Otra carta, en el dia que Lu y Ro prometieron quererse para toda la vida….
Miro el reloj,
cada minuto es lento como una eternidad,
pero a la vez rápido como un suspiro.
Falta menos,
Los nervios empiezan a hacerse notar, calor, frío, mariposas en la panza.
Lo miro de nuevo, Falta todavía menos.
Cierro los ojos y los imagino, parecen los dos tan grandes pero a la vez tan chiquitos.
Los dos elegantes con corbata y tacos. Con sueños y esperanzas, con emoción y miedo, con alegría y nostalgia, con tanta responsabilidad toda de golpe en sus manos. Tanta seriedad, tanto crecer corriendo.
Me parece que fue hace un año que nació mi hermano y para que yo no me pusiera celosa recibí de regalo una muñeca y me parece que fue hace una semana que conocí a esa flaquita y como no me puse celosa, recibí de regalo una hermanita,
Me parece ayer… que los vi llegar al aeropuerto con una enorme valija llena de recuerdos, una tonelada de fotos grabadas en los ojos, mil palabras que todavía hacían rumor en sus oídos y un mar de lágrimas contenido atrás de las pupilas. … Caras de asustados, y en la cabeza esa mezcla de tristeza por lo que dejaban y de curiosidad por lo que iba a venir…
Me parece ayer… Pero desde ese día ya pasaron un montón de meses. Y la curiosidad que tenían, empieza a llenarse de realidad, de una realidad toda de ustedes, con nuevos recuerdos por crear, nuevas fotos por grabar en la mente, nuevas palabras para susurrar al oído y nuevas lagrimas de emoción para llorar juntos.
Me parece ayer…. Antes cuando cerré los ojos e imaginé, los vi adultos…
Por eso, Ahora que los estoy mirando, querría cerrarlos nuevamente … para imaginar, … Para imaginar esos dos nenes que juegan a ser grandes, que se ponen corbata y tacos para disimular, que tienen proyectos de gigantes y sueñan tanto como cuando eran chiquitos, estos mismos dos nenes que se van a quedar guardados siempre en mi corazón aunque hayan crecido
Amiga del alma, esta carta es para vos, te la dedico de nuevo… y te quiero mucho!!
Hace ya 18 años que vi esa nena con cara de asustada entrar junto a la directora en el aula de 3° grado A y quien sabe porqué casualidad del destino, el único banco libre que quedaba era al lado mío.
Que orgullosa me sentí ese día, la seño no solo me había sentado con “la nueva”
sino que me había pedido de acompañarla a todos lados hasta que se sintiera segura como para andar solita.
Y fue así que me tomé al pie de la letra eso que la señorita Adriana me habìa dicho.
Y fue así que sin proponerme nada,
desde aquel momento, mi vida, mi historia, mi camino no fueron nunca mas solamente míos.
Las cosas que cada una tenía en su mochila del pasado se mezclaron, se confundieron hasta trasformarse en un único todo. Porque cuando el destino acerca en ese modo la vida de dos personas,esas personas quedan unidas por un hilo tan invisible como resistente, que puede ser tan largo como kilómetros separen las dos presencias a las cuales pertenece un hilo que une los dos extremos de las almas, un hilo que va de lado a lado del camino. Un camino que elegimos recorrer día a día, paso a paso,juntas.
Un camino lleno de lucecitas de colores y mariposas, de juegos y de locuras, de secretos y confesiones. Un camino lleno de tropezones y de caídas, de sorpresas y de cosas sabidas.
Adornado con guirnaldas de risas y empapado con océanos de lágrimas.
Un camino repleto de sueños tuyos, sueños míos, sueños compartidos.
Un camino con historias que inventamos juntas, historias que borramos para siempre e historias que nos quedaron a medio escribir.
Un camino que recorrimos con mucha gente a nuestro alrededor, aunque a veces nos pareció estar tan solas.
