Archivo para la categoría ‘Actividad Fisica en Autismo y TGD’

El sistema postural en los trastornos graves del desarrollo

Psicomotricidad
El sistema postural en los trastornos graves del desarrollo
En muchos trastornos graves del desarrollo las posturas producen incomodidad y dolor, y también inseguridad y miedo. El psicomotricista, mediante las técnicas a su alcance, puede ayudar a revertir esas posiciones, fortaleciendo no sólo el tono muscular, la postura y el equilibrio sino también la autoestima y la comunicación, aunque el paciente posea una capacidad limitada o nula de verbalidad, a través del lenguaje corporal. Aquello incómodo y doloroso puede transformarse en una actividad placentera.


Referirse al sistema postural implica comprender la interrelación constante de tres componentes fundamentales: el tono muscular, la postura y el equilibrio. Al primero de éstos podemos definirlo como el estado de semicontracción permanente en el que se encuentran los músculos estriados del cuerpo, sirviendo de fondo a las actividades motrices, posturales y emocionales. A su vez, la postura puede definirse como la actividad refleja de un organismo respecto de su adaptación al espacio, es la posición que adopta nuestro cuerpo para actuar, para comunicarse, para aprender, para esperar, etc. El último componente, el equilibrio, depende del sistema laberíntico y plantar y de todo un conjunto neuro-fisiológico que debe actuar en condiciones. Comprende un estado en el cual el sujeto puede mantener diferentes actitudes o gestos, permanecer inmóvil o lanzar su cuerpo al espacio, resistiendo el efecto de la gravedad.
La Psicomotricidad es una disciplina que tiene una mirada particular de este sistema postural en el sujeto y especialmente en la patología, mirada que constituye la especificidad del trabajo del psicomotricista y le permite diferenciarse de otras disciplinas que también trabajan en el ámbito terapéutico.
El psicomotricista ve al sistema postural en su componente motor, pero le agrega el elemento relacional, vivencial, experencial de cada sujeto.
En terapia psicomotriz se parte de la base de que el cuerpo es lenguaje y que los trastornos que se muestran en el movimiento tienen que ver con la vivencia, con la historia de cada sujeto, más allá de que puedan existir causas orgánicas que los ocasionen. Se trabaja a partir de estas posibilidades limitadas de organizar sistemas posturales, siempre partiendo del deseo del paciente, brindando nuevas experiencias corporales, buscando generar placer en el movimiento y en el uso del cuerpo.
Para lograr esto es esencial, en primer lugar, el establecimiento de un vínculo lúdico corporal, el cual se entiende como el “soporte del desarrollo psicomotor; como aquella modalidad de interacción donde se ponen en juego simultáneamente el cuerpo del niño y el del adulto. En este vínculo se expresan las emociones a través del diálogo corporal espontáneo, se despliegan la gestualidad, las praxias y los sonidos y favorece el encuentro y la comunicación con el Otro y con el mundo de manera particular”.
Poniendo en juego su cuerpo, ofreciéndolo y brindándolo como sostén, el psicomotricista permite que este sistema postural se convierta en un medio de comunicación, en un intercambio entre ambos cuerpos. Las modificaciones tónicas son señales, son expresión del sujeto, que tal vez carece de otros medios para comunicarse. La postura es una clave a comprender, en ella puede depositarse todo el conflicto del sujeto a partir de su repliegue o su inestabilidad constante. El equilibrio se constituye como la base de la seguridad, el psicomotricista trabaja a partir del ofrecimiento de experiencias que permitan la asunción de este sentimiento.
En los trastornos graves del desarrollo, donde se ve comprometido el lenguaje verbal y el sujeto carece de esta forma de comunicación, ¿cómo establecer un vínculo que permita discriminar los estados emocionales y comprender qué necesita el paciente en cada momento si no es partir del cuerpo? El psicomotricista es un terapeuta que, gracias a su formación personal, puede intervenir a nivel corporal, elaborando un verdadero diálogo entre ambos cuerpos, sin necesitar de la palabra como soporte esencial del tratamiento. ¿Cómo se establece este diálogo? Justamente a partir del sistema postural, pudiendo leer y significar estas producciones corporales que se dicen a partir de las posturas, de la utilización del espacio, de las modificaciones tónicas, de la seguridad equilibratoria. Se busca esencialmente poder transformar un simple movimiento en un gesto, significar la acción, mostrarle al paciente que su cuerpo puede ser utilizado para expresarse, para relacionarse con los demás y actuar sobre el mundo que lo rodea.
