de escaleras…

· Indibaterapia (Diatermia regenerativa) www.fisiovicetto.com

· Estiramientos de los grupos musculares tanto de la cadena anterior como posterior.

· Fortalecimiento de manera equilibrada de los grupos musculares de la rodilla, dedicando especial importancia al vasto interno, el cual suele tener más atrofia muscular que el resto.

Fisioterapia Vicetto – Fisioterapeuta:Eva Iglesia

Prin

 

 

 

 

Lesiones de rodilla 1era. parte

Lesiones de la rodilla

El mejor momento para valorar la rodilla es inmediatamente después de la lesión. Antes de transcurrida una hora desde la lesión, puede existir ya un espasmo muscular protector.

Al cabo de 24 horas puede incluso existir un grado tal de derrame que impida una exploración satisfactoria. Al valorar las lesiones de la rodilla hay que comparar el lado afectado con el sano.

Si existe un derrame, será necesario realizar radiografías.

La lesión de los ligamentos, se produce cuando se realiza un movimiento anormal, o exagerado de la rodilla. El deportista puede ser que siga en actividad, pero cuando ésta cesa, aparecen el dolor y la inflamación.

Los pasos a seguir en cuanto a la recuperación, son similares a los que se llevan a cabo en caso de un esguince de tobillo. Hielo, reposo las primeras 72 hs., y luego se empieza el tratamiento de fisioterapia.

Cuando se lesiona la articulación de la rodilla, debe aplicársele lo antes posible soporte y compresión para controlar el derrame.
Si el derrame es muy pronunciado, puede ser que el médico quiera aspirar el fluido bajo condiciones estériles.

La rodilla es una de las articulaciones que se lesionan con más frecuencia y una de las más difíciles de vendar con efectividad. Esta técnica es apropiada para la mayor parte de lesiones, desde la torcedura de ligamentos hasta el higroma. Esta técnica proporciona un excelente soporte y permanece en su lugar, dejando al paciente una cierta libertad de movimientos.

Se usa venda de crepe de 7,5-10 cm, y si se precisa una compresión muy firme usar venda elástica adhesiva. Se coloca un grueso apósito de algodón sobre la rótula. El vendaje se empieza debajo de la rodilla con dos vueltas de fijación alrededor de la pierna, y dando vueltas desde la parte interior de la pierna hacia afuera.

Teniendo cuidado de conseguir la suficiente compresión empleando el grado adecuado de tensión y superposición, se va realizando el vendaje alrededor de la pierna en forma de espiral terminando al final dela rodilla. La vuelta final se asegura con una tira de esparadrapo.

Si se sospecha un esguince, observar los siguientes síntomas:

Dolor en la parte interna de la rodilla. Rodilla hinchada y sensible. Sensación de que la rodilla cede Ruido de algo que se rompe en el momento de la lesión.

El tratamiento puede consistir en: colocar hielo sobre la rodilla por 20 ó 30 minutos cada 3 ó 4 horas durante 2 ó 3 días o hasta que el dolor desaparezca, elevar la rodilla colocándola sobre una almohada (para reducir la inflamación), tomar medicamentos antiinflamatorios, colocar una venda elástica alrededor de la rodilla para evitar que la inflamación se agrave, colocarse un inmovilizador en la rodilla o rodillera para evitar el movimiento y que se vuelva a lesionar, y reducir el dolor al moverla, usar muletas hasta que pueda caminar sin dolor, hacer ejercicios de rehabilitación.

En general los ligamentos colaterales mediales desgarrados no se reparan con cirugía.

Con el tratamiento y la rehabilitación apropiada, la mayoría de las personas se recuperan de una lesión del ligamento colateral medial en 2 a 6 semanas. Es muy importante que fortalezca los músculos de la pierna si el ligamento ha quedado suelto después de una lesión.

Haga los ejercicios de fortalecimiento y rehabilitación de la rodilla.
Vuelva gradualmente al nivel de actividad que tenía antes. Si siente dolor, póngase en contacto con su profesional médico y reduzca su actividad hasta que no sienta dolor. Pregúntele a su profesional médico si le conviene usar un inmovilizador de la rodilla al practicar deportes.
Empiece el tratamiento apenas se produzca o se repita la lesión, y recuerde RHCE: reposo, hielo, compresión y elevación.

