Por qué pienso que la moda no es superficial

Creo que el debate sobre la supuesta “superficialidad” de la moda existe de siempre, y hoy por hoy este prejuicio sigue pesando, y bastante, a pesar de que la moda es una industria millonaria y da trabajo a muchísima gente. Es verdad que hablamos de “superficialidad” y la moda justamente lo que hace es cubrir nuestra superficie, pero para llegar a cubrir nuestra superficie con una determinada prenda y no otra, dependemos de diferentes variables socioeconómicas y psicológicas, entre otras.

Obvio que en este blog me encantaría tener la palabra autorizada de una experta como la socióloga especializada en moda Susana Saulquin, quien seguramente nos podría explicar con fundamentos por qué la moda no es superficial, pero lo único que puedo ofrecerles viene de lo que siento y vivo cada día.

A mí la ropa me da alegría y me levanta el ánimo cuando estoy bajoneada. Y no me refiero a salir a comprar compulsivamente para tapar las carencias que una pueda tener, sino a tratar de experimentar con lo que ya tengo, o a imaginarme qué otros looks puedo lograr haciendo mínimas variaciones, que no implican grandes inversiones.

La moda es un lenguaje que me interesa expresar y explorar, y es el conjunto de signos que elijo para decir algo que quizás no tenga ganas de expresar verbalmente. Tuve una mala racha pero hoy me siento mejor, con ganas de empezar de nuevo, entonces hoy elijo algún color vibrante para vestirme, en sintonía con mi voluntad de ver la vida más positivamente. Parecen tonterías, pero hay mucha gente que estudia la psicología de los colores y su efecto sobre las personas.

Cuando era adolescente, me pasaba mis buenos ratos mirando las pinturas de bailarinas de Edgar Degas en el Museo Nacional de Bellas Artes, y salía transformada. Está socialmente consensuado que una obra de arte nos enriquece, ¿pero a la vez está tan mal visto que nos deslumbremos ante un vestido de alta costura? No voy a decir que la moda sea arte porque, como bien dice la genial diseñadora japonesa Rei Kawakubo (creadora de la firma Comme des Garçons), la moda y el arte tienen objetivos diferentes, así que no hay necesidad de compararlos (leí esta frase en el excelente blog argentino www.doloresfancy.blogspot.com). Aunque es verdad que muchos diseñadores se inspiran en el arte para crear. Y también es verdad que tanto la moda como el arte pueden producir cosas muy bellas, y como tales, dignas de nuestra atención y admiración. Tampoco quiero dedicar este post a pensar la moda como un marcador de status, porque bien se sabe que eso ocurre y mucho, pero habría que ver si la gente que hace esto realmente ama y siente la moda.

Para terminar, creo que la moda, así como miles de otras disciplinas que quizás no estén ligadas con nuestras necesidades básicas (¡aunque vestirse sí es una necesidad básica en nuestra sociedad!), tiene que ver con la increíble pluralidad de la vida. Y eso está bueno.


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, , Deepblue dijo

Me encantó tu post. Pensamos igual respecto a este tema. Saludos!