Para esto es importante partir de aquello que puede realizar el paciente, respetar su deseo y su forma de ser y de estar privilegiada en el mundo, lo que constituye su expresividad psicomotriz (Aucouturier, 1985).
El contacto corporal en el trabajo con estos sujetos con patologías graves es fundamental, ya que es el que permite un registro de las diferentes sensaciones, tanto interoceptivas (provenientes de los músculos lisos y de los sistemas neurovegetativos, como la respiración), las exteroceptivas (provenientes de los sentidos, en este caso especialmente del tacto) y las propioceptivas (provenientes de los músculos estriados: movimientos, actitudes). Pe-ro como ya fue explicado, es fundamental partir siempre de la demanda del paciente, y muchas veces este contacto corporal es rechazado en un primer momento, por lo que el uso de diferentes mediadores se hace necesario para permitir justamente la evolución hacia formas de comunicación centradas en el cuerpo a cuerpo. Sábanas, pelotas grandes o cajas son recursos materiales que utiliza el psicomotricista para este fin, elegidos de acuerdo a la demanda del sujeto y siendo justamente mediadores de este contacto corporal vehiculizadores de futuras situaciones de fusionalidad.
En estos trastornos graves del desarrollo generalmente existen perturbaciones del tono, que no permiten que el sujeto pueda actuar según su propio deseo y que genera la persistencia de posturas incorrectas. La hipotonía, la hipertonía o la distonía son claros ejemplos de estas situaciones, que, además de perjudicar el querer y el poder hacer del sujeto, muchas veces ocasionan dolor e incomodidad. El psicomotricista permite registrar, a partir del vínculo establecido, esta utilización del tono, y mediante el contacto corporal y el placer generado en esta relación, posibilitar (en la medida de lo posible) la distensión tónica.
Una de las técnicas que utiliza el psicomotricista es la relajación, la cual “permite mejorar la postura mediante la supresión de tensiones musculares superfluas al mismo tiempo que contribuye a la elaboración de la imagen corporal a través de la experimentación de un estado tónico particular” (Bucher, 1982). El registro de cada segmento corporal, pudiendo distinguir los elementos corporales y ayudando a regular los ajustes posturales, es un trabajo esencial que realiza el psicomotricista en estos casos, el cual permite trabajar directamente sobre los músculos, el control del cuerpo y la capacidad inhibitoria, sin necesidad de realizar ejercicios forzados en donde el deseo y la necesidad del sujeto no es tenida en cuenta, como sucede muchas veces en otras intervenciones terapéuticas.
Este trabajo a partir del cuerpo en estos trastornos graves del desarrollo (entiéndase por éstos parálisis cerebrales graves, TGD, autismo, entre otros) permite un desbloqueo del sujeto, dándole una apertura al mundo y logrando coartar esta pasividad y persistencia de posturas por horas y horas, las cuales repliegan al sujeto en una actividad estereotipada, es decir, sin sentido ni finalidad.
El investimiento del cuerpo por parte del paciente, gracias a la libidinización que realiza el terapeuta, permitirá la elaboración de una imagen y esquema corporal, elaboración que concomitantemente llevará a un perfeccionamiento de los sistemas posturales.
De esta manera entiende la Psicomotricidad al sistema postural en los trastornos profundos como una vía posible de diálogo, de interacción, capaz de generar placer a pesar de sus limitaciones. Cuando un psicomotricista se encuentra frente a un sujeto con limitaciones muy graves de su motricidad, o con un cuerpo que no pudo ser adueñado por el sujeto que lo porta, no ve al sistema postural como un obstáculo para la interacción, sino como un recurso esencial a trabajar, descubriendo qué nos puede mostrar ese sujeto con su postura, con su tono y con su equilibrio.

Luisina Eijo

Bibliografía:
- Aucouturier, Darrault, Empinet, La práctica psicomotriz. Reeducación y terapia, Editorial Científico Médica, Barcelona, 1977.
- Chokler, Myrtha, Los organizadores del desarrollo psicomotor, Ediciones Cinco.
- Da Fonseca, Vitor, Manual de observación psicomotriz. Significación psiconeurológica de los factores psicomotores, INDE Publicaciones, Barcelona, 1998.
- Levin, Esteban, La clínica psicomotriz. El cuerpo en el lenguaje, Editorial Nueva Visión, Buenos Aires, 1998.
- Bottini, Pablo (compilador), Psicomotricidad: prácticas y conceptos, Editorial Miño y Dávila, Buenos Aires, 2000.