Desafortunadamente, la mayoría de las lesiones del ligamento colateral medial se producen en accidentes que no se pueden prevenir. Sin embargo, puede ayudar a prevenir estas lesiones fortaleciendo los músculos del muslo y estirando lentamente sus piernas antes y después de ejercitarse. Cuando esquíe, pídale a un profesional competente que ajuste correctamente las fijaciones para que suelten el esquí al caerse.

Para valorar el dolor meniscal y las inestabilidades. Tenemos que estar atentos a los:

Signos funcionales: Son todas las manifestaciones dolorosas vinculadas a la lesión de la zona periférica (dado que la zona central es muda). Algunos son inespecíficos como el derrame articular, atrofia de cuádriceps o específicos como el dolor a la presión digital, circunscrito a la interlínea articular que emigra hacia adelante al extender la rodilla, y aumenta en el lado interno al efectuar una rotación interna o a las maniobras de compresión-distensión para provocar dolor a nivel del menisco afecto. Estos signos, solo traducen el trastorno funcional de la zona periférica pero no pueden asegurar la rotura meniscal.

Signos mecánicos: Solo existen cuando es posible provocar un desplazamiento anormal del fibrocartílago. El fragmento se interpone como obstáculo al libre juego articular, determinando la aparición de un bloqueo, de un crujido, de un salto o de un resorte. Estos signos pueden aparecer de forma espontánea, como el bloqueo en semiflexión o de forma más larvada como una limitación persistente de los últimos grados de extensión. La provocación del crujido aparece solo en la maniobra que sobrecarga al menisco correspondiente acompañado en ocasiones de dolor o la misma sensación del accidente que lo originó.

lesiones de rodilla 2da. parte

El tema que va a continuación es de los más desesperantes para el corredor:

Desgaste del cartílago de la rodilla

Este, es su movimiento.

Empezaremos primero hablando del cartílago con actualización de imágenes

El cartílago posee una matriz firme flexible que resiste fuerzas mecánicas. Casi todos los huesos largos del cuerpo se forman primero en el embrión como cartílago, que a continuación actúa como una plantilla que se reemplaza después por hueso; este proceso se denomina osificación.

El cartílago posee células llamadas condrocitos, que ocupan cavidades pequeñas denominadas lagunas dentro de la matriz extracelular que secretan. La sustancia del cartílago no esta vascularizada ni recibe nervios o vasos linfáticos; reciben su nutrición de vasos sanguíneos de tejidos conectivos circundantes mediante difusión a través de la matriz. La matriz esta compuesta por glucosaminoglicanos y proteoglicanos, que mantienen una íntima relación con fibras de colágena y elásticas incluidas en la matriz. La flexibilidad y resistencia del cartílago a la compresión permiten que funcione como un absorbedor de choques y su superficie lisa permite un movimiento de las articulaciones del cuerpo casi sin fricción.

Existen tres tipos de cartílago de acuerdo con las fibras que se encuentran en la matriz: Cartílago hialino, elástico y fibrocartílago

Cartílago hialino Se encuentra cubriendo las superficies articulares de la mayor parte de las articulaciones y en los cartílagos costales, los nasales y las paredes de las vías respiratorias. La palabra hialino se deriva del griego hyalos, que significa vidrio. En estado fresco, el cartílago hialino aparece como una masa translucida color blanco azuloso. Con excepción de los cartílagos articulares, este tejido siempre esta cubierto por pericondrio. El cartílago hialino carece de vasos sanguíneos y nervios y es relativamente celular.
El pericondrio es una capa resistente de tejido conectivo denso que envuelve al cartílago, excepto el de la superficie articular.

Cartílago elástico Este es semejante al cartílago hialino, excepto que tiene abundantes fibras elásticas en su matriz, además de muchas fibras colágenas delgadas. También esta rodeado por un pericondrio.
Este tipo de cartílago se encuentra en los lugares en que se necesita sostén con flexibilidad, como el oído externo, trompa faringotimpanica, epiglotis y algunos cartílagos de la laringe.