Un camino en el cual también tuvimos la suerte de encontrar otras personas especiales, personas que nos acompañaron y nos acompañaran siempre…
Un camino con amores que nacieron, amores que duraron un solo día y otros que duraron una eternidad. Amores que murieron, que nos dejaron heridas, que se perdieron con el viento o que no olvidaremos jamás. Y un amor come este de ustedes, hoy con una promesa hecha para toda la vida.
Un camino que no siempre fue fácil, no siempre fue soleado, no siempre fue lleno de flores.
Un camino que, cada una a su modo, trató de seguir recorriendo, aun en esos momentos en los que nos perdimos de vista, en esos momentos en los que una iba mas rápido que la otra en ese momento, en el que el mismo destino que nos sentó juntas el día que nos conocimos, nos obligó mas tarde a tener 10000 Km. di distancia y un océano entre nosotras.
Y seguimos adelante, para así darnos cuenta de que aunque no camináramos una de la mano de la otra, aunque no pudiéramos mirarnos a los ojos para compartir la felicidad sin necesidad de palabras, aunque no pudiéramos recibir un abrazo cuando estábamos por ponernos a llorar, aunque no pudiéramos terminar de crecer y empezar a ser adultas juntas.
A pesar de todo eso, ahora, ahora que ya crecimos, ahora que nuestras vidas tomaron diferentes direcciones, ahora … tenemos que estar todavía mas seguras, de que a pesar de todo, el camino sigue siendo el mismo, siempre aquel que un día empezamos a recorrer, siempre el nuestro.
Y hoy estoy contenta, estoy emocionada porque finalmente todos aquellos sueños que tenías
se están haciendo realidad, porque aunque no los estoy viendo … me parece ver igual ese brillito en sus ojos,ese brillo que solo aparece cuando el corazón está tan lleno de felicidad que desborda.
A quien corresponda, a quien se quiera sentir identificado, a vos que sabes bien quien sos… Con un cigarrillo en la mano, música lenta de fondo y la cabeza llena de recuerdos me siento delante de la computadora para escribirte a vos después de tanto tiempo. Me basta imaginar tu sonrisa serena para sumergirme en un mar de nostalgia inexplicable. Se me pone la piel de gallina al recordar todas las sensaciones que sentía al tenerte al lado mío. Tantas risas cómplices, tantos dulces secretos, tantas lágrimas derramadas, tantos abrazos inmensos, tantos silencios insoportables, tantas miradas cargadas de sentimientos contradictorios. Nos sucedieron demasiadas cosas en tan poco tiempo, demasiadas como para poder soportarlas. Hay veces que me venís a la mente y me pregunto come hubiesen sido nuestras vidas si no me hubieras arrancado de tus días, si no me hubieras condenado a esa distancia así de inflexible, así de dolorosa, si no me hubiera ido. Si no me hubieras hecho sentir el universo vacio, ese universo que me tragaba, cada dia un poco mas, en un eterno terremoto… sin dejarme ni siquiera apoyar los pies en la realidad. No quiero hacerte reproches… es solo que me hace bien recordar todo lo que despertaste en mi, lo bueno y lo malo… lo lindo y lo doloroso…
Vos que eras mi todo… mi cielo estrellado y mi sol, vos me dabas la fuerza para seguir viviendo, vos me regalaste la esperanza de seguir creyendo en que, quizás, la felicidad podía cruzarse en mi camino. Vos eras todo pero ese todo no fue suficiente para los dos. Mi amor no era suficiente faltaba el tuyo.
Se que la mayor parte de la culpa fue mía… nadie puede obligar a otro a querernos mas de lo que nos quieren! Pero yo no entendía razones, ni excusas, ni explicaciones. Eso que sentía por vos me tapaba los ojos, me enceguecía… No era un capricho, era simplemente la inmensa necesidad de sentirme querida, el gran anhelo de sentirme parte del corazón de otra persona.