El sistema postural en los trastornos graves del desarrollo

El sistema postural en los trastornos graves del desarrollo

En muchos trastornos graves del desarrollo las posturas producen incomodidad y dolor, y también inseguridad y miedo. El psicomotricista, mediante las técnicas a su alcance, puede ayudar a revertir esas posiciones, fortaleciendo no sólo el tono muscular, la postura y el equilibrio sino también la autoestima y la comunicación, aunque el paciente posea una capacidad limitada o nula de verbalidad, a través del lenguaje corporal. Aquello incómodo y doloroso puede transformarse en una actividad placentera.

Referirse al sistema postural implica comprender la interrelación constante de tres componentes fundamentales: el tono muscular, la postura y el equilibrio. Al primero de éstos podemos definirlo como el estado de semicontracción permanente en el que se encuentran los músculos estriados del cuerpo, sirviendo de fondo a las actividades motrices, posturales y emocionales. A su vez, la postura puede definirse como la actividad refleja de un organismo respecto de su adaptación al espacio, es la posición que adopta nuestro cuerpo para actuar, para comunicarse, para aprender, para esperar, etc. El último componente, el equilibrio, depende del sistema laberíntico y plantar y de todo un conjunto neuro-fisiológico que debe actuar en condiciones. Comprende un estado en el cual el sujeto puede mantener diferentes actitudes o gestos, permanecer inmóvil o lanzar su cuerpo al espacio, resistiendo el efecto de la gravedad.
La Psicomotricidad es una disciplina que tiene una mirada particular de este sistema postural en el sujeto y especialmente en la patología, mirada que constituye la especificidad del trabajo del psicomotricista y le permite diferenciarse de otras disciplinas que también trabajan en el ámbito terapéutico.
El psicomotricista ve al sistema postural en su componente motor, pero le agrega el elemento relacional, vivencial, experencial de cada sujeto.
En terapia psicomotriz se parte de la base de que el cuerpo es lenguaje y que los trastornos que se muestran en el movimiento tienen que ver con la vivencia, con la historia de cada sujeto, más allá de que puedan existir causas orgánicas que los ocasionen. Se trabaja a partir de estas posibilidades limitadas de organizar sistemas posturales, siempre partiendo del deseo del paciente, brindando nuevas experiencias corporales, buscando generar placer en el movimiento y en el uso del cuerpo.
Para lograr esto es esencial, en primer lugar, el establecimiento de un vínculo lúdico corporal, el cual se entiende como el “soporte del desarrollo psicomotor; como aquella modalidad de interacción donde se ponen en juego simultáneamente el cuerpo del niño y el del adulto. En este vínculo se expresan las emociones a través del diálogo corporal espontáneo, se despliegan la gestualidad, las praxias y los sonidos y favorece el encuentro y la comunicación con el Otro y con el mundo de manera particular”.
Poniendo en juego su cuerpo, ofreciéndolo y brindándolo como sostén, el psicomotricista permite que este sistema postural se convierta en un medio de comunicación, en un intercambio entre ambos cuerpos. Las modificaciones tónicas son señales, son expresión del sujeto, que tal vez carece de otros medios para comunicarse. La postura es una clave a comprender, en ella puede depositarse todo el conflicto del sujeto a partir de su repliegue o su inestabilidad constante. El equilibrio se constituye como la base de la seguridad, el psicomotricista trabaja a partir del ofrecimiento de experiencias que permitan la asunción de este sentimiento.
En los trastornos graves del desarrollo, donde se ve comprometido el lenguaje verbal y el sujeto carece de esta forma de comunicación, ¿cómo establecer un vínculo que permita discriminar los estados emocionales y comprender qué necesita el paciente en cada momento si no es partir del cuerpo? El psicomotricista es un terapeuta que, gracias a su formación personal, puede intervenir a nivel corporal, elaborando un verdadero diálogo entre ambos cuerpos, sin necesitar de la palabra como soporte esencial del tratamiento. ¿Cómo se establece este diálogo? Justamente a partir del sistema postural, pudiendo leer y significar estas producciones corporales que se dicen a partir de las posturas, de la utilización del espacio, de las modificaciones tónicas, de la seguridad equilibratoria. Se busca esencialmente poder transformar un simple movimiento en un gesto, significar la acción, mostrarle al paciente que su cuerpo puede ser utilizado para expresarse, para relacionarse con los demás y actuar sobre el mundo que lo rodea.