Fibrocartílago Este tipo de cartílago se presenta donde se necesita apoyo firme; se encuentra en los discos intervertebrales. Es el cartílago que rodea la fosa glenoidea del hombro y del acetábulo de la cadera y esta también en los discos interarticulares de las articulaciones esternoclavicular, acromioclavicular y temporomaxilar, así como en la sínfisis púbica. Nunca se presenta solo, sino que se fusiona gradualmente con el cartílago hialino vecino o con el tejido fibroso denso. El fibrocartílago es un tipo transicional entre el cartílago hialino y el tejido conectivo fibroso denso de tendones y ligamentos, sus células tienden a agruparse en cápsulas separadas unas de otras por gruesos haces de fibras colágenas.

Cartílago rotuliano La parte posterior de la rótula está recubierta por la capa más gruesa de cartílago hialino que existe en el cuerpo.
Las tres cuartas partes superiores de la rótula están cubiertas por cartílago hialino de 5 a 6 mm de grueso. La cuarta parte inferior de la rótula es superficie no-articular y no está recubierta por cartílago.

Su función consiste en amortiguar de los choques producidos durante las flexiones. El reblandecimiento del cartílago rotuliano (condromalacia rotuliana) es una cause frecuente del dolor de rodilla.

La función normal de la rodilla requiere el deslizamiento de las superficies articulares de los huesos que forman parte de la articulación.
Estas superficies están formadas de una fina capa de tejido denominado cartílago hialino. Este cartílago actúa distribuyendo las fuerzas durante los movimientos repetidos de contacto durante el salto y la carrera.

Una severa lesión cartilaginosa puede cambiar radicalmente el estilo de vida de los paciente jóvenes. Aparecen síntomas como bloqueos, dolor e inflamación que afectan la capacidad laboral y deportiva.

Las lesiones del cartílago aparecen como defectos de dicha superficie cartilaginosa. Dado que el cartílago tiene una mínima capacidad de autoreparación, dejado sin tratar puede limitar grandemente la capacidad de funcionar sin dolor, deteriorando la superficie articular como se puede ver aquí, en la sección del corte del 4º grado de lesión cartilaginosa, en donde ya apenas queda cartílago.

Las 3 enfermedades que se asocian con el desgaste del cartílago de rodilla son:

1. La osteoartritis o artrosis, la forma más común de artritis de la rodilla. La OA suele ser una enfermedad degenerativa lentamente progresiva en que se gasta gradualmente el cartílago de la articulación. Frecuentemente afecta a la gente de mediana edad y mayor.

2. Artritis reumatoide (también conocida como RA, su sigla en inglés) es un tipo de artritis inflamatoria que puede destruir el cartílago de la articulación. RA puede ocurrir a cualquier edad. RA generalmente afecta ambas rodillas.

3. Artritis postraumática, que puede desarrollarse después de un daño a la rodilla. Este tipo de artritis es parecida a la osteoartritis y puede desarrollarse años después de una fractura, desgarro del menisco o daño al ligamento.

Los Síntomas de la Artrosis: Generalmente, el dolor asociado con la artritis desarrolla gradualmente, aunque la iniciación súbita también es posible. La articulación puede ponerse rígida e hinchada, haciéndole difícil doblar o extender la rodilla. El dolor y la hinchazón son peor por la mañana o después de un período de inactividad. El dolor puede aumentar también después de actividades tales como caminar, subir la escalera o arrodillarse. Frecuentemente el dolor puede ocasionar un sentimiento de debilidad en la rodilla, resultando en inmovilizarse o caerse. Los cambios ambientales (frío o humedad) también afectan el grado de dolor de la artritis.

El diagnóstico viene dado por un examen físico que se enfoca en la marcha, el arco de movimiento en la extremidad, y la sensibilidad o hinchazón de la articulación. Los rayos-X típicamente muestran una pérdida de espacio en la articulación de la rodilla afectada. Pruebas de sangre y otras pruebas especiales tales como Imágenes por Resonancia Magnética pueden ser necesarias para hacer el diagnóstico.

