Noviembre 10, 2009 | Por magu | # Enlace permanente
En el recinto dónde se llevaba a cabo la declaración indagatoria de Beto había un silencio sepulcral. Beto se quedó en silencio un momento, Amanda, la abogada Guerrero y el Juez estaban atónitos. Beto había reproducido la conversación que había tenido con Loli al pie de la letra y ya no cabían dudas de lo que había sucedido.
-Ustedes tienen que entender que ella está enferma, es capaz de hacer todo lo que dice y si se siente traicionada una vez más va a contarle a todo el mundo que los mellizos son mis hijos y eso sería terrible. Esos chicos perdieron a su madre y no pretendo que pierdan a su padre, pero yo no quiero perder a mi hijo tampoco. Ella dice que se lo va a llevar a la prisión.
Amanda lo calmó:
-Al caer presa de algo tan grave pierde la patria potestad y ningún juez se la va a restituir si alguien fuera del penal puede hacerse cargo del chico, más aún siendo su padre.
-Y no puede saberse lo de los mellizos, por favor…
-Primero hay que encontrarla.
Beto bajó la mirada y le dijo a Amanda la dirección de la casa de los padres de Loli que era dónde estaban ella y su hijo.
-¿Y qué va a ser de mi hijo Lorenzo? ¿Yo ya salgo?
-Lo mejor sería dejarlo con los abuelos, pero si ella insiste podrá traerlo con ella. Lo ideal sería que acceda a dejarlo sin tener que hacer intervenir a un juez de menores.
-Sus padres son muy buena gente, lo van a cuidar bien. ¿Yo demoraré mucho en poder hacerme cargo?
-Usted deberá aguardar la declarción de su esposa, el cambio de carátula y el levantamiento de cargos.
La custodia policial se llevó a Beto y la abogada defensora saludó y se fue. La empleada que tomaba nota salió del recinto y mientras Amanda ordenaba sus papeles el Juez dijo:
-La verdad es que nos dejó a todos boquiabiertos, ¿qué vida, no? Uno creería que este tipo de gente tiene todo resuelto y no necesitan esforzarse mucho para ser felices. Y sin embargo se esfuerzan para complicarse la vida unos a otros. ¡Dios le da pan a quien no tiene dientes! Mirá que enroscarte con la mujer de tu amigo después de haberte enfiestado con los dos y ni siquiera cuidarte. Y esta otra loca ¿porqué no lo dejó al marido y listo, no? Hubiera sido tanto más sencillo para todos. ¡No, que va! Mejor siguen trayendo chicos al mundo para cagarles la cabeza, total después yo audito sus casos cuando corren picadas, pisan gente borrachos… en fin sigamos arruinando generaciones enteras, ¡así está esta sociedad!
El juez se retiró del recinto al son de un escueto:
-Buen trabajo Olivero, buen trabajo.
Amanda se quedó un instante deseando poder compartir la sensación de seudo alegría con alguien… pero no había nadie.
Salió del recinto y se dirigió a pedir que detengan a la mujer de Beto.
Una hora y media más tarde Loli estaba sentada en una sala del juzgado, junto a un abogado, esperando para hablar con Amanda.
Amanda respiró hondo e ingresó con un montón de papeles en mano. Además de ellos, un oficial estaba en un rincón dispuesto a tomar nota de cuanto se dijese.
-Buen día, o buenas tardes.
Dijo Amanda indecisa mirando el enorme reloj de pared que colgaba tras Loli que marcaba las 12 y 30.
Loli estaba demacrada, miraba la mesa sin levantar la vista ni un segundo y fue el abogado el único que contestó el saludo presentándose.
-Buen día, Dra soy el Dr Arenas.
-La Dra Olivero, mucho gusto.
Los abogados se dieron la mano y Amanda se sentó.
-Dr Arenas, soy la fiscal en la causa del homicidio de la Sra Laura Lombardo y su representada es hoy por hoy la primera sospechosa en el hecho.
-Según tengo entendido ya han tenido varios sospechosos en el hecho así que tanto como la primera…
Amanda lo miró con rabia.
-En este momento es la primera sospechosa.
-Debe ser una confusión igual que la que incriminó a los anteriores primeros sospechosos.
Amanda se dio cuenta que por primera vez medía fuerzas con un verdadero abogado penalista.
-Muy bien dejemos los juegos de palabras de lado Dr., los cargos que se le imputtan a su defendida son serios.
-Sin duda, la pregunta es ¿qué tan serias son las evidencias? Por lo que leí solo couentan con una declaración forzada del marido de la señora, que se contrapone radicalmente con la declaración voluntaria de mi defendida y un montón de pruebas circunstanciales que podrían implicar a cualquiera de los dos. ¿Esas son las evidencias? Entonces este caso es inadmisible y usted lo sabe.
Dijo el abogado con una sonrisa sarcástica.
Amanda se sentó derecha, cerró sus carpetas y se dispuso a jugar despacio sus próximas manos.
Noviembre 9, 2009 | Por magu | # Enlace permanente
Beto estaba aturdido y enfurecido. Por otro lado sentía una culpa que le carcomía el alma y una responsabilidad inmensa de todo cuanto presentía que había sucedido.
-Por favor explicame qué hiciste, Loli
Repetía una y otra vez.
-Claro que te lo voy a explicar. Hace un mes tu adorada Laurita vino a casa. Tal coo hacías vos le pasé un horario por sms y apareció enseguida, claro que era un horario que vos no estabas, y en tu lugar estaba yo. Tuve una linda conversación con tu idolatrada arrastradita y comprobé que era una cobarde igual a vos y peor aún una sádica. Si ella fuera buena persona esto nada de esto hubiera pasado, no hubiera sido necesario. Le di la oportunidad para hacer lo correcto y no lo hizo. Ella se sentía tan importante y tan intocable, y seguramente inspirada por vos me subestimaba tanto que optó por dejarme con la palabra en la boca y la pelota en mi cancha… Un grave error, yo le advertí que esto sucedería… pero no me creyó… Yo hubiera dado un paso atrás si ella hubiera hecho lo mismo, se lo pedí por todos nuestros hijos, pero no, ella no estaba dispuesta a dar un paso por nadie.. ni por ella… Se levantó y se fue y supe que la única que podía hacer algo era yo. Por eso la maté. ¿Y sabés qué? Le hice un favor a ella, a mi, a vos y sobre todo a todos nuestros hijos. Cuando se estaba muriendo me miró a los ojos y tomó mi mano y te juro que supe que me estaba pidiendo perdón y agradeciendo que la saque de toda esta miseria. Siempre fue una mujer débil, la típica que ingenuamente calienta a los maridos ajenos y que envuelta en ese halo de inocencia es la más oscura de todas. Y despierta en hombres egocéntricos como vos una necesidad incontenible de protegerla. Yo en cambio siempre fui fuerte y por eso creíste que podías dejarme sola que yo me las arreglaría… Bueno acá está lo que pude hacer sola, ahora es tu momento para entrar en escena y colaborar. De lo contrario voy a ir a la carcel yo con tu hijo a cuestas. ¿Vas a condenar a tu hijo a ir a prisión? Vas a condenara a tu hijo a criarse en esa situcaión? Y si esta te parece poco razón tengo una más…
Beto abrió los ojos esperando una nueva bomba aunque todavía no podía digerir ni la primera.
-Si hacerlo por Lorenzo que es hijo mio y por ende de segunda para vos no te es suficiente, hacelo por tus otros dos hijos.