Para esto es importante partir de aquello que puede realizar el paciente, respetar su deseo y su forma de ser y de estar privilegiada en el mundo, lo que constituye su expresividad psicomotriz (Aucouturier, 1985).
El contacto corporal en el trabajo con estos sujetos con patologías graves es fundamental, ya que es el que permite un registro de las diferentes sensaciones, tanto interoceptivas (provenientes de los músculos lisos y de los sistemas neurovegetativos, como la respiración), las exteroceptivas (provenientes de los sentidos, en este caso especialmente del tacto) y las propioceptivas (provenientes de los músculos estriados: movimientos, actitudes). Pe-ro como ya fue explicado, es fundamental partir siempre de la demanda del paciente, y muchas veces este contacto corporal es rechazado en un primer momento, por lo que el uso de diferentes mediadores se hace necesario para permitir justamente la evolución hacia formas de comunicación centradas en el cuerpo a cuerpo. Sábanas, pelotas grandes o cajas son recursos materiales que utiliza el psicomotricista para este fin, elegidos de acuerdo a la demanda del sujeto y siendo justamente mediadores de este contacto corporal vehiculizadores de futuras situaciones de fusionalidad.
En estos trastornos graves del desarrollo generalmente existen perturbaciones del tono, que no permiten que el sujeto pueda actuar según su propio deseo y que genera la persistencia de posturas incorrectas. La hipotonía, la hipertonía o la distonía son claros ejemplos de estas situaciones, que, además de perjudicar el querer y el poder hacer del sujeto, muchas veces ocasionan dolor e incomodidad. El psicomotricista permite registrar, a partir del vínculo establecido, esta utilización del tono, y mediante el contacto corporal y el placer generado en esta relación, posibilitar (en la medida de lo posible) la distensión tónica.
Una de las técnicas que utiliza el psicomotricista es la relajación, la cual “permite mejorar la postura mediante la supresión de tensiones musculares superfluas al mismo tiempo que contribuye a la elaboración de la imagen corporal a través de la experimentación de un estado tónico particular” (Bucher, 1982). El registro de cada segmento corporal, pudiendo distinguir los elementos corporales y ayudando a regular los ajustes posturales, es un trabajo esencial que realiza el psicomotricista en estos casos, el cual permite trabajar directamente sobre los músculos, el control del cuerpo y la capacidad inhibitoria, sin necesidad de realizar ejercicios forzados en donde el deseo y la necesidad del sujeto no es tenida en cuenta, como sucede muchas veces en otras intervenciones terapéuticas.
Este trabajo a partir del cuerpo en estos trastornos graves del desarrollo (entiéndase por éstos parálisis cerebrales graves, TGD, autismo, entre otros) permite un desbloqueo del sujeto, dándole una apertura al mundo y logrando coartar esta pasividad y persistencia de posturas por horas y horas, las cuales repliegan al sujeto en una actividad estereotipada, es decir, sin sentido ni finalidad.
El investimiento del cuerpo por parte del paciente, gracias a la libidinización que realiza el terapeuta, permitirá la elaboración de una imagen y esquema corporal, elaboración que concomitantemente llevará a un perfeccionamiento de los sistemas posturales.
De esta manera entiende la Psicomotricidad al sistema postural en los trastornos profundos como una vía posible de diálogo, de interacción, capaz de generar placer a pesar de sus limitaciones. Cuando un psicomotricista se encuentra frente a un sujeto con limitaciones muy graves de su motricidad, o con un cuerpo que no pudo ser adueñado por el sujeto que lo porta, no ve al sistema postural como un obstáculo para la interacción, sino como un recurso esencial a trabajar, descubriendo qué nos puede mostrar ese sujeto con su postura, con su tono y con su equilibrio.