En cuanto al tratamiento En las etapas tempranas, la artrosis de la rodilla se trata con medidas conservadoras, no quirúrgicas.
Las modificaciones del estilo de vida pueden incluir la pérdida del peso, cambiando desde ejercicios de correr o saltar a nadar o ciclismo, y minimizando las actividades que agravan la condición, tales como la de subir escaleras.
Los ejercicios pueden ayudara aumentar el arco de movimiento y flexibilidad así como también ayudan fortalecer los músculos en la pierna.
Otras medidas pueden incluir aplicaciones de calor o hielo, ejercicios en el agua, linimentos o vendajes elásticos.
Varios tipos de drogas pueden usarse para tratarla artritis de la rodilla. Porque cada paciente es diferente, y porque no toda la gente responde de la misma manera a medicaciones, su cirujano ortopédico desarrollará un programa específico para su condición.

Las medicaciones antiinflamatorias pueden incluir aspirina, acetaminofeno o ibuprofeno para ayudar a reducir la hinchazón de la articulación.

Glucosamina y condroitin sulfato son los suplementos orales que pueden aliviar el dolor de osteoartritis.
Corticoesteroides son poderosos agentes antiinflamatorios que pueden ser inyectados en la articulación.
Terapia de hialuronato consiste en una serie de inyecciones destinados a cambiar el fluido de la articulación.
Tratamientos médicos especiales para RA incluyen inyecciones de sal de oro y otras drogas que modifican la enfermedad.
Autoinjerto con isletas osteocondrales (mosaicoplastia) Consiste en la limpieza del cartiíago dañado y la colocación a dicho nivel de cartílago sano obtenido de zonas de la rodilla con menos participación en la carga de peso.

Tratamiento con implante de condrocito autólogo Consiste en la obtención de condrocitos de la rodilla[/url], cultivarlos y reimplantarlos, con el fin de que se regenere el cartílago articular

Tratamiento Quirúrgico
Si la artrosis no responde a estos tratamientos no quirúrgicos, puede que Ud. necesite una cirugía.

Cirugía artroscópica utiliza tecnología de fibra óptica para permitir que el cirujano pueda ver adentro de la articulación y limpiarla de partículas o reparar cartílago desgarrado, haciendo un afeitado o “shaved” de la zona lesionada.
Incluso a veces provocan microfracturas para su regeneración.

Una osteotomía corta la espinilla (tibia) o el fémur para mejorar la alineación de la articulación de la rodilla.

Una artroplastia total o parcial de la rodilla reemplaza el cartílago severamente dañado de la articulación de la rodilla con metal y plástico.
Injertar el cartílago es posible para algunas rodillas con limitada o contenida pérdida de cartílago debida a trauma o artritis.

Lesiones de rodilla 3era. parte

Tendinitis rotuliana

Rodilla del saltador, rodilla del futbolista, tendinitis rotuliana (o patelar), ¿Jumper`s knee? son denominaciones de la lesión que ocurre frecuentemente en deportistas que realizan esfuerzos excéntricos del tendón patelar. Esta es una patología que se acrecienta por el aumento de la práctica de deportes, pero su fisiopatología y la compresión de su etiología y tratamiento son todavía discutidos.

La lesión muestra microtraumas y microlesiones sobre el tejido tendinoso y su inserción ósea, donde se presenta pequeñas áreas de focos degenerativos y necróticos. Los estadios clínicos, y la interpretación subjetiva del profesional tratante son actualmente los parámetros que orientan el tratamiento de esta frecuente patología. Los tratamientos varían desde un reposo deportivo al inicio, hasta el tratamiento quirúrgico en los casos rebeldes al tratamiento conservador. Los estudios complementarios para evaluar de esta lesión son poco representativos, por lo que el manejo depende del profesional.

El incremento de las actividades deportivas y de la exigencia en el deporte hace que las lesiones por sobreuso aumenten en la misma proporción.

En nuestro medio la difusión de las superficies ?duras? en los campos deportivos para la práctica ha influido también para que se incrementa esta patología llamada tendinitis rotuliana.