Loli dio un segundo de silencio al relato para agregarle suspenso o dramatismo quien sabe… Parecía estar actuando ante un público por la manera en que enfatizaba, y explicaba y manejaba los tiempos para darle más crudeza y realismo a lo que decía. Se podía ver que había esperado este momento durante mucho tiempo, que había ensayado cada palabra, cada respuesta, cada silencio… Y ahora etsab disfrutando y saboreando cada instante de su venganza.
Beto la miró con sorpresa, movió la cabezaa mbos lados, la miró nuevamente trató de entender y finalmente volvió a mover la cabeza como negando la idea que acababa de surgirle.
-Si… ¿no sabías? Me imaginé que no te había dicho nada la zorra… Los mellizos son hijos tuyos, no de Martín… En realidad y para hacer honor a la difunta ella nunca estuvo segura, ellos decidieron quedarse con la duda y ocultar todo. Pero yo siempre sospeché y finalmente supe la verdad. ¿Sabés cuándo supe la verdad? Cuando Lorenzo casi necesita un trasplante de hígado al nacer, ahí supe la verdad. Buen momento para enterarme semejante cosa ¿no?… Por supuesto que vos no estabas conmigo, por eso no te enteraste. Estabas de viaje… Después del shock anafiláctico que tuvo Lorenzo por la aplicación de vitamina K, su función hepática había disminuido y por su bajo peso podía no ser fácil su recuperación. Una de las posibilidades que me dieron los médicos era un trasplante de hígado, pero eso era riesgoso. La otra opción eran células madre de un hermano, claro que Lorenzo era hijo único, a mi otro hijo lo tuve que abortar porque nadie se hubiera sentido cómodo con la sospecha de un bebé de paternidad dudosa y eso hubiera perjudicado tu amistad con Martín ¿no es cierto?…Pero aún cuando yo tuve que abortar al mio, ellos no hicieron lo mismo, y a falta de un hijo dudoso ¡tuvieron dos! Decime cuando te parezca que digo algo que no sea cierto o que falte a la verdad…
Dijo Loli desafiante.
-Como yo puedo hacer lo que quiera en esa clínica pedí a un médico de mucha confianza que busque los legajos de los mellizos. Los mellizos habían guardado células madre en el banco de la clínica, yo lo sabía, así que pensé que eso podía ser una esperanza y apenas demoró 20 minutos comprobar que eran medio hermanos de Lorenzo. La cantidad de sentimientos encontrados que tuve que atravesar en ese pasillo de neonatología con la panza abierta de par en par y sola… vos nunca te enteraste.
-¡Fue un parto prematuro, Loli! ¿Cómo podía saber que iba a pasar justo el fin de semana que me fui?
-Que te fuiste a cazar con Martín y Ale y toda la familia de ambos y sus mujeres.
-Era el cumple de Martín.
-¡Claro si ellos siempre son más importantes! Mientras yo tomaba decisiones que podían afectar la vida de nuestro hijo para siempre estando sola, vos jugabas con otros dos hijos sin siquiera saber que eran tuyos, y le mirabas el culo a la perra esa y te la apretabas a espaldas del cumpleañero. ¡Dejate de joder! Vos te cagaste en mi, en Lorenzo en todos… Pero como sé que no te vas a cagar en los mellizos porque son hijos de Laurita y por eso son ciudadanos de primera, no como Lorenzo y yo, entonces escuchá bien lo que vas a hacer. Porque si no lo hacés le destruyo la vida a esos dos chicos como vos me la destruiste a mi y a Lorenzo. Te aseguro que me encargo que ellos se enteren la verdad, que todo el mundo se entere la verdad y que se salve el que pueda, tu amigo no te habla más y que todos los señalen por la calle como me señalaron a mi durante todos estos años por cornuda e idiota, vamos a ver si les gusta sentirse el hazmereír de los demás… Y si se te ocurre la loca idea de formar una familia feliz con los lindos chicquito sy deshacerte de mi, pensá que ellos tienen casi 5 añpos de un padre quitándoselos y reemplazándolo por vos, usted Sr Psiquiatra ético sabrá que solo lograrás cagarles la cabeza… Vos decidís… Beto ¿qué va a ser? ¿Quién va a pagar los platos rotos por tu calentura y la estupidez de Laura? ¿Ellos o vos? Yo no tengo nada que perder… decime… ¿Vas a arruinarles la vida más aún, o vas a ser un hombre por primera vez en tu vida y tomar la pérdida por todas las cagadas que te mandaste?
Noviembre 8, 2009 | Por magu | # Enlace permanente
Eran cerca de las 6 de la tarde cuando Loli regresó a su casa.
Beto estaba sentado en la galería del jardín cuando la escuchó llegar. Loli traía a Lorenzo dormido en brazos. Con cuidado dejó a Lorenzo en el cochecito que estaba junto a la puerta de entrada y fue hasta donde estaba su marido. Se sentó frente a él dejando su cartera a un costado. Loli se cruzó de brazos y lo increpó con la mirada. Beto que había ensayado un discurso durante las últimas tres horas comenzó a hablar.
-Mirá Loli, estuve pensando un montón éstas últimas horas, y creo que vos tenés razón, yo fui muy injusto con vos.
-¿Injusto? Injusto es un paseo en la plaza a comparación de lo que vos fuiste conmigo. Vos no fuiste injusto fuiste una basura. Me trataste siempre como una segundona, siempre corriendo atrás de la otra idiota, malcojida por su marido que solo te buscaba para sentirse menos sola y jamás te quiso. Fuiste un cobarde, un cagón, un estúpido, me menospreciaste, me subestimaste, me usaste cuanto quisiste y ahora pensabas dejarme por la otra reventada, mentirosa que jamás tuvo el coraje de darse su lugar. Y yo fui muy parecida durante mucho tiempo, pero me cansé, me cansaron, ustedes no pueden burlarse de mi como lo hicieron, no pueden reírse a espaldas de todos como lo hicieron. Alguien tenía que vengarse, alguien tenía que hacerlos pagar tanta maldad, tanta impunidad, tanta mentira, tanta traición, alguien tenía que terminar con todo eso. Ustedes creyeron que yo me iba a quedar de brazos cruzados y dejarles el terreno libre para que se sigan revolcando en las narices de todos y me sigan de jando a mi como la idiota de la película, como la cornuda que se tuvo que ir porque como ya no era útil al juego la dejamos atrás… No Beto, yo no soy una idiota, o si lo soy, no soy una más… Soy la idiota de la que te vas a acordar toda tu vida como la idiota que te hizo pagar en vida todas las heridas que le hiciste. Te metiste con la persona equivocada, jodiste a la persona equivocada. Yo estoy dispuesta a hundirte hasta las últimas consecuencias y si no lo creés probame y vas a ver. Si yo caigo, vos caes conmigo y a tu hijo no lo ves más.
Beto no podía decir nada, estaba mudo, asustado de la persona que veía, lejos estaba de ser la amorosa chica que conocía, y por cierto él tenía mucho que ver con que eso hubiera sucedido, pero aún así no podía disimular su asombro. Eran como si un dragón se hubiera apoderado del cuerpo de Loli, sus ojos ardían de ira y había un cierto regocijo en sus palabras y en ver su desesperaciñon que la hacía absurdamente macabra.
-No pongas esa cara de sorpresa, vos mejor que nadie deberías saber que de la cordura a la locura existe un paso y que vos me empujaste a darlo. Si constantemente rebajás a alguien a sentirse una basura a diario, solo obtenés como resultado una persona desquiciada que sin tener nada que perder está dispuesta a todo porque no le asustan las consecuencias. Eso hiciste conmigo por años Beto. Me destruíste la cabeza, me pisoteaste el auto estima, me arruinaste la vida, me convertiste en un despojo de mujer que no se siente digna del respeto ni del amor de nadie. Y después nació Lorenzo, y ahí me di cuenta que no podía permitir que él fuera parte de este círculo vicioso de mierda en que todos somos peones y vos sos el vasallo de tu reina Laurita. No, no podía permitir que mi hijo pasara por lo que yo pasé, supiera lo que yo supe que era el padre. Cualquier cosa es mejor que eso…
-¿Qué hiciste Loli?