Luisina Eijo

Bibliografía:
- Aucouturier, Darrault, Empinet, La práctica psicomotriz. Reeducación y terapia, Editorial Científico Médica, Barcelona, 1977.
- Chokler, Myrtha, Los organizadores del desarrollo psicomotor, Ediciones Cinco.
- Da Fonseca, Vitor, Manual de observación psicomotriz. Significación psiconeurológica de los factores psicomotores, INDE Publicaciones, Barcelona, 1998.
- Levin, Esteban, La clínica psicomotriz. El cuerpo en el lenguaje, Editorial Nueva Visión, Buenos Aires, 1998.
- Bottini, Pablo (compilador), Psicomotricidad: prácticas y conceptos, Editorial Miño y Dávila, Buenos Aires, 2000.

USEN LA SECCIÓN CONTACTO SIN MIEDO

Hola a todos!!!

Primero y principal gracias por entrar, leer y postear en el blog a todos ya que eso me sigue dando muchas ganas para conseguir más información

Hoy les escribo a todos para informales que a travez de la sección de CONTACTO pueden mandarme un mail directo y así tener una comunicación más cercana conmigo. Sobre todo a los papis que siempre estan buscando información buena que sirva ya que por internet hay de todo(por eso cree este espacio) y tambien, por que no, a algún profesional de la salud relacionado con el tema.

Sepan que en la medida de lo posible trato siempre de contestarles a todos.

Saludos
Edu

Practicar deportes es seguro para los niños con discapacidad

Según un estudio
Practicar deportes es seguro para los niños con discapacidad

Un estudio realizado en los Estados Unidos señala que la mayoría de los adolescentes con alguna discapacidad que participan en programas escolares de deportes registra una baja tasa de lesiones, aunque algunos tendrían más riesgos.

Muchos programas de educación especial en Estados Unidos incluyen la práctica competitiva y no competitiva de deportes para alumnos en desventaja mental o física.
Se desconoce si esos niños tienen un especial riesgo a sufrir esguinces, contusiones y otras lesiones.
Para investigarlo, un equipo de expertos en California estudió a 210 estudiantes secundarios discapacitados de un distrito escolar participante en la liga de deportes de educación especial. Los deportes eran versiones adaptadas de baloncesto, fútbol, sóftbol y hockey sobre césped.
El equipo dirigido por la doctora Marizen Ramírez, de la University of Iowa, halló que la tasa de lesiones a cuatro años era bastante baja: dos lesiones por cada 1.000 juegos y entrenamientos.
Más de la mitad de las lesiones eran contusiones o raspaduras menores, mientras que menos del 20 por ciento fueron esguinces y tirones musculares, publicó el equipo en la revista Pediatrics.
“Este programa de deportes adaptados es una actividad bastante segura para los niños con discapacidades”, concluyó el equipo.
Sin embargo, los autores aclararon que ciertos estudiantes eran más propensos que otros a sufrir una lesión, como los niños con autismo o antecedentes de convulsiones.
Pero, para los investigadores, ese aumento del riesgo relativo de sufrir lesiones no debería alejar del deporte a los alumnos con autismo o trastornos convulsivos.
“En cambio, hay que controlarlos cuidadosamente durante la participación deportiva”, señalaron.
Los investigadores sostienen que a todos los niños con discapacidades se les debería hacer un control médico antes de comenzar un deporte.
“La evaluación previa a cargo de un pediatra es una oportunidad excelente para desarrollar guías que garanticen la seguridad deportiva”, finalizó el equipo.

La actividad acuática mejora la vida del autista

Diariomedico.com

La actividad acuática mejora la vida del autista

Las III Jornadas de Avances, intervención e información sobre autismo
celebradas en Albacete han reafirmado la importancia de las actividades
acuáticas para elevar la autoestima de los niños con la patología.

Mercedes M. Rubio. Albacete 27/10/2008

Una de las actividades que potencian la autoestima y mejoran la calidad de
vida de los niños con autismo y otros trastornos generalizados del
desarrollo son los programas de actividades acuáticas adaptadas. La
Asociación Desarrollo de Albacete lleva a cabo desde hace algunos años
estos programas consiguiendo excelentes resultados. Las III Jornadas de
Avances, intervención e información sobre autismo y otros trastornos
generalizados del desarrollo, celebrados en Albacete lo ponen de
manifiesto.

En la hidroterapia, el beneficio mayor es el aumento
de la autoestima. Según Irene Lozano Pinilla, terapeuta ocupacional de
la asociación y encargada de este programa, “conseguimos que los niños
se muevan, que sean capaces de experimentar ese movimiento y de ver que
realizan en el agua ciertas posturas y acciones que en el medio natural
no hacen, pues son niños con serias dificultades físicas y cognitivas”.