CLÍNICAMENTE se presenta como un dolor en la cara anterior de la rodilla, y afecta principalmente a los deportistas que involucran la patada o el salto como el vóley básquet, fútbol, atletismo, pero puede ser una lesión relacionada con cualquier actividad física que involucre y requiera el esfuerzo de las extremidades inferiores.

La aparición es generalmente insidiosa, y un dolor espontáneo e intenso se presenta antes de la actividad física en la región del tendón y usualmente en la zona más baja del mismo o en el polo inferior de la rótula (o patela).

La impotencia funcional por dolor, y la inflamación, y al aumento de la temperatura local, localizados sobre la zona de la lesión, son progresivos.

La radiografía excepcionalmente puede mostrar calcificaciones, o un incremento de densidad en la zona. La ecografía es útil y presenta una imagen hipoecohica, edema e irregularidades peritendinosas.

Es la ecografía una herramienta útil en el diagnóstico y en la predicción de esta patología. La tomografía computada tiene poca importancia en el diagnóstico de esta lesión, pero actualmente la RNM ha permitido la evaluación de estadios y la comparación de las imágenes con el lado sano.

DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL

El diagnóstico diferencial incluye a la patología que se presenta con dolor anterior de rodilla como patología intraarticular, patelofemoral y de partes blandas.

Entre otras, bursitis, secuela de Osgood-Schlatter, patología meniscal o degenerativa de la rodilla, lesiones osteoscondrales, osteocondritis disecante y otras patologías intraarticulares se diferencian por su etiología, formas traumáticas de aparición, por la clínica y por los estudios complementarios.

La condromalacia de la rótula, lesiones por sobrepresión rotuliana, plicas, son patologías que deben descartarse.

Clínicamente los síntomas son característicos, y el dolor localizado, anterior de la rótula, que aumenta con los esfuerzos, que puede o no calmar con reposo; la infiltración y crepitación localizada.

CLASIFICACIÓN

Muchos autores han descrito clasificaciones de diferentes tipos, creemos que la clasificación basada en el cuadro clínico es la más apropiada y la que permite orientar el tratamiento.

Fase I: Dolor después de la práctica de deportes. No altera el rendimiento deportivo.
Fase II: Dolor antes de la actividad, desaparece parcialmente mientras se efectúa la práctica del deporte y vuelve a aparecer después de concluido el esfuerzo. Disminuye el rendimiento del deportista.
Fase III: Dolor que permanece antes, durante y después del esfuerzo inhabilitando al deportista para el deporte competitivo.
Fase IV: Ruptura completa del tendón.

FACTORES PREDISPONENTES

Sobreuso, sobreentrenamiento y fatiga son factores que se encuentran relacionados con esta patología. Es importante destacar que algunos esfuerzos y sobreusos son exigidos habitualmente en los entrenamientos en los que se realizan sobreexigencia con movimientos repetidos como patadas de práctica, intentos de fortalecimiento de cuádriceps; ascenso de cuestas y gradas, etc. La patología se presenta en forma unilateral, pero eventualmente puede ser bilateral.

Algunas alteraciones físicas pueden predisponer como alteraciones del eje, mal alineamiento del aparato extensor, laxitud anormal, patela alta, etc.

El tipo de deporte, la frecuencia e intensidad de la práctica, la superficie del campo, y el puesto de juego tienen generalmente relación con la aparición de esta entidad.

La tendinitis aparece como consecuencia de los microtraumas, secundarios a una sobrepresión y sobreuso del mismo.

El tendón patelar es extremadamente fuerte y aún así, la resistencia de los tejidos disminuyen al ser sometidos a un esfuerzo repetido, sobre todo tejidos biológicos que sufren cambios histoquímicos y entran en un círculo con la inflamación, el dolor, y el trauma repetido.

A diferencia del tejido muscular que con el sobreuso se fortalece, el tendón con la sobreexigencia sufre inflamación y degeneración.

