–Autorretrato–
Me miro de nuevo
con otra mirada
no hay ángel, sin luces
Estoy aprendiendo a aceptar
que estoy en otro rumbo
nuevo, desconocido
casi desorientada
suelo preferir lo antiguo
me gusta sentirme segura
En mi piel no se ven
las huellas todavía
de tantas cicatrices que
se están amorotando,
pero más allá de mi sonrisa
atrás de mis ojos oscuros
hay un sinfìn de pedacitos
de amargura y desazón
que tienen un tiempo marcado
que me traen sabores perdidos
De la niña que vive en mi
no queda mucho
supongo que está feliz en su burbuja
pero ya no me contagia
ni me enseña nuevos juegos
De la adolescente no quiero saber
mucho, siento que me traicionó
se dejó convencer
por un mal hombre
al que le dió sus sueños
y que la dejó sin ellos
y sin fe, robándose lo mejor
que tenía descubriendo
nuestra peor cara
Y la mujer se estrenó
perdiendo su norte
y su refugio,
el amor que conocía
desde su nacimiento
perdiendo toda la seguridad
viendo como ya nada volvería
a ser igual
Y acá estoy todavía
a veces me parece increíble
mirarme y saber
que sigo siendo yo
después de tantos golpes
de duras lecciones,
pero hay algo nuevo en mi
sé cuáles son las trampas
en las que no voy a caer
y la verdad que se esconde
atrás de máscaras indefensas
que sólo son perversas
Este nuevo camino
puede presentarse desconocido
pero ya me conozco bastante mejor
a mi misma y por eso
confío en mi poder
para recorrerlo y enfrentar
lo que se me oponga
y recibir lo que se me ofrezca.
Cynthia–08:39 hs.


Buen viaje por el sendero que estás elijiendo!