La metodología que se sigue es muy lúdica. “Se realizan sobre todo juegos
que estimulan que los niños se muevan en el agua, se relajen, se
relacionen. Utilizamos pelotas y diversos materiales de diferentes
texturas y colores para que les llamen la atención”.

Asimismo, los terapeutas ocupacionales encargados de este programa se centran en el vestuario, pues otro de sus objetivos es conseguir que estos niños se vistan, mejorando de esta forma su independencia. Para ello, el
profesional trabaja con los padres y los cuidadores; es importante,
apunta Irene Lozano, la colaboración de la familia. “Son niños con
problemas severos a nivel motriz y es bueno el apoyo de los padres”.

El beneficio que logran con el programa de natación adaptada es más
deportivo que terapéutico. Tal y como detalla Álvaro Tortosa Sáez,
técnico en actividades físicas y deportivas, son niños a los que les
cuesta realizar ejercicio físico, dadas sus dificultades motoras,
aunque también “conseguimos mejorar su calidad de vida y que aprendan a
no tenerle miedo y a mojarse ciertas partes del cuerpo a las que, en
principio, sienten rechazo”.

El programa está estructurado en dos grupos, uno de perfeccionamiento y otro de iniciación, “que creamos al valorar a los niños en las primeras sesiones”.

Metodología visual

En este caso siguen una metodología basada en los pictogramas. Según el
técnico, se les “marca una sesión, muy estructurada, con un principio
donde se ve el pictograma de entrada del agua, la parte principal donde
se marcan los ejercicios del día, y la parte final con un juego y una
vuelta a la calma, recogiendo todo el material. Como hay niños que
saben leer, debajo de los pictogramas se les pone una pequeña frase
para que la puedan identificar por las dos vías. También hay otros
niños que no controlan los pictogramas y a ellos se les enseña una
fotografía para facilitárselo”. Lo que más cuesta a los monitores es
introducir a los chicos en la metodología, pero, una vez conseguido,
les enseñan los pictogramas para que ellos solos realicen los
ejercicios.

Libros sobre Actividad Física y Autismo

UNA PROPUESTA CURRICULAR INTERDISCIPLINARIA PARA EL ALUMNADO AUTISTA

ANGEL LUIS YUSTE NAVARRO
ISBN: 84-9700-120-6
9,00 €
171 páginas
Editado el 27/06/2003
Materia a la que pertenece: EDUCACIÓN FÍSICA ADAPTADA

- “Una propuesta curricular interdisciplinaria para el alumnado autista/TGD”, de Ángel Luis Yuste Navarro, aborda un proyecto curricular detallado y una compilación de recursos plenamente actualizados y contrastados con detalle de las implicaciones educativas y terapéuticas del autismo. El autor, Licenciado en Psicología y Profesor de Educación Especial-Pedagogía Terapéutica en el Centro de Educación Especial “Virgen de la Esperanza” de Cheste (Valencia), nos presenta un planteamiento curricular gradual y secuenciado, válido para adecuar los contenidos y objetivos a las particularidades cognitivas de estos alumnos. Este libro ha obtenido el II Premio “Ángel Rivière” de Educación y Autismo, convocado por la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Girona y Ediciones Aljibe, con el propósito de reconocer el trabajo que se comete actualmente en el campo de las necesidades educativas especiales a nivel nacional e internacional.

TEORÍA Y PRAXIS DE LAS ADAPTACIONES CURRICULARES EN LA EDUCACIÓN FÍSICA

JUAN MIGUEL ARRÁEZ MARTÍNEZ
ISBN: 84-87767-81-8
18,00 €
355 páginas
Editado el 15/03/1998
Materia a la que pertenece: EDUCACIÓN FÍSICA ADAPTADA

Está dirigido al profesorado de Educación Física y Educación Especial, en relación con la problemática que la integración de los alumnos y alumnas con necesidades educativas especiales en el ámbito educativo, está suscitando en estos momentos. Es una aportación novedosa y original ya que, partiendo de una fundamentación teórica/reflexiva en torno a las adaptaciones curriculares – puestas de actualidad en la LOGSE, pero que ya bastantes profesionales de la educación venían realizando, sobre todo en algunas áreas de implicación cognitiva o instrumental – aterrizamos en una propuesta concreta de intervención motriz.