Al ser un tejido inelástico, sufre con la sobreexigencia pequeños estiramientos que al ser repetitivos van debilitándolo, y produciendo microrrupturas que no llegan a cicatrizar. Si el proceso continúa y el deportista continúa con el esfuerzo, se produce una desorganización histológica que va debilitando el tendón y como en otras partes del organismo puede ocasionalmente romperse.

Estudios de laboratorio indican cambios histológicos en el tendón y sus inserciones cuando éste es sometido a una sobreexigencia. Los cambios podrían semejarse a otras tendinitis como la del Aquiles, con cambios degenerativos, cicatrizables y necrosis del tendón y sus inserciones.

Otros autores han descrito microseudoquistes hialinos en las zonas de inserción, y en el avance del proceso, pequeñas zonas de calcificaciones y microcalcificaciones.

La cicatrización de estas lesiones se dificulta posiblemente por el cambio degenerativo y la hipovascularidad que se produce, similares a los encontrados en el tendón de Aquiles cuando éste se rompe y es reparado.

Una lesión por sobreuso le ocurre a un corredor usualmente por un error en el entrenamiento (corriendo demasiado lejos, demasiado rápido, demasiado pronto). Con cada milla que una persona corre, los pies necesitan absorber 110 toneladas de energía. Por esto, no es sorprendente que hasta el 70% de los corredores desarrollan una lesión al año.

Es una lesión a la que hay que tomarse en serio, porque de otra forma, y sobre todo si se sigue en plena actividad, se puede romper, como se puede ver aquí

Hay ciertos factores que se asocian a ésta enfermedad:

- Rótula alta: la rótula se encuentra en una posición más alta que lo normal
- Falta de desarrollo de la porción interna del cuádriceps (vasto oblicuo medial)
- Falta de flexibilidad de los músculos de la corva
- Deportes en que hay que realizar saltos
- Predisposición personal

EL TRATAMIENTO tiene controversias aún en la actividad, y dentro de los profesionales que actúan en el ambiente deportivo, dependiendo también en gran medida de la exigencia del deportista, de su deporte y si éste es profesional o amateur.

Algunos ortopedas consideran que la patología rebelde a tratamientos médicos debe ser quirúrgica y otros profesionales consideran que los resultados de las operaciones descritas en la actualidad son desalentadoras y deben realizarse sólo en casos de rescate.

El tratamiento clásico es: reposo, hielo, antiinflamatorios y la fisioterapia (fortalecimiento del vasto oblicuo medial, estiramiento de isquiotibiales y cuádriceps.

Actualmente se han propuesto otro tratamientos, aparte de los clásicos, y son: ejercicios excéntricos del cuádriceps,. También, como en éstos pacientes hay una disminución de la fuerza muscular de los dorsiflexores del tobillo, hay que fortalecer éstos músculos. Masaje profundo con un cubo de hielo.
Nunca debe de inyectarse un tendón rotuliano con cortisona ya que se le debilita y se corre el riesgo de ruptura.

El tratamiento quirúrgico solo se reserva para los casos recalcitrantes en que el tratamiento conservador ha fracasado. En éstos casos se emplea una técnica quirúrgica mixta, primero, una revisión artroscópica de la rodilla y posteriormente se hace una incisión sobre el tendón rotuliano y se limpia. Los resultados para los casos crónicos rebeldes al tratamiento conservador son buenos sin llegar a ser excelentes.

Hay corredores, a los que les va bien colocarse este artilugio debajo de la rótula, o darse un masaje transversal en el propio tendón.

¡Cuidado con las sentadillas!. No bajar más de los 90º.

Deslizamiento parado contra la pared
Párese con su espalda contra la pared y sus pies separados de la pared entre 15 cm. y 20 cm. Lentamente baje su espalda y caderas a un tercio de la distancia entre la pared y el piso. Mantenga la posición durante 10 segundos hasta que usted sienta que la parte de arriba de los músculos de sus muslos se está cansando. Estire y repita. Haga 10 repeticiones cada día. Este ejercicio de fortalecimiento puede resultar útil para el síndrome patelofemoral o la tendinitis rotuliana. Nota: No hace falta hacerlo con pesas. Si recordáis, el caso Ronaldo, tenía una tendinitis que se la arregló su fisio, de maravilla.


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