Preguntó con horror Beto.
-¿Qué hiciste?
-Hice lo que tenía que hacer. Yo pensé que teniendo tu hijo todo cambiaría, todo sería distinto, pensé que siendo padre te convertirías en otro tipo de persona, me valorarías más… Pero una vez más me equivoqué. Nada fue útil, todos mis intentos por salvar esta pareja, este matrimonio y después esta familia, todo fue inútil, vos solo podías pensar en ella. Quedé embarazada y la alegría te duró un minuto, porque enseguida apreció ella ¡que necesitaba terapia!… ¡Por Dios Santo! ¡Siempre necesitó terapia! La deberían haber internado por estúpida hace tanto tiempo… Y así siempre, yo tuve que hacerme un aborto y esa misma noche me dejaste sola porque ella le organizaba la fiesta sorpresa a Martincito y vos la tenías que ayudar. Y a mí que me cuide mi mamá… Sos una mierda, siempre lo fuiste y cuánto más hago memoria más compruebo lo ciega que estaba, ¿cómo no te pegué una patada en el culo cuando pude y listo? ¿Cómo pude quererte? Vos no merecés que nadie te quiera porque sos una basura.
Beto se sobresaltó y en voz cada vez más fuerte repitió:
-¿Qué hiciste loca de mierda? ¿qué hiciste?
-¿Loca de mierda? Puede ser sería un buen argumento para que yo solo acabe en un neuropsiquiátrico y vos con perpetua por instigador.
Loli se incorporó del respaldo y se inclinó hacia adelante. Sintiéndose cada vez más poderosa y fuerte dijo:
-Te tengo agarrado de las pelotas y no te das una idea cuánto. Voy a disfrutar de este momento porque como dicen: la venganza es el placer de ols dioses. Vas a hacer exactamente lo que yo quiera que hagas y vas a decir lo que yo quiera que digas. ¿Por qué? Porque me lo debés hijo de puta, me debés cada lágrima de sangre que me hiciste derramar y las vas a pagar todas juntas.
-¿Y si no qué?
Sonriendo Loli dijo.
-Sabía que el horror te iba a durar un segundo y enseguida ibas a buscar tu salida de todo esto.
-Estás loca…
-Puede ser, eso me hace inimputable… En cambio vos siempre tan sano y racional, nadie va a creerte eso, claro que podés intentarlo… Pero por supuesto que no apelo a tu sentido de justicia para conmigo porque sé que te cagaste en mí toda la vida y no vas a cambiar eso ahora. Vos que te creías que manejabas todos los hilos y que eras el conocedor de todas las mentiras, no te das una idea de todas las curvas que te perdiste Beto. ¡Sos el engañado número uno!
-¿Qué querés decir?
-¿Qué quiero decir?
-Sí, ¿Qué querés decir hija de puta?
-¡Ojito! ¡Más respeto! ¡Porque si no te dejo en la tiniebla del desconcimiento un rato más!
Loli disfrutó en silencio por un momento de sentirse en control después de tantos años… Luego continuó
-Paso a paso, ya te vas a enterar de todo… Para eso estoy yo Betito, para contarte quién fue el verdadero engañado de esta historia estúpido.
Noviembre 7, 2009 | Por magu | # Enlace permanente
La abogada de Beto y el Juez estaban perplejos. Amanda confiada se sentó y le dio el minuto para que Beto decidiera qué hacer. Beto estaba atónito, confundido, cabizbajo y era evidente que se sentía acorralado. Su abogada se intentó acercar para hablarle al oído, pero este la desalentó en la mitad de la frase callándola con solo levantar una mano como quien intenta detener a alguien. Finalmente con la cabeza hundida entre sus hombros y una voz apenas audible dijo:
-Es cierto… yo no la maté…
El juez se reclinó en su asiento como quien percibe que se avecina la mejor parte de una película.
-Muy bien, es un inicio. Ahora cuéntenos qué fue lo que realmente pasó esa noche.
-Yo estaba comiendo con mis amigos y Loli me llamó como tres veces para preguntarme dónde estaba, cuándo llegaba, cuánto me faltaba… Yo estaba sin auto y me traía de vuelta Martín, no podía simplemente irme. Se lo expliqué un montón de veces pero estaba como loca. La verdad es que yo debería haberme dado cuenta que ella estaba mal, hace mucho… Yo le hice muy mal… Cuando la conocí era muy joven y si bien tenía un trabajo muy sólido y parecía muy armada, siempre fue una persona maleable, y psicológicamente débil. Y yo la arruiné… No fue a propósito, fue sin querer. Ella estaba muy enamorada de mi y me seguía en todo y con el tiempo hizo cosas por complacerme que después la superaron, la trastornaron. Ella me dio todo y yo la usé. Y de eso nunca se recuperó. La verdad es que yo tengo la culpa de su locura. Pasa que hace pocos meses ella me dijo que quería separarse de mi que ya no me quería. Me obligó a mudarme al quincho y dejó de hacerme planteos por si veía a Laura o no la veía. Dejó de hacerme escenas de celos, aunque eran absolutamente justificados por cierto… y yo pensé que ella estaba olvidándome de a poco y le creí cuando me dijo que pronto me dejaría. Yo estaba viviendo un momento idílico con Laura, ella de a poco estaba dándose cuenta que yo realmente la quería y que yo podía darle todo el amor que Martín jamás le dio, que yo le hacía bien… La verdad es que ni me importaba si Loli me dejaba, creo que en el fondo me venía mejor.
-¿Usted insinúa que Laura iba a dejar a su marido por usted?
-Fantaseé y me ilusioné mucho con esa idea, pero de verdad creo que Laura nunca lo hubiera podido hacer, supongo que yo iba convertirme en su eterno enamorado en su fiel amante, pero ella seguramente seguiría empecinada en seguir al lado de Martín. Lo amaba, incondicional y ciegamente…
-Como a usted su mujer por lo que dice…
-Si, pero Loli quería vengarse de mi, su amor se transformó en odio, Laura no era capaz ni de recriminarle a Martín. Loli a mi me abrumó con reclamos y planteos, fue ella la que me hizo caer en la cuenta de que yo estaba enamorado de Laurita, me lo repitió tanto que finalmente la escuché, y me di cuenta que era verdad. Yo estaba muy enamorado de Loli cuando la conocí pero de a poco me fui desenamorando y fui aceptando que yo estaba enamorado de Laura como ella me decía. No sé… fue todo muy complicado, muy oscuro.
Beto hundió su cabeza aún más y Amanda lo incentivó a seguir diciendo:
-Le pido por favor que volvamos a la noche de los hechos.
-Loli me llamaba con la excusa que se quería dar un baño de inmersión que me apure a llegar para ocuparme de Lorenzo.
-¿Era eso algo habitual?
-Si, un hábito reciente ya que nuestro hijo es muy pequeño, pero sí era algo habitual. Yo entraba al a casa ella se encerraba en el baño y yo me quedaba en el cuarto del bebe. El minuto que Martín dijo que iba al baño y nos íbamos, la llamé diciendo que en 40 minutos llegaba. Me dijo que si Lorenzo se dormí después de comer se iba a ir metiendo en el baño para que no se hiciera tan tarde. Cuando habían pasado 20 o 25 minutos llamó para chequear por dónde estaba. Cuando llegamos entré a la casa y subí, se escuchaba la música que ella pone para relajarse desde adentro del cuarto y ella ya estaba dentro de la bañadera.Yo me fui a la cocina, me tomé un agua y comí una fruta y subí a ver nuevamente a Lorenzo, lo tuve a upa un rato y finalmente se escuchó que el agua empezaba a correr y su ducha final y al ratito salió de su cuarto.