TÁNDEM 11: ACTIVIDAD FÍSICA Y DISCAPACIDAD

ED. GRAO
ISBN: 84-87570-11-9
15,20 €
121 páginas
Editado el 16/05/2003
Materia a la que pertenece: EDUCACIÓN FÍSICA ADAPTADA

La educación física y las necesidades educativas especiales: un análisis crítico en el marco de la innovación educativa. Evaluar para integrar en las clases de educación física. Juego de la oca: una experiencia globalizadora. El juego y el alumnado con discapacidad intelectual y/o plurideficiencia. Un trabajo colaborativo en la escuela inclusiva, entre el área de educación física y la fisioterapia. Breve guía de recursos. El desarrollo evolutivo de la fuerza en niños y niñas prepuberales: pautas de intervención. Actitudes de los niños y niñas de primaria hacia sus compañeros con discapacidad en las clases de educación física. Los juegos en la educación física: una visión cognoscitiva. Ejemplificación práctica. Una sesión de pregolf en un colegio rural agrupado. El juego y su estructura interna en relación con el trabajo de la condición física en primaria.

DEPORTE PARA DISCAPACITADOS MENTALES

LUCIANO FABIÁN ORSATTI
ISBN: 950-531-154-0
15,00 €
189 páginas
Editado el 15/08/1999
Materia a la que pertenece: EDUCACIÓN FÍSICA ADAPTADA

Personas con discapacidad mental. Bases teóricas desde el punto de vista biológico. Didáctica y metodología especial. Elementos básicos en el deporte con discapacidades mentales. Metodología especial. Pautas generales para el aprendizaje deportivo-motor: coordinación, orientación, equilibrio, reacción, adaptación, ritmo, comunicación y cooperación. Natación y discapacidad. Clasificación deportiva de las personas con parálisis cerebral.

Lo que deberia tener en cuenta un Profesor de Educación Física

CLASIFICACION DE TGD

Es imprescindible que el profesor de educación física tenga información sobre la características de determinan un diagnostico según el tipo de rasgo autista que presente la persona.

En el caso de personas diagnosticadas ASPEGER su rapidez mental y desarrollo intelectuales aleja del interés hacia sus capacidades motrices, presentándose comúnmente que en la adolecía lleven una vida senderaría por pasar horas frente a libros y computadoras, pero esto lleva a un deterioro motor que no les permite conocer su cuerpo y por ende a no controlar sus reacciones frente a los demás.

En caso de Síndrome de RETT, DESARROLLO DESINTEGRATIVO y ANGELMAN el profesor deberá tomar en cuenta las capacidades motores y el estado integral del sujeto con el fin de frenar el deterioro de las mismas o de estimularlas según sea el caso.

Las personas con autismo severo tipo Kanner presentan además de sus conductas marcadas, falta de fijación de mirada y de disposición del aprendizaje, muchos problemas de coordinación en la segunda infancia y pubertad debido a la falta estimulo de las mismas, es por ello que cierto grupo de niños presentan un marcado trastorno en la consecución de los movimientos reflejando un comportamiento robótica o en su defecto totalmente hipotónico.

Las personas con un alto funcionamiento o autismo leve poseen mayores capacidades motoras muchas veces consecuencia de las terapias cognitivas destinadas al control de su hiperactividad, mas no nos debemos engañar con este supuesto desarrollo motor pues tras de ello se esconde un severo trastorno a veces no perceptible antes de la adultez de sus capacidades coordinativas.

TRATAMIENTOS Y TERAPIAS

El profesor debe adecuarse a los métodos conductuales que requiere el tratamiento propuesto para la persona afectada. Pues el aplicar diversos métodos de control de conducta y procesos diferentes de aprendizaje causan en las personas con autismo una confusión y por ende un desentendimiento y falta de interés por lo que sucede a su alrededor.

ANALISIS Y TRABAJO PERSONALIZADO

Sea individualmente o en grupo todo entrenamiento debe tener una base especifica, es imposible la preparación física adecuada sin tener un análisis y seguimiento individual de la persona porque ninguno es igual al otro. Es por ello que vemos el mal trabajo que se realizan en algunos gimnasios cuando el entrenador no dirigen cada persona tomando en cuenta sus capacidades físicas y motoras