Te amaba tanto… sabes una cosa? Me costó mucho volverme a enamorar con la misma intensidad, con la misma perseverancia. Quizás porque mi corazón tiene memoria y no quería reabrir aquellas lastimaduras que, por suerte, ya cicatrizaron. Hoy queda solamente una imagen grabada en mi mente, casi en blanco y negro, porque con el tiempo y las làgrimas los colores se fueron desvaneciendo, una imagen y el sabor de aquellos besos, una imagen y el calor de un abrazo, una imagen y un baul de recuerdos cerrado a llave, con doble candado.
Dicen que lo que no nos mata, nos hace mas fuertes… y tienen razón. Si me vieras ahora no se si llegarías a creer que aquella chica llena de inseguridad, miedos y soledad, que aquella chica que caminaba despacio para no dejar huellas, que aquella chica que se refugiaba entre tus brazos para no sentirse tan vulnerable, que aquella chica y yo… somos la misma persona.
Porque siento finalmente de haber madurado. Era hora, no?. Aunque a veces todavía me viene esa angustia que me rebalsa y me pongo a llorar por las cosas inexplicables de la vida… por las cosas inexplicables del amor. Pero mis lágrimas tienen otro sabor, porque se bien que cuando pase la tormenta lograre nuevamente ponerme de pie para seguir en mi búsqueda de la felicidad. Lo pude hacer una vez y eso quiere decir que no es imposible. Porque las lágrimas purifican, diluyen la incertidumbre, los abismos, la rabia. Hace bien llorar… sabías?Y tu vida? que será de tus días ahora? a quién le dedicaras canciones? cuales serán los nuevos sueños que tendrás en la mente?
Ahora, acabo de encender otro cigarrillo y mientras lo hacía comencé a nadar de nuevo en lo profundo del mar de los recuerdos… Se me escurren las palabras. No tengo nada mas que decir, ni que reprochar, ni que pedir… mas de lo que ya te dije, de lo que ya te reprochè, de lo que ya me diste.
Me basta saber que lo fundamental, lo esencial no se destruyó ni con las discusiones, ni con el dolor, ni con la distancia. La esencia aun está en mi corazón y pienso que, aunque sea, en un pedacito minúsculo del tuyo también se encuentra. Todavía y por siempre quedara entre nosotros ese afecto enorme, esa soga de recuerdos que todavía nos une aunque no nos veamos, esa soga que aunque pasen los años no se va a cortar porque la atamos con mil nudos, al menos yo lo hice ( y si vos no lo hiciste, no me lo digas… déjame al menos creer que es así )
Esta vez, una carta dedicada a Sa… mi otra hermanita del alma…
Alguna vez te diste cuenta de la suerte que tuvimos?
Suerte, de haber tenido cada una un camino por recorrer. De llegar mas tarde a descubrir que nuestros caminos estaban destinados a cruzarse A hacerse uno solo durante muchos años. Durante casi una vida. Suerte, de que a pesar de los golpes a los que la vida nos enfrentó… tuvimos la capacidad como para coordinar nuestros ritmos, combinar nuestros altibajos y poder caminar una al lado de la otra, sin apresurarnos, sin desistir, sosteniéndonos, cada vez que una se cansaba, dándonos fuerza, cada vez que una tenía intención de abandonar, alegrándonos de los regalos que cada una, en momentos diferentes, recibía.
Suerte de ser tan diferentes y de encontrar en eso el misterio de poder complementarnos,
de poder sorprendernos, de ser capaces de cubrir esos espacios vacíos que la otra tiene con eso que justamente es lo que a la otra le sobra, de enseñarnos lo que nos hace falta para sobrevivir en esta histérica vida que nos da y nos saca según como a ella se le da la gana.
Suerte de conocernos hasta lo mas hondo del alma, hasta lo mas profundo del corazón,
hasta los rincones mas oscuros y de ser capaces por eso, de adivinar con una simple mirada el mas mínimo secreto, el mas pequeño detalle.
Suerte de estar una al lado de la otra, ni un paso atrás, ni un paso adelante. Unidas hasta en el último aliento, hasta en el latir apresurado de los corazones. Unidas, compartiendo hasta el aire que teníamos para respirar . A veces renegando de los que nos tocaba, a veces quejándonos de las invasiones que sufríamos, a veces discutiendo por opiniones encontradas pero sabiendo, desde y hasta siempre, que una vez que comenzamos a transitar este caminito complicado, lindo y extraño, no podríamos ni querríamos separarnos nunca mas, ni aunque el mundo explotara, ni aunque se cayera el sol, ni aunque la vida terminara… Separarnos nunca.
O así creíamos…. Pero la vida nos jugó una carta diferente, diversa a las que teníamos entre las manos, diversa a las que creíamos que íbamos a tener… Pero pudimos superar esto también, pudimos comprender, aun con un dolor inmenso, que la distancia que nos separaría físicamente, no podría existir objetivamente nunca entre nosotras porque existe una cadena invisible que comienza en tu corazón y termina en el mío. Una cadena larga, larga que jamás se corta, que no nos deja distanciarnos mas de lo que ella tolera, que nos mantendrá unidas por todo el tiempo, por todo el espacio… siendo siempre una parte de la otra, siempre sintiendo en la propia piel lo que a la otra le sucede, siempre llorando las mismas lágrimas y riendo las mismas risas.
Alguna vez te diste cuenta de la suerte que tuvimos?
Suerte de saber que tarde o temprano llegaremos a la misma meta porque lo que nos une no es un capricho del destino sino una elección. La elección de nunca haber preferido un desvío en nuestra carrera. De nunca habernos escapado de lo que se nos presentaba., de nunca habernos dejado influenciar por cosas ajenas, de nunca habernos confundido con falsos claroscuros. La elección nuestra y solo nuestra, de no haber creído nunca que lo que nos unía era cuestión de obligación.
Alguna vez te diste cuenta de la suerte que tuvimos?
Suerte de poder encerrar en una sola persona a…Una amiga, una confidente, una compinche
una compañera, una hermana. Y es por eso que hoy, Recién hoy… después de que apareciste como un arco iris desarmando mi rutina, enredando mis pensamientos, desordenando mis sentimientos, me pregunto y te pregunto .Me respondo y te respondo: Todavía no termino de comprender la enorme suerte que tuvimos, tan inmensa como para aplacar cualquier otra cosa que pueda suceder sobre la faz de la tierra… y digo mas, no creo que sean muchas las personas que puedan tener en su poder un tesoro así de gigante y así de hermoso como esto que tantas veces no supimos valorar por tontas, por conformistas, por ser, todo esto, ya parte de nuestra vida diaria…
Ahora, decime vos, alguna vez te habías dado cuenta de toda la suerte que tuvimos, tenemos y seguiremos teniendo por los siglos de los siglos?
Hace años escribi esta carta a mi hermanita menor….
Juani, te la dedico de nuevo….
Pasé un largo rato dando vueltas, tratando de encontrar qué decirte y cómo hacerlo. Nada me convencía, nada era suficiente. Por eso, de todo el ovillo de hilo que es mi vida empecé a buscar la punta y a desenrollarlo con paciencia. Después comencé a recorrerlo como un equilibrista, a recorrerlo paso a paso. Desde lejos escuché una voz que me decía: “la vida se desliza por un cómodo camino llamado rutina” e instantáneamente comprendí què me quería decir. Es normal, es justo que complicados en las cosas de cada día, no nos sorprendamos ante ciertas pequeñeces… como que llegue la noche, que brille la luna, que nazca una nueva estrellita o verla crecer y comenzar a brillar
No nos sorprendemos, hasta que el caprichoso destino nos da un golpe y nos transporta a un lugar diferente. A un lugar en el que comenzamos a descubrir que aquellas costumbres, que eso que era ya sabido de memoria, que ese caminito que andábamos y desandábamos diez mil veces al día, en realidad puede llegar a tomar una importancia extraordinaria si se lo ve desde otro lado, así es como todo lo que no nos gustaba, todo lo que nos hacía renegar se convierte en un anhelo divino.
Así es como esa estrellita, a la que vimos nacer y crecer, comienza también a tomar como un dulzor diferente. Empezamos a descubrir nuevas cosas en ella, cosas que ya existían, que ya se vislumbraban lentamente pero que solo contemplándolas desde el otro lado de la vida se comienzan a valorar , se comienzan a ver. Desde este otro lugar de la vida, justo en el que yo me encuentro, es donde también nos empiezan a crecer unas enormes ganas de treparnos al cielo y decirle al oído, a esa estrellita, todos esos detalles y pequeñeces que nos surgen… sean tontos o no Sean creíbles o no Sean oportunos o no.
Es por eso que hoy me surgieron esas ganas de las que te hablo, esas ganas de decirle millones de cosas a esa estrellita que vi nacer, que vi crecer día a día y que ahora poco a poco va a ir encontrando todo lo que necesita para sacar esa fuerza de adentro suyo para brillar. Brillar como las grandes estrellas. Brillar en el medio del cielo para que todos vean que todos admiren. Decirle, por ejemplo que recién ahora me di cuenta que estaba mas cerca de lo que yo creía., que compartí menos cosas de las que debía, que tiene una importancia mil veces mayor de la que yo sentía que tenia. Decirle que como siempre mi cielo fue su cielo, como siempre la misma luna nos iluminó, me siento reflejada en ella y en ella hay mucho de mi reflejo. Me siento identificada en cada reclamo que ella hace, en cada paso que le da miedo dar, en cada palabra que se calla. Decirle que descubrí que no es que necesita de otros para ser, sino que todavía no sabe que lo que necesita lo tiene adentro.
Porque hoy descubrí que somos mas parecidas de lo que yo pensaba y que es por eso que me siento responsable, hasta con la obligación de decirle que del otro lado del cielo, ahí donde se vuelven a juntar las ilusiones, puede encontrar algo que es de ella, algo que le quiero regalar: un hilito igual al mío, un hilo todo enrollado para que se cuelgue de él y nunca se caiga, un hilo invisible con la fuerza de una cadena gruesa, para que no corra el peligro de convertirse en estrella fugaz y perder el brillo rápidamente . Ese hilo que es un pedacito del mío, de ese que extendí con paciencia para poder elegir las palabras para decirle a mi estrellita menor, a mi hermanita menor, a vos todo lo que tenia ganas de decirte. Todo lo que nunca le había dicho ni a esa bebita, ni a esa nena que hoy ya no existen y le dan lugar a esta nueva persona que ya no piensa, ya no siente, ya no vive como antes.
Y que como el tiempo pasa volando, de golpe me la tropiezo, aún desde lejos, y me sorprende, me sorprendes al darme cuenta lo grande que estás , me sorprenden las ganas que tengo de acompañarte en este preciso momento a colgar esa puntita del hilo de una nube para asegurarte… Para asegurarme de que mientras no estemos cerca
Mientras este tiempito nos separe, no vas a correr ningún peligro y que vas a poder brillar por el resto de los siglos.
Pero como todavía no es posible eso, te juro que mientras, desde acá, te voy a mirar cuando lo vayas haciendo solita, de a poco… y voy a ser la primera en felicitarte, la única en felicitarte cuando lo logres, cuando seas la estrellita mas linda en el cielo de este y de todos los universos. Voy a ser la única por que solo vos y yo sabemos de este hilito que te regale y de que sos mi estrellita menor.
Soy Florencia. Desde hace mas de 7 años vivo en Italia. Tuve la posibilidad, por suerte o por desgracia depende del humor del día, de irme de mi país, de mi Argentina. Estando lejos se vive en un mar de sensaciones contradictorias. Cada día es un nuevo amanecer, cada día amanece con una nueva pregunta, cada pregunta se queda flotando en el aire sin encontrar una verdadera respuesta.
Escribo desde siempre, desde que tengo memoria, sobre todo para expresar esas cosas que con mi voz no logro decir. Espero que este blog me pueda dar la posibilidad de compartir todo que tengo desde hace tiempo encerrado dentro mi. Gracias!
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