-¿Usted no entró para nada al cuarto?
-No, hay límites y hay ciertas atribuciones que no podía tomarme. Cuando me dijo que estaba lista me fui a dormir al quincho y al rato me desperté con el llamado de Martín, diciendo lo que había pasado.
-¿Qué hizo ahí?
-Nada me quedé en silencio, en mi cama, solo… quería estar solo.
-¿Y cuándo se lo dijo a su mujer?
-La mañana siguiente. Al despertrme fui a la casa ella estaba preparando café y le conté.
-¿Cómo reaccionó?
-Lo único que dijo fue: si te dijera que lo lamento sería mentira, la verdad es que uno cosecha lo que siembra. Después tomó su café y se fue arriba.
-No le pareció rara su reacción?
-¿Raro en el sentido que si pensé que ella era culpable? la respeusta es no. Raro en que no la sorprendió, puede ser, pero no me llamó la atención para nada que no le doliera o entristeciera…
-¿Y cuándo se dio cuenta?
-Nunca. Estaba tan dolido que nó pensé en ella ni en nadie, solo en cuanto la iba a extrañar a Laurita…
-¿Y cuándo supo que había sido ella?
-Anteayer cuando volvió de hablar con usted…
-¿Qué pasó?
Noviembre 6, 2009 | Por magu | # Enlace permanente
Amanda calmó su ansiedad respirando hondo. Debía mantener la calma y no demostrar a nadie que estaba a punto de dejar en evidencia que el hombre que se autoproclamaba culpable no estaba diciendo la verdad.
-Dice usted entonces que llegó a su casa y luego de bañarse limpió el bisturí con alcohol. Y luego de eso, ¿qué hizo? ¿se fue a dormir?
-Sí.
-¿Y qué hay de su ropa?
-¿Qué hay con mi ropa?
-Digo, después de tan brutales heridas, ¿ni se ensució?
Beto la miró con odio. Ya estaba claro para él que había dado alguna respuesta incorrecta y Amanda estaba sospechando de su versión de los hechos. Con tono firme e inventando sobre la marcha dijo:
-Tenía una bata de cirugía… la llevé en un bolsillo, me la puse al entrar igual q los guantes y la quemé en la bañadera al igual que los guantes.
-¿Esa misma noche?
Dijo Amanda que jugaba cada pregunta con la frialdad de una mano de poker.
-Si.
-¿Antes o después de bañarse?
-Antes de bañarme.
Amanda se dio cuenta que su contrincante estaba alerta de que estaba en una zona de peligro.
-¿De dónde sacó la bata?
-La tenía hace años. La compré al equipar el consultorio recién mudado y nunca me hizo falta usarla.
Amanda que no miraba a los ojos a Beto mientras hablaba y fingía tomar notas, de pronto levantó la vista y lo miró directa e incisivamente al preguntar:
-¿Dice usted que usó una bata que tenía guardada desde que se mudó?
-Si, así es.
-Nunca había usado una antes?
-Nunca tuve necesidad.
-¿Si hubiera tenido necesidad la hubiera usado?
-Esto parece un trabalenguas sin sentido.
Acotó la abogada de Beto.
-No es sin sentido Sr juez, se lo aseguro. Se lo demostraré.
-Una pregunta más fiscal y mejor que entendamos todos.
Dijo el Juez. Amanda pensó muy bien su pregunta, no podía desperdiciar su chance.
-Dijo usted que usó una bata que tenía guardada desde que se mudó y que nunca había tenido oportunidad de usar. Cuando su mujer declaró ante esta fiscalía, mencionó que hace unos años asistió usteda una vecina en un parto de urgencia dentro del country. ¿Podría explicar usted que mejor oportunidad que aquella para estrenar su bata de cirugía? ¿Podría intentar explicarnos por qué consideró usted innecesario tomar los resguardos sanitarios pertinentes aún contando con el material descartable a escasos metros suyos?
-¿Que va a hacer? ¿Denunciarme por negligencia?
-No Sr Migleti, por obstrucción de la ley y por incurrir en falso testimonio tal vez… Solo intento entender por qué miente.
-No miento, tal vez me confundí de fecha. Probablemente la compré después
-Muy conveniente.
Acercándose al estrado, Amanda dejó al juez dos carpetas y lo mismo hizo con la abogada.
-Esas son las declaraciones de su esposa y de la perito forense.
-No se pueden admitir pruebas que no estaban antes…
Amanda interrumpió a Guerrero.
-No son pruebas incriminatorias, son pruebas de que el Sr Migleti está mintiendo.
La abogada y el juez se quedaron en silencio y comenzaron a ojear las carillas de las carpetas. En ellas ciertos pasajes de la declaración de Loli estaban subrayados y lo mismo en la de Estevez.
-Como pueden ver en el informe de la forense sobre el peritaje de los bisturís encontrados en casa del Sr Migleti, uno de los bisturís hallado es exacto al utilizado en el cuello de la víctima, pero no solo no es de la misma marca que los otros sino que es de uso profesional y restricto como los que se podrían encontrar en hospitales y clínicas. Además, y más importante aún, el Sr Migleti en su afán de autoincriminarse dice haber limpiado el cuchillo con alcohol como hace siempre. Es cierto que esto es lo que acostumbra hacer, por eso en los otros dos bisturís encontrados en la casa del Sr se pueden detectar restos de adn y sangre de diversas personas, mientras que en el tercer bisturí, el diferente alos otros, el que fuera utilizado sobre el cuello de la víctima no se ven restos de sangre.
Beto extremadamente nervioso y enfurecido dijo:
-Eso es porque lo limpié mejor, mucho más profundamente.
Obviando el comentario de Beto Amanda prosiguió:
-El tercer bisturí no tiene rastro alguno de sangre, pero muestra residuos de cloro. La única explicación posible para esto es que el bisturí fue lavado con detergente una y otra vez, nunca con alcohol.
Mirando a los ojos a Beto Amanda dijo:
-Usted está encubriendo a su mujer, y puedo entender por qué. Ella debe haberlo amenazado con quitarle a su hijo para siempre, pero déjeme decirle que voy a probar que fue ella la verdadera asesina de Laura Lombardo, con o sin su colaboración, y si si es sin su colaboración, veré que usted también vaya a la cárcel por encubrimiento o por ser su cómplice, vamos a ver qué vida le espera a su hijo sin usted, ni ella… ¿Es eso es lo que quiere? Piénselo, tiene un minuto…
Noviembre 5, 2009 | Por magu | # Enlace permanente
Amanda miró al Juez que con un simple gesto le advirtió que fuera al punto.
-Sr Migleti. El día del homicidio de la Sra Lombardo usted había ido a jugar al football ¿no es cierto?
Levantando la cabeza de a poco pero con la vista aún en el piso, Beto respondió:
-Si. Me fui de casa a la tarde, dejé mi auto en el taller y me fui a jugar al football, después fuimos a cenar y volví con Martín. Él me dejó en casa.
-¿Recuerda a qué hora llegó?
-A las 12 y 30.
-El Sr Lombardo dijo a esta fiscal que usted estaba apurado por llegar a su casa por que su mujer lo estaba llamando constantemente.
-Me llamó dos veces, para ver a qué hora llegaba. Se quería bañar o dormir o no sé qué y quería organizarse de acuerdo a mi horario.
-¿Es normal que ella organizara su baño en función de su llegada?
-Si, es normal. Si una mujer no tiene mucama y le gusta darse baños de inmersión de 40 minutos, es normal que espere a su marido para meterse al agua así él cuida al bebé. ¿Usted no tiene hijos verdad fiscal?
-No, pero eso usted ya lo sabía ¿verdad doctor?
Ambos se miraron a los ojos desafiantes. Amanda fue quien quitó la vista y continuó:
-Entonces usted dijo a Martín que estaba apurado y este lo dejó en su casa. Y usted sabíe que Martín Lombardo iría a casa de su otro amigo Alejandro a vigilar que todo estuviera en orden ya que este último estaba de viaje.
-Esa es información que la fiscalía no tiene acreditada.
-El Sr Lombardo atestiguó a esta fiscalía que él mismo le dijo a Beto que pasaría por lo de su amigo antes de volver a su casa, SR Juez.
-Si es cierto yo lo sabía
Aseguró Beto que estaba otra vez con la mirada en el piso.
-Llegó entonces a las 12 y 30, y qué hizo Sr Migleti.
-Subí, saludé a mi hijo, y me fui al consultorio. Tomé el arma, me puse guantes y cruzando por el golf me fui a la casa de Laura Lombardo y la maté.
Amanda lo miró dubitativa.
-¿Dice usted que subió a saludar a su hijo?
-Si…
Dijo Beto mirándola y midiendo la reacción de Amanda.
-Y dígame, ¿su esposa lo vio?
-No ella no quiso verme, por eso me enojé y pasó lo que pasó después…
-¿No hubo una discusión, ni alguna frase, fue solo que no quiso verla?
-¿Le parece poco?
-Para alguien que no tuvo el menor reparo en traicionar a su mujer y a su mejor amigo durante meses me parece muy poco si. Creería que hace falta mucho más para enojarlo.
La abogada estaba a punto de interrumpir pero Beto le cruzó un brazo por delante haciendo un gesto para callarla y hablar él.
-¿Cree usted que soy muy frío no? ¿Que porque traicioné a mi mujer soy un tipo calculador e inescrupuloso?
-Creo en sus palabras y en los hechos, si como usted dice es el responsable de la muerte de Laura Lombardo debería ser frío e inescrupuloso para matarla con tanta saña y un simple rechazo de su mujer no debería detonar una acción tan extrema e impulsiva como su abogada alega en su defensa.
-Sr Juez es necesario que un perito psiquiátrico evalúe qué hace falta para que una persona pierda la cordura no creo que la fiscal sea experta en el tema así que pido que no se tenga en cuenta esta conclusión de mi colega y que esta se restringa de analizar a mi cliente.
Dijo Guerrero levantando el tono.
-Muy bien, muy bien, no hace falta tanta impostación esta no es una corte. Fiscal por favor limítese a preguntar hechos concretos.
-Disculpe su señoría así será. Sr Migleti podría relatarnos los hechos puntuales desde el momeno que salió de su casa y el momento que regresó.
-No recuerdo bien, es como un episodio borroso. Corrí, tomé un cuchillo de la cocina, subí por la escalera de la terraza y la maté.
-¿Puedo preguntar por qué tomó el cuchillo?
-Supongo que para incriminar a Martín.
El Juez abrió los ojos de par en par, las declaraciones de Beto cada vez le sorprendían más.
-¿Por qué querría incriminarlo?
-No lo sé, tampoco sé si fue por eso, no estaba pensando claramente…
-Bien, entonces subió la escalera, entró y ¿qué pasó?
-La maté…
-Cómo?
Beto respiró hondo
-Un tajo profundo en el cuello y dos puñaladas.
-¿Con qué arma la hirió?
-Con el bisturí primero y con el cuchillo después.
-¿Por qué el cambio de arma?
-No lo sé ya le dije que es algo muy borroso.
-¿La cara de Laura también está borrosa? Debe haberlo mirado, debe haberle intentado preguntar por qué, ¿eso también está borroso?
Beto enmudeció y finalmente dijo:
-Eso tampoco lo recuerdo…
-¿Y recuerda qué pasó después?
-Dejé el cuchillo y salí corriendo.
-¿A dónde?
-A mi casa.
-¿Y qué hizo al llegar?
-Me bañé, y me fui a dormir.
-¿Y qué hizo con los guantes y con el bisturí?
-Los lavé y tiré los guantes y el bisturí lo guardé con los demás.
-En el baño al sacárselos?
-Si… eso creo, no recuerdo bien.
Dijo Beto aparentemente confundido
-¿Usted suele utilizar bisturís generalmente?
-De vez en cuándo, si algún paciente tiene puntos o heridas para limpiar, pero no es algo de todos los días.
-¿Y guantes?
-Uso y tiro con frecuencia.
-¿Y dónde guarda los guantes y los bisturís?
-En mi consultorio.
-Usted deja su consultorio cerrado con llave?
-Pago fortunas de expensas para salr de mi casa y no preocuparme por cerrar puertas, tarbar ventanas, ni nada de eso.
-¿Osea que cualquiera puede tener acceso a sus cosas?
-En teoría si…
-¿En la práctica no?
-Nunca me faltó nada.
-¿Revisa constantemente?
-No
-¿Cuántos bisturís tiene?
-3
-¿Y cuándo fue la última vez que había usado uno?
Beto intentó hacer memoria.
-Harán dos semanas un vecinito se vino a quitar los puntos de un corte en la frente.
-¿Una semana antes del hecho?
-Aproximadamente…
-¿Y después de usar el bisturí con qué lo limpió?
-Con alcohol como se limpian los elementos de uso quirúrgico.
-Disculpe pensé que se lavaban con detergente como un cuchillo.
-No, fiscal, se limpian con alcohol.
Beto hizo un silencio después de contestar y mantuvo la mirada de Amanda por un momento. Luego bajó la vista y reflexionó. ¿Habría dado una respuesta equivocada?
Noviembre 4, 2009 | Por magu | # Enlace permanente
-Buen día.
Dijo Amanda a la secretaria del Juez Pena cuando puntualmente a las 10 arribó al juzgado.
-Buen día fiscal, la están esperando.
Amanda se sorprendió por el plural utilizado por la secretaria y miró su reloj para cotejar que estaba en el horario correcto.
-Discúlpeme usted me dijo a las 10, ¿ya llegó todo el mundo?
-Sí, llegaron hace poco menos de 10 minutos.
Amanda odiaba llegar última, así fuera el horario correcto ella siempre quería llegar antes que los demás. Se acomodó el saco de su conjunto de traje sastre de color celeste pastel y tomó aire e ingresó.
La sala del juzgado donde se tomaba declaración indagatoria a los acusados distaba mucho de las pequeñas salas íntegramente revestidas en roble que se veían en las series de teevisión, se parecían más a un aula de escuela pública que otra cosa. Eran blancas, con piso de baldozas y sillas y mesas parecidos a los pupitres que utilizan los alumnos. El Juez estaba sentado en un sillón más cómodo que el resto, pero no dejaba de ser un horrible sillón de dura madera antigua. La abogada Guerrero estaba sentada con Beto y solo había un oficial y una empleada que tomaría nota de cuanto sucediera en pocos momentos.
-Buen día a todos. Buen día su señoría.
Dijo Amanda a la que no se le notaba en lo más mínimo estar incómoda por llegar última. Tomando los papeles adecuados de su portafolio y mirando las agujas del reloj que puntualmente marcaban las 10 de la mañana se sentó en su lugar.
-Bueno, procedamos con la indagatoria.
Comenzó diciendo el juez Pena.
-Sr Migleti está usted aquí para testimoniar sobre la causa del homicidio de la Sra Laura Lombardo. ¿Cómo se declara su testigo abogada?
Poniéndose de pie la abogada dijo:
-El Sr MIgleti se declara culpable Sr Juez.
-Muy bien, ¿la fiscalía desea hacer alguna pregunta? ¿O procedemos a fijar fecha de audiencia preliminar?
Poniéndose de pie, y para sorpresa de los presentes, Amanda dijo:
-Si Sr Juez, querría hacer unas preguntas en lo que respecta al accionar del Sr Migleti esa noche.
-Sr Juez, mi defendido no tiene obligación de contestar ninguna pregunta, ya se ha declarado culpable creemos innecesario revivir las circunstancias.
-La fiscalia cree necesario cuestionar ciertos detalles de las circunstancias porque creemos que el Sr Migleti puede no ser el autor material del hecho o al menos no el único y puede estar incubriendo a alguien más.
El Juez abrió los ojos de par en par.
-Por favor se acercan los magistrados.
Amanda y Francisca se acercaron al juez. Este, en voz baja, dijo:
-Espero fiscal que sepa adónde va, si esto no resulta puedo tener que verme en la obligación de deshechar la declaración del acusado y aún así no tener al verdadero culpable. Espero que sepa lo que hace.
-No se preocupe Sr Juez es la única intención de esta fiscalía encontrar al culpable del asesinato de la Sra Lombardo.
-Muy bien adelante.
Dijo el juez con reservas. Después de aclararle al acusado los parámetros y las implicancias legales de su declaración, el juez dio piedra libre a Amanda para empezar el interrogatorio.
-Sr Migleti, ¿qué clase de relación lo unía a la víctima?
-Era la mujer de un amigo, la conocía hacía más de 15 años era mi paciente y era mi amante.
-¿Sabía su amigo de esta relación?
-No.
-¿Es usted soltero Sr Migleti?
Con una media sonrisa en la boca, como la de quién sabe por dónde viene la mano, Beto contestó:
-No, soy casado y tengo un hijo de 5 meses.
-¿Sabía su mujer Dolores Ferrando de su relación con Laura Lombardo?
-No.
-¿Qué relación tenían la víctima y su esposa?
-Han pasado por diferentes etapas en su relación.
-Diría que eran amigas.
-Lo fueron.
-Podría ser más específico.
Impacientándose y perdiendo la compostura Beto contestó:
-Fueron amigas un tiempo, compañeras de deporte y luego ambas aceptaron intercambiar parejas sexualmente hablando y los cuatro fuimos amantes.
Un silencio invadió el ambiente, Beto continuó:
-Después de eso dejaron de ser tan amigas y cada una siguió en lo suyo. Nosotros tuvimos un hijo y la situación cambió.
-¿Podría decirse que Laura y su mujer estaban distanciadas el último tiempo?
Continuó la embestida Amanda que no había reflejado sorpresa alguna ante la franqueza de la respuesta anterior.
-Podría decirse, si.
-¿Es su mujer una mujer celosa Sr Migleti?
-Es irrelevante a la causa, Sr juez.
Interrumpió Guerrero. Antes que el juez pudiera admitir o rebatir Amanda aseguró.
-No es irrelevante si consideramos que el Sr Migleti veía a la víctima a diario y no solo como paciente.
-Conteste por favor.
Dijo el juez.
-Si era celosa, pero mi mujer estaba por separarse de mi, no tenía más sentimientos por mi, así que no se puede decir que estuviera celosa últimamente.
-¿Y a qué le llamaría usted recientemente pero no últimamente?, ¿hace dos meses hace 5? ¿Cuándo cree que su mujer dejó de estar celosa?
-Después del nacimiento de nuestro hijo. Supongo que ahí descubrió que ya no me amaba más, no me necesitaba…
-¿Descubrió eso o descubrió que usted la engañaba?
-Mi defendido ya dijo que su mujer no sabía de su relación extra matrimonial. No veo por qué la insistencia.
-Muy bien entonces retiro la pregunta, ¿cuánto hace entonces que cree que su mujer dejó de quererlo?
-4 meses como máximo…
-¿3 a 4 meses?
-Si aproximadamente.
-¿Y cuándo le dijo su mujer que iba a dejarlo?
-La semana anterior al crimen. Me dijo que ya no me amaba y que quería el divorcio.
-¿Y desde entonces duermen en cuartos separados?
-Si, desde un poco antes.
-¿Desde cuándo?
-4 meses. Tal vez un poco menos.
-¿Y usted hace cuánto que se veía con Laura Lombardo?
-Un año…
-¿Un año? ¿Osea que durante 8 meses su mujer tuvo celos y luego mágicamente un día se desenamoró de usted, lo echó a dormir al quincho y elaboró su necesidad de divorciarse adulta y sanamente mientras usted seguía saliendo en su cara con su ex amiga, amante, compañera de tennis, etc? ¿Y cuando usted se enteró de todo esto y supo que su mujer lo dejaba, descargó su furia en la Sra Lombardo? ¿Podría explicar por qué?
-La fiscalía está haciendo conjeturas que no aportan a la causa, Sr juez.
-Reestructuro mi pregunta: ¿por qué mató usted a la Sra Lombardo al enterarse que su mujer lo iba a dejar?
-Porque ella no quería alejarse de mi, yo no quería perder a mi familia y le rogué que se aleje pero juró que le contaría a mi mujer toda la verdad y que no me dejaría en paz… yo quería recuperar a mi mujer, no quería perder a mu hijo…
Beto bajó la vista y no pudo seguir hablando.
Noviembre 3, 2009 | Por magu | # Enlace permanente
Amanda se quedó muda.
-Mirá, Amanda, me parecés una tipa muy piola y muy interesante, y la verdad es que yo no sé si realmente tenés miedo a querer a alguien y a necesitar a alguien como evidentemente te han dicho. Yo solo puedo decirte que generalmente uno no deja de querer a nadie porque le da miedo lo que viene después de aceptar que se enamoró. Lamentablemente cuando uno se enamora la cabeza no logra desenamorarte por que el candidato no sea conveniente. Y uno puede ahuyentar a la persona que ama, pero no dejará de amarla por más que esta esté a mil kilómetros de distancia. No sé de quién tratás de escapar, pero podés lograr escapar de él, pero no de lo que sientas vos… eso te va acompañar donde vayas… y te puedo asegurar que querer duele, que te dejen lastima, que te traicionen hiere… si es cierto, pero también es cierto que nada duele más que la soledad.
Gabriel se puso de pie y se acercó a Amanda, se sentó a su lado y continuó:
-No sé quién te lastimó tanto, o por qué crees que el amor es algo que hace mal… tal vez hayas tenido malos ejemplos, malas experiencias… pero el amor es lo mejor y lo único por lo que vale la pena vivir, no es la plata, no es el éxito. Solo el amor, la familia, solo eso es lo que llena la vida de verdad, todo lo demás es escenografía pura. Las rosas, las calas, los jazmines, nada disimula el olor a podrido de un muerto después de un par de días. Lo único que hace de tu tumba un lugar diferente al de la tumba de otro es lo que represente para la gente que dejás atrás. Podrás tener lápida de mármol o de piedra, será igual de fría si nadie la llora, si nadie la acaricia. Yo corrí tras la plata y el éxito durante años y finalmente entendí en un entierro lo que era de verdad importante. Cuando mi tío me dejó la empresa yo estaba fundido, quebrado, económica y anímicamente. Tuve que ir a laburar allí porque no tenía otra manera de resolver las cosas, pensé en hacerlo un tiempo posicionar la empresa mejor y luego venderla y volver a mi antiguo negocio. El segundo día que estaba en la oficina, aparece un viejito con un hombre más jóven para contratar un servicio para sepultar a su mujer que recién había fallecido. El empleado le empezó a contar todos los detalles del servicio y en un momento el hombre mayor se alejó a la capilla que había en las antiguas oficinas y se sentó allí. Yo dejé lo que estaba haciendo y me acerqué a él. Me presenté y le pregunté si necesitaba algo. Sin mirarme me dijo: no no necesito nada de nada, viví 50 años al lado de la mujer más maravillosa del mundo, tuve 4 hijos, 11 nietos, 2 hermanos, 17 primos, padres y abuelos que me enseñaron a trabajar y a honrar la vida. No necesito nada más. Tengo la mejor vida y los mejores recuerdos, mi mujer murió con una sonrisa en la cara y de mi mano, y yo ya puedo hacer lo mismo. ¿qué más le puedo pedir a la vida?
Gabriel hizo una pausa y con una sonrisa en los labios continuó:
-Cuando los dos hombres se fueron el empleado me contó que el anciano era un hombre muy acaudalado, de hecho tenía una fortuna y era dueño de inumerables empresas. Y sin embargo el hombre al mirar de cara a la muerte y enumerar sus riquezas ni habló de lo material. Gracias a él entendí. No importa cuánto tengamos, sino cuántas personas tengamos a nuestro alrededor, el veraddero éxito no se mide en dinero, ni en acciones. Y es posible que duela más perder un amor que una empresa, pero se disfruta mñas un amor que una empresa eso te lo puedo asegurar. Tal vez te parezca una cursilería mi relato, a mi me cambió la vida… me salvó de ser un infeliz…
Amanda se rió
-¡Me estás diciendo infeliz!
-¿Acaso sos feliz?
-Supongo que no…
-¿Y qué esperás? El próximo juicio, la próxima condena el próximo asesinato, siempre hay algo ¿o no? Si esperás un bache no lo vas a encontrar…
-No sé, nunca lo pensé así, supongo que creí que tendría tiempo y ahora me estoy dando cuenta que se me está acabando…
-No lo dejes acabar entonces… apurate…
Gabriel la miró a los ojos y sonrió irónicamente.
-En este momento te besaría los labios, pero hubo una frase que me da la certeza que me rechazarías. Dijiste: vos también llegaste a esa conclusión… Me temo que el que verdaderamente había llegado a esa conclusión ya te besó y lo rechazaste, pero no porque a mi vayas a aceptarme sino porque su conclusión fue acertada y tenés miedo… mucho miedo, atnto que lo dejaste ir ¿no?
Amanda no podía cerrar la boca de la sorpresa. Apenas asintió con la cabeza y ni siquiera pudo creer ella misma que lo hiciera.
-Bueno, nunca es tarde, si es quien yo creo te va a esperar… está demasiado enmorado de vos para olvidarte en los próximos… digamos 5000 años…
Amanda sonrió y Gabriel también. Le besó la frente y se marchó en silencio.
Amanda se tomó un vaso de agua y poco a poco fue recuperándose de la paliza que sentía que había sufrido. Comenzó a trabajar e increíblemente pudo concentrarse.
Para las 12 de la noche estaba durmiendo plácidamente con todo su cuestionario armado listo para interrogar a Beto.
Beto en un centro de asistencia psiquiátrica estaba sentado sobre la cama cruzado de pies y manos. No podía dormir, no podía comer, no podía pensar. Estaba abrumado, avergonzado, pensando todo lo que se estaría diciendo de él en todos lados.
Los canales ya le ponían cara a los integrantes de esta historia de sexo desprejuiciado que supuestamente habría llevado a la muerte a una mujer country, raza que depertaba en la audiencia una gran cantidad de preconceptos y fantasías. Todo el mundo hablaba en la calle de cómo los ricos se divierten y de cómo las altas esferas pierden sus valores morales producto del ocio y el aburrimiento. Todos juzgaban y se burlaban, nadie entendía que era tan solo una historia de amor y desamor más que termina en muerte.
La única que lo entendía así era Loli, que sola en el cuarto de la casa de sus padres dónde se refugiaba de periodistas y conocidos veía la televisión mientras le daba de comer a su hijo Lorenzo.
Noviembre 2, 2009 | Por magu | # Enlace permanente
Amanda regresó a su casa cerca de las 8 de la noche. Estaba entrando cuando su celular comenzó a sonar. En el apuro de abrir y entrar y atender, ni vio quién la llamaba.
-Hola…
-Dra Olivero, soy la secretaria del Juez Pena. Con motivo de un pedido especial de la abogada Guerrero el Juez a otorgado permiso para que la indagatoria se tome mañana mismo.
-¿Como que mañana mismo? Es muy apresurado, no estoy preparada para mañana.
-Yo solo cumplo con informarle lo que me ordenó el juez. Buenas noches.
Amanda cortó enojadísima. Tenía tantas cosas por terminar de acomodar, tantos cabos sueltos. No podría hacerlo y menos sola.
El teléfono celular volvió a sonar. Amanda lo tomó ilusionada pero para su sorpresa se desilusionó al ver que no era la persona que estaba esperando que llame.
-Hola Gabriel…
La conversación fue corta y básicamente constó en Amanda explicando por qué no podría salir. Cortaron y quedaron en hablar al día siguiente.
Amanda se dio un baño de inmersión. Con una copa de vino en mano estuvo adentro de la bañadera más de 30 minnutos pensando cómo articularía la indagatoria. Sin embargo, por más que lo intentaba, no podía dejar de pensar en Vicente. El timbre en la puerta la sobresaltó y la obligó a ponerse una bata y salir corriendo a atender. Ni miró quién era y abrió. Lo primero que vio fue una caja de pizza. Era un deja vú, más de una vez Vicente estaba detrñas de la caja, pero no esta vez. Para su porpresa estaba Gabriel.
-Sé que tenés que trabajar y sé que me dijiste que no, pero comer tenñes que comer, así que pensé que tal vez podía traerte esto y verte 10 minutos.
Gabriel se adelantó y tomándola por la cintura la besó. Luego pasó al living y se sentó en un sillón.
-No sabía de qué te gustaba, así que traje de muzzarella y tomate, ¿está bien?
No estaba bien, a ella le gustaba de cebolla y parmesano con jamón. Una combinación que Vicente le había hecho probar la primera vez que salieron y que siempre hacía que le preparen especialmente para ellos desde entonces.
-Si perfecto gracias.
-¿No estás enojada no? Te promento que son 10 minutos, un pedazo de pizza y me voy…
Gabriel esperaba que fuera más que eso y Amanda esperaba que volaran los 10 minutos…
-Me esperás que me cambio un segundo y vengo, me estaba bañanado…
-Si, por supuesto, yo preparo vos andá.
Amanda podía escuchar a Gabriel hablando desde el living y mientras le contestaba con monosílabos no podía dejar de escuchar las palabras de Vicente. Sola comenzó a enojarse consigo misma. ¿Por qué no podía dejar de pensar en él? Tenía un hombre buen mozo y atento en su living y seguía escuchando la frase de Vicente:
-Vamos a ver qué decís del próximo, que tiene olor a muerto…
Amanda estaba indignada, no se reconocía a si misma. Hacía un minuto extrañaba a Vicente y quería que Gabriel se fuera, ahora estaba enfurecida con Vicente y solo quería probarle que se equivocaba tirándose en brazos de Gabriel. Sentía que se había vuelto loca. Y en eso estaba cuando Gabriel golpeando la puerta dijo:
-¿Estás bien?
Amanda se dio cuenta que había dejado de contestarle a Gabriel y entonces cerró nuevamente la bata ya que no se había terminado de cambiar, tomó su celular y abrió la puerta fingiendo que hablaba por teléfono. Le hizo señas a Gabriel de que permaneciera en silencio y la esperase un minuto, cerró la puerta nuevamente, arrojó el teléfono sobre la cama y se encerró en el baño. Metió la cabeza en la bañadera y gritó bajo el agua para descargarse. Cinco minutos después salió vestida y recuperada de su ataque.
-Mil disculpas, justo me llamaron de la oficina por un temita pendiente. Ya estoy.
Miró a Gabriel mientras tomaba un pedazo de pizza y antes de darle un mordisco dijo:
-Gracias, me hacía falta comer algo real y la verdad que en casa lo único que tengo es la comida de los perros…
-Me alegro que no te haya molestado que me aparezca así. Es solo que me pareció que estabas necesitando una ayudita, unos mimos, no literales…
Amanda sonrió. Charlaron, comieron y antes que ella lo echara él propuso irse.
Amanda lo miró a los ojos y le dijo:
-Antes de que te vayas necesito hablar con vos.
Por el tono de voz de Amanda y su gesto, Gabriel temió lo peor. Si bien no podía decir que estaba enamorado, Amanda era una mujer ocn la que le hubiera gustado empezar algo. Gabriel se sonrió y mirando el piso dijo:
-Ya sé no te preocupes, ya entendí.
Amanda que aún trataba de entender qué pretendía decirle cuando le pidió que se quede, lo miró desconcertada y dijo:
-Ah, sii, ¿qué entendiste?
-No estás preparada para una relación en este momento, no estás seguro de querer empezar algo nuevo… tenés miedo…
Amanda lo miró desconcertada y se enojó.
-¿Osea que soy un libro abierto?, todos entienden lo que me pasa, todos saben qué limitaciones tengo, ¿soy transparente?
Gabriel entreabrió la boca cómo quien busca las palabras pero no las encuentra, Amanda siguió sin siquiera notar su desconcierto.
-¿Yo soy tan obvia no? La típica mina independiente que ahuyenta a todos con cualquier excusa. La que no se banca depender de nadie, ni necesitar a nadie, ni nada.. Soy un robot, no me gusta que me quieran ni que me cuiden, no no me gusta. ¿Esa es la conclusión a la que llegaste vos también?
Gabrel sonrió y comprendiendo por dónde venía la mano dijo:
-Yo llegué a la conclusión de que ibas a necesitar un tiempo para acomodar tus cosas porque estabas tapada de laburo, pero ahora veo que es mucho más que eso. No sé a quién le estabas gritando pero obviamente no era a mi…
Noviembre 1, 2009 | Por magu | # Enlace permanente
Llegó a la morgue con la cabeza llena de preguntas. Se dirigió a la parte trasera del edificio donde solía encontrar a Estevez. Tocó la puerta y entró. Como tantas otras veces Estevez estaba sentada frente a su computadora enfundada en su delantal y cofia celeste.
-Buenas tardes fiscal.
Amanda sorprendida miró su reloj, ni se había percatado que había pasado de largo el almuerzo y el té sin siquiera notarlo. Generalmente Vicente era quien no dejaba pasar una comida y se ocupaba de que ella comiera algo también.
-¡Hey! ¿Está muda?
Dijo Estevez al ver que Amanda ser perdía en sus pensamientos.
-Disculpe, la verdad que cuando dijo buenas tardes me di cuenta qué hora era.
-¿Y tiene que estar en otro lado?
-No. no. Es que ni me di cuenta que son las 6:30 de la tarde y ni almorcé.
Estevez la miró sorprendida. Luego se estiró a uno de sus cajones y tomando un paquete de galletitas dijo:
-Con razón es tan flaca. El día que yo me olvide de comer es posible que sea el mismo día que decreten la paz en la franja de Gaza. Tenga coma algo así no muero de envidia de verla no más.
Amanda tomó una galletita y agradeciéndola se sentó al lado de Estevez.
-Me trajeron este medio día 3 escalpelos o bisturís. ¿Puedo preguntar de quién son?
-De un vecino de la víctima. Uno de baja estatura y contextura delgada.
-¿El que corrió alcoholizado y por eso dejó una herida de menor impacto similar a la de una mujer?
Amanda vio que Estevez se sonreía burlonamente.
-¿Qué pasa? No sé por qué se ríe, él mismo confesó la autoría del hecho.
-¿Qué dijo precisamente? Describió los hechos?
-No solo fue una audiencia preliminar, no se le tomó declaración aún. Pero s abogada dijo que se declaraba culpable que había sido víctima de un arrebato de locura que no había premeditación…
-Olvídese, no es el culpable.
Amanda poco menos se atora con la galletita.
-¿Qué quiere decir?
-Le explico desde el principio. Hoy recibí tres armas: 2 bisturís de venta en cualquier casa de instrumental básica que tenían largo rato de uso, poco filo y muchos restos de adn.
-¿Cómo muchos restos?
-Lejos de lo que la mayoría piensa, la sangre humana no desaparece completamente de la superficie de los objetos por más que desaparezca a la vista. Generalmente los forenses utilizamos luminol para ver la prescencia de restos de sangre en objetos que aparentemente están limpiios. Pero el luminol no es un detector de sangre, sino de hierro. La reacción fluorescente que vemos se obtiene ante prescencia de hierro, no particularmente de sangre. Frente a un objeto que está limpio como estos bisturís utilizar luminol puede ser contraproducente. El luminol también reacciona frente al cloro, y si se utilizó un detergente para borrar los rastros el luminol entonces veremos la reacción fluorescente pero en base al cloro del detergente. Además el luminol puede alterar el adn de los restos en el objeto. Asumiendo que estos objetos fueron limpiados cuidadosamente ya que no se ven sucios, tomé primariamente muestras mediante isopados. en esas muestras obtuve que estos dos bisturís tenían mezclas de diferentes cadenas de adn, rotas en su mayoría por el tiempo y manoseo del objeto. Sin embargo el tercer bisturí…
-Déjeme adivinar, ¿es diferente?
-Nuevo, filoso, de uso hiper profesional y difícil acceso a obtenerlo en el mercado común. Este no tenía restos de adn en general sino restos de adn particulares pertenecientes a Laura Lombardo. Por otro lado después de tomar las muestras sometí loc tres objetos a la prueba de luminol.
Acercándose a la computadora Estevez le mostró a Amanda tres imágenes diferentes. Eran fotos muy negras y con manchas de color violeta o azul fluorescente.
-Si presta atención estas dos primeras imágenes pertenecen a los dos primeros elementos. Se ven manchas irregulares, más y menos fuertes pero siempre en el filo y punta del objeto. Son manchas de restos de sangre, cortas, irregulares de mayor y menor intensidad. Típicas… La tercer imagen pertenece al tercer objeto. La mancha es pareja y extendida en todo el elemento incluyendo el mango. Es la reacción al detergente con el que se intentó limpiar el bisturí.
Amanda se quedó callada un momento y luego dijo:
-¿Con qué cree que se limpiaron los otros?
-Generalmente si un profesional utiliza un bisturí en consultorio lo higieniza con alcohol, no con detergente.
Estevez le dio un segundo a Amanda para que internalice la información y luego tomando una galletita y reclinándose en su silla exclamó:
-¿Me dijo que la declaración indagatoria es la semana que viene?
-Si…
-Pues entonces solo tiene que preguntar a su acusado qué hizo después de cometer el crimen para tapar sus huellas y sabrá si dice o no la verdad…
Ultimos